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HERNANI 1936-1959
Violencia, Represión y Violación de los Derechos Humanos durante la Guerra Civil y el Primer Franquismo
Irati Zuriarrain Asurmendi, 2024

 

4.4.
TRIBUNALES MILITARES FRANQUISTAS

 

         Tal y como se ha descrito en el apartado anterior, desde el mismo inicio de la Guerra Civil se creó todo un aparato represivo en las zonas bajo control de los golpistas, y al mismo tiempo en que se ejercía la violencia ilegal se desarrolló una justicia militar organizada[229]. En efecto, las autoridades franquistas establecieron todo un aparato represivo legal. En lo que respecta al derecho penal había dos vías principales antes de la guerra: la común y la militar, y los franquistas extendieron la aplicación de la segunda vía en los territorios que estaban bajo su control. La justicia militar se impuso mediante el bando de guerra emitido el 28 de julio de 1936 por el Consejo Nacional de Defensa, mediante el cual se declaró el Estado de Guerra, y, en consecuencia, el instrumento del derecho quedó sometido ante el Código de Justicia Militar[230].

         “Las circunstancias por que atraviesa España exigen a todo ciudadano español el cumplimiento estricto de las leyes, y por si alguno, cegado por un sectarismo incomprensible, cometiera actos u omisiones que causaren perjuicio a los fines que persigue este movimiento redentor de nuestra Patria, esta Junta de Defensa Nacional, celosa de cuanto constituyen sus deberes en momentos tan solemnes, ha decidido ratificar la declaración del Estado de Guerra[231]

         Dentro de la Justicia Militar a los detenidos se les aplicaba Consejos de Guerra, la mayoría de las veces como sumarísimos de urgencia. Tal y como se ha dicho, estas normas se aplicaban en los ámbitos bajo el control de los golpistas. En el caso de Gipuzkoa, se empezaron a imponer tras la ocupación de Donostia-San Sebastián, en septiembre de 1936[232]. Hemos explicado que el pueblo de Hernani fue también tomado en esas fechas, de modo que muchas personas que quedaron en el pueblo fueron detenidas desde el principio. Otras muchas fueron apresadas y encarceladas tras la caída del Frente del Norte, aunque hubieran huido a Bizkaia o hubieran continuado combatiendo en retirada. Otros pocos lograron llegar hasta Cataluña, pero muchos de ellos fueron al final procesados.

         Tras la emisión de la Orden General para la Clasificación de Prisioneros y Presentados el 11 de marzo de 1937, empezaron a clasificar a los prisioneros de la siguiente manera[233]:

         — Grupo A: Prisioneros o presentados afectos al Movimiento Nacional o que justifiquen no ser hostiles a él y que han sido obligados a estar en las filas republicanas. Si tenían avales exculpatorios quedaban libres.

         — Grupo B: Prisioneros incorporados de manera voluntaria a las filas enemigas y que no estén afectados de responsabilidades de índole social, política o común. Solían estar en campos de concentración o los enviaban a los batallones de trabajadores.

         — Grupo C: Jefes y Oficiales del Ejército republicano, individuos capturados o «presentados» que se hubiesen destacado por actos de hostilidad ante las tropas sublevadas, dirigentes en partidos y organizaciones o actividades políticas o sociales, enemigos de la Patria y del Movimiento Nacional y posibles responsables del delito de rebelión militar, cometidos antes o después de producirse el Movimiento Nacional libertador.

         — Grupo D: Individuos capturados o «presentados» que aparezcan, más o menos claramente, presuntos responsables de delitos comunes o contra el derecho de gentes, realizados antes o después de producirse el Movimiento Nacional.

         Los que quedaron clasificados en los grupos C y D eran juzgados por los tribunales militares franquistas. Cuando se clasificaban a los prisioneros estos quedaban a cargo de la Dirección General de Prisiones y los llevaban desde los campos de concentración en que estaban cautivos a las cárceles cercanas a los lugares en que serían juzgados. En el caso de Hernani, si los juzgaban en Donostia-San Sebastián, los llevaban a la cárcel de Ondarreta. Para obtener información sobre los encarcelados utilizaban los informes de la alcaldía franquista, la Falange, la Guardia Civil o la Iglesia, así como las declaraciones de la gente del pueblo que testificaba en el juicio.

         En general, eran tres los delitos que se imputaban principalmente, todos relacionados con la rebelión: adhesión a la rebelión militar/a la rebelión, auxilio a la rebelión o excitación a la rebelión. Las condenas a dichos delitos consistían en la pena de muerte, la reclusión perpetua (30 años), 12 años y 1 día, y 6 años y 1 día. El desarrollo de las penas judiciales se puede diferenciar, en general, en cuatro fases:

         1. Desde agosto de 1937 hasta diciembre de 1937: en esta fase juzgaron, sobre todo, a los jefes, milicianos y mandos militares destacados de las Juntas de Defensa de los pueblos. Los franquistas les aplicaron las sentencias más duras con el objetivo de que sirvieran de ejemplo y escarmiento para la nueva sociedad que iban a construir. Por ejemplo, al hernaniarra Gabino Martínez Gómara, como le imputaron haber sido miembro de la Comisaría de Abastos de la Junta de Defensa y lo relacionaron con el asesinato de José Barrenechea, lo fusilaron a finales de 1937.

         2. A partir de la segunda mitad del año 1938: en esta fase fueron juzgados por su actividad política. Estas condenas, en comparación con las anteriores, fueron más leves y la cifra de absoluciones fue más destacada, porque muchas veces se trataba de delitos sin responsabilidades penales, y otras veces porque se trataba de delitos que no se podían probar. A pesar de todo, solían tener que pasar mucho tiempo en prisión provisional.

         3. Llegados desde el extranjero: aunque hubieran recibido condenas más leves que todos los anteriores, los encarcelaron o los obligaron a trabajar en cautividad en campos de concentración o en batallones de trabajadores. Por ejemplo, al terminar la guerra, Florentina Camarero y Eustaquio Tellechea fueron al lugar de origen de Florentina para huir de la represión de Hernani, pero a causa de una denuncia de una persona del pueblo los encarcelaron y juzgaron. Al final, el procedimiento se archivó, pero Eustaquio murió poco después de salir de a cárcel, con 80 años.

 

 

4.4.1. Hernaniarras que pasaron por los tribunales militares franquistas

 

         Si nos ceñimos al caso concreto de Hernani, se ha identificado que fueron al menos 265 las personas que pasaron por los tribunales militares franquistas, 207 hombres y 59 mujeres, en particular. Cabe mencionar que, aunque en la mayoría de las veces se archivara el caso (146), las personas enjuiciadas solían permanecer en la cárcel mientras se emitía la resolución. En muchos casos, además, estos procesos judiciales se podían alargar durante muchos años.

         Otras veces, sin embargo, aunque se archivara el caso, clasificaban a los prisioneros en grupos “A” y “B” y los enviaban a Batallones de Trabajadores o a campos de concentración. En cualquier caso, aunque casi la mayoría de los procesados estuvieron en prisión, en lo que respecta a las sentencias hubo unas 82 personas que recibieron penas de cárcel. Pero, tal y como veremos, a pesar de no recibir una pena de cárcel, casi todos tuvieron que sufrir una detención, un encarcelamiento o un proceso judicial, a lo que hay que añadir, tal y como dice Núñez Díaz-Balarte (2010), las penas no tipificadas: la falta de higiene, el hambre, la inseguridad jurídica y la falta de atención médica, entre otras cuestiones[234]

 

Pena de muerte

16

Fusilados

9

Conmutados

7

 

Pena de reclusión perpetua / 30 años

13

25 años

1

20 años y 1 día

1

20 años

3

15 años

4

14 años y 1 día

1

12 años y 1 día

25

12 años

1

8 años

1

Inhabilitación de 6 años, 8 meses y 1 día

1

Inhabilitación de 6 años y 1 día

1

6 años y 1 día

7

6 años

1

4 años

3

3 años y 1 día

1

3 años

1

2 años y 1 día

1

2 años

2

1 año y 3 meses

1

1 años y 1 día

1

1 años

2

6 meses y 1 día

1

2 meses

3

1 mes

1

 

Multa de 4.500 pesetas

1

Multa de 200 pesetas

1

Multa de 100 pesetas

2

Multa de 25 pesetas

1

Archivados Sanción económica

4

 

Archivados

120

Archivados Clasificación “A” Batallón de trabajadores

1

Archivados Clasificación “A” Al centro de reclutamiento

1

Archivados Clasificación “B” Campo de concentración

5

Archivados Clasificación “B” Batallón de trabajadores

11

Archivados Batallón de trabajadores

1

Archivados Desterrados

2

Archivados En manos del Tribunal de Responsabilidades Políticas

1

Declarados rebeldes Archivados

4

Absolución

18

Absolución Clasificación “B” Campo de concentración

2

En manos del Tribunal Tutelar de Menores

2

Sentencias anuladas Repetición de juicio

1

 

         Por otra parte, 16 hernaniarras fueron condenados a la pena de muerte por delito de rebelión militar o de adhesión a la rebelión, y a 7 de ellos les conmutaron las penas, la mayoría de las veces por una reclusión de 30 años. El destino de los 9 restantes fue muy distinto, puesto que los fusilaron. Los nombres de los hernaniarras fusilados mediante consejo de guerra fueron los siguientes: Cándido Aramburu, Lidio Cermeño, Jacinto García, Ángel Giménez, Darío Guzmán, Fernando Irurtia, Gabino Martínez, Juan María Ruiz y Eustaquio Tellechea.

         Cabe mencionar, también, el caso de Pablo Isla Iraola, pues lo condenaron a la pena de muerte tras un juicio rápido en un consejo de guerra en 1937, pero al cabo de dos meses el auditor de guerra anuló la sentencia y ordenó la repetición del juicio por falta de pruebas:

         “[...] ha tenido como único elemento de juicio para graduar la gravedad de los cargos, la indagatoria de los procesados [...]”.

         Todo ello sin poner en duda el criterio del consejo:

         “[...] puede afirmarse que está inspirado por un evidente acierto por parte del Consejo de Guerra al imponer las penas [...]".

         Así, se puede decir que algunos de los hernaniarras que pasaron por tribunales militares franquistas sufrieron más de un juicio, como le ocurrió, por ejemplo, a Valentín Lascurain Iribarren, quien tras librarse de la pena de muerte tuvo de soportar dos juicios más.

         Eran habituales las amenazas, los malos tratos o las torturas para conseguir pruebas para el juicio. Lo habitual era intentar esconder esos recursos, pero muchos de esos casos fueron denunciados en la posguerra. El conocido guerrillero Marcelo Usabiaga de Hernani cuenta claramente en sus memorias lo que le hicieron a él y a sus compañeros los policías que estaban bajo el mando de Melitón Manzanas tras ser detenido en 1944. Otro caso destacable sería el de Lucas Zubeldia. En el juicio en su contra, José Antonio Aramendi manifestó que las declaraciones que hizo en su contra fueron producto de las amenazas y coacciones de la Guardia Civil:

         “[...]manifestando que la declaración ante la Guardia Civil le fue arrancada por la violencia[...]”.

         La propia Guardia Civil, además, añadió lo siguiente en su informe:

         “se le ha observado durante su manifestación cierta manifestación nerviosa al propio tiempo que le salían las lagrimas”[235].

         Por otra parte, el resto de las penas más recurrentes entre los hernaniarras fueron las penas de prisión de entre 30 y 12 años. La pena de 30 años solía estar relacionada con el delito de adhesión a la rebelión, y la segunda con el de auxilio a la rebelión. En cualquier caso, en la posguerra era tal el número de procesados que había en la cárcel que empezaban a desbordarse, para lo cual, además de preparar nuevas cárceles (como por ejemplo la de Zapatari de Donostia-San Sebastián), empezaron a tramitar cambios legislativos. Uno de esos cambios fue la creación de la Comisión de Examen de Penas, mediante la cual se emitieron los indultos, las libertades condicionales o las conmutaciones de pena.

         En el caso de los hernaniarras también se reflejan estos cambios, porque muchos de los penados consiguieron la libertad condicional a partir de 1940. Pero tampoco se podían librar de la represión mediante la libertad condicional o la libertad vigilada, porque al salir de la cárcel tendrían que soportar el control de las autoridades locales, que se ejercía mediante las Juntas Locales de Libertad Vigilada, por las que los inculpados debían presentarse cada quince días en el ayuntamiento, en la comisaría o en el cuartel de la Guardia Civil[236].

Abasolo Ugarte, Pedro

         Pedro Abasolo nació el 13 de mayo de 1892 en el pueblo de Arraia-Maeztu de Álava, pero vivió en Hernani desde el año 1930. Era hornero de oficio[237]. Tuvo que huir de Hernani con su mujer Carlota Fernández de Alegría y sus hijos Francisco y Julia cuando el ejército franquista empezó a acercarse al pueblo.

         El siguiente dato que tenemos sobre Pedro Abasolo es un mensaje que envió el Ayuntamiento de Hernani a la Comisión Clasificadora de Prisioneros de Santander el 22 de febrero de 1939 donde se concreta que era una persona con ideología de izquierdas, aunque no estuviera afiliado a ningún partido ni ninguna organización y no hubiera tenido una participación activa en la Guerra Civil.

         Teniendo en cuenta este documento, se puede pensar que en torno a esa fecha se encontraba preso en Santander, pero en un sumario iniciado en su contra por el Tribunal Militar franquista de Donostia-San Sebastián ese mismo año se especifica que vivía en Lasarte. Todas esas diligencias se dieron por terminadas el 22 de mayo de 1940 por el auditor de guerra de Bilbao, quien absolvió a Pedro Abasolo[238].

Acedo Jiménez, Francisco

         Francisco Acedo Jiménez nació el 29 de enero de 1895 en Donostia-San Sebastián[239]. De ideología izquierdista, durante las primeras semanas de la Guerra Civil hizo guardias armadas en Hernani para la Junta de Defensa[240]. Por lo que huyó del pueblo junto a su hermana Ángela en septiembre de 1936 y se dirigió hacia Bizkaia en la medida en que las columnas del ejército franquista se acercaban[241]. Cuando cayó el denominado Frente del Norte, Francisco Acedo fue apresado por los golpistas y lo encarcelaron en Santander. A pesar de que los Tribunales Militares iniciaron un proceso en su contra, lo identificaron como prisionero de clase “A” el 9 de marzo de 1938, es decir, como alguien que comulgaba con el régimen o lo apoyaba[242]. Precisamente, cuando fue capturado en Santander fue metido en el campo de concentración de El Sardinero[243].

Achúcarro Zubillaga, Gervasio

         Gervasio Achúcarro Zubillaga nació el 18 de abril de 1888 en Hernani[244]. El Tribunal Militar de Donostia-San Sebastián inició una serie de diligencias contra él el 14 de abril de 1938, pero tras haber aclarado la relación de Gervasio con el movimiento tradicionalista vinculado a los carlistas, archivaron el procedimiento abierto contra él el 12 de febrero de 1939[245].

Achúcarro Zubillaga, Luis

         Luis Achúcarro Zubillaga nació el 16 de agosto de 1898 en Hernani[246]. Lo eligieron concejal en las elecciones de abril de 1931, ya que, aunque no se hubieran celebrado elecciones en Hernani, se había presentado en una lista única[247], de modo que era uno de los pocos concejales nacionalistas que compusieron la corporación municipal de Hernani. Se volvió a presentar en las elecciones municipales que se celebraron en abril de 1933 como representante de los nacionalistas de derecha, y lo nombraron teniente de alcalde en la corporación municipal que se formó tras las elecciones[248]. Al igual que la mayoría de los miembros de esta corporación, presentó su dimisión el 7 de septiembre de 1934 a consecuencia de los conflictos surgidos para la consecución del estatuto vasco, y no volvió a su cargo hasta que se impulsó la ley de amnistía después de que el Frente Popular ganara las elecciones en febrero de 1936, momento en el cual recupera su acta de concejal y ocupa su cargo de representante municipal, hasta que en septiembre de 1936 los franquistas disolvieron la corporación municipal durante la II. República regentaba una sala de cine, además de ser teniente de alcalde.

         Según un informe elaborado por el ayuntamiento sobre Luis Achúcarro, en cuanto empezó la Guerra Civil manifestó su voluntad de presentar su dimisión, pero la gente del pueblo que estaba a favor de los golpistas lo evitó, y le pidieron que actuara como representante en su defensa. En ese mismo informe se muestra que una vez que los golpistas tomaron Hernani se afilió a la Falange Española y se alistó al ejército golpista[249].

         A partir de ese momento, carecemos de datos sobre Luis Achúcarro, pero sabemos que el hecho de que se alineara a favor de los sublevados no le libró de la cárcel. En efecto, los Tribunales Militares iniciaron un procedimiento en su contra el 21 de febrero de 1938 y para entonces Luis Achúcarro ya estaba preso en la cárcel de Ondarreta. De modo que el 29 de abril de 1939 los golpistas lo incapacitaron durante seis años y un día para ocupar cualquier cargo público por ser concejal y teniente de alcalde nacionalista durante la República[250].

         Se supone que después de esa sentencia Luis Achúcarro recuperó su libertad y regresó para vivir en Hernani. No volvió a trabajar más en el mundo del cine, y empezó a trabajar en las oficinas de la industria del papel Mendia S.A. Pero la represión en su contra no terminó ahí, porque los franquistas iniciaron otro juicio por haber sido representante municipal en base a la Ley de Responsabilidades Políticas. Recibió la sentencia de ese proceso en 1943, y fue entonces cuando fue absuelto[251].

Aguado Martínez, Alejandro

         Natural de Bilbao, aunque hubiera nacido en Asturias el 14 de junio de 1945, en un viaje que estaban realizando sus padres[252]. De pensamiento socialista, se afilió a la organización JS con 17 años el 25 de febrero de 1932[253], y participó, además, en la Huelga revolucionaria de octubre de 1934 como miembro de esa organización, de modo que fue uno de los cientos de trabajadores vascos que fueron detenidos y encarcelados dentro de la represión que se llevó a cabo contra ellos[254].

         Tras estallar la guerra se enroló en el Euskadiko Gudarostea, donde combatió como sargento en el batallón de milicianos Octubre[255]. Según otras fuentes, luchó en el batallón Sanidad[256]. Asimismo, también se dice que fue miembro de los carabineros y que a partir del 31 de diciembre de 1936 fue miembro de la Brigada Talka de la ciudad de Santander[257]. Sus hermanas se refugiaron en Francia por la guerra, y su hermano José María combatió como miliciano. En cuanto a Alejandro, fue detenido y encarcelado por los sublevados tras la caída del Frente del Norte en el pueblo de Ontaneda (Cantabria)[258], desde donde le llevaron preso a la cárcel de Larrinaga de Bilbao. Estuvo en prisión provisional hasta septiembre de 1939, fecha en la cual obtuvo la libertad vigilada y se fue a vivir a Hernani, puesto que durante la Guerra Civil conoció a la hernaniarra Rosario Díez y se casó con ella.

         Mientras vivía en Hernani, el Tribunal Militar de Bilbao inició varias diligencias en su contra que fueron archivadas en 1940 Pero al no haber hecho aún el servicio militar fue movilizado en el ejército franquista, y habida cuenta de sus antecedentes políticos lo llevaron preso a hacer trabajos forzados como soldado trabajador a los campos de concentración de Miranda de Ebro (Burgos) y de Unamuno (Madrid). En agosto de 1941 lo trasladaron al 17° Batallón Disciplinario de Soldados Trabajadores en la provincia de Cádiz, y a finales de junio de 1942 lo trasladaron de nuevo al 9° Batallón Disciplinario de Soldados Trabajadores que se encontraba en la estación del pueblo de Gaucín, en Málaga, donde quedó libre en noviembre del mismo año tras haber sido licenciado[259].

Aguayo Barrios, Irene

         Ver apartado de Mujeres.

Aguayo Barrios, Rosario

         Ver apartado de Mujeres

Aguirre Lecuona, Joaquín

         Nació el 3 de agosto de 1889 en Errenteria, pero a partir de 1926 vivió en la Kale Nagusia de Hernani[260]. Poco después de llegar a Hernani se enroló en el movimiento de trabajadores, y en las elecciones de 1933 logró un escaño como concejal socialista puesto que era candidato[261]. No duró mucho en ese puesto, ya que presentó su dimisión en septiembre de 1934 al igual que casi el resto de todos los concejales de la corporación municipal como protesta ante el Estatuto vasco. No volvió a recuperar su puesto hasta que el Frente Popular ganó las elecciones en febrero de 1936[262].

         En la primavera y el verano de 1936 volvió a ocupar su cargo como concejal. Al estallar la guerra en julio se puso a las órdenes de la Junta de Defensa junto con otros miembros socialistas y lo nombraron comisario de provisiones[263]. Pero cuando en septiembre las columnas franquistas que venían de Urnieta empezaron a amenazar Hernani, huyó del pueblo y se dirigió a Bizkaia, donde se refugió en Balmaseda[264]. Podemos pensar, por tanto, que vivió en ese pueblo hasta la primavera de 1937. Pero cuando Bizkaia cayó en manos de los sublevados tuvo que trasladarse a Santander (Cantabria), donde fue detenido y encarcelado a finales de agosto por los sublevados[265]. En el mes de octubre del mismo año, la Comisión Clasificadora de Prisioneros de Santander solicitó los datos sobre Joaquín Aguirre al ayuntamiento franquista de Hernani, quien le manifestó que además de ser comisario de Abastos fue también el responsable de las confiscaciones en la casa de la familia Berenguer.

         A consecuencia de esa denuncia, emitieron una orden de prisión provisional contra Joaquín y lo trasladaron a la cárcel del convento de los Escolapios de Bilbao. Lo tuvieron preso en esa misma cárcel hasta que consiguió la prisión atenuada el 9 de noviembre de 1941, a pesar de que en 1939 el Ayuntamiento de Hernani rechazó que hubiera participado en las acciones de la casa Berenguer.

         Así, Joaquín decidió regresar a Hernani, a pesar de que el Tribunal Militar franquista avanzaba en el proceso en su contra que terminaría en un consejo de guerra que se celebró el 28 de octubre de 1943 en Donostia-San Sebastián. Lo condenaron a una pena de cárcel de 12 años y un día por ser concejal socialista en la Segunda República y miembro de la Junta de Defensa, a consecuencia de lo cual Joaquín fue encarcelado de nuevo. Desconocemos cuándo recuperó la libertad[266].

Aguirre Oyarzabal, Francisco

         Nació el 15 de octubre de 1905 en Donostia-San Sebastián, pero vino a vivir a la Kale Nagusia de Lasarte junto a su esposa Juana Aguirre y su hijo José María[267]. Se alineó desde el primer momento con la lucha a favor de la defensa de los derechos de los trabajadores del pueblo. Formó parte del movimiento comunista y participó en la Huelga de octubre de 1934, a consecuencia de lo cual Francisco Aguirre fue detenido y encarcelado por el gobierno republicano.

         No tenemos más datos sobre Francisco Aguirre hasta el día en que empezó la Guerra Civil, que fue cuando se sumó a la Junta de Defensa de Hernani y se preparó para luchar contra el golpe de estado[268]. Sin embargo, como las columnas de los sublevados estaban avanzando, decidió huir junto con su mujer Juana Aguirre y su hijo hacia Bizkaia[269], donde Francisco Aguirre se alistó en el Euskadiko Gudarostea, como muchos otros militantes de izquierdas que participaron en la Revolución de octubre de 1934, se enroló en el batallón Dragones de la organización JSU. Sabemos, además, que en aquella época estaba afiliado al sindicato UGT[270].

         Francisco Aguirre luchó dentro de ese batallón hasta que Bizkaia cayó en manos de los sublevados, momento en que lo apresaron y encarcelaron, y lo dispersaron a Burgos. Estuvo preso en diversas cárceles y campos de concentración que tenían los sublevados en esta provincia. El 8 de diciembre de 1938 lo trasladaron desde la cárcel central de la ciudad de Burgos a la cárcel denominada Valdenoceda de la misma provincia. Más tarde, el 18 de marzo de 1939, lo trasladaron a la cárcel de Ondarreta, a consecuencia del consejo de guerra que había iniciado el Tribunal Militar de Gipuzkoa por su actividad política[271].

         Estuvo preso en esa cárcel de Donostia-San Sebastián hasta el 21 de junio de 1940, cuando logró la prisión atenuada y regresó a Lasarte[272]. En agosto de 1940 archivaron el procedimiento iniciado en su contra por el tribunal militar, por lo que recuperó la libertad definitiva[273].

Aguirre Urretavizcaya, Juan

         Juan Aguirre Urretavizcaya nació el 10 de noviembre de 1910 en el barrio Arroa de Zestoa. Era barbero de oficio, y trabajaba en la barbería de Ignacio Corta. Pertenecía a una familia nacionalista, y estaba afiliado al sindicato ELA desde el 1932 o el 1933. Así, al estallar la guerra en julio de 1936 se alistó en la Junta de Defensa de Zestoa y cumplió con las guardias nocturnas, hasta que terminó de formarse en el Eusko Gudarostea en Loiola (Azpeitia) en agosto de 1936, momento en que Juan Agirre se enroló en el ejército.

         Así, al principio participó en la defensa de Gipuzkoa junto a otros compañeros. Pero a consecuencia del avance de las columnas golpistas tuvo de dirigirse hacia Bizkaia, donde se alistó en el batallón nacionalista Itxarkundia y luchó a lo largo y ancho de Bizkaia, como por ejemplo en las batallas de Otxandio, Legutio y Artxanda. Pero el ejército no pudo hacer frente a los ataques del ejército de los sublevados, por lo que, tras la caída de Bizkaia en manos de los golpistas, tuvo que rendirse junto a otros compañeros de su batallón en Limpias (Cantabria) el 26 de agosto de 1937, año en que fue llevado preso al campo de concentración de Laredo (Cantabria). Poco después lo trasladaron al campo de concentración que se encontraba en San Juan de Mozarrifar (Zaragoza), donde lo obligaron a hacer trabajos forzados, para lo cual lo integraron en el 25° Batallón de Trabajadores.

         El Tribunal Militar franquista inició la vía judicial en su contra por ser nacionalista y haber luchado contra los sublevados, por lo que el 29 de noviembre de 1938 fue trasladado a la cárcel que acondicionaron en el convento de los Escolapios de Bilbao. En el juicio iniciado en su contra por el Tribunal Militar de Donostia-San Sebastián, el alcalde y jefe de la FET-JONS de Zestoa el señor Juan Aramburu manifestó que Aguirre era nacionalista e independentista, así como que había hecho guardias para la Junta de Defensa y que había participado en el intento de detención del jefe de los carlistas de Zestoa Miguel Elorza. El jefe de la Guardia Civil de Zestoa, el comandante Hermegildo Carlos Ballestero se pronunció en el mismo sentido, y, además, lo acusó de ser contrario al “movimiento nacional”, de haber hecho declaraciones contra dicho movimiento y haber amenazado y detenido a una persona que escondía al carlista Miguel Elorza. Juan Aguirre admitió en sus declaraciones estar afiliado al sindicato ELA, haber hecho guardias para la Junta de Defensa y haber sido un combatiente, pero negó el resto de las acusaciones. Según él, fue obligado a detener a Miguel Elorza, y como no cumplió con el objetivo, fue castigado a una noche en el calabozo.

         Al final, aunque el juicio en su contra siguiera su curso, el 27 de diciembre de 1939 logró la prisión atenuada y regresó para vivir en Lasarte. Sin embargo, las autoridades solo le permitieron salir para ir a trabajar y cumplir con sus obligaciones religiosas, y le prohibieron terminantemente salir del pueblo sin su permiso. Más tarde, se trasladó a Oria y empezó a trabajar en la empresa Brunet. Así, mientras estaba en libertad condicional, como la fiscalía que dirigía el procedimiento contra Juan Aguirre no pudo esclarecer la participación de éste en las citadas detenciones, propuso archivar el procedimiento, y como el auditor de guerra convino con la propuesta, el 17 de septiembre de 1940 Juan Aguirre logró la libertad definitiva[274].

         En los años siguientes Juan Aguirre siguió viviendo en la calle Kardaberaz de Hernani, y trabajaba en la industria del papel del pueblo. Además, parece que mantuvo la relación con los movimientos nacionalistas y participó en los intentos de reconstrucción de las estructuras de dichos movimientos porque en abril de 1946 lo detuvieron en Hernani. Tras haber sido encarcelado e incomunicado en Ondarreta, le imputaron un delito contra la organización política del Estado, incluido en la Ley de Seguridad del Estado. Estuvo en la cárcel de Ondarreta hasta el 21 de noviembre de 1946, momento en que logró la libertad a pesar de que el procedimiento contra él siguiera adelante[275].

Aguirrezabala Imaz, Víctor

         Víctor Aguirrezabala nació el 15 de octubre de 1904 en Lazkao. A principios de la década de 1930 vivía en Donostia-San Sebastián, pero en el año 1934 se vino a vivir a la Kale Nagusia de Hernani junto a su mujer Amalia y su hijo[276]. Víctor Aguirrezabala era miembro de la Brigada Móvil de Telefonía de la Diputación Foral de Gipuzkoa, por lo que al estallar la Guerra Civil siguió trabajando para la Diputación Foral en Donostia-San Sebastián, hasta que las columnas franquistas de Navarra lo amenazaron al tomar la ciudad, momento en que se dirigió hacia Bizkaia junto a diversos compañeros de la diputación, y tras pasar por distintos pueblos se estableció en Bilbao, donde empezó a trabajar para la entidad de Telefónica Nacional. Siguió trabajando en el mismo oficio hasta que llegó la orden de evacuación de la ciudad en junio de 1937. En ese momento, Víctor Aguirrezabala se alistó en el Euskadiko Gudarostea y haciendo uso de su experiencia laboral, actuó en el batallón Enlaces y Transmisiones. Pero a consecuencia del avance del ejército franquista tuvieron que huir hasta la ciudad de Santander, donde fue detenido por los sublevados tras haber rodeado la ciudad el 24 de agosto de 1937.

         Los golpistas militares encarcelaron a Víctor Aguirrezabala en Santander, e iniciaron un consejo de guerra contra él por ser trabajador de la diputación y miembro del Euskadiko Gudarostea Teniendo en cuenta ese objetivo, el Ayuntamiento de Hernani, el jefe de los requetés y el secretario de la JONS emitieron un informe sobre Víctor Aguirrezabala en el que manifestaban que era “apolítico, religioso y persona de actitud y moral rectas”. El Tribunal Militar celebró un consejo de guerra el 20 de octubre de 1937 y dictó la absolución de Víctor, de modo que quedó libre el 27 de enero de 1938[277]. Pero la represión en su contra no terminó ahí, porque fue despedido de su puesto de trabajo por haberse mantenido leal a la Diputación Foral de Gipuzkoa y al Gobierno Vasco y haber combatido contra los sublevados[278].

Alberro Arizpe, Félíx

         Félix Alberro nación en Hernani, pero vivió fuera del pueblo desde pequeño. Durante la época de guerra vivía en Gijón, donde era militar profesional del regimiento Simancas y obtuvo el grado de sargento. Sin embargo, al estallar la guerra en julio de 1936, Félix Alberro se encontraba en Hernani gracias a un permiso, y como Gipuzkoa consiguió mantenerse leal a la República, participó en la resistencia contra el alzamiento[279].

         Haciendo uso de su experiencia militar guio a los milicianos de la Comandancia de Gipuzkoa, y participó en los combates de Urnieta, entre otros. Lo hirieron por primera vez durante esas fechas, pero volvió al frente enseguida. Sin embargo, la resistencia de aquellas primeras semanas no fue capaz de vencer los ataques del ejército de los sublevados, por lo que en septiembre de 1936 se refugió en Bizkaia, y se enroló en la compañía Hernani del batallón Dragones del Euskadiko Gudarostea, donde logró el grado de teniente, y más tarde el de capitán tras la muerte del jefe de la compañía y hernaniarra Tomás Beriáin[280]. Durante los siguientes meses Félix luchó con los Dragones hernaniarras, hasta que lo apresaron en Cantabria junto a muchos otros combatientes y milicianos y lo encarcelaron en Santoña.

         Durante los meses siguientes fue juzgado por el Tribunal Militar creado por los franquistas en dicha cárcel, y condenado por el consejo de guerra a una pena de cárcel de 12 años y 1 día por haber luchado contra los golpistas como miembro del Euskadiko Gudarostea[281]. Una vez recibida la sentencia firme lo dispersaron como a otros miles de ciudadanos de Euskal Herria y lo trasladaron a la cárcel del Puerto de Santa María (Cádiz) a más de 1.000 kilómetros de su lugar de residencia, y desde ahí, en diciembre de 1938, lo trasladaron a la cárcel de Huelva. La persecución contra él no terminó con el juicio de 1937, porque el Tribunal Militar de Donostia-San Sebastián resolvió volver a juzgarlo en 1940, por lo que en abril de 1940 lo trasladaron a la cárcel de la capital de Gipuzkoa. El fundamento de esta denuncia se basaba en su actividad como miliciano, y como ya había sido castigado por ello, logró la absolución en este segundo juicio[282]. Además, en agosto de 1940 recibió una conmutación de la primera condena, y le redujeron la pena de cárcel a 4 años, por lo que en septiembre salió de la cárcel de Ondarreta en prisión atenuada y se quedó a vivir en Donostia-San Sebastián. Solía tener que presentarse de forma periódica en la sede de la Dirección General de Seguridad[283] de la ciudad, y, por añadidura, entre el 11 y el 13 de octubre de 1944 volvió a ser detenido y encarcelado en Ondarreta, por orden del Gobernador Civil[284].

Albizu Arregui, Lorenzo

         Lorenzo Albizu nació el 8 de julio de 1915 en Hernani y trabajaba en la industria del papel de la zona[285]. Como muchos otros trabajadores de la época, estaba afiliado al sindicato UGT. Al estallar la guerra se sumó a la Junta de Defensa y trabajó para la Comisaría de Guerra de Hernani en la defensa del pueblo[286]. Pero cuando en septiembre de 1936 la cima de Buruntza cayó en manos de los sublevados y atacaron Hernani, al ver que era imposible defenderla huyó de su pueblo natal y se dirigió hacia Bizkaia, donde siguió luchando contra los sublevados enrolándose en el batallón Dragones del Euskadiko Gudarostea.

         Luchó como miliciano en toda la costa del Cantábrico, empezando por las cumbres de Bizkaia hasta los últimos reductos de la resistencia en Asturias. No consiguió huir por mar ante los ataques de los sublevados, y fue apresado y encarcelado por el ejército franquista en octubre de 1937[287]. Al principio lo tuvieron preso en alguna cárcel de Asturias, pero poco después de haber pasado por alguna Comisión Clasificatoria lo trasladaron al campo de concentración de San Gregorio de Zaragoza, donde lo inscribieron en el 69° Batallón de Trabajadores y lo obligaron a hacer trabajos forzados. En mayo de 1938, mientras seguía preso en el campo de concentración, los militares golpistas lo detuvieron de nuevo por haber hecho proclamas a favor del Gobierno republicano y haber hecho manifestaciones en contra de los desertores de la armada republicana que se encontraban en el mismo campo de concentración, a consecuencia de lo cual lo llevaron preso a la prisión militar de Huesca e iniciaron un procedimiento judicial contra él.

         Pero mientras permanecía en prisión provisional el 23 de abril de 1940 logró la prisión atenuada y tuvo la oportunidad de regresar a Hernani. A pesar de ello, el juicio contra él seguía adelante, y el 7 de septiembre de 1943 fue condenado a una pena de prisión de cuatro años, pero no lo volvieron a encarcelar a causa de los años que pasó en espera de la sentencia en prisión provisional[288].

Alcain Izaguirre, Agustín

         Nació el 29 de septiembre de 1878 en Andoain, y se fue a vivir a Urnieta porque su esposa Roberta Olloquiegui era natural de Urnieta. Fue ahí donde formaron su familia, pero en 1912 la familia Alcáin Olloquiegui decidió desplazarse a la parte de Lasarte que en ese momento formaba parte de Hernani. Trabajaron en las industrias de la zona, pero al estallar la Guerra Civil en el verano de 1936 la familia tuvo que separarse. Como mantenían una postura contraria a los golpistas, decidieron huir de Lasarte al ver que las tropas de los sublevados tenían como objetivo la toma de Lasarte durante el descenso de Buruntza. Agustín era un miembro destacado del Batzoki de Lasarte y se dirigió hacia Bilbao acompañado de cientos de conciudadanos.

         La guerra golpeó con dureza a la familia de Agustín: su hijo Francisco murió combatiendo con en batallón Saseta en Euba; su hijo Saturnino fue detenido y obligado a hacer trabajos forzados en los batallones de trabajadores; y su hijo Santiago se dirigió al extranjero y lo tuvieron preso en el campo de concentración de Gurs.

         Aunque en la posguerra el resto de los miembros de la familia pudo regresar a Lasarte, el Tribunal Militar inició una inspección contra Agustín Alcáin poco después de que regresara al pueblo a causa de sus antecedentes políticos. Pero a falta de pruebas de las acusaciones que le hacían, la inspección fue anulada y archivada en octubre de 1938[289].

Aldasoro Sagastume, Agustín

         Nació el 12 de abril de 1896 en Hernani, y vivía en la calle Kardaberaz junto a su mujer Pía Artola y sus hijos[290]. Trabajaba en la industria del papel de Hernani y destacó en los combates que se organizaban en a defensa de los derechos de los trabajadores, como miembro de la dirección del organismo Sindicato Papelero perteneciente al sindicato UGT[291].

         Al empezar la Guerra Civil empezó a trabajar para la Comisaría de Guerra de Hernani desde el primer momento, atendiendo dentro de la Cruz Roja a los milicianos que habían sido heridos en el frente[292]. Por lo que, al ver que era imposible frenar el ataque de los sublevados, toda la familia Aldasoro Artola huyó del pueblo y se dirigió hacia Bizkaia. Sin embargo, aunque encontraron refugio durante varios meses, tras la caída de las cumbres de Intxorta en la primavera de 1937 tuvieron que retroceder, y, al final, Agustín Aldasoro cayó en manos de los sublevados en Santander en agosto de 1937.

         Teniendo en cuenta su militancia política fue encarcelado allí mismo, en Santander, aunque queda por concretar en qué fecha lo trasladaron a la cárcel de Ondarreta a causa del Consejo de Guerra iniciado en su contra. Sin embargo, en enero de 1939 lo volvieron a trasladar a Santander, y lo encerraron en la cárcel que se habilitó en la fábrica de Tabacalera local. Mientras estaba en prisión provisional en esta cárcel, el régimen franquista recibió las sentencias de las dos causas que tenía abiertas contra él, celebradas el 8 de enero de 1940 y el 7 de mayo del 1940 en Bilbao. Según dichas sentencias no se pudieron probar las denuncias en su contra, de forma que Agustín quedo libre, tras al menos casi tres años de prisión[293].

Aldazabal Arribillaga, Juan

         Nació el 14 de octubre en Bera, y al estallar la guerra vivía en la calle Geltoki con su padre Salvador y sus hermanos y hermanas[294]. Trabajaba en el reparto de telégrafos en Donostia-San Sebastián, pero en septiembre de 1936, al ver que el pueblo estaba a punto de caer en manos de los sublevados, decidió buscar refugio en Bizkaia junto con otros compañeros de trabajo, donde, poco tiempo después, se afilió a la organización Sindicato de Telégrafos, hasta que llegó la orden de movilizar a su quinta, y, aprovechando su oficio, se enroló en el batallón Enlaces y Transmisiones y luchó con el Euskadiko Gudarostea hasta su rendición.

         Fue detenido en agosto de 1937 y encarcelado en Santander, y le abrieron un proceso sumarísimo junto a otros telegrafistas. La sentencia, publicada en noviembre de 1937, anuló la acusación contra Juan, ya que, gracias a los informes emitidos a su favor por las autoridades franquistas de Hernani, logró la absolución y la libertad incondicional[295].

         Pero poco después de salir de la cárcel, en enero de 1938, fue movilizado por el ejército franquista y luchó junto a los sublevados hasta que terminó la Guerra civil, y fue herido en el frente. Asimismo, nada más llegar a Lasarte pasó a formar parte de las estructuras franquistas, y fue responsable de la organización Auxilio Social de Lasarte desde enero de 1940 hasta abril de 1941[296].

Almandoz Macazaga, Sofía

         Ver apartado de las mujeres

Alonso González, Higinio

         Este lasartearra nació el 11 de enero de 1879 en Nava del Rey (Valladolid). Nada más empezar la Guerra Civil se dirigió hacia Bizkaia junto a su mujer Urbana Velasco y sus hijos e hijas[297] porque Higinio se alineaba con los movimientos políticos de izquierdas.

         Pero cuando las orillas del mar Cantábrico quedaron en manos de los golpistas en la primavera y el verano de 1937, logró regresar a Hernani. El Tribunal Militar franquista llevó a cabo un juicio contra él el 17 de septiembre de 1938 por comulgar con los movimientos políticos leales a la República y haber huido de Hernani a causa del avance de los franquistas. Higinio en ese momento vivía en Lasarte con libertad provisional, y aunque no tuvieran ninguna prueba contra él lo condenaron a pagar una sanción económica por su pensamiento político, al igual que a su hija Felicitas. Les aplicaron una sanción económica de 100 pesetas a los dos, o la responsabilidad penal subsidiaria en caso de impago[298].

Alonso Velasco, Felicitas

         Ver apartado de las mujeres.

Altolaguirre Altolaguirre, Eustaquio

         Nació el 21 de septiembre de 1864 en Igorre. El año 1917 se instaló a vivir en la Plaza de los Fueros de Hernani (hoy Plaza Berria) junto a su esposa Florentina Camarero y sus hijos e hijas[299]. La familia Altolaguirre Camarero tenía, toda ella, vínculos con el movimiento obrero y se alineaba con las organizaciones comunistas del pueblo, mediante manifestaciones a su favor y la participación de las movilizaciones.

         Dada su tendencia política, los hijos José y Manuel destacaron desde el primer momento en la lucha a favor de la Segunda República, y el resto de los miembros de la familia tuvieron que huir de Hernani cuando Gipuzkoa se quedó en manos de los sublevados en septiembre de 1936. Se fueron a Arrasate / Mondragón, donde su esposa Florentina Camarero recibió en encargo de cuidar varias joyas y adornos del miliciano hernaniarra Juan Ayesa del batallón Dragones, y con quienes Eustaquio estuvo durante todo el transcurso de la guerra. Arrasate / Mondragón quedó en manos de los sublevados al cabo de pocos días y tuvieron que dirigirse de nuevo hacia Bizkaia. A consecuencia del avance de los sublevados, más tarde tuvieron que ir a la ciudad de Santander, y fueron de los pocos que lograron huir por mar hasta que lograron refugiarse en Cataluña. Florentina y Eustaquio vivieron en Lleida hasta que esta ciudad cayó en manos de los sublevados durante los últimos meses de la Guerra Civil.

         En ese momento, se fueron a vivir a Barbadillo de Herreros (Burgos), un pueblo cerca del lugar de origen de Florentina Camarero, bien porque fueron desterrados o bien porque temían la represión franquista. Pero el 7 de junio de 1939, el sargento Basilio Gómez Arranz de la comandancia de la Guardia civil de Arrasate / Mondragón detuvo a Eustaquio y Florentina a causa de una denuncia sobre el robo de las joyas y adornos del hernaniarra Juan Ibáñez que guardaban desde septiembre de 1936 a un señor llamado Chacón, natural de Arrasate / Mondragón.

         Los encarcelaron en la cárcel de Salas de los Infantes (Burgos), donde los mantuvieron encerrados hasta que el 6 de febrero de 1940 los trasladaron a la cárcel de Ondarreta y el Tribunal Militar franquista inició el consejo de guerra en su contra. Pero el 14 de marzo lograron la prisión atenuada y pudieron regresar a Hernani, donde instalaron su vivienda en la calle Kardaberaz. En efecto, no había pruebas contra los dos acusados y esto se ratificó de nuevo el 23 abril, por lo que la fiscalía archivó el procedimiento en su contra y Eustaquio y Florentina obtuvieron la libertad incondicional.

         Pero las andanzas en el destierro a consecuencia de la guerra y los 9 meses de cárcel golpearon con fuerza la salud de Eustaquio, puesto que ya era una persona mayor, a consecuencia de lo cual murió el 17 de julio de 1944, a punto de cumplir 80 años[300].

Altolaguirre Camarero, José

         Nació el 9 de agosto de 1914 en Usurbil, pero se fue a vivir a Hernani junto a su familia cuando aún era un crío y vivieron en la Plaza de los Fueros (hoy Plaza Berria)[301]. Como el resto de los miembros de la familia, estuvo alineado con los movimientos obreros desde el primer instante, y se sumó a distintas movilizaciones y combates. Con apenas 20 años participó en la denominada Revolución de octubre de 1934, tras cuyo fracaso fue detenido junto a otros paisanos, y no recuperó su libertad hasta que el Frente Popular firmara la ley de la amnistía en febrero de 1936.

         A partir de ese momento pasó a volver a formar parte del movimiento obrero de Hernani, justo cuando le tocaba hacer el servicio militar. El 18 de junio de 1936 se encontraba en Hernani gracias a un permiso, por lo que se unió desde el principio a la Junta de Defensa y combatió como miliciano por la defensa de Gipuzkoa[302]. Pero a consecuencia del avance de las tropas golpistas, se vio obligado a huir de Hernani en septiembre de 1936, y se dirigió hacia Bizkaia, donde se enroló en el batallón socialista Dragones, y se afilió a la organización JSU y el sindicato UGT, tal y como se define en su ficha de miliciano[303]. José Altolaguirre combatió a lo largo y ancho de Bizkaia y en Cantabria, hasta que lo apresaron y encarcelaron el 26 de agosto de 1937 después de que hubieran rodeado la ciudad de Santander[304].

         Lo trasladaron desde Santander a la Prisión Provincial de Bilbao, donde el Tribunal Militar franquista había iniciado una causa contra él. En el consejo de guerra le acusaron ser miliciano, además que haber participado en la confiscación de unos bienes de la orden religiosa que gestionaba el hospital de Hernani, a consecuencia de lo cual el 13 de mayo de 1938 lo condenaron a una pena de prisión de 14 años y un día[305]. Tras haber recibido la sentencia firme fue víctima de la dispersión política y fue trasladado a la cárcel del Puerto de Santa María (Cádiz) en el mes de julio del mismo año, pero en diciembre lo volvieron a trasladar a la Prisión Provincial de Huelva, donde estuvo preso hasta que quedó en libertad[306].

Alvarez Terrados, Abundio

         Nació el 19 de julio de 1884 en el pueblo de Villahoz (Burgos), se fue a vivir a Hernani junto a su esposa Juana Pérez y sus hijos e hijas en 191 7[307]. Estaba comprometido con el movimiento obrero del pueblo, de modo que Abundio Álvarez fue uno de los cabecillas de los comunistas de Hernani durante la República como miembro del PCE, por lo que al estallar la guerra en julio de 1936 siguió combatiendo en la misma línea. Fue, desde el primer momento, uno de los milicianos movilizados por la Junta de Defensa de Hernani[308]. Según los informes escritos sobre él por los franquistas municipales, se hizo cargo de encarcelar durante tres días en el Ayuntamiento de Hernani a las personas que estaban a favor de los sublevados[309].

         En septiembre de 1936, al ver los ataques de los golpistas, huyó junto a toda su familia hacia Bizkaia, con el objetivo de huir de la represión de los golpistas. Uno de sus hijos, que respondía al nombre Ángel, se enroló en el Euskadiko Gudarostea en el batallón comunista Karl Liebknecht, y murió en los combates de Urduña / Orduña el 12 de junio de 1937[310]. No está clara la trayectoria de Abundio tras la caída de la costa del Cantábrico en manos de los sublevados. Pero sabemos que el 6 de febrero de 1938 lo trasladaron a la cárcel de Ondarreta junto con otros que estaban presos en Hernani, bajo pena de prisión provisional. El 20 de junio de 1939 emitieron una sentencia contra él mientras seguía encarcelado en Ondarreta. Dicha sentencia archivaba el procedimiento contra él, pero el auditor de guerra resolvió incluirlo en la clase “B” de clasificación de prisioneros, a consecuencia de lo cual lo enviaron a un batallón de trabajadores a hacer trabajos forzados[311].

Anabitarte Zapirain, Tomás

         Tomas Anabitarte nació el 13 de junio de 1911 en Hernani, y vivía junto a toda su familia en el caserío Otsuene-aundi (hoy Otsua-Enea) donde vivían de labrar la tierra[312]. La familia Anabitarte Zapirain al principio siguió con las tareas del caserío a pesar de haber recibido la noticia de que había empezado la guerra. Pero la situación cambió en septiembre de 1936 porque cuando el ejército franquista se hizo con casi toda Gipuzkoa empezó a movilizar a los jóvenes de la zona para que fueran a la guerra. Tomás Anabitarte fue uno de los vascos que, contra su voluntad, fue obligado a ir a luchar con el ejército franquista, y lo llevaron al frente fronterizo de Bizkaia. Cuando en junio de 1937 estaba en Ugao Miraballes con el Regimiento de Infantería n° 23, regresó a Hernani junto a dos amigos con un permiso de varios días. En ese momento, decidió no seguir luchando con los franquistas y cruzó la frontera junto a estos dos amigos para buscar refugio en Ipar Euskal Herria[313].

         Se estableció en San Juan de Luz y durante los primeros años trabajó como pasador para poder ganarse la vida. Al empezar la Segunda Guerra Mundial se crearon nuevos retos para Tomás, puesto que los miembros de la red Comète se pusieron en contacto con él. El objetivo era ayudar a cruzar la frontera a la tripulación de los aviones derrotados del ejército del aire de los aliados. De forma que su primer viaje para la red Comète lo hizo el 19 de agosto de 1941, y siguió haciendo esos viajes de forma ocasional durante todos los años en que duró la Guerra Mundial[314].

         Cuando terminó la Segunda Guerra Mundial, Tomás decidió regresar al pueblo. Era el 20 de julio de 1947 y se personó en el Ayuntamiento de Hernani, donde manifestó que se adscribía al decreto firmado el 12 de septiembre de 1945, mediante el cual se indultaba a las personas que habían huido del ejército franquista. Pero el régimen franquista le acusó por delito de deserción y fue juzgado en un consejo de guerra el 5 de julio de 1948, donde lo condenaron a una pena de prisión de 4 años por haber abandonado el ejército franquista y haber huido al País Vasco Norte. Pero cuando el auditor de guerra ratificó la sentencia, reconoció que cumplía con los requisitos de adscripción a la ley de indultos, a pesar de que se le mantuviera la sentencia, por lo que fue indultado el 28 de agosto de ese mismo año, y logró la libertad definitiva[315].

Andrés Gómez, José

         Nació el 21 de abril de 1901 en el pueblo Maluenda de Zaragoza, pero se vino a vivir a Hernani desde que era joven, donde vivió en la calle Kardaberaz junto a su mujer Amparo Prieto y sus dos hijos. Trabajó como barbero[316].

         Durante la República empezó a acercarse al mundo de la política, y se alineó con el movimiento comunista de Hernani. Así, participó junto a otros compañeros en la Huelga General Revolucionaria que tuvo lugar en octubre de 1934[317]. Cuando en julio de 1936 estalló la Guerra Civil, José Andrés decidió luchar como miliciano bajo el mando de la Comisaría de Guerra de Hernani[318]. En su trayectoria como miliciano consta que estuvo afiliado al sindicato UGT y al PCE. Al principio participó en la defensa de Gipuzkoa hasta que esta cayó en manos de los golpistas y se fue a Abadiño a trabajar en el Departamento de Orden Público. Pero más tarde se enroló en un batallón de zapadores-minadores (seguramente en el batallón Manuel Llaneza). Tras rodear la ciudad de Santander, los sublevados lo apresaron en agosto de 1937.

         En un principio lo tuvieron preso en Santander o en una cárcel del entorno, pero para febrero de 1938 lo trasladaron a la cárcel de Ondarreta, porque el Tribunal Militar franquista había iniciado un proceso en su contra. El Ayuntamiento de Hernani, los grupos FET-JONS del pueblo y diversas personas que apoyaban el régimen presentaron denuncias en su contra, en las que, además de acusarle por su militancia política y por haber sido miliciano, le acusaban de haber participado en diversas confiscaciones y detenciones tanto en Hernani como en Abadiño. Le imputaron haber llevado a cabo una rebelión militar contra el régimen y el 13 de junio de 1938 fue condenado a una pena de cárcel de 30 años[319].

         Lo dispersaron nada más emitir la sentencia firme, y al principio, el 24 de noviembre de 1938, lo trasladaron a la Prisión Central de Burgos, donde estuvo preso hasta que lo trasladaron a la Prisión de Girona el 26 de marzo de 1943. Pero pocos meses después, lo volvieron a trasladar a la cárcel del municipio de Figueres, en la misma provincia, donde logró la prisión atenuada el 17 de julio de 1943 y regresó a vivir a Hernani con una conmutación de la condena, puesto que se la redujeron a una pena de prisión de 12 años y un día[320].

Antón Lanz, Emilio

         Nació el 20 de junio de 1902 en Arrigorriaga, y con 10 años se fue a vivir al barrio Florida de Hernani junto a sus padres Martín Antón e Isidra Lanz, naturales de Navarra. Se casó con Cesárea Irospe, natural de Zizurkil y en 1932 tuvieron un hijo al que llamaron Martín. Pero al estallar la guerra, al igual que hicieron muchos vecinos del barrio de Florida, la familia se dirigió en su totalidad hacia Bizkaia[321], donde tras haber encontrado refugio, Emilio se enroló en el batallón socialista Dragones. En efecto, Emilio ya había actuado como miliciano en Hernani, a las órdenes de la Comisaría de Guerra del pueblo[322].

         Con el batallón Dragones combatió en distintos frentes de la costa del Cantábrico y llegó a ser teniente. Pero tras la derrota del Euskadiko Gudarostea lo apresaron en Santoña y lo encarcelaron. Poco después, además, el régimen puso en marcha un consejo de guerra en su contra mediante el cual lo juzgaron junto a otros milicianos y le acusaron de adhesión a la rebelión. En la sentencia recibida en diciembre de 1937 lo condenaron a la pena de muerte, pero en agosto de 1938 volvieron a revisar su condena y le conmutaron la pena por 30 años de prisión, de modo que se libró de la muerte[323]. Lo dispersaron en cuanto recibió la conmutación a la Prisión Central de Burgos, donde estuvo preso hasta diciembre de 1937, hasta que lo trasladaron a la cárcel de El Dueso. Emilio estuvo durante largos años en distintas cárceles franquistas, hasta que en abril de 1944 logró la libertad condicional[324].

Apaolaza Aramburu, Felipe

         Nació el 13 de julio de 1910 en Hernani, y al estallar la guerra vivía en la calle Kardaberaz junto a su mujer Josefa Arana y su hija Miren Edurne[325]. Fue un miembro destacado de EAJ/PNV y llegó a ser secretario de ELA. Cuando llegaron las noticias de guerra a Hernani, se alistó en las milicias vascas que se organizaron en el convento las Agustinas, dentro de los movimientos abertzales[326]. Ejerció, entre otros ámbitos, en el Comité de Orden Público de la Junta de Defensa[327].

         En septiembre de 1936 la mayoría de ellos decidieron dirigirse hacia Bizkaia, pero su mujer e hija, sin embargo, se quedaron en Hernani. Es posible que cuando los golpistas tomaran la cornisa Cantábrica hubieran apresado y encarcelado a Felipe, porque cuando en diciembre de 1938 el Tribunal Militar franquista inició el consejo de guerra en su contra se encontraba preso en Ondarreta, pero ese mismo tribunal resolvió que las acciones imputadas a Felipe Apaolaza no respondían a ninguna responsabilidad penal y decidió archivar su caso. Sin embargo, no quedó libre; le asignaron la clase “B” de la clasificación de prisioneros y le obligaron a hacer trabajos forzados en un batallón de trabajo[328].

Apaolaza Aramburu, Juan

         Juan Apaolaza Aramburu nació el 16 de noviembre en Hernani[329]. Trabajaba como jornalero. Como era miembro del sindicato ELA, desde el momento en que empezó la guerra fue miembro de las milicias abertzales que se crearon en las Agustinas[330]. Hizo guardias armadas en la casa Oraien donde estaban detenidos los golpistas, hasta que las tropas de los golpistas tomaron el pueblo. Cuando Hernani cayó en manos de los golpistas, Juan Apaolaza se alistó en el grupo de requetés local, se sumó a la lucha franquista en el tercio de San Ignacio y se fue al frente de Eibar[331].

         El 4 de febrero de 1937, mientras estaba en el frente de Deba, tomó las armas junto a sus paisanos Antonio Odriozola y Felipe Sarriegui y decidió cruzar el frente y buscar refugio en Bizkaia. Nada más cruzar la trinchera, Juan se alistó junto a Antonio en el batallón nacionalista Itxarkundia, donde siguieron luchando como combatientes, hasta que se rindieron en Limpias. Mientras tanto, el Tribunal Militar abrió un proceso contra los tres hernaniarras que habían desertado, pero el 11 de mayo los declararon fugados y archivaron las diligencias. Finalmente, Juan y Antonio se personaron en Limpias el 25 de agosto, y les asignaron la clase “C” de la clasificación de prisioneros. Desde Santoña los llevaron a la colonia penal de El Dueso.

         En junio de 1938 fueron trasladados a la Prisión Provincial de Pamplona/Iruña, porque los militares volvieron a iniciar el proceso contra los tres, pero se dieron cuenta de que a Antonio y a Juan ya los habían procesado en un consejo de guerra en 1937, de modo que como el 10 de diciembre de 1937 ya habían sido juzgados y castigados por delito de traición, finalmente archivaron su caso, aunque el de Felipe Sarriegui siguió adelante[332]. El 9 de agosto de 1940 obtuvo la libertad condicional y regresó a Hernani.

 

Juan Apaolaza Aramburu (fpev).

 

Apaolaza Aramburu, Úrsula

         Ver apartado de las mujeres.

Aramburu Chinchurreta, Cándido

         Cándido Aramburu Chinchurreta nació el 7 de enero de 1915 en Urnieta. A unos pocos meses de edad, se fue a vivir a la Kale Nagusia de Lasarte junto a su padre Ezequiel y su madre Josefa y sus hermanos y hermanas[333]. Cuando estalló la guerra se sumó como miliciano, desde el inicio, a la lucha contra los golpistas, y combatió en el grupo de milicianos MAOC Oria bajo las órdenes de la Comandancia de Gipuzkoa. Estaba, asimismo, afiliado a la organización JSU (Juventudes Socialistas Unificadas).

         Cuando Gipuzkoa cayó en manos de los sublevados se dirigió a Bizkaia, al igual que hicieron cientos de hernaniarras, y cuando se formó el Euskadiko Gudarostea, se enroló en el batallón comunista Rosa Luxemburgo[334], con quien luchó en distintos frentes de la cornisa Cantábrica, hasta que fue apresado por los franquistas y encarcelado en Bilbao. Cándido estuvo preso en diversas prisiones de Bilbao, como en la de Deusto y en Escolapios, hasta que los franquistas llevaron a cabo un consejo de guerra contra él.

         En el consejo de guerra le acusaron de ser comunista y trabajar para la Junta de Defensa en base a las denuncias de las autoridades franquistas de Hernani, y le acusaron, asimismo, de pertenecer al grupo de milicianos que sacaron de su casa a la fuerza y mataron al jinete Cecilio Humanes en Lasarte. Teniendo en cuenta esas denuncias, el Tribunal Militar le imputó rebelión militar y el 24 de marzo de 1938 lo condenó a la pena de muerte en Bilbao. Consciente de la crudeza de la situación, su padre Ezequiel buscó las pruebas que desmontaran las denuncias contra Cándido y solicitó que se volviera a celebrar otro juicio, pero no le dieron esa posibilidad, y a Cándido lo fusilaron en Bilbao siete meses después de ser condenado, el 24 de octubre de 1938.

Aramburu Chinchurreta, María

         Ver apartado de las mujeres.

Aramendi Goicoechea, Margarita

         Ver apartado de las mujeres.

Aramendi Manrique, José Antonio

         Nació el 28 de agosto de 1911 en Ordizia. Era albañil de oficio y vivía junto a su familia en una casa del barrio Florida de Hernani desde 1924[335]. Era cercano a los movimientos obreros, y participaba en las movilizaciones que tenían lugar en Hernani. Antes de empezar la Guerra Civil estaba afiliado al sindicato UGT[336] y a la organización JSU[337]. Nada más llegar las noticias sobre el golpe de estado, se enroló en la defensa de la República como miliciano. En un principio combatió bajo las órdenes de la Comisaría de Guerra de Hernani, pero cuando Gipuzkoa cayó en manos de los sublevados en septiembre de 1936, luchó en los batallones comunistas y socialistas que se organizaron en Bizkaia, en los batallones MAOC y Dragones, respectivamente[338].

         Participó como miliciano en la defensa de la denominada Ofensiva del Norte. Cuando se volvió a organizar el batallón Dragones, luchó en la Brigada n° 164 con el grado de cabo,[339] hasta los últimos reductos de la resistencia en Asturias. Tras la ofensiva de Asturias, no le quedó más remedio que huir por mar, pero la armada naval franquista interceptó el barco en el que huía, y obligaron a José Antonio a firmar una declaración y lo encarcelaron. En el interrogatorio llevado a cabo por la Guardia Civil le obligaron a firmar que había participado en el fusilamiento de varios golpistas militares que estaban presos en Ondarreta. Lo más seguro es que lograran la firma mediante amenazas o malos tratos, porque el propio interrogador manifestó que firmó la denuncia sollozando.

         En dicha declaración lo obligaron a denunciar a su paisano Lucas Zubeldia, pero más tarde negó esa declaración ante el juez. Sin embargo, los golpistas lo encarcelaron e iniciaron un proceso judicial en su contra basándose en ese documento, y mientras tanto, a José Antonio lo mantuvieron en prisión provisional. Primero estuvo en distintas prisiones de Bilbao, y, finalmente, lo enviaron a hacer trabajos forzados al BBTT n° 125 de Sondika, hasta que lo trasladaron a la cárcel de Ondarreta en mayo de 1940.

         El consejo de guerra contra José Antonio Aramendi se celebró en Donostia-San Sebastián el 28 de mayo de 1940. No pudieron probar que hubiera participado en los fusilamientos de los militares golpistas, pero teniendo en cuenta su militancia política y su actividad como miliciano, fue condenado a una pena de prisión de 12 años y un día. Sin embargo, el propio Tribunal Militar propuso, en la misma sentencia, conmutar la pena por una prisión de 3 años[340]. Al analizar la sentencia por el auditor de guerra, este dio permiso para la conmutación, de modo que obtuvo la libertad definitiva el 22 de julio del mismo año, tras haber estado unos 5 años en distintas prisiones[341].

Arbiza Goicoechea, Manuel

         Nació el 5 de noviembre de 1861 en Hernani. Este herrero vivía en Urnieta cuando la guerra estalló en el verano de 1936. Al igual que hizo mucha gente de Urnieta, cuando la cima de Buruntza se convirtió en un frente huyó de su pueblo y fue a Donostia-San Sebastián a buscar refugio, pero cuando la provincia cayó en manos de los golpistas decidió regresar a Urnieta. Los militares que dieron el golpe de estado decidieron iniciar un procedimiento contra él y otros tres más del lugar (Gregorio Echeverria, Antonio Gorriti y Bartolomé Lasarte), pero según un documento emitido por la Comandancia Militar de Lasarte, ese procedimiento fue archivado el 22 de mayo de 1937[342].

Arenas Lecanda, Emilio

         Nació el 14 de octubre de 1893 en Madrid, se casó con Isabel González en Donostia-San Sebastián y tuvieron un hijo al que llamaron Emilio. Poco después, se fueron a vivir al barrio Florida de Hernani, en torno a 1931. Emilio trabajaba en una fábrica de barniz del pueblo. Al estallar la Guerra Civil, y poco después de la caída de la cima de Buruntza, la familia Arenas González huyó a Bilbao cuando la Junta de Defensa de Hernani hizo un llamamiento para evacuar el pueblo[343].

         Emilio, el padre, colaboró en la construcción de trincheras y sistemas de defensa dentro del Euskadiko Gudarostea en distintos pueblos de Bizkaia[344] hasta la rendición de agosto de 1937, momento en que fue detenido y encarcelado por el ejército franquista, quien solicitó informes respecto a él a las autoridades franquistas de Hernani. Mientras tanto, su mujer y su hijo lograron huir por mar en julio de 1937 y se refugiaron en el pueblo de Blaye de Francia.

         El ayuntamiento emitió un informe contra él en base a una denuncia presentada por el juez municipal Telesforo Amezua. Dicho informe manifestaba que era comunista y que había lanzado amenazas contra el dueño de la fábrica de barniz donde trabajaba, y que esa era la razón por la que se tuvo que refugiar en Francia. Le impusieron una pena de prisión provisional a consecuencia de dicha denuncia, y en febrero de 1938 lo trasladaron desde la cárcel de Hernani a la Prisión Provincial de Donostia-San Sebastián, mientras que el Tribunal Militar iniciaba un procedimiento en su contra. Pero el tribunal declaró que las denuncias interpuestas carecían de fundamento, así como que la pena por su militancia política había sido suficientemente cumplida con el tiempo que ya había permanecido en prisión, por lo que el 21 de diciembre de 1938 logró la libertad por orden del auditor de guerra de Burgos[345].

Armendariz Battu, Bernabé

         Bernabé Armendariz fue el primer alcalde franquista que se nombró en Hernani tras la toma del municipio por las columnas de los militares golpistas. Pero lo destituyeron por orden de la Junta de Guerra Carlista de Guipúzcoa al cabo de dos semanas[346]. En 1938 el Tribunal Militar franquista inició un procedimiento en su contra mediante el cual lo encarcelaron en Ondarreta el 25 de agosto de 1938. Ese procedimiento al final no derivó en una sentencia, y tras haberse prolongado durante varios años, lo archivaron en marzo de 1940[347].

Armendariz Díaz, Félíx

         Nació el 14 de enero de 1910 en el pueblo Mendigorria de Navarra. Trabajaba en los ferrocarriles vascos y se ocupaba de las instalaciones eléctricas. En 1930 se casó con Antonia Ochotorena y se fue a vivir a su casa en Hernani, donde trabajó también en los ferrocarriles de la zona[348].

         Al igual que muchos otros trabajadores del ferrocarril, era miembro de UGT y estaba afiliado al sindicato desde 1929[349]. Se sumó a las Juntas de Defensa que convocó la UGT al estallar la guerra, se puso a las órdenes de la Comisaría de Guerra de Hernani y participó en la defensa de Gipuzkoa. Asimismo, en la medida en que se fue formando el Euskadiko Gudarostea, paso a formar parte de él hasta que cayó en manos de los sublevados en Santander. Fue encarcelado tras un informe emitido por los franquistas del ayuntamiento de Hernani con denuncias en su contra que decían lo siguiente:

         “comunista, relacionado con todos los extremistas de la villa. Se le vio fijar pasquines comunistas por la calle. Empuño arma y fue activo miliciano. Indeseable y peligroso[350]”.

         En base a estos informes le impusieron una pena de prisión provisional e iniciaron un consejo de guerra en su contra que se cerró en abril de 1939 al resolver que las acciones imputadas no respondían a responsabilidades penales. Pero Félix Armendariz no recuperó su libertad, puesto que lo clasificaron en la clase “B” de prisioneros y lo enviaron a los batallones de trabajadores a hacer trabajos forzados . De modo que estuvo prisionero en distintos batallones de trabajadores, y fue uno de los miles de prisioneros que utilizaron para la construcción del ferrocarril Soria-Castejón . Asimismo, la empresa Ferrocarriles del Norte inició un proceso de depuración en su contra debido a su militancia política y lo despidieron de su puesto por haber sido contrario al régimen franquista.

Arocena Segurola, Lucía

         Ver apartado de las mujeres.

Arrieta Arrieta, Símón

         Nació el 9 de septiembre de 1897 en Hernani[353], y durante la Segunda República vivía en el barrio Florida junto a su mujer Eduvigis Garmendia y sus hijos e hijas. Simón fue trabajador de las industrias locales y estaba afiliado al sindicato UGT, de modo que al estallar la Guerra Civil respondió al llamamiento a la movilización de este sindicato y estuvo construyendo las trincheras necesarias para la defensa de Hernani. Tras la caída de este sistema de defensa tuvo que huir y buscar refugio en Bizkaia, pero cuando la cornisa Cantábrica de la península ibérica cayó en manos de los golpistas apresaron a Simón Arrieta. En efecto, el Ayuntamiento de Hernani envió un informe sobre él en septiembre de 1936 calificándolo de “rojo”, de ser miembro de la UGT y de haber participado en la construcción de las trincheras[354].

         Probablemente encarcelaron a Simón durante algún tiempo, aunque no dispongamos de datos concretos al respecto, pero, en cualquier caso, sabemos que en agosto de 1938 vivía en Hernani porque tuvo una conversación en una taberna con un soldado del ejército franquista llamado Ignacio Setién donde le dijo que la victoria de la República era imparable y que la ciudad de Zaragoza quedaría pronto en manos de los milicianos. A consecuencia de esas declaraciones fue denunciado y encarcelado en la cárcel de Ondarreta.

         Le habían acusado de hacer proclamas contra el régimen franquista y del delito de haber apoyado la supuesta rebelión militar. El juicio en su contra se celebró el 8 de mayo de 1939, donde el Tribunal Militar resolvió que como había hecho proclamas a favor de la República Simón había realizado “rebelión militar”, por lo que lo condenó a una pena de prisión de 6 años y un día[355]. Lo encarcelaron en Donostia-San Sebastián hasta que logró la libertad condicional el 17 de octubre de 1940[356].

Arrizabalaga Aguirresarobe, Pilar

         Ver apartado de las mujeres.

Artola Iriarte, Elvira

         Ver apartado de las mujeres.

Artola Iriarte, Nemesia

         Ver apartado de las mujeres.

Azcona Guinea, Alejandro

         Nació el 27 de febrero de 1894 en Haro (La Rioja), y tras casarse con Teodora Garraza, natural de Lodosa, se fueron a vivir a Hernani en 1919[357]. Empezó a trabajar como albañil en Donostia-San Sebastián y se afilió en el departamento de construcción de la UGT. Al estallar la guerra, se sumó a los grupos de milicianos que se empezaron a organizar en el pueblo, y se implicó, en concreto, en trasladar a los heridos en las camillas dentro del hospital organizado por la Cruz Roja para atender a los milicianos que caían heridos en el frente[358].

         Con la creación del Euskadiko Gudarostea hizo también su aportación en la sección de salud militar mientras trabajaba en el ámbito de intendencia del batallón Dragones. Lo nombraron enfermero sargento de salud militar en el municipio de Limpias[359]. Estuvo trabajando en los hospitales militares y se trasladó varias veces por la evolución que hubo en el frente, hasta llegar en repliegue hasta la ciudad de Gijón, en la que trabajó, además, en la construcción de refugios ante los bombardeos de la aviación franquista[360].

         La familia Azcona Garraza se había separado desde el mismo inicio de la guerra. Por una parte, a los hijos Luis, Jesús y María Paz los evacuaron a Francia en septiembre de 1936; y por otra, su mujer Teodora, el propio Alejandro y Petra, otra hija, siguieron reculando hasta Gijón hasta que cayó en manos de los sublevados durante los últimos días de octubre de 1937, momento en que no tuvieron más remedio que regresar a Hernani.

         Pero nada más llegar a Hernani, los representantes del régimen franquista de Hernani, es decir, el alcalde y la FET-JONS, presentaron acusaciones muy graves contra Alejandro. Dijeron que era uno de los cabecillas del movimiento obrero del pueblo y que había participado en la revolución de octubre de 1934, así como que en 1936 había combatido en el frente como miliciano y había participado en el asesinato del secretario José Embid Tablares, entre otras cuestiones. Presentaron, además, acusaciones contra su familia, con manifestaciones como las siguientes:

         “[...] Asistía a manifestaciones extermistas, acompañado de su esposa e hijos, que se han distinguido por sus ideas disolventes y revolucionarias, especialmente su esposa que es lo peor de Hernani. Empuñó arma y presto servicios en la cruz roja como camillero. El regreso de esta clase de familias constituye para los amantes del GM el mayor INRI [...]".

         Las acusaciones vertidas por los franquistas contra la familia Azcona Garraza les supusieron consecuencias evidentes en cuanto regresaron a Hernani. Por una parte, poco después de haber presentado las denuncias detuvieron a Alejandro, quien al principio estuvo preso en el mismo Ayuntamiento de Hernani, y más tarde fue trasladado a la cárcel de Ondarreta. Y por otra, el Tribunal Militar inició un consejo de guerra en su contra en base a las denuncias presentadas por los franquistas de Hernani, que se celebró el 12 de agosto de 1938, y donde se desmintieron los informes del alcalde de Hernani y de la FET-JONS gracias a las declaraciones de distintos testigos, a consecuencia de lo cual quedó absuelto. Sin embargo, le asignaron la clase “B” de clasificación de prisioneros por su actividad como miliciano y enfermero y lo trasladaron a un campo de concentración, donde fue obligado a hacer trabajos forzados[361].

Azurmendi Zabala, José Antonio

         Nació el 29 de mayo de 1917 en Hernani, y vivió en el barrio Florida junto a su familia[362]. Aunque cuando estalló la Guerra Civil tuviera solo 19 años ya se encontraba inmerso en el movimiento obrero del pueblo y era un miembro destacado de las movilizaciones desde antes de la guerra. Pero tras el golpe de estado se enroló en las milicias que se organizaron desde el primer momento para luchar en contra, y se enfrentó a los ataques de los sublevados en Gipuzkoa como miembro de las JSU bajo las órdenes tanto de la Comisaría de Guerra de Donostia-San Sebastián como de Hernani[363].

         En septiembre de 1936 tuvo que huir del pueblo cuando Hernani estaba a punto de caer en manos de los sublevados, y buscó refugio en Bizkaia, donde siguió luchando tanto en el batallón socialista Dragones como en el batallón Autos Blindados. Siguió con el batallón Dragones hasta que la ciudad de Santander cayó en manos de los sublevados, y fue apresado y encarcelado en agosto de 1937. Al principio lo tuvieron preso en la capital de Cantabria, pero poco después fue trasladado a Bilbao porque el Tribunal Militar franquista había iniciado el procedimiento del consejo de guerra en su contra, a consecuencia de lo cual el Ayuntamiento de Hernani presentó acusaciones muy graves contra José Antonio, con manifestaciones como las siguientes:

         “[...] Muy rojo. Ideas comunistas. Acudia a manifestaciones extremistas. Empuño arma. Fue unos de los que incendiaron 3 casas en la localidad y de los que intentaron prender fuego a la Casa de Beneficencia y a la Parroquia. Indeseable. Merecedor de la maxima sanción [...]”.

         Pero fue el propio Tribunal Militar quien desestimó tales acusaciones y lo castigó solo por ser miliciano del batallón Dragones a una pena de prisión de 12 años y un día. Estuvo preso durante muchos años en distintas cárceles, como por ejemplo en la cárcel La Paz de Vitoria-Gasteiz y en la Prisión Provincial de Bizkaia. Recibió una conmutación de la pena mientras estaba en esa última prisión, y en julio de 1940 tuvo la posibilidad de obtener la libertad condicional. Sin embargo, también se presentó la petición de destierro para José Antonio con el fin de evitar que regresara a vivir a Hernani[364].

         El siguiente dato con el que contamos sobre él es que estuvo en un batallón de trabajadores, el Batallón de Trabajadores Penados n° 93 de Marruecos, donde permaneció hasta el 1 de agosto de 1942, momento en que pasó al batallón n° 95 ubicado en Lora del Río (Sevilla)[365].

Baltasar Echeverría, Pedro

         Pedro Baltasar nació el 15 de marzo de 1919 en Lasarte. Vivía junto a su familia en la calle Geltoki de Lasarte. Según se iba acercando el conflicto bélico al pueblo, Pedro huyó junto a su padre Francisco y sus hermanos Agustín y José, pero su madre y el resto de los hermanos y hermanas decidieron quedarse en Lasarte[366].

         Agustín, el hermano mayor, murió en el frente durante los primeros meses de la guerra, y a su hermano menor, Juan, como era un niño, su padre logró enviarlo como refugiado a Francia. Pedro y su padre, Francisco, se quedaron en Bizkaia. Cabe pensar que tras la caída de la cornisa Cantábrica en manos de los sublevados regresaron a Lasarte, pero a causa de la movilización del ejército franquista a Pedro también lo movilizaron y lo obligaron a luchar en el batallón Arapiles n° 7. Además, Pedro recibió una denuncia contra él en la que se le acusaba de haber participado en el asesinado de unos requetés, a causa de lo cual el Tribunal Militar inició una investigación en su contra, pero teniendo en cuenta que cuando estalló la guerra contaba solo con 16 años, la investigación fue archivada en febrero de 1939[367]. Sin embargo, considerando sus antecedentes políticos, fue obligado a trabajar en los Batallones Disciplinarios de Soldados Trabajadores a hacer trabajos forzados durante los años en que fue movilizado[368].

Barandiaran Arreche, Francisca

         Ver apartado de las mujeres.

Barranco Álvarez, Inocente

         Nació el 28 de diciembre de 1892 en Cerezo del Río Tinto (Burgos)[369]. En 1932 se fue a vivir al barrio obrero Florida de Hernani junto con su esposa Hipólita Aizpúrua y su hija María Dolores. Durante los años de la República tuvieron otros dos hijos.

         En el verano de 1936, poco después de que empezara la guerra, Inocente e Hipólita se dirigieron con sus hijos hacia Bizkaia hasta que esta provincia cayera en manos de los sublevados en el verano de 1937, momento en que el Tribunal Militar inició un proceso de consejo de guerra en su contra, y celebró el juicio en marzo de 1938. Se conoce que en algún momento entre el verano de 1937 hasta esa fecha estuvo encarcelado en prisión provisional. Posteriormente, estuvo viviendo en el barrio Bidebieta de Basauri hasta que se dictó sentencia, por lo que es posible que hubiera que se hubiera interpuesto una orden de destierro. Tal y como ya se ha dicho, el consejo de guerra se celebró en marzo de 1938, y como el caso fue archivado, Inocente logró la libertad definitiva[370].

Barrioz Romos, Julia

         Ver apartado de las mujeres.

Bartolomé Castresana, Valentín

         Nació el 23 de agosto de 1904 en el Valle de Trápaga-Trapagaran, pero a partir de 1922 estuvo viviendo en la Kale Nagusia de Hernani[371]. Valentín Bartolomé era modelista de oficio. Desde el primer momento en que empezó la Guerra Civil se puso bajo las órdenes de la Comisaría de Guerra de Hernani, donde luchó como miliciano durante las primeras semanas[372]. Pero en septiembre de 1936 se dirigió hacia Bizkaia junto a su mujer María Ugalde y su hijo José a causa de los ataques de las columnas de los sublevados. Cabe pensar que se refugió en Bizkaia hasta que los sublevados consiguieron conquistar esta provincia vasca mediante las armas[372].

         En ese momento detuvieron a Bartolomé. El Ayuntamiento de Hernani refleja las razones de la detención en su informe con las siguientes manifestaciones: “Muy rojo. Alguien que iba vestido de uniforme a manifestaciones de carácter extremista; iba al frente con las armas en la mano y hacía guardias. Persona desagradable”. A consecuencia de esta denuncia presentada por las autoridades franquistas de Hernani, fue encarcelado por el régimen franquista, y se sabe que estuvo prisionero al menos en el campo de concentración de la ciudad de Medina de Rioseco (Valladolid) hasta el 21 de julio de 1938, fecha en que fue trasladado a la cárcel de Ondarreta, en Donostia-San Sebastián. La razón de ese traslado fue el consejo de guerra iniciado contra Valentín Bartolomé por el régimen franquista, pero a pesar de las denuncias, el Tribunal Militar desestimó el procedimiento contra Valentín, y, por consiguiente, quedó libre el 14 de marzo de 1940[374].

Beroítz Sarobe, Ramón

         Nació el 5 de diciembre de 1893 en Hernani, y vivía en la calle Kardaberaz desde antes de la guerra junto a su mujer Francisca Arrozpide y sus hijos e hijas[375].

         Era hermano del concejal y teniente de alcalde José Beroitz, pero parece que Ramón apenas se introdujo en el mundo de la política y se limitó a trabajar en la agricultura. Pero las autoridades militares franquistas de Gipuzkoa iniciaron un procedimiento en su contra en 1937 tras haberle acusado de rebelión militar. Mediante ese procedimiento, los franquistas condenaron a Ramón a pagar una multa de 4.500 pesetas, y no pudo recuperar la libertad hasta que la familia no hubo pagado la multa[376].

Bordagarain Villabona, Luisa

         Ver apartado de las mujeres.

Cabrera Galán, Ildefonso

         Nació el 16 de enero de 1887 en el pueblo de Olvera (Cádiz). Carabinero de oficio, estuvo viviendo en diversos pueblos y cuarteles hasta que lo trasladaron a Hernani en 1934, donde se quedó a vivir con María Ignacia Elosúa y los hermanos y hermanas de esta[377].

         Al estallar la Guerra Civil en el verano de 1936 se mantuvo leal a la República, al igual que hicieran la mayoría de los carabineros, y se sumó a la lucha contra los golpistas. En efecto, en agosto de 1936 lo llamaron para el frente de Errenteria[378]. Pero en septiembre de 1936, cuando las tropas del general Mola disolvieron el frente, se vio obligado a huir de Gipuzkoa, y se dirigió hacia Bizkaia junto a su mujer y sus cuñados. Siguió luchando con los carabineros en el frente de Bizkaia hasta llegar a lograr el grado de cabo en julio de 1937 por sus méritos en la guerra[379]. Pero poco después de llegar a ser cabo carabinero, logró huir en barco tras la caída del frente, y tras cruzar el Estado francés consiguió regresar a las zonas de control del Gobierno Republicano. Una vez allí, volvió a enrolarse como carabinero en 1938, y cumplió con dicha función hasta los últimos coletazos de la guerra[380].

         Al terminar la guerra fue apresado por los sublevados y lo llevaron preso a Madrid. Estuvo en prisión provisional en la cárcel de Porlier[381]. En enero de 1940 se llevó a cabo un consejo de guerra en Madrid, donde lo condenaron a 12 años y un día por el delito de rebelión. Tras recibir la sentencia firme, en mayo del mismo año lo trasladaron a la cárcel de Alcalá de Henares para que cumpliera la condena en esa misma cárcel[382].

Calderón Expósito, Eduardo

         Nació el 28 de septiembre de 1891 en Jaén. Estuvo viviendo junto a su esposa Marina Medina en el pueblo Torres de la misma provincia, hasta que vinieron con sus hijos e hijas a Hernani en 1932[383]. Trabajó en la elaboración de botas de vino y se introdujo en el movimiento obrero del pueblo. Se adhirió a los movimientos locales y se convirtió en miembro del PSOE.

         Así, al empezar la guerra en julio de 1936 se puso a las órdenes de la Comisaría de Guerra de Hernani. Hacía guardias en los puntos estratégicos del pueblo con una escopeta, hasta que en septiembre del mismo año los avances de los sublevados lo obligaron a huir de Hernani. Ese año, y a pesar de contar ya con 45 años, se sumó al repliegue de los milicianos de Hernani. Al principio se fue a Zarautz y más tarde a Bizkaia, donde se enroló en el batallón socialista Dragones. En el frente trabajó como camillero y se encargaba de trasladar a los heridos desde el frente hasta los hospitales, hasta que en enero de 1937 lo dispusieron bajo el mando del Orden Público de Abadiño.

         Pero en la primavera de 1937 asesinaron a diversos requetés o franquistas favorables a los sublevados en Abadiño, y también se confiscaron varias casas. Todo ello generó un conflicto entre los milicianos de izquierdas y dentro de EAJ/PNV, porque las víctimas de aquellos actos eran gente cercana a este último partido. Como respuesta, EAJ/PNV envió miembros del batallón nacionalista Irrintzi a Abadiño y detuvo a las personas que se hacían cargo del orden público, entre las cuales se encontraba Eduardo. Eduardo negó en todo momento tener ninguna relación con esas acciones, y argumentó que no era del pueblo e identificó a otras personas como las autoras de dichos actos. Al cabo de dos días, y tras una reunión de los oficiales del batallón Irrintzi y el Departamento de Defensa, dejaron libres a todas las personas que detuvieron. Pero poco después de ser liberado, el ejército franquista derrotó al frente en abril de 1937 y tuvo que huir de Durangaldea. Su repliegue llegó hasta Santander, donde tras verse rodeado cayó en manos de los sublevados en agosto de 1937.

         A Eduardo lo detuvieron y encarcelaron en la cárcel de El Dueso, e iniciaron un consejo de guerra en su contra mediante el cual el Tribunal Militar le acusaba de ser miliciano y de hacerse cargo de las acciones en Abadiño. Eduardo negó en todo momento haber participado en las confiscaciones y en los asesinatos, pero en base a las acusaciones presentadas le imputaron el delito de rebelión militar y el 7 de diciembre de 1937 fue condenado a una pena de cárcel de 30 años. En cuanto se emitió la sentencia firme fue dispersado en agosto de 1938 y trasladado a la cárcel del Puerto de Santa María (Cádiz). Las crueles condiciones de vida de las cárceles franquistas sumadas a su avanzada edad le generaron graves problemas de salud, y, así, Eduardo Calderón, murió mientras cumplía condena el 30 de junio de 1941, cuando estaba a punto de cumplir 50 años[384].

Camarero Rodríguez, Florentina

         Ver apartado de las mujeres.

Castresana Elosua, Pablo

         Nació el 10 de enero de 1900 en Zumaia, pero en 1923 se fue a vivir a Lasarte con su familia, y al estallar la guerra vivían en la Kale Nagusia[385]. Durante las primeras semanas de la guerra no tuvo una participación destacada en la contienda, y se limitó a labrar la tierra junto a su familia, hasta que las tropas de los sublevados empezaron a atacar Hernani. En ese momento, su hermano Serafín buscó en un principio refugio junto a otros familiares en su propio pueblo natal. Pero en septiembre de 1936, al ver que casi toda Gipuzkoa caería en manos del ejército franquista, decidieron dirigirse hacia Lekeitio, aunque al final se quedaron en un caserío del barrio Gardata de Ispaster. El caserío estaba cerca de Lekeitio, de modo que Pablo trabajó en ese pueblo en los meses siguientes, y acudía a los comedores de asistencia social local. Pero a causa de las necesidades generadas por la guerra, la Junta de Defensa de Lekeitio lo movilizó para que se integrara en un grupo para la construcción de fortificaciones y trincheras, hasta que los tuvieron que evacuar a Bilbao a causa de los avances y repliegues del propio frente.

         Nada más llegar a la capital de Bizkaia fueron acogidos en una casa para los refugiados y se quedaron a vivir allí hasta que las tropas de los sublevados entraron en Bilbao en junio de 1937. Pablo Castresana decidió quedarse allí, en la zona de control de los sublevados y pocos días después le llegó la convocatoria para la movilización en el ejército franquista. Lo llevaron a Talavera de la Reina (Toledo), pero en la inspección médica lo clasificaron como incapaz por sus problemas de vista, por lo que obtuvo el permiso de regresar a Euskal Herria y llegó a Lasarte el 27 de julio.

         Nada más llegar al pueblo, las autoridades franquistas iniciaron una inspección en su contra, y aunque no lo encarcelaron, vivió en libertad condicional hasta que se emitió la sentencia el 22 de diciembre de 1938, mediante la cual se archivó el procedimiento en su contra sin ninguna responsabilidad[386].

Castresana Elosua, Serafín

         Nació el 14 de enero de 1895 en León y vivió en la Kale Nagusia de Lasarte junto a su mujer María Eguia y sus hijos e hijas. Al pertenecer a una familia de clase obrera, Serafín trabajaba en la fábrica de cemento Rezola de Añorga, donde estaba afiliado al sindicato UGT, como muchos otros trabajadores. Participó en el intento revolucionario de la huelga general de 1934. Lo apresaron porque un familiar había escondido un arma en su casa, y estuvo encarcelado durante cuatro meses y un día.

         Al estallar la Guerra Civil en el verano de 1936 se mantuvo en su puesto de trabajo hasta el 26 de agosto, momento en que se fue a Zumaia, tras los pasos de su familia que había huido unos días antes. Pero al ver que las columnas de los sublevados iban camino a Zumaia desde Donostia-San Sebastián, Serafín eligió ir hacia Bizkaia y dejó al resto de sus familiares en Zumaia. Llegó a Lekeitio y vivió allí hasta marzo de 1937, hasta que convocaron la movilización de su quinta. En ese momento se enroló en un batallón para la construcción de una fortificación del Euskadiko Gudarostea, y se dirigió hacia Ondarroa para trabajar allí. Sin embargo, a causa de la caída del frente de Bizkaia, le obligaron a replegarse hasta Bilbao, Larrabetzu, Trucios-Turtzioz y finalmente Santander, donde tras quedar rodeado por los sublevados se rindieron el 24 de agosto de 1937.

         Lo detuvieron y lo llevaron preso a Santoña, y más tarde a la cárcel de El Dueso. Los militares golpistas solicitaron informes sobre Serafín a las autoridades franquistas de Hernani, para que fueran utilizados por la comisión clasificadora de prisioneros. Al principio, la FET-JONS, el alcalde y la Guardia Civil emitieron informes muy duros en su contra, con manifestaciones como las siguientes: “extremista peligroso", “afiliado a UGT", “votante Frente Popular", “detenido a consecuencia de los sucesos de Octubre de 1934", “ha actuado en contra del Glorioso Movimiento Nacional", “colaboró con los dinamiteros en la voladura de puentes".

         Serafín Castresana negó haber participado de forma destacada en la política, así como haber sido un miliciano activo y haber participado en las voladuras de los puentes, de hecho, cuando se destruyó el puente de Lasarte él se encontraba en Zumaia. Pero le condenaron a una pena de prisión provisional en base a las acusaciones de las autoridades franquistas de Hernani y lo encarcelaron en la misma cárcel de El Dueso.

         El 30 de septiembre de 1940, tras haber estado encarcelado durante tres años, lo trasladaron a la cárcel de Ondarreta a causa del consejo de guerra que tenía abierto el Tribunal Militar de Donostia-San Sebastián en su contra. Los tribunales franquistas volvieron a solicitar los informes de las autoridades franquistas, pero estos no emitieron los mismos informes que en 1937, sino otros con manifestaciones muy parecidas a las declaraciones formuladas por el propio Serafín, por lo que el juez propuso archivar el procedimiento contra Serafín, quien tras pasar más de tres años encarcelado a causa de las acusaciones de los franquistas de Hernani logró la libertad el 23 de octubre de ese mismo año[387].

 

Serafin Castresana Elosua en la mili.
(aportación familiar).

Carta de Serafín Castresana a su esposa
desde la cárcel de Santoña. (aportación familiar).

 

Celayeta Escalante, Gregorio

         Nació el 14 de octubre de 1905 en Donostia-San Sebastián, pero a la edad de 2 años se fue a vivir a Hernani con sus padres Dolores y Juan, ya que este empezó a trabajar en una fábrica de ladrillos local[388].

         Pero en 1931 su padre Juan murió a causa de una enfermedad, de modo que Gregorio y Joaquín le sustituyeron en su puesto de trabajo hasta que empezó la Guerra Civil[389]. En ese momento, se enroló como miliciano al igual que hicieron sus hermanos, pero poco después tuvieron que hospitalizarlo a causa de una infección en los huesos, y permaneció ingresado al menos en los hospitales instalados por las Juntas de Defensa en Zarautz y Altzola (Elgoibar).

         Más tarde, a consecuencia de los ataques de los sublevados, en septiembre de 1936 tuvo que ser trasladado a Bizkaia, donde se reunió con su familia, puesto que tuvieron que huir de Hernani a consecuencia de la militancia política de algunos de ellos. En ese momento, ya recuperado de su enfermedad, Gregorio decidió sumarse al batallón socialista Dragones del Euskadiko Gudarostea, en la compañía Meabe, en tanto que era miembro de la organización Socorro Rojo Internacional (SRI) y el sindicato UGT[390]. Gregorio combatió con ese batallón en distintos frentes de Bizkaia, pero tras la derrota del frente de Intxorta por las tropas de los sublevados se tuvieron que ir replegando sin descanso, y combatieron en distintos núcleos de resistencia hasta que el ejército franquista rodeó Cantabria en agosto de 1937.

         A partir de ahí, nos faltan datos de Gregorio hasta el mes de febrero de 1939. Sabemos que en ese momento estuvo preso en Santander, puesto que la Comisión Clasificadora de Prisioneros solicitó al Ayuntamiento de Hernani que le enviara un informe sobre él. Además, el Tribunal Militar franquista de Donostia-San Sebastián había iniciado ese mismo año una causa contra Gregorio cuya sentencia se dictó en diciembre de 1940 y en la que se resolvía archivar el caso, puesto que el auditor de guerra manifestó que Gregorio no tenía ninguna responsabilidad al respecto[391].

         Pero según los testimonios familiares, el régimen franquista le impuso a Gregorio mediante una orden de destierro la prohibición de vivir en Euskal Herria y en la costa cantábrica, por lo que se tuvo que ir a vivir a la ciudad de León, y no regresó a Hernani hasta 1952[392].

 

Joaquin y Gregorio Celayeta Escalante.
(aportación familiar).

 

Celayeta Escalante, Joaquín

         Nació el 8 de abril de 1914 en Hernani y vivió junto a toda su familia en la calle Kardaberaz. La familia estaba regida por su madre Dolores Escalante[393]. En la primera mitad de la década de 1930 estuvo trabajando en una fábrica de ladrillos de Hernani junto a su hermano Gregorio, pero cuando llegaron las noticias de guerra a Hernani, Joaquín se dispuso a las órdenes de la Comisaría de Guerra de Hernani desde el primer momento. Como sabía conducir, trabajó para la Junta de Defensa con un coche. Pero en septiembre de 1936 se vio obligado a huir de Hernani y buscar refugio en Bizkaia a causa de los ataques perpetrados por los sublevados desde Urnieta.

         Ese verano decidió enrolarse en el Euskadiko Gudarostea, se alistó en el batallón Disciplinario junto a su hermano Martín y llegó a ser teniente en febrero de 1937. Participó en la defensa de Bizkaia, pero con ocasión de la caída de Bilbao intentó huir por mar junto a otros compañeros. Sin embargo, fue detenido por el ejército franquista, y trasladado a Bilbao junto al resto de los prisioneros. Estuvo apresado en distintas cárceles de Bizkaia durante muchos años, mientras el Tribunal Militar llevaba a cabo diversos procedimientos judiciales en su contra.

         Finalmente, el 11 de noviembre de 1941, tras haber permanecido en prisión provisional durante muchos años, se llevó a cabo el consejo de guerra en su contra. Le imputaron el delito de auxilio a la rebelión por su actividad como miliciano y lo condenaron a una pena de prisión de 12 años y un día, aunque en aquel momento le conmutaran la pena a 10 años. Pero poco después de haber recibido la sentencia firme, el día 22 del mismo mes logró la prisión atenuada gracias a los años en que permaneció en prisión provisional.

         En consecuencia, aunque Joaquín Celayeta pudiera salir de la cárcel, tuvo que terminar de cumplir su condena en casa. Decidió cumplir con su condena en Donostia-San Sebastián, puesto que su familia vivía allí. Pero no estuvo mucho tiempo en esa situación, ya que en marzo de 1942 obtuvo la libertad provisional[394]. Sin embargo, a causa del continuo acoso al que se veía sometido, en 1940 Joaquín Celayeta decidió irse a Venezuela con su mujer y sus hijos, donde murió estando allí refugiado[395].

Celayeta Escalante, Martín

         Nació el 24 de junio de 1904 en Beasain. Vino a vivir a la calle Kardaberaz de Hernani junto a su familia cuando era un niño. Un tiempo después, se casó con Teresa Urdampilleta y se fue a vivir junto a ella al barrio Karobieta, donde en 1933 tuvieron un hijo al que llamaron Fermín[396].

         Poco después fue detenido y encarcelado por haber participado en la Huelga Revolucionaria de Octubre de 1934, por lo que lo llevaron preso al fuerte de Guadalupe junto a decenas de hernaniarras, contra quienes el gobierno del segundo bienio llevó a cabo un proceso judicial en el que se les acusaba a todos ellos de rebelión militar. Pero con la victoria del Frente Popular en febrero de 1936 Martín fue amnistiado[397]. Además, en esos años previos a la guerra, Martin Celayeta se fue convirtiendo en uno de los cabecillas del partido de Izquierda Republicana[398], por lo que desde el inicio de la guerra se sumó a las organizaciones creadas en defensa de la República, y actuó como miliciano del Comité de Salud de la Comisaría de Guerra de Hernani hasta que se vieron obligados a huir del pueblo en septiembre de 1936.

         Se dirigió hacia Bizkaia junto a su mujer, su hijo y al resto de la familia Celayeta Escalante con el fin de buscar un refugio. Pero poco después, decidió volver a sumarse a la lucha, y al menos desde diciembre de 1936, se enroló en el batallón Disciplinario, donde llegó a conseguir el cargo de teniente[399]. Tras la caída del frente de Bizkaia decidieron huir a Francia por mar tanto la familia Celayeta Urdampilleta como la madre y una hermana de Martín[400]. Una vez llegaron a Francia se dirigieron hacia Cataluña, y Martín Celayeta se enroló de nuevo en el Ejército Republicano, en los batallones disciplinarios, donde luchó hasta los últimos instantes de la guerra y tuvo que volver a refugiarse en el Estado francés.

         Pero al llegar allí fue encarcelado por el Estado francés junto a miles de combatientes y milicianos en los campos de concentración provisionales denominados “Camps sur la plage”, y tiempo después, cuando recuperó la libertad, se dirigió hacia Grenoble (Isere), porque su familia estaba refugiada en esa ciudad desde antes de que terminara la guerra. Desde ahí se fueron al municipio de Montagnac (l'Herault, Occitania) donde establecieron su lugar de residencia y tuvieron también a una hija a la que llamaron Susana[401].

         Pero en enero de 1944 decidieron regresar a Hernani y la familia se personó en el puesto de la Guardia Civil de Port-Bou (Girona). Allí detuvieron a Martín y lo encerraron en la cárcel de Figueras (Girona), mientras el Tribunal Militar iniciaba una investigación en su contra. En marzo de 1944 lo trasladaron a Donostia-San Sebastián, en abril logró la prisión atenuada y ya en mayo el auditor de guerra resolvió archivar su causa alegando que aparte de ser de izquierdas no pudo imputar de ningún otro cargo a Martín, de modo que este obtuvo la libertad definitiva[402].

         Así, Martín decidió regresar a Hernani, pero se separó de su mujer, Teresa, de modo que los hijos siguieron viviendo en Hernani y Martín se fue a vivir con la familia en el barrio de Gros de Donostia-San Sebastián. Sin embargo, no terminó ahí la persecución en su contra, y tuvo que soportar registros de forma constante en su casa o detenciones o intentos de detención provisionales por parte de la policía. En marzo de 1947 falleció Teresa, y sus hijos Fermín y Susana se fueron a vivir con Martín, pero esta convivencia duró poco, porque tras la huelga general del 1 de mayo de 1947 el régimen franquista emitió una orden de detención contra Martín Celayeta, por lo que tuvo que refugiarse en el País Vasco del Norte.

         Martín no volvió a conseguir el permiso para regresar a Gipuzkoa y tuvo que vivir como un refugiado el resto de su vida. Trabajó con el Gobierno Vasco en el extranjero hasta que falleció en 1968 o 1969. Asimismo, a la familia de Martín que vivía en Donostia le fueron confiscados los pasaportes para que no lo fueran a visitar, de modo que no pudieron ver a su familiar hasta la década de 1960, y cuando lo veían, además, solía ser con un permiso provisional y con poca frecuencia[403].

Cermeño Rodríguez, Lidio

         Nació el 27 de marzo de 1906 en Boadilla de Rioseco (Palencia). Al alcanzar la edad adulta se fue a trabajar como mecánico a la zona industrial de Reinosa en Cantabria. En 1933 se vino a vivir a Lasarte, aunque seguía manteniendo su vivienda legal en Reinosa[404].

         Cuando se vino a vivir a Gipuzkoa se afilió en el Sindicato Metalúrgico de Guipúzcoa[405]. Pero su militancia política la inició en primer lugar en las zonas industriales de Cantabria, ya que estuvo afiliado al PCE y a la UGT[406]. Cuando Lasarte cayó en manos de los sublevados y pocas semanas después de que empezara la guerra, decidió regresar a Reinosa porque sus hermanos y hermanas estaban allí, y ya una vez llegado a Reinosa en octubre de 1936 se sumó a la organización Sindicato Metalúrgico Montañés cercana a la UGT.

         No tenemos muchos más datos respecto a Lidio. El siguiente dato con el que contamos es que en julio de 1938 estaba preso en la Prisión Provincial de Bilbao y que desde allí fue trasladado al de Burgos[407]. También sabemos que en algún momento fue juzgado en un consejo de guerra, que fue condenado a la pena de muerte y que el 15 de septiembre de 1938 lo fusilaron allí mismo, en Burgos[408].

         Pero en el juicio que llevaron a cabo contra Juan Elizalde y Margarita Aramendi, los dueños de la casa en que estuvo Lidio como huésped, se pueden observar algunos indicios de los delitos que le imputaba el régimen franquista a Lidio, teniendo en cuenta, como es de suponer, que esos informes fueron elaborados por elementos franquistas. En efecto, dichos informes manifiestan que Lidio Cermeño fue un miliciano y le acusan que haber participado en las detenciones de los que estaban a favor de los sublevados en Lasarte y en el asesinato de Cecilio Humanes. Asimismo, en un informe de la Guardia Civil de Cantabria se le acusa de haber actuado como guardia de asalto cuando regresó a Reinosa y de haberse hecho cargo de un grupo de prisioneros en un batallón disciplinario[409].

Chinchurreta Beloqui, Josefa

         Ver apartado de las mujeres.

cialceta Goyarán, Miguel

         Nació el 6 de mayo de 1906 en Urnieta (según otras fuentes, nació en Oria), pero a finales de la década de 1920 se fue a vivir, junto a su madre Benita y su hermano Francisco, a la Kale Nagusia de Lasarte, que en aquel momento estaba gestionada por Hernani. Cabe destacar, además, que durante esos años destacó en el atletismo, pues logró distintos récords a nivel estatal.

         Pero seguía manteniendo vínculos estrechos con Oria, ya que participó en la Huelga Revolucionaria de 1934 y fue uno de los huelguistas detenidos. Al estallar la guerra militaba en distintas organizaciones del pueblo, en concreto, en la UGT, las JSU y el SRI, por lo que cuando llegaron las noticias del intento de golpe de estado a Lasarte se sumó como miliciano a la lucha contra los golpistas desde el primer instante. Combatió bajo las órdenes de la Comandancia de Gipuzkoa en el grupo de milicianos MAOC, y más tarde, cuando se formó el Euskadiko Gudarostea, combatió como miembro de UHP.

         Tras haber luchado en distintos frentes de la costa cantábrica, y cuando Euskal Herria del sur cayó en manos de los golpistas, fue detenido y encarcelado en septiembre de 1937. Al principio fue movilizado para luchar en el ejército franquista, pero en octubre de 1938 volvía a estar encarcelado, puesto que lo habían trasladado a la cárcel de Ondarreta a causa del consejo de guerra que se iba a celebrar en su contra en Donostia-San Sebastián.

         En efecto, las autoridades franquistas le acusaban de haber sido miliciano, haber intentado detener al cura de Usurbil y haber apresado a su ayudante, por lo que le imputaban haber ayudado en la rebelión. Pero, aunque Miguel negara los hechos, se admitieron las acusaciones y le impusieron una condena de 15 años de prisión. En junio de 1941, tres años después de haber sido condenado, logró la libertad provisional y le impusieron una orden de destierro, por lo que tuvo que irse a vivir a Murcia y tuvo que trabajar como entrenador deportivo para la FET-JONS. Cuando la orden de destierro dejó de surtir efecto siguió viviendo en Murcia[410].

Cogollo Colina, Adolfo

         Nació el 29 de abril de 1880 en Bareyo (Cantabria). Tras casarse don Dolores Huerta, natural de Errenteria, se instalaron a vivir en Pasaia, donde nacieron sus hijos e hijas. Era empleado de la Compañía de Ferrocarriles Vascongados en el puesto de electricista. En el verano de 1928 la familia Cogollo Huarte vino a vivir a Hernani, a una casa de la Kale Nagusia[411].

         Pero al estallar la Guerra Civil en el verano de 1936 y convertirse Hernani en objetivo de los sublevados, la familia decidió buscar refugio en Bizkaia, al menos al principio. Un tiempo después, se establecieron como refugiados en el pueblo de Ajo (Cantabria) cercano a lugar de origen de Adolfo, hasta que esta zona que se mantenía leal a la República cayera en manos de los sublevados a finales de agosto de 1937[412].

         En ese momento, Adolfo Cogollo fue apresado por los franquistas, quienes iniciaron un proceso en su contra. El juicio se celebró en octubre de 1937 en el Tribunal Militar de Bilbao, pero como las diligencias contra Adolfo fueron sobreseídas logró la libertad definitiva[413].

Cormenzana Toledo, Francísco

         Nació en Hernani, pero cuando empezó la Guerra Civil vivía en Donostia-San Sebastián porque se encontraba estudiando como aprendiz para el oficio del ferrocarril. Al estallar la guerra tuvo que abandonar los estudios y se enroló como miliciano junto a sus compañeros del ferrocarril[414], con quienes combatió en la defensa de Donostia-San Sebastián y Gipuzkoa. En septiembre de 1936 se dirigió a Bizkaia, donde decidió seguir combatiendo en distintos batallones, como en el de UHP que formaron los militares miembros de la organización JSU[415], así como en el batallón Disciplinario, en el que llegó a ser cabo[416].

         Pero en el verano de 1937, tras la caída de Bizkaia en manos de los sublevados, la mayoría de los miembros del Euskadiko Gudarostea se rindió ante el ejército franquista en Santoña, entre cuyos miles de combatientes y milicianos se encontraba Francisco Cormenzana. Así, fue encarcelado junto a otros muchos compañeros en la cárcel de Santoña, donde el Tribunal Militar franquista inició un procedimiento que terminaría en un consejo de guerra. El juicio contra Francisco se celebró justo al día siguiente junto con otros tantos prisioneros, y fue condenado a una pena de cárcel de 12 años y un día por su inclinación política y por su actividad como miliciano. Tras recibir la sentencia firme, en un principio estuvo preso en Santoña, pero en agosto de 1938 lo trasladaron a la cárcel de El Puerto de Santa María (Cádiz), donde no estuvo durante mucho tiempo, porque en diciembre del mismo año lo llevaron preso a la Prisión Provincial de Huelva (Huelva)[417].

         En abril de 1942 tuvo la oportunidad de lograr la libertad condicional, por lo que cabe pensar que poco después tuvo la oportunidad de salir libre de la cárcel. Además de los años transcurridos encarcelado, Francisco no pudo volver a su puesto de trabajo porque, al igual que otros miles de trabajadores del ferrocarril, fue despedido de forma definitiva de su puesto a causa de su militancia política y por haber combatido a favor de la República[418].

Cotillo García, Palmiro

         Nació el 18 de mayo de 1918 en el Valle de Trápaga-Trapagaran, pero luego se fue a vivir a Castro Urdiales (Cantabria) donde trabajaba como conductor. Estaba casado con Amalia y tenía dos hijos.

         En los años anteriores a la guerra Palmiro era miembro de las JSU y también su secretario, de modo que en julio de 1936 se puso desde el primer instante a las órdenes de la Junta de Defensa local y cumplió con las funciones de conductor. A causa de las necesidades bélicas del momento, en noviembre de 1936 se enroló en el Ejército Republicano, con quien luchó en los distintos frentes de Cantabria. Cuando esta provincia cayó en manos de los sublevados se vino a vivir a Hernani junto a su familia, seguramente con el objetivo de huir de la represión, y se instalaron en una casa de la calle Urumea.

         En noviembre de 1940 fue detenido en Castro Urdiales por la Guardia Civil y lo encarcelaron en la Prisión Central de Tabacalera de Santander. Después, a principios de 1941 lo trasladaron a la Prisión Provincial de Santander. Las autoridades franquistas de Castro Urdiales lo acusaban de haber combatido como miliciano, así como de haber participado en detenciones y de ser el responsable de la muerte de algunos falangistas, y en base a dichas acusaciones el Tribunal Militar le imputó el delito de rebelión por lo que en noviembre de 1941 lo condenaron a la pena de muerte. Pero en abril de 1942 logró la conmutación de la pena por otra de 30 años de prisión[419], y, finalmente, en septiembre de 1944 recibió una conmutación de 20 años y un día[420].

         Se libró de la pena de muerte, pero a Palmiro le quedaba un periodo de encarcelamiento muy largo por delante. En mayo de 1943 lo trasladaron al destacamento penal que se encontraba en Vega de Pas (Cantabria), para hacer trabajos forzados en un batallón de trabajadores que se ocupaba de construir el ferrocarril Santander - Mediterráneo, donde se quedó dos años hasta que disolvieron el destacamento. El 6 de febrero de 1945 lo trasladaron a la Prisión-Colonia Penitenciaria de El Dueso, y en noviembre del mismo año logró la libertad provisional y volvió a vivir en Hernani[421].

Cuenca Ortega, Eladia

         Ver apartado de las mujeres.

Cuesta López, Benito

         Nació el 31 de marzo de 1901 en Cerratón de Juarros (Burgos). En 1927 se casó con María Zubillaga y vivieron en la calle Kardaberaz de Hernani con sus hijos[422]. Al estallar la guerra, cerró el comercio que tenía y se puso bajo las órdenes de la Comisaría de Guerra de Hernani. En efecto, se sumó a las zonas de defensa que crearon los milicianos en los montes. Tras la victoria de los golpistas tuvo que huir del pueblo con su mujer María Zubillaga y sus tres hijos pequeños. Tras refugiarse en Bizkaia, decidió sumarse a la lucha y se enroló como miliciano en el batallón Dragones, y luchó en distintos frentes hasta que lo apresó el ejército franquista.

         Cuando Bizkaia cayó en manos de los sublevados eran miles los milicianos y combatientes que como Benito fueron apresados o encarcelados. A muchos los tuvieron que dejar libres porque las cárceles estaban llenas, y parece que ese fue el caso de Benito. Pero tras haber terminado la Guerra Civil, el 17 de abril de 1939 fue detenido en Lasarte y trasladado a la cárcel de Ondarreta, puesto que el Tribunal Militar franquista había iniciado un juicio contra él, con el objetivo de castigar la participación de Benito Cuesta contra la sublevación, para lo cual solicitaron un informe sobre él al Ayuntamiento de Hernani, y la corporación municipal franquista hizo acusaciones tan graves como estas sobre él:

         “[...] comunista, blasfemo, concurrente a todas las manifestaciones extremistas, voluntario al servicio del Frente Popular, tomo armas contra el ejército, hacía públicas manifestaciones diciendo que había que cortar la cabeza a personas de derechas, se opuso a que el 6 de septiembre de 1936 se rezaran misas en Hernani. Fuera de Hernani parece que formó parte del batallón Dragones [...]”.

         Hala ere, txosten hau funtsik gabetzat joko zuen auzitegiko gerra auditoreak eta auzia bertan behera utzi ostean aske atera zen Benito atxilotua izan eta zortzi egunetara[423].

Durán Salva, Bartolomé

         Nació en la ciudad de Palma de la isla de Mallorca. En 1937 tenía 42 años, era vendedor de oficio, y vivía en Hernani con su mujer Lourdes. Al estallar la guerra se sumó a los milicianos de Hernani y durante las primeras semanas se puso bajo las órdenes de la Comisaría de Guerra local. Pero en septiembre de 1936 tuvieron que huir de Hernani y de Gipuzkoa a causa del avance de los sublevados. Se dirigieron hacia Bizkaia y se enroló en el recién formado Euskadiko Gudarostea, dentro del batallón de milicianos Dragones junto a otros muchos hernaniarras[424].

         En marzo de 1937 estudió en la escuela para la Guerra Química que se organizó en Portugalete y obtuvo el cargo de capitán. Regresó al batallón Dragones y combatió en el frente con sus paisanos durante los meses en que duró la guerra en Euskal Herria. Cuando Bizkaia cayó en manos de los sublevados se rindió junto a otros miles de combatientes y milicianos en Santoña, donde fue detenido y encarcelado por el régimen franquista. Poco después de ser encerrado se inició un consejo de guerra en su contra y lo llamaron a declarar en septiembre de 1937; el juicio se celebró pocos días después. El régimen franquista lo acusó de ser el guía para los miembros de la emisora Unión Radio de Donostia-San Sebastián y de haber luchado como miliciano contra los sublevados, por lo que le imputaron el delito de rebelión y lo condenaron a la pena de muerte el 7 de septiembre; pero el 9 de octubre le conmutaron la condena por una pena de prisión de 30 años.

         Tras emitir la condena lo tuvieron encarcelado en las prisiones de Bilbao, hasta que el 26 de junio de 1938 lo trasladaron a la prisión de Burgos. Bartolomé Durán estuvo preso en las celdas de Burgos hasta que en diciembre de 1942 logró una segunda conmutación de la condena por una pena de prisión de 6 años y un día, gracias a lo cual logró la libertad condicional en 1942, con la condición impuesta por el alcalde de Hernani, la FET-JONS y la Guardia Civil de prohibirle el regreso a Hernani. Sin embargo, dicha prohibición no se materializó, y salió de la cárcel el 3 de abril de 1943 en libertad y sin orden de deserción[425].

 

Tarjetas de JS y Euskadiko Gudarostea
de Bartolome Duran. (
airmn).

 

Echarri Gorostegui, Nicolás

         Nació el 3 de febrero de 1878 en Amezketa, pero trabajaba como vendedor ambulante, por lo que en 1910 se vino a vivir a Lasarte. Al principio vino con su hermana Paula, pero en los años siguientes, su hermana María Cruz, que había sido maestra de Lasarte, y su madre Manuela Ignacia tomaron el mismo camino[426].

         Nicolás se fue acercando, poco a poco, al mundo de la política, y durante los primeros años de la República se convirtió en uno de los miembros más destacados del movimiento anacionalista de Lasarte. En 1932 participó en la apertura del batzoki de Lasarte y se convirtió en su primer presidente.

         En los momentos previos a la guerra estuvo alejado de la política, pero tras la ocupación de Gipuzkoa y a causa del miedo que había por la represión, huyó de Lasarte y se dirigió hacia Bilbao. En el camino pasó por Aia y Mungia, y desde Bilbao se fue a Francia por mar, hasta que toda Euskal Herria del sur cayera en manos de los golpistas, que fue justo cuando cruzó la frontera y se personó ante las fuerzas policiales del régimen franquista. Al principio lo apresaron pero lo liberaron con libertad provisional al cabo de poco tiempo, mientras los franquistas iniciaban las diligencias en su contra.

         La sentencia del proceso se dio en diciembre de 1938, y tras sobreseer el caso Nicolás Echarri logró la libertad definitiva. Sin embargo, el Tribunal Militar envió informes a la Comisión Provincial de Incautación de Bienes de Guipúzcoa y al Tribunal de Responsabilidades Políticas para que iniciaran las diligencias pertinentes en su contra, pero estos informes tampoco culminaron en un juicio o condena[427].

Echeverría Peluaga, José

         Nació el 15 de mayo de 1910 en Irun. Fue miquelete (miembro de la policía foral de Gipuzkoa) como su hermano Juan, trabajaba en el puesto de Lasarte y vivía en la calle Geltoki. Cuando empezó la Guerra Civil se mantuvo leal a la Diputación Foral de Gipuzkoa, como empleado de la institución y obedeció a los criterios de la diputación, de modo que en un principio se mantuvo en su puesto de miquelete, pero que en septiembre de 1936 huyó de Hernani y tuvo que dirigirse hacia Bizkaia, donde, en la medida en que se fue formando el Euskadiko Gudarostea se sumó al batallón nacionalista Itxarkundia y llegó a alcanzar el grado de teniente. Luchó junto a los combatientes de este batallón como la mayoría del Euskadiko Gudarostea hasta que se rindió en Santoña.

         Fue detenido y encarcelado junto a miles de miqueletes más en la cárcel de Santoña, y poco después, el régimen franquista inició un procedimiento que terminaría en un consejo de guerra cuyo juicio se celebró el 25 de septiembre de 1937. Lo condenaron a una pena de prisión de 30 años por formar parte del Euskadiko Gudarostea y lo encarcelaron en la cárcel de El Dueso[428]. Pero no estuvo preso durante mucho tiempo, porque en agosto de 1938 lo trasladaron a la prisión central de El Puerto de Santa María, donde estuvo preso durante un año, puesto que en agosto de 1939 lo trasladaron a una cárcel de Palma.

         Más tarde obtuvo la libertad, pero no pudo recuperar su vida anterior a la guerra, pues fue despedido de su puesto de miquelete por haberse mantenido leal a la Diputación Foral de Gipuzkoa y haber luchado contra los franquistas[429].

 

Salvoconducto de Jose Echeverría
Peluaga. (aportación familiar).

 

Egaña Escudero, José María

         Nació el 27 de julio de 1882 pero vivió en la calle Portu desde el año 1923 junto a su padre José Antonio y su hermana María y su hermano José Bernardo. Afiliado al sindicato ELA, ignoró la llamada a la evacuación cuando llegaron las columnas de los golpistas a Hernani y se quedó en el pueblo, por lo que por orden de la comandancia militar de Lasarte se inició un procedimiento en su contra en el Tribunal Militar de Donostia-San Sebastián, que tuvo que ser archivado por los franquistas porque José María murió a consecuencia de una fiebre reumática aguda en Hernani[430].

Egaña Orbegozo, Josefa

         Ver apartado de las mujeres.

Egea Eraso, Pablo

         Nació el 2 de marzo de 1894 en Anotzibar. Se fue de Navarra con su mujer Romualda Zozaya, natural de Aritzu, y a finales de la década de 1920 se dirigieron hacia Hernani. Vivían en una casa de la Kale Nagusia, y poco después, los dos hermanos de Romualda tomaron el mismo camino[431].

         Trabajaban como jornaleros, pero al empezar la Guerra Civil se dirigieron hacia Bizkaia y los varones se enrolaron en el Euskadiko Gudarostea, en el caso de Pablo Egea, en el batallón disciplinario, en concreto[432]. Trabajó en la construcción de fortificaciones y en distintas tareas de retaguardia hasta que se rindió en Santoña en agosto de 1937.

         Fue apresado y encarcelado en la misma cárcel de Santoña. Tras pasar por la Comisión Clasificadora de Prisioneros del régimen franquista fue clasificado como prisionero de clase “B”, por lo que estuvo preso en distintos campos de concentración obligado a hacer trabajos forzados dentro de los batallones de trabajadores. Asimismo, los tribunales militares franquistas iniciaron diligencias contra Pablo Egea, y por lo que hemos podido saber, en abril de 1939 se encontraba preso en el batallón de trabajadores n° 77. Los tribunales militares terminaron archivando las diligencias contra él, pero le volvieron a imponer la clasificación de prisionero para que siguiera haciendo trabajos forzados[433].

Eguiguren Achaga, Jesús

         Nació el 15 de octubre de 1909 en Azpeitia, y vino a vivir a Hernani junto a sus padres Saturnino e Ignacia cuando era un niño. Se instalaron en una casa de la Kale Nagusia, donde nació su hermana Ignacia[434]. Jesús Eguiguren era conductor de oficio.

         Antes de la guerra fue miembro de los movimientos nacionalistas de Hernani y estaba afiliado a EAJ/PNV. Cuando llegaron las noticias sobre la guerra se sumó a las milicias vascas que organizó su partido en las próximas semanas. Se encargaba de hacer guardias para garantizar el orden público y vigilar a los hernaniarras que estaban presos y apoyaban a los sublevados. Pero tras el avance de los sublevados tuvo que huir del pueblo. Al principio se dirigió a Zarautz y tras pasar por distintos pueblos, se refugió en Bilbao, donde decidió enrolarse en el Euskadiko Gudarostea que estaba formando el Gobierno Vasco. Se alistó en el batallón nacionalista Itxarkundia y participó como sargento en los combates de Legutio, donde terminó resultando herido.

         A pesar de ello, siguió combatiendo en distintos frentes con los miembros del batallón Itxarkundia y fue elevado hasta el nivel de teniente. Tras la caída de Bizkaia en manos de los sublevados, depusieron las armas ante los sublevados en Limpias (Cantabria) el 26 de agosto de 1937, momento en que los sublevados encarcelaron a Jesús Eguiguren en Santoña, junto a otros combatientes de su batallón. El Tribunal Militar inició un proceso en contra de ellos en la propia cárcel, y su juicio se celebró casi un mes después de que fueran encarcelados. Fueron condenados a una pena de prisión de 30 años por haber luchado como combatientes contra los sublevados.

         Jesús estuvo preso cumpliendo dicha sentencia hasta que en agosto de 1940 le conmutaron la condena y pudo salir de la cárcel con libertad definitiva[435]. Tras haber quedado libre regresó a Hernani, donde se casó y siguió siendo un ferviente nacionalista y miembro del movimiento cultural. Fue detenido en la década de 1960 por colaboración con ETA, puesto que al ser conductor de autobús realizaba tareas de correo para la organización[436].

Elizalde Erausquin, José

         Nació el 14 de abril de 1892 en Donostia-San Sebastián. Regentaba un bar junto a Margarita Aramendi en Lasarte donde se iban a reunirse los trabajadores del pueblo. Al estallar la Guerra Civil, José trabajó en la construcción de trincheras y en puestos de artillería en Lasarte y alrededores, hasta que llegó en momento de la evacuación del pueblo. Se dirigieron hacia Bizkaia y al cabo de un tiempo José se sumó al Euskadiko Gudarostea, al batallón Disciplinario. Pero cuando Euskal Herria del sur quedó en manos de los golpistas, José y Margarita tuvieron que dirigirse hacia Cantabria. José Elizalde llegó como refugiado con heridas leves de metralla a Santander, donde fue apresado por el ejército franquista y encarcelado en la prisión de la ciudad de Torrelavega (Cantabria) en el verano de 1937.

         Como en el negocio de Margarita y José se reunían miembros del movimiento obrero del pueblo, los miembros de la Falange de Lasarte y al Ayuntamiento de Hernani vertieron duras acusaciones contra la pareja, y manifestaron que eran conocedores de las detenciones y asesinatos cometidos por los milicianos en Hernani. La pareja negó dichas acusaciones en todo momento, pero les condenaron a la prisión provisional en base a los informes de las autoridades franquistas locales, mientras que iniciaron un proceso de consejo de guerra en su contra que se celebró en mayo de 1939 en Donostia-San Sebastián y absolvieron a José, pero condenaron a Margarita a una pena de prisión de dos años[437].

Epelde Arregui, Tiburcio

         Afiliado a EAJ/PVN y miembro del Batzoki durante la República. No tuvo una participación activa durante la Guerra Civil. En noviembre de 1941 unos miembros de la Fiscalía Superior de Tasas fueron a su comercio a hacer unas inspecciones, y entre otros objetos encontraron cinturones con los colores de la ikurriña y de la bandera republicana en un lugar fuera de vista para el público, según las denuncias.

         Detuvieron y encarcelaron a Tiburcio Epelde durante un tiempo, al tiempo que llevaron a cabo un juicio en su contra. El juicio se celebró en julio de 1943, pero como no había ninguna prueba de que los objetos estaban escondidos, se sobreseyeron las diligencias contra Tiburcio y pudo recuperar la libertad definitiva[438]. Sin embargo, el Tribunal de Responsabilidades Políticas abrió una causa contra Tiburcio en base a las mismas acusaciones, que fue también sobreseída a lo largo del año 1943[439].

Erausquin Sasiambarrena, Pedro

         Nació el 10 de marzo de 1910 en Lazkao y era vecino de Hernani. Trabajaba en Pagoaga, en el puesto de miqueletes (miembro de la policía foral de Gipuzkoa). En el consejo de guerra en su contra se dice que la Junta de Defensa de Hernani lo obligó a hacer guardias en la estación telefónica durante las primeras semanas de la guerra. Pero en septiembre de 1936 se sumó a la orden de evacuación y se dirigió hacia Bilbao, donde se enroló en el Euskadiko Gudarostea cuando movilizaron a su quinta, hasta que fue apresado por los franquistas en Cantabria. En ese momento el régimen inició un procedimiento legal en su contra cuyo juicio se celebró en septiembre de 1938, y aunque archivaran el caso, lo despidieron definitivamente de su puesto de trabajo por su actividad a favor de la República[440].

Erdocia Iribarren, José

         José Erdocia nació en el caserío Juananton-Enea el 10 de marzo de 1912 y vivía de labrar la tierra de su casa[441]. Pero cuando en el verano de 1936 llegaron las noticias de guerra hasta el valle Martindegi dejó el laboreo y se sumó a los grupos de milicianos que empezaron a organizarse en el pueblo, ya que era miembro del sindicato UGT. José Erdocia luchó en la defensa de Gipuzkoa, hasta que los ataques de los sublevados le obligaron a huir de Hernani, a consecuencia de lo cual tuvo que refugiarse en Bizkaia, donde se alistó en el batallón Dragones de los milicianos de la JSU[442].

         Siguió luchando como miliciano en distintos frentes de la costa del Cantábrico hasta el último instante. En octubre de 1937 fue apresado por los franquistas en el municipio de Avilés (Asturias), donde fue encarcelado, y tras pasar por la Comisión Clasificadora de Prisioneros de Santoña fue clasificado como prisionero de clase “B”, por lo que lo llevaron como prisionero al batallón de trabajadores n° 68 a hacer trabajos forzados[443]. Lo tuvieron prisionero en la reconstrucción del denominado castillo de los obispos del municipio de Sigüenza (Guadalajara) que estaba a punto de caerse, donde tuvo que sufrir hambre, frio, condiciones laborales deplorables y la violencia de sus verdugos. Estuvo preso en distintos sitios de la península, hasta que el 7 de junio de 1940 lo encerraron en la cárcel de Ondarreta.

         La razón de ese traslado fue que el Tribunal Militar de Donostia-San Sebastián quería llevar a cabo un consejo de guerra en su contra, pero finalmente no le imputaron ningún delito a José Erdocia y tras sobreseer el caso logró la libertad el 16 de julio[444].

Erdocia Mendizabal, Francisco

         Nació el 10 de marzo de 1891 en Donostia-San Sebastián. Era costurero, se casó con Adela Gurruchaga, natural de Donostia-San Sebastián, y se fueron a vivir a Hernani en 1930. Vivían en una casa de la Kale Nagusia y allí formaron su familia antes de la guerra[445].

         Erdocia fue un miembro destacado del Partido Socialista de Hernani durante esos años. Entre 1931 y 1933 fue miembro de la Junta de Beneficencia como representante del partido y en las elecciones municipales de 1933 se presentó como representante de este partido[446]. No fue elegido concejal, pero siguió trabajando en la política. Participó en la huelga revolucionaria del año siguiente junto a otras personas del pueblo, y fue uno de los que quedaron recluidos en el fuerte de Guadalupe.

         En el verano de 1936, poco después de que empezara la Guerra Civil, decidió huir de Hernani con toda la familia. Adela y los hijos se refugiaron en Rodez (Aveyron) en agosto de 1937. Francisco consiguió tomar un barco algo más tarde en Avilés (Asturias) y logró encontrar refugio en el Estado francés, pero poco después se dirigió hacia Girona donde volvió a su oficio de costurero. Pero los ataques del ejército de los sublevados contra Cataluña a principios de 1939 le obligaron a huir de nuevo y tuvo que volver a cruzar los Pirineos. Fue llevado a un campo de concentración al igual que miles de refugiados republicanos, en concreto al que construyeron en Bram (Aude), donde estuvo preso durante 15 meses.

         Salió de allí a mediados del año 1940, pero a consecuencia de la imposibilidad de encontrarse el sustento y de los efectos de la Segunda Guerra Mundial no tuvo más remedio que personarse ante la policía franquista de Port Boun (Cataluña) en mayo de 1941. Fue detenido, interrogado y encarcelado en la prisión de Figueres (Cataluña), y al mismo tiempo, las dependencias del Tribunal Militar de Donostia-San Sebastián iniciaron sus diligencias contra Francisco, por lo que en el mes de agosto de ese mismo año fue trasladado a la cárcel de Ondarreta. Quedó en libertad condicional al cabo de un mes, el auditor de guerra de Burgos investigó dichas diligencias en agosto de 1943 y terminó por sobreseer su caso[447].

Erdocia Mendizabal, José Antonio

         Nació el 14 de octubre de 1887 en Donostia-San Sebastián. Se casó con la hija del caserío Joananton-Enea, María Iribarren, y después se fueron a vivir a una casa del barrio Akerbegi, donde la familia vivía de labrar su propia tierra[448].

         Al empezar la guerra, se limitó a ocuparse de las labores de la casa, habida cuenta de su edad. Pero al ver que el frente estaba cada vez más cerca de su casa, la familia huyó en un principio a Donostia-San Sebastián a buscarse un refugio. Sin embargo, cuando vieron que Gipuzkoa estaba a punto de caer en manos de los sublevados, José Antonio se fue con sus hijos mayores, Ignacio y José hacia Bilbao, y María se quedó en Hernani con el resto de sus hijos. Pero poco después de llegar a Bilbao, José Antonio fue afectado por una enfermedad en una pierna y tuvo que ser hospitalizado.

         Tras su hospitalización quedó con problemas de movilidad y no pudo participar en la guerra, y al ver que la capital de Bizkaia estaba amenazada por las tropas de los sublevados se dirigió hacia el pueblo de Solares (Cantabria) en la segunda mitad de mayo de 1937. Sin embargo, tras la caída del Frente del Norte fue detenido por los sublevados a la entrada de Santander y logró el permiso para regresar a Hernani. Pero nada más llegar el 24 de septiembre, tuvo que personarse en el puesto de la Guardia Civil, donde fue detenido y trasladado a la cárcel de Ondarreta en base a un informe emitido por la FET-JONS y el alcalde franquista.

         En ese informe, las autoridades franquistas locales manifestaban que José Antonio era un militante de izquierdas, y le acusaban de trabajar a favor del Frente Popular, haber participado en los combates entre los milicianos y los requetés en Hernani y haber matado a algunos miembros de las tropas de los sublevados, y en base a esas acusaciones, además de mantener la condena de cárcel, las dependencias del Tribunal Militar de Donostia-San Sebastián iniciaron un proceso en su contra. Dichas acusaciones fueron anuladas gracias a los informes del médico que le había operado, y solo lo pudieron juzgar por su militancia de izquierdas y por haberse refugiado en Bilbao, de modo que cuando el auditor de guerra investigó el caso en diciembre de 1938 resolvió sobreseerlo y dar la libertad definitiva a José Antonio[449].

Erdocia Urretavizcaya, Julián

         Nació el 7 de noviembre de 1904 en Donostia-San Sebastián, y era el hijo mayor del matrimonio formado por Gaspar y Victoria, ambos naturales de Donostia-San Sebastián. Cuando Julián era un adolescente la familia decidió venirse a vivir a Hernani, donde se casó con Luisa Arreguirre y formó una familia[450].

         Los Erdocia Urretavizcaya eran cuatro hermanos, y todos ellos se sumaron a las milicias que se organizaron con el objetivo de luchar contra los sublevados desde el inicio de la Guerra Civil. Ya antes de la guerra militaban, todos ellos, en movimientos políticos y sindicatos. Julián, en su caso, era miembro de la UGT y durante las primeras semanas luchó en la zona fortificada de Argindegi a las órdenes de la Comisaría de Guerra de Hernani en defensa del pueblo[451]. Combatió en distintos frentes de Gipuzkoa hasta que los ataques de los sublevados les obligaron a buscar refugio en Bizkaia[452], donde se enroló en el batallón Dragones que estaba formando en ese momento la organización JSU[453], así como en la sección de artillería del Euskadiko Gudarostea durante el tiempo que duró la campaña de defensa de Bizkaia[454]. Sus hermanos también lucharon en distintos frentes y uno de ellos murió en pleno combate.

         Cuando deshicieron los últimos sistemas de defensa de Bizkaia en el verano de 1937, se fueron replegando hasta Cantabria, y mientras estaba intentando huir desde allí en el buque Aller junto a otros milicianos, fue apresado por la armada naval franquista el 26 de agosto de 1937, y encarcelado en la prisión franquista habilitada en el edificio de los Escolapios en Bilbao. Poco después de ser encerrado, fue juzgado junto con otros compañeros por haber combatido como miliciano, condenado a una pena de prisión de 12 años y un día por haber luchado en el Euskadiko Gudarostea (donde llegó a alcanzar el grado de teniente), imputado bajo el delito de auxilio a la rebelión[455].

         No sabemos dónde estuvo preso tras haber recibido la sentencia firme, pero sabemos que cuando en mayo de 1941 estaba encerrado en la Prisión Provincial de Bilbao logró el permiso para la obtención de la libertad condicional[456].

Estanga Saralegui, José

         Nació el 23 de junio de 1899 en Intza, Navarra, era jornalero y vino a vivir a Lasarte en 1933, donde vivió alojado como huésped en una de las casas del pueblo. Cuando los sublevados se iban acercando a Gipuzkoa en el verano de 1936, se dirigió hacia Bilbao junto con sus caseros[457]. Luchó en el batallón UHP del Euskadiko Gudarostea, en su primera compañía, precisamente, aunque fuera ya mayor de edad[458].

         Cuando en la primavera de 1937 el ejército franquista logró disolver el frente de Bizkaia, los combatientes y milicianos tuvieron que recular de forma ininterrumpida, y ya durante el verano Bizkaia cayó al completo en manos de los sublevados. Sin embargo, las provincias de Cantabria y Asturias cayeron entre agosto y octubre. Cabe pensar que José Estanga fue apresado por los franquistas en algún momento de ese periodo, puesto que el siguiente dato de que disponemos de él es del 18 de septiembre de 1939, cuando lo trasladaron de la cárcel de los Escolapios de Bilbao a la de Ondarreta en Donostia-San Sebastián, a causa del proceso del consejo de guerra que había abierto el Tribunal Militar en su contra, por lo que creemos que hasta ese momento estuvo preso en alguna cárcel o algún campo de concentración que había establecido el régimen franquista.

         Finalmente, se cerró el consejo de guerra que había abierto el Tribunal Militar contra él, y el 23 de enero de 1940 José Estanga fue absuelto, tras argüir que sus acciones no supusieron ninguna responsabilidad, de modo que, gracias a esa sentencia, José Estanga logró salir libre de la cárcel de Ondarreta[459].

Fernandez de Alegría, Carlota

         Ver apartado de las mujeres

Fernández Morán, José Antonío

         Nació el 24 de diciembre de 1889 en la ciudad de Oviedo, Asturias[460]. Era un militar retirado que tenía una tienda de armas en Hernani, un espacio donde se reunían los movimientos de izquierdas y los que apoyaban a la República en el pueblo. José Fernández era miembro del partido Izquierda Republicana.

         Nada más empezar la Guerra Civil empezó a trabajar para la Comisaría de Guerra, cumpliendo con las funciones de armero para los milicianos y montando guardias en las entradas de los pueblos. Poco después de que cayera la cima de Buruntza tuvo que huir junto a su familia, y dejó a su mujer Cesárea Guijarro y a sus hijos en Hernani.

         Se estableció en Bizkaia y siguió combatiendo a favor de la República mientras buscaba su sustento en distintas armerías o luchando en el batallón socialista Asturias. Pero tras la caída de la Ofensiva del Norte tuvo que replegarse hasta Gijón, donde lo detuvieron en octubre de 1937. A partir de ese momento, José Fernández estuvo preso en las prisiones del régimen franquista, y el 6 de abril de 1938 lo trasladaron de la cárcel de Gijón a la de Donostia-San Sebastián, a causa del consejo de guerra que habían iniciado allí contra él, tras lo cual en abril de 1939 fue condenado a una pena de prisión de 12 años y un día[461].

         Una vez hubo recibido la sentencia firme, en abril de 1940 lo trasladaron a hacer trabajos forzados a la prisión de Bilbao donde el 6 de diciembre de 1940 recibió una conmutación de la condena, que fue reducida a una pena de prisión de 6 años, gracias a lo cual logró la libertad condicional y salió de las cárceles de Bizkaia en enero de 1941[462]. Pero la represión en su contra no terminó al salir de la cárcel, puesto que el Tribunal de Responsabilidades Políticas lo condenó al pago de una multa de 1.000 pesetas en marzo de 1943[463].

Ferrer Martín, Justo

         Nació en el año 1904 en el pueblo de Albero Bajo, Huesca. Trabajaba en la red ferroviaria que atravesaba Hernani. Al estallar la guerra, en septiembre de 1936 se dirigió hacia Bizkaia al igual que hicieron muchos otros trabajadores del ferrocarril[464].

         Conocedor de la importancia de la red ferroviaria, se puso a las órdenes del Gobierno Vasco en el mismo puesto que ocupaba antes de la guerra, es decir, como factor de las estaciones de tren. Durante esa época estaba afiliado al sindicato SNF perteneciente a la UGT y al PCE[465]. Asimismo, se sumó a las milicias que se fueron organizando entre los trabajadores del ferrocarril para luchar contra el ejército de los sublevados, y logró el grado de sargento del Departamento de Transportes de la armada republicana en el norte[466].

         Fue apresado junto a otros trabajadores del ferrocarril entre la primavera y el verano de 1937 cuando la cornisa Cantábrica cayó en manos de los sublevados, tras lo cual fue encarcelado tras haber pasado por una Comisión Clasificadora. Su encarcelamiento se basó, sobre todo, en la denuncia que se recogía en un informe enviado por el alcalde franquista de Hernani, donde manifestaba que se trataba de un comunista “peligroso” que apoyaba el Frente Popular.

         Le impusieron la prisión preventiva y en febrero de 1938 fue trasladado a la cárcel de Ondarreta, a causa del consejo de guerra iniciado en su contra por el tribunal franquista de Donostia-San Sebastián. Pero, tal y como manifiesta el auditor de guerra en sus informes, y gracias a los testimonios presentados por la defensa, se termina por esclarecer que los informes del alcalde de Hernani son falsos, por lo que solo le pudieron acusar de ser miembro de los partidos y sindicatos que apoyaban al Frente Popular. El auditor de guerra resolvió sobreseer el caso y estimó como suficiente la prisión provisional que había cumplido ya[467].

Fuentes Chozas, Cristina

         Ver apartado de las mujeres.

Fulgencio Hernández, Félix

         Nació el 4 de diciembre de 1905 en Fuentesauco (Zamora), pero había venido a vivir a Euskal Herria. Estuvo viviendo en Donostia-San Sebastián hasta que el año 1934 se vino a vivir a Lasarte junto a su mujer Juana González y sus hijos e hijas[468].

         Trabajaba en las industrias locales de Lasarte, formó parte del movimiento obrero del lugar y en los años previos a la guerra se convirtió en uno de los miembros destacados de UGT, de modo que cuando empezó la Guerra Civil se sumó a las milicias para luchar contra los sublevados, y luchó contra los militares golpistas de Donostia-San Sebastián, donde terminó siendo herido en los combates del puente Santa Catalina junto al Hotel María Cristina[469]. Pero tras el ataque perpetrado a través del Bidasoa huyó de Gipuzkoa y se dirigió hacia Bizkaia, donde se alistó en el batallón anarquista Isaac Puente en el año 1937, y luchó con el grado de capitán en la defensa de Bizkaia, tras cuya caída luchó también en la defensa de Cantabria[470].

         Fue detenido y encarcelado por los golpistas tras la caída de la denominada Ofensiva del Norte, puesto que en 1938 estaba preso en la cárcel habilitada en el convento de los Escolapios de Bilbao[471]. El 23 de julio de 1940 lo trasladaron a la cárcel de Ondarreta a causa del consejo de guerra que quería llevar a cabo en su contra el tribunal militar. Una vez allí, al considerar que había tenido una buena actitud con los prisioneros que estaban a favor de los golpistas, anularon el juicio y lo absolvieron, por lo que obtuvo la libertad definitiva el 24 de abril de 1941[472].

Galán Pérez, Rufiniano

         Nació el 18 de mayo de 1905 en Baños (Palencia), y vivía en Lasarte junto a su mujer Avelina Arnáez y sus dos hijos. De oficio trabajador del ferrocarril, en septiembre de 1936 la familia decidió refugiarse en Bizkaia a causa de la Guerra Civil[473]. Tras la caída de la orilla del Cantábrico en manos del ejército golpista, fue uno de los objetivos del régimen franquista, como la mayoría de los trabajadores del ferrocarril. Tras lograr la libertad condicional, los franquistas iniciaron dos procedimientos en su contra mientras vivía en Durango. Los dos procedimientos fueron archivados, pero como trabajaba en la red ferroviaria de Durango, es posible que sufriera alguna orden de destierro o algún proceso de depuración[474].

Garaicoechea Arriarán, Gregorio

         Gregorio Garaicoechea nació el 12 de marzo de 1900 en Oñati. Era miquelete y cumplió con sus funciones en distintos pueblos, hasta que en 1935 vino a ocupar su puesto en Hernani, junto a su mujer Teófila Brum y sus hijos e hijas.

         Al igual que hicieron la mayoría de los miqueletes de Gipuzkoa, Gregorio se mantuvo leal a la República y trabajó en el puesto de teléfonos de Hernani hasta que en septiembre de 1936 se fue a Bizkaia en cumplimiento de la orden de repliegue. En Bizkaia siguió trabajando para el Gobierno Vasco haciendo guardias, y se ocupaba, entre otras cuestiones, de vigilar a los prisioneros favorables a los sublevados en Santander hasta que esta ciudad fue rodeada por el ejército franquista.

         En ese momento los sublevados apresaron a Gregorio Garaicoechea y lo encarcelaron en una de las cárceles provisionales que se habilitaron en la ciudad. Al mismo tiempo, se había puesto en marcha un consejo de guerra contra él. Pero gracias a los informes emitidos a su favor por las autoridades franquistas de Hernani, el jefe de la FET-JONS Sandalio Landaribar o el jefe de los requetés Elías Querejeta, quienes elogiaron su actitud respecto a los sublevados, su causa fue sobreseída en julio de 1938, por lo que pudo lograr la libertad[475].

         Pero la Diputación Foral Franquista de Gipuzkoa lo despidió de su puesto de miquelete en noviembre de 1936 por su actividad a favor de la Diputación Foral Republicana de Gipuzkoa y del Gobierno Vasco, por lo que no pudo recuperar su puesto cuando se quedó en libertad[476].

Garces Aguado, Antonio[477]

         Nació el 8 de septiembre de 1903 en Trigueros del Valle (Valladolid) y a partir de 1917 ya estaba viviendo en Hernani[478]. Era trabajador del ferrocarril, y cabe pensar que estaría trabajando en alguna de las redes del ferrocarril de Hernani, y como muchos en ese sector, estaba claramente vinculado a los movimientos políticos de izquierdas, puesto que estaba afiliado al sindicato UGT desde 1933[479].

         Antonio Garces se sumó a la resistencia contra los sublevados desde el primer momento. Al principio sumó su lucha de miliciano a la Comisaría de Guerra de Hernani, y, más tarde, con la creación del Euskadiko Gudarostea, combatió en el batallón de izquierdas MAOC, y sabemos que en ese momento ya estaba afiliado al partido PCE[480]. Ante esos antecedentes y tras la caída de la Ofensiva del Norte, cabe pensar en fue apresado y encarcelado por los sublevados en el verano u otoño de 1937. Se conoce, en concreto, que el 27 de noviembre de 1938 fue trasladado desde la cárcel de los Escolapios a la de Ondarreta en Donostia-San Sebastián, donde las dependencias del Tribunal Militar franquista habían iniciado un consejo de guerra en su contra. Lo tuvieron preso en esa cárcel hasta que obtuvo la libertad definitiva el 19 de enero de 1940, porque el régimen franquista archivó el proceso que había abierto en su contra[481]. Pero la represión contra Antonio Garces no terminó con el encarcelamiento de más de dos años, porque perdió su trabajo a causa de su militancia política dentro del proceso de limpieza que se llevó a cabo contra miles de trabajadores de la red ferroviaria[482].

García Illera, Martín

         Nació el 20 de enero de 1902 en Sabadell (Cataluña), pero vivió en Hernani desde 1929 y trabajó en Ferrocarriles del Norte, en el puesto de factor. Tras casarse con Elena Barquin, natural de Álava, se instalaron a vivir en el barrio Florida junto a su hijo[483].

         Al estallar la guerra y ver que Hernani estaba bajo la amenaza de los sublevados, se dirigieron a Bilbao, donde Martin García siguió trabajando en el sector del ferrocarril, y, al igual que muchos otros en ese sector, estaba afiliado al sindicato de los trabajadores del ferrocarril SNF (UGT), así como al PCE[484], Por lo que cuando los sublevados ocuparon la denominada Ofensiva del Norte, apresaron y encarcelaron a Martín. No sabemos cuándo lo liberaron, pero sabemos que en el año 1938 vivía en Laudio en libertad provisional, cuando el tribunal franquista inició un proceso en su contra. El juicio fue llevado a cabo por el auditor de guerra de Bilbao en 1940, y aunque no le imputaron ninguna acción, el tribunal ordenó que lo llevaran preso a un batallón de trabajadores a causa de su militancia política, y propuso, asimismo, que cumpliera la máxima condena que correspondía a los presos de su clasificación[485].

García Martínez, Felipe

         Felipe García nació el 6 de julio de 1889 en Pobar (Soria). Tras formar una familia con su paisana Eusebia Gómez, en 1925 vino a vivir al barrio de Florida de Hernani, tras haber estado trabajando como jornalero en distintos pueblos. Pero al empezar la guerra, al igual que muchos otros vecinos decidió huir de Hernani y dirigirse hacia Bilbao[486].

         Previamente, Felipe montó guardias armadas como miliciano a las órdenes de la Comisaría de Guerra. Cuando la familia estaba ya establecida en Bizkaia, se volvió a sumar a la lucha contra los sublevados, y trabajó en la construcción de fortificaciones y sistemas de defensa para el Euskadiko Gudarostea, en los batallones Manuel Llaneza y Fortificaciones dentro de la UGT[487].

         Pero en el verano de 1937, tras la rendición del Euskadiko Gudarostea, fue encarcelado en algún campo de concentración o cárcel habilitado por el régimen franquista, y, en efecto, en diciembre del mismo año las autoridades de Hernani emitieron un informe en su contra, manifestando lo siguiente:

         “[...] muy rojo, comunista, bicho de cuidado. Se dedicaba al rojo con la excusa de la mendicidad[...]"[488].

         En septiembre de 1939 el auditor de guerra de Burgos decidió aplicarle una pena de prisión de dos meses, teniendo en cuenta el tiempo que ya había cumplido en la cárcel, por lo que fue liberado en el mes de octubre[489].

García Nogales, Jacinto

         Nació el 3 de julio de 1897 en Villela (Burgos). Vino a vivir a Hernani cuando era un adolescente, y vivía en la Kale Nagusia junto a su hermana Martina y su cuñado Castor Vidaurre[490]. Era trabajador de la industria del papel del pueblo, y durante la República ocupaba también el cargo del área de tesorería dentro del sindicato UGT. Pero en el verano de 1936, nada más empezar la guerra, se sumó a la lucha contra los sublevados. Al principio se puso bajo las órdenes de la Comisaría de Guerra, y luchó en los frentes tanto de Hernani como del resto de Gipuzkoa[491]. Cuando los sublevados derrotaron el frente en Irun, se fue replegando sin cesar primero hacia Zarautz, luego a Mutriku y finalmente a Abadiño, donde había un grupo importante de milicianos hernaniarras, y se ocupó, junto a diversos paisanos, del Orden Público.

         Pero a causa del asesinato del requeté Hipólito Salterain perpetrado en abril de 1937, los miembros del Orden Público fueron detenidos y encarcelados en Bilbao, y después, cuando los sublevados derrotaron el frente, fueron liberados y trasladados a Balmaseda para la construcción de fortificaciones. Más tarde, se enroló a un batallón de zapadores y siguió en la construcción de trincheras hasta que fue apresado en Santander y devuelto a Hernani, donde lo detuvo la Guardia Civil.

         Las autoridades franquistas de Hernani empezaron a enviar informes contra Jacinto García, tanto por parte de la FET-JONS, como de la alcaldía, y la Guardia Civil, entre otros, y el alcalde, por su parte, manifestó lo siguiente:

         “.era muy rojo y uno de los cabezillas del pueblo... organizador de huelgas... uno de los responsables morales de los incendios, robos y asesinatos cometidos en la villa... Taimado y peligroso,..[492]”.

         Le acusaron también de haber participado en su época de encargado del Orden Público de Abadiño en las detenciones de los que estaban a favor de los sublevados, y en las confiscaciones y en el asesinato de Hipólito Salterain.

         A consecuencia de todo ello y en base a lo informes antes mencionados, el 13 de febrero de 1938 lo trasladaron de la cárcel de Hernani al de Ondarreta, puesto que el Tribunal Militar de Donostia-San Sebastián había iniciado un consejo de guerra en su contra, donde, a pesar de que Jacinto hubiera negado haber participado en las detenciones, confiscaciones y asesinato, y tras haber dado por buenos los informes de los franquistas, fue acusado de haberse sumado a la rebelión militar, por lo que fue condenado a la pena de muerte el 3 de mayo de 1939. A Jacinto García Nogales lo fusilaron en cuanto se emitió la condena firme, y lo mataron el 30 de octubre en el campo de tiro de Bidebieta junto a otros condenados. Según un informe del 7 de noviembre, su cuerpo fue enterrado en el cementerio de Polloe[493].

 

Jacinto Garcia Novales argazkia eta miliziano fitxa. (airmn).

 

García Zarzuelo, Alejandro

         Nació el 9 de julio de 1905 en Valladolid, y antes de la guerra vivió en Hernani, junto a su mujer Lorenza Amoros y sus dos hijas. A consecuencia de la Guerra Civil tuvo que huir de las orillas del Urola junto con toda su familia[494]. Lo condenaron a una pena de dos años de cárcel por haber sido miembro del movimiento socialista local durante la República y por haber participado en la huelga revolucionaria de 1934, pero a partir de julio de 1936 no tuvo una participación destacada. A pesar de ello, fue juzgado junto a otros militantes antifascistas en Bilbao. Finalmente, se archivaron las diligencias en su contra en la sentencia emitida en diciembre de 1937 y logró la libertad definitiva[495].

Gascue Beramendi, Marcelina

         Ver apartado de las mujeres.

Gaztelurrutia Iturriagagoitia, Ignacio

         Nació el 8 de agosto de 1909 en Eibar, desde donde se fue a vivir a Lasarte junto a su mujer Juana Maiztegui y sus dos hijos, Ignacio y Laura. Jornalero de oficio, fue armero durante la guerra, una época en la que la familia huyó en su totalidad a Bizkaia, y de ahí a Cantabria[496].

         Ignacio Gaztelurrutia estaba afiliado a la UGT, y participó en sus milicias durante la guerra, como por ejemplo en la denominada “Guillermo Torrijos”[497]. El 28 de noviembre de 1937 fue encarcelado en la cárcel que llamaban Zapatari de Donostia-San Sebastián, de modo que en ese momento se iniciaron las diligencias previas en su contra, que fueron prolongadas hasta diciembre de 1938. Fue reubicado como prisionero de la clase “B” y trasladado a un campo de concentración, y, en efecto, a partir del 27 de diciembre estuvo preso en el campo de concentración de San Pedro de Cardeña (Burgos).

 

Campo de concentración de San Pedro de Cardeña.
(Biblioteca Nacional de España).

 

Giménez Gorostazu, Ángel “El Cafetín”

         Nació el 21 de mayo de 1908 en Donostia-San Sebastián[498]. Vivía en Hernani y fue un miembro destacado del movimiento obrero del pueblo durante la República. Fue uno de los hernaniarras detenidos por haber participado en la huelga de octubre de 1934, así como uno de los que recibieron la condena más dura.

         Al estallar la Guerra Civil ya estaba afiliado al PCE y luchó desde el primer día junto con las milicias comunistas que organizó este partido. Fue también miembro de uno de los grupos de milicianos que formó la Junta de Defensa de Hernani, y hasta dirigió uno de esos grupos. Tras la evacuación de Gipuzkoa se enroló en el batallón recién formado Dragones junto a muchos otros hernaniarras, y luchó en distintos frentes de las fronteras de Bizkaia. En abril de 1937, tras la derrota de un frente que se había mantenido estable durante siente meses, tuvo que replegarse, pero cuando las tropas franquistas tomaron Durango a principios de mayo de 1937 ya no pudo huir.

         El falangista José Ubarrechena reconoció en la calle a Ángel Giménez y tras detenerlo con la ayuda de otros falangistas lo encarcelaron, después de haberlo entregado a las autoridades militares[499]. La primera denuncia contra Ángel la presentó el mismo José, y lo acusó de haber participado en la huelga de 1934, en el asesinato del general Berenguer y en los asesinatos de personas de derechas de Hernani y en la destrucción de sus casas, así como en los fusilamientos de militares y personas de derechas prisioneras en la cárcel de Ondarreta, además de ser miliciano del batallón Dragones.

         En base a esas acusaciones lo llevaron preso a la cárcel de Ondarreta, donde iniciaron un consejo de guerra en su contra, en el que los hermanos Araluce lo acusaron de las mismas acciones de las que le acusaba José Ubarrechena, y el alcalde de Hernani Teodoro Zaragueta emitió un informe en el mismo sentido. El alcalde, además, le acusó de haber maltratado a su mujer y a su hija. Las declaraciones de la FET-JONS de Hernani tampoco fueron distintas.

         Ángel Giménez negó haber participado en dichas acciones en todas sus declaraciones ante el juez, y declaró que se había limitado a hacer guardias para la Junta de Defensa de Hernani y a ser miliciano en el batallón Dragones. El Tribunal Militar en su sentencia emitida en octubre de 1937 dio por buenos los informes emitidos por las autoridades franquistas de Hernani, por lo que Ángel fue condenado a la pena de muerte. Interpuso un recurso contra la sentencia, pero esta fue ratificada y los militares franquistas sacaron a Ángel de la cárcel de Ondarreta en la madrugada del 16 de marzo de 1938 y lo fusilaron en el campo de Bidebieta. Su cuerpo fue enterrado en Polloe[500].

Goenaga Arrieta, Santiago

         Agricultor de Hernani y afiliado al sindicato UGT. A pesar de no contar con ningún dato sobre sus vivencias en Euskal Herria, cuando la costa del Cantábrico cayó en manos de los sublevados logró refugiarse en el Estado francés. Tras haber llegado hasta Cataluña se sumó al Ejército Republicano donde luchó como soldado hasta los últimos instantes de la guerra. En ese momento, tuvo que regresar de nuevo al Estado francés donde fue encerrado en diversos campos de concentración a la edad de 38 años. Al principio estuvo preso en el pueblo de Mazeres (Ariege), antes de ser trasladado al campo de concentración de Gurs (Pirineos Atlánticos), desde donde salió en junio de 1939 a trabajar como agricultor en una compañía de trabajadores vigilada y organizada por el Estado francés[501].

         Parece que al igual que hicieron muchos refugiados vascos, tras la capitulación del Estado francés en la Segunda Guerra Mundial regresó al Estado español, puesto que el régimen franquista inició un consejo de guerra en su contra en agosto de 1941. Fue detenido y encarcelado mientras esperaba la sentencia y obligado a hacer trabajos forzados en el batallón de trabajadores n° 77, entre otros diversos lugares.

         El Tribunal Militar de Donostia-San Sebastián le acusó de haber trabajado para la Junta de Defensa de Hernani, de haber luchado como miliciano y de haber participado tanto en confiscaciones como en detenciones, por lo que le imputaron el delito de colaboración en la rebelión y lo condenaron a una pena de prisión de 12 años y un día en enero de 1944[502].

Goitia Azcoitia, Julián

         Ver apartado del Tribunal de Responsabilidades Políticas.

Goicoechea Garmendia, María Luisa

         Ver apartado de las mujeres.

Goicoechea Garmendia, Consuelo

         Ver apartado de las mujeres.

Gómez González, José

         Marinero del pueblo de A Proba do Caramiñal (Galicia), al estallar la Guerra Civil se encontraba en Pasaia en su barco. Al enterarse del golpe de estado se sumó a las milicias para luchar en su contra, empezando desde Gipuzkoa hasta los distintos frentes de la costa cantábrica. Al principio se alistó en el batallón Larrañaga, y más tarde llegó a ser capitán de la brigada mixta n° 164. Tras la derrota del frente de Santander tuvo que refugiarse en el Estado francés.

         Más tarde se refugió en Cataluña, donde se decidió sumarse al Ejército Republicano y seguir luchando. Combatió hasta el último día de la Guerra Civil, hasta que en abril de

         1939 fue apresado por el ejército franquista y encarcelado en Talavera de la Reina (Toledo). Al principio lo internaron en el hospital militar local, pero en junio de 1939 le dieron el alta y tras pasar por la Comisión Clasificadora lo identificaron como prisionero de clase “B”, por lo que lo llevaron prisionero a hacer trabajos forzados. Mientras tanto, además, el tribunal militar había iniciado un procedimiento en su contra a causa de sus antecedentes políticos.

         Tras haber logrado la prisión atenuada en abril de 1940, José Gómez se estableció a vivir en Hernani, pero poco tiempo después, fue convocado por el Tribunal Militar de Donostia-San Sebastián al consejo de guerra que se iba a celebrar en su contra el 14 de mayo. Le acusaron de haber luchado contra los golpistas y haber alcanzado el grado de capitán como cabecilla de los milicianos de izquierda y haberse sumado a la rebelión, por lo que lo condenaron a una pena de prisión de 30 años, aunque en la misma sentencia el propio tribunal le conmutó la pena por otra de 6 años de prisión[503], gracias a la cual obtuvo la libertad condicional en junio de 1941 y logró salir de la prisión de Donostia-San Sebastián[504].

González Elexpuru, Guillermo

         Nació el 25 de junio de 1915 en Vitoria-Gasteiz. Nada más nacer se vino a vivir a Lasarte con sus padres María Asunción y Martín. Al estallar la guerra, la familia González Elexpuru tuvo que dejar su casa y buscar refugio en Bizkaia, como tantas otras familias[505]. Estaba afiliado a EAJ/PNV y durante la guerra luchó en el batallón Saseta del Euskadiko Gudarostea con el grado de cabo[506].

         Fue apresado y encarcelado en algún momento por los franquistas, porque aparece en un consejo de guerra iniciado por los tribunales franquistas contra diversos prisioneros republicanos en Bilbao en 1937. En efecto, muchos prisioneros fueron procesados mediante dicha sentencia, como, por ejemplo, Guillermo, y los documentos que lo detallan indican que estuvo preso en el campo de concentración de Logroño (La Rioja).

         Pero tras ese procedimiento contra Guillermo, no se sabe cuándo y dónde fue juzgado, pero se conoce que estuvo en distintos campos de concentración y en distintas cárceles hasta mayo de 1941, fecha en la que se estaba llevando a cabo la solicitud para la obtención de la libertad condicional, y hasta la resolución de dicha solicitud estuvo encarcelado en una prisión militar de Ferrol (Galicia)[507].

González Gabán, Juan

         Nació el 25 de junio de 1920 en Hernani. Vivía en la calle Urbieta junto a sus padres Juan y Manuela y sus siete hermanos y hermanas, y al estallar la Guerra Civil la familia tuvo que huir del pueblo. La madre se fue a Arrasate / Mondragón, las hermanas Brígida, Juana y María a Donostia-San Sebastián, y su hermano Marcial a Palencia. No se conoce el destino de Juan[508], pero se sabe que durante la guerra combatió como miliciano a las órdenes de la Comisaría de Guerra de Hernani y de la Comandancia Militar de Gipuzkoa, en concreto en el sector del Oria con el grupo de los dinamiteros[509]. A nivel político, estuvo afiliado a la organización JSU del sindicato UGT, según sus fichas[510].

         En septiembre de 1938 el ejército franquista lo convocó a movilizarse y lo destinó al Regimiento América, unidad 23, pero Juan González Gabán no se presentó a la convocatoria[511], por lo que cabe pensar que lo encarcelaron por deserción o por ser un fugado de la justicia en la Prisión Provincial de Donostia-San Sebastián en 1941[512]. El 23 de mayo de 1942 se archivó la causa abierta en su contra y quedó libre[513].

Goñi Lazcano, Juan “Beruete”

         Nació el 7 de octubre de 1908 en Beruete, Navarra, y antes de que estallara la guerra vivía en la calle Kardaberaz de Hernani con su mujer Dolores Arrozpide y sus dos hijos[514]. Al empezar la guerra se sumó a las milicias que se formaron tanto en la Comisaría de Guerra de Hernani como en Gipuzkoa, y más tarde, a medida que se iba formando el Euskadiko Gudarostea del Gobierno Vasco, se alistó en el batallón socialista Dragoneé[515]. Combatió como miliciano hasta que la orilla del Cantábrico cayó en las garras del ejército golpista y lo encarcelaron. Cabe mencionar que en un principio el Ministerio de Defensa Nacional de la República lo clasificó como desaparecido en el frente, y en un documento consta que desapareció en Gijón en octubre de 1937[516], pero los sublevados seguramente lo apresaron en esa fecha.

         El régimen franquista al principio lo clasificó como prisionero de clase “B” y lo obligó a hacer trabajos forzados. En septiembre de 1938 estuvo preso en el campo de concentración de La Arboleda[517]. Pero poco después lo llevaron a Bilbao en prisión provisional mientras iniciaban un consejo de guerra a causa de los informes emitidos en su contra el ayuntamiento y las autoridades franquistas de Hernani, en los que le acusaban de haber registrado las casas de personas favorables a los golpistas o de haberlos intentado detener por ser miembros de la Junta de Defensa de los franquistas de Hernani, así como de estar relacionado con el asesinato del militar Berenguer, y aunque él hubiera negado dichas acusaciones el tribunal las dio por buenas, y tras inculparle por rebelión militar lo condenaron a una pena de prisión de 20 años[518].

         Estuvo preso en distintas cárceles, como por ejemplo en Errenteria, donde fue castigado por gritar “Viva la F.A.I[519] y por haberse resistido ante las fuerzas policiales. Desde ahí lo trasladaron a la cárcel del régimen franquista en la fortificación de Chinchilla (Albacete) en marzo de 1944, pero lo volvieron a apresar en un intento de fuga, de modo que le aplicaron una nueva condena y no quedó libre hasta el 5 de septiembre de 1946.

Gorospe Egaña, Prudencio

         Nació el 28 de abril de 1900 en Urretxu, y cuando alcanzó la edad adulta se fue a vivir a Errenteria y trabajó en la empresa Esmaltería Guipuzcoana. Era miembro del movimiento nacionalista del pueblo, estaba afiliado a EAE/ANV y durante la República fue presidente del sindicato ELA.

         Así, al estallar la guerra en 1936, se sumó a la Junta de Defensa de Errenteria como representante de esas organizaciones, pero tuvo que huir de Errenteria tras los ataques de los sublevados. Durante el repliegue fue miliciano de intendencia en el batallón comunista MAOC-Larrañaga en Zestoa y Durango. Cuando se creó el Gobierno Vasco le ordenaron que se fuera a Bilbao para trabajar en la acogida de los miles de refugiados que habían llegado allí. Cuando se creó el batallón San Andrés de ELA se dirigió de nuevo al frente, y combatió en varios lugares de la costa cantábrica como comandante de intendencia de Estado Mayor[520].

         Con la caída de Bilbao el 19 de junio de 1937, el batallón San Andrés se encontraba en Barakaldo y se ocuparon de vigilar las zonas industriales, y el día 22, acordaron la rendición del batallón con las tropas de los sublevados, de modo que fue apresado por el régimen franquista y encarcelado en Bilbao, junto a varios otros comandantes de batallones nacionalistas que se rindieron a su vez. Al día siguiente de ser detenido iniciaron las diligencias en su contra, y al cabo de un mes se celebró el consejo de guerra, en el que lo condenaron a una pena de prisión de 12 años y un día por ser comandante de los combatientes y por auxilio a la rebelión[521].

         Recibió la sentencia mientras estaba preso en la Prisión Provincial de Bilbao, pero poco después fue dispersado por el régimen franquista, por lo que cumplió su condena en distintas cárceles: en el fuerte de Ezkaba de Pamplona/Iruña, en la prisión central de Astorga y en la cárcel de la isla San Simón de Galicia. El 20 de marzo de 1940 lo trasladaron a la prisión de San Lorenzo de Madrid, donde fue obligado a hacer trabajos forzados para la FET-JONS hasta que consiguió salir de la cárcel en julio de 1940. Al principio se instaló a vivir en Tolosa, pero poco después se mudó a Hernani donde encontró un puesto en una empresa que producía celofán. Una vez en Hernani, el recién creado Tribunal de Responsabilidades Políticas del régimen franquista inició un proceso en su contra a causa de su militancia política durante la época de la República, pero en junio de 1943 su causa fue sobreseída sin ningún tipo de responsabilidad[522].

Gorospe Caracciolo, José

         Nació el 10 de septiembre de 1908 en Donostia-San Sebastián. Se fue a vivir a Hernani con sus padres Cipriano y Margarita cuando era un niño. Durante la Segunda República vivían en la calle Kardaberaz[523]. Estaba afiliado a la UGT desde el año 1925. Fue miembro de la organización JS durante la República, pero no pudo participar en la Huelga Revolucionaria de 1934 porque estaba preso en la cárcel a causa de un conflicto que tuvo unos días antes con la policía municipal. Sin embargo, fue expulsado de la banda musical al tiempo que otras personas que participaron en dicha huelga, y no pudieron recuperar sus puestos hasta que en febrero de 1936 el Frente Popular ganara las elecciones[524].

         Pero, aunque logró recuperar su puesto, no pudo tocar durante mucho tiempo en la banda, porque el 18 de julio de 1936 se alistó en las milicias que empezaron a organizarse en defensa de la República. Combatieron en distintos frentes, tanto de Gipuzkoa como de Hernani, durante todo el verano, hasta que los ataques de los golpistas le obligaron a huir del pueblo[525]. En ese momento se dirigió hacia Bizkaia junto a sus padres y sus hijos. Decidió seguir combatiendo en Bizkaia y se sumó al batallón Dragones junto a muchos otros hernaniarras. Cuando se deshizo ese batallón se integró, junto a otros hernaniarras, en la Brigada Mixta n° 164, donde combatió como sargento hasta que en otoño de 1937 se cayeron los últimos bastiones de la resistencia en la orilla del Cantábrico y lo apresaron. El Ayuntamiento de Hernani emitió un informe contra él con las siguientes manifestaciones:

         “[...] Elemento revolucionario y peligroso [...] Figuraba antes del movimiento en las milicias socialistas, acudía a todas las manifestaciones extremistas, en las elecciones de febrero de 1936 coaccionaba pistola en mano para que no votasen las personas que el suponía contrarias al Frente Popular. Empuñó arma desde el primer día del glorioso movimiento como miliciano, acudiendo a frentes, interviniendo en saqueos y registros domiciliarios. Merecedor de la máxima sanción [.,.][526]"

         Además de dichas acusaciones, le acusaron de haber participado en la ejecución del general español Berenguer o en los fusilamientos de los militares golpistas de Loiola en Donostia-San Sebastián, por lo que fue juzgado en su propio consejo de guerra y encarcelado de forma provisional en Bilbao, donde estuvo preso en el campo de concentración de Deusto y en la cárcel de Larrinaga. El juicio contra él lo celebraron en Bilbao, donde fue imputado por haber apoyado los movimientos de izquierdas y haber luchado contra el golpe de estado desde el primer día de la guerra, y en agosto de 1939 fue condenado a una pena de cárcel de 30 años por haber apoyado la rebelión[527].

         Tras haber recibido la sentencia estuvo preso en la cárcel de Larrinaga hasta que en agosto de 1942 fue trasladado al batallón de trabajadores de Itziar (Deba) y desde ahí a realizar trabajos forzados en la construcción de una carretera en Zumaia. Durante ese tiempo obtuvo una conmutación de la penal gracias a la cual el 26 de noviembre de 1942 logró la prisión atenuada[528]. Pero, aunque consiguió irse del batallón de trabajadores no pudo regresar a Hernani porque fue desterrado. En efecto, cuando el 6 de febrero de 1943 consiguió la libertad condicional se indica que le anulaban la orden de destierro[529]. En 1945 cruzó la frontera hasta Francia de forma clandestina, donde participó en distintas secciones del PSOE y de la UGT. Falleció el 15 de enero de 1973 en el exilio[530].

Gorostegui Cano, Benjamín

         Nació el 12 de enero de 1914 en Hernani. Vivía en la Kale Nagusia de Lasarte con sus padres Miguel y Juana y sus hermanos mayores José y Saturnino[531]. Estaba inmerso en los movimientos nacionalistas locales desde la juventud, y ya antes de la guerra estaba afiliado a EAJ/PNV y al sindicato ELA, de modo que cuando estalló la guerra se sumó a las milicias vascas que se organizaron dentro del partido. Pero en 1936 huyó de Lasarte y se dirigió hacia Bizkaia, donde se sumó al Euskadiko Gudarostea en el batallón nacionalista Lenago Il, y más tarde se dedicó a las labores de vigilancia como Ertzaña en la cárcel de Larrinaga.

         Cuando en junio de 1937 Bilbao cayó en manos del ejército golpista fue apresado y encarcelado en la prisión de Deusto, y, más tarde, fue trasladado a la cárcel de Ezkaba de Pamplona/ Iruña, donde mientras estuvo preso fue, además, movilizado a la fuerza por el ejército franquista, por lo que tuvo que estar fuera de Euskal Herria durante muchos años.

         Pero tras regresar a Lasarte fue detenido por la policía franquista en el año 1942, acusado de haber intentado reconstruir las estructuras de EAJ/PNV desde la clandestinidad. Tras condenarlo a la prisión provisional lo llevaron preso a la cárcel de Ondarreta, donde estuvo preso hasta que lo absolvieron en diciembre de 19 4 2[532].

Gorrochategui Miranda, Eugenio

         Nació el 1 de mayo de 1919 en Hernani, y al estallar la guerra se encontraba en Madrid estudiando el primer curso de veterinaria. Vivía en un internado de la ciudad, y su casero era un militar que tenía relación con los golpistas. Las milicias de Madrid fueron a registrar el internado, y como encontraron armas y objetos parecidos, detuvieron a varias personas, entre las cuales estaba Eugenio. El Tribunal Popular de la República lo tuvo preso durante algunos días y luego lo dejó libre, y en ese momento, Eugenio se enroló en la milicia confederal de la CNT y se fue a combatir al frente. En abril de 1937 fue detenido de nuevo, esta vez acusado de delito de espionaje. Lo llevaron preso desde el frente a Barcelona donde estuvo encarcelado hasta que esta ciudad cayera en manos de los sublevados en enero de 1939.

         Entonces fue movilizado por el ejército franquista y obligado a luchar como soldado durante los últimos coletazos de la Guerra Civil y al inicio de la posguerra, antes de regresar a Hernani. Cuando el 23 de mayo de 1950 se encontraba en el bar “José Mari” con su paisano y amigo Javier Leibar cantando canciones en euskera, tuvieron una trifulca con el señor Francisco Javier Nadas a cuenta de las canciones, lo que resultó en una pelea entre los tres, por lo que Francisco Javier los denunció a los dos diciendo que habían pronunciado insultos contra el dictador Franco, a consecuencia de lo cual fueron detenidos y liberados al cabo de un tiempo. Los tribunales franquistas iniciaron una serie de diligencias contra Eugenio y Javier, pero como no había pruebas contra ninguno de los dos amigos, las diligencias fueron sobreseídas poco después de haber ocurrido el suceso[533].

         “Eugenio Madrilen kartzelan, estudiante zan [...] ez genekigun ezer, oixe bakarrik, gure osaban lagunen partez jakindu gendun oixe, kartzelan zeola. Ta hemendikan zer egin [...] ordun bai ezin zala zer egin [.,.][534]"

Goya Zubiri, Juan

         Nació el 11 de marzo de 1908[535]. Cuando empezó la guerra se alistó junto a su hermano Francisco en las milicias vascas creadas en el convento de las Agustinas[536]. Durante las primeras semanas participó en la defensa de Hernani, pero en septiembre de 1936 decidió refugiarse en Bizkaia, y se dirigió hacia Bilbao pasando por debajo de la ermita de Santa Bárbara. En Bilbao empezó a trabajar como vigilante en las cárceles habilitadas por el Gobierno Vasco para los prisioneros de apoyaban el golpe de estado, y estuvo, en concreto, en el convento Ángeles Custodios[537]. En base a los datos que hemos podido recabar, creemos que durante la República escribió en las revistas Euzkadi y Eguna con el sobrenombre de Aitz-zorrotz, pues este había reconocido que había sido carcelero en el convento Ángeles Custodios. Asimismo, fue nombrado secretario del Hernaniko Uri Buru Batzar (Comisión Ejecutiva de Hernani, en castellano) en noviembre de 1936[538].

         No disponemos de más información sobre Juan desde 1937 hasta noviembre de 1943, momento en que fue detenido junto al también hernaniarra Manuel Múgica en Hernani. Les acusaron de haber hecho una ofrenda floral y de haber dejado una inscripción nacionalista en la fosa común del cementerio donde se encontraban los cuerpos de las personas nacionalistas, republicanas, comunistas y anarquistas que fueron fusiladas en el pueblo en octubre de 1936. La denuncia fue llevada a cabo por Luis San Adrián y Félix González Tormes, donde manifestaron lo siguiente en los informes policiales y de forma literal:

         “Sobre las catorce horas de hoy fueron a hacer una visita al Cementerio de Hernani, viendo con sorpresa, que en la fosa comun habia un ramo de rosas, las de la parte superior encarnadas y las inferiores blancas, que con el cesped verde formaban ostensiblemente la bandera separatista, con una cinta en forma de V, que textualmente decía “Arerio Maltzurak, Zuek Bastarian Viciaren", en un lado, y en otro “Euzko Gogoan, Toki Bereciak Daukazue" colocada en tal forma qu ese viera facilmente [...]"

         En base a dicha acusación fueron encarcelados los dos en la cárcel de Ondarreta, donde permanecieron hasta el 15 de enero de 1944. Poco después, la denuncia contra los dos fue desestimada, ya que no había ninguna prueba contra estos dos ciudadanos[539].

Goyarán Urdampilleta, Benita

         Ver apartado de las mujeres.

Grijalba Merino, Román

         Nació el 9 de agosto de 1905 en Fuenmayor (La Rioja). Cuando era un niño vino a vivir al barrio Florida de Hernani con toda su familia, encabezada por su madre Rolindes[540]. Al igual que hiciera su hermano Isidro, Román Grijalba se preparó para ser trabajador del ferrocarril, por lo que para cuando empezó la Guerra Civil ya estaba trabajando en el servicio de trenes y obras. La tendencia para la organización política entre los trabajadores del ferrocarril era generalizada, y Román, en su caso, estaba afiliado al PCE, por lo que desde los primeros instantes de la guerra se enroló como miliciano bajo las órdenes de la Comisaría de Guerra de Hernani y participó en la defensa de Gipuzkoa[541]. Así, tras la caída del núcleo de resistencia de Santa Barbara tuvo que dirigirse hacia Bizkaia acompañado por toda la familia Grijalba Merino.

         Al llegar a Bizkaia se volvió a sumar de nuevo a la lucha, en este caso en el batallón antifascistas MAOC. Participó como miliciano en la defensa de Bizkaia y Cantabria, donde fue herido en una pierna el 25 de agosto de 1937 en Cabezón de la Sal, por lo que fue apresado y hospitalizado por las tropas golpistas, y más tarde encarcelado, mientras el Tribunal Militar franquista le iniciaba un procedimiento que culminaría en un consejo de guerra. Estuvo preso en distintos sitios mientras duró su proceso, como por ejemplo en el campo de concentración del monasterio de San Pedro de Cardeña (Burgos) en septiembre de 1938.

         El alcalde de Hernani y la Guardia Civil emitieron un informe contra Román en una fecha parecida con las siguientes manifestaciones:

         “[...] mala conducta y antecedentes. Ideas comunistas [...] activo miliciano, es peligroso e Indeseable. Fue uno de los que registraron la casa del Señor Juez Municipal [...] amenazando a este como a su familia por fascistas [...]".

         En octubre de 1939 fue trasladado a la cárcel de Ondarreta mientras avanzaba el proceso contra él. El ayuntamiento y la Guardia Civil ratificaron estas denuncias contra él, y el juez municipal Telesforo Amezua Uribeganecoa hizo, a su vez, unas declaraciones en el mismo sentido. Pero finalmente se determinó que habían registrado la casa solamente y que no hubo confiscación alguna, por lo que en marzo de 1940 Román obtuvo la libertad condicional y logró salir de la prisión. Al principio se instaló en Hernani, pero el régimen franquista lo había despedido de su puesto de trabajo, por lo que en torno al año 1941 decidió retornar al lugar desde donde se fue con 5 años, La Rioja, y se quedó a vivir en Logroño. En base a las denuncias del Ayuntamiento de Hernani y de la Guardia Civil, Ramón estuvo preso durante unos 3 años, y en enero de 1944 el Tribunal Militar que tenía una causa abierta contra él decidió archivarla[542]. Por lo que sabemos, más tarde se fue a vivir al pueblo de Rosas, en Gerona, y desde ahí a Arrasate / Mondragón, en 1948[543].

Guzmán Benedicto, Darío

         Nació el 2 de enero de 1902 en el pueblo de Haro (La Rioja). Se casó con Trinidad López Moreno[544] y en 1930 se fueron a vivir a Hernani, donde tuvieron tres hijos[545]. Darío trabajaba como ebanista en la zona del Urumea, y al mismo tiempo, desarrolló su militancia política, ya que en el año 1931 se afilió al PSOE y al sindicato UGT, de cuya organización era el presidente cuando tuvo lugar la Huelga Revolucionaria de 1934. Tuvo una gran participación en esta huelga, por lo que se tuvo que refugiar en Francia para huir de la represión, y recaló, en concreto, en Saint Sauveur de Carrouges. Darío Guzmán estaba en un estado delicado desde que llegó a su destino en el extranjero porque estuvo enfermo desde el principio y no pudo trabajar. Vivía junto a otras dos personas más, José Astiasarán “Chaquetua” y Mariano Mariscal, y en una carta que escribieron los tres juntos relatan con detalle sus condiciones de vida, su aislamiento, sus preocupaciones y sus penas[546]:

         “Estimado camarada: salud te deseamos en compañía de los demas camaradas de esa.

         Esta es para comunicaros, como nos encontramos en esta y las gestiones que venimos relizando para poder salir de aqui, pues nuestra situación en esta es malisima, desde que llegamos, pues trabajamos en una cantera sacando piedra a tres ktros de donde abitamos, pues como berais tenemos que andar todos los dias 12 ktros, nos pagan 15 francos con los cuales tenemo que arreglarnos para comer, fumar y todo lo necesario para la vida, dormimos en una casa completamente aislada de todo el mundo, húmeda, y en una pajas en el suelo sin tener apenas conque cubrirnos, nosotros nos tenemos que hacer la comida, asi es que al medio dia tenemos que comer de mala forma, pues ya hos digo que tenemos que andar tres ktros para benir hacer la comida, y marchar a trabajar, nos alumbramos con velas, que nos cuesta todos los dias 1,50 francos, pagamos por la casa 50 francos al mes, nos tenemos que labar la ropa, y para comprar los comestibles denemos que handar 3 % ktros en fin no terminariamos de contaros calamidades, no tenemos relacion con nadie, ni bemos apenas personal, para cobrar los sabados tenemos que hir al pueblo más inmediato que hay 4 ktros asi que hasi podeis dar cuenta de nuestra situación en esta, podemos conceptuarnos como si estaramos presos, y encima tendriamos que realizar trabajos forzados.

         De Orleans nos pidieron datos de nuestra situacion y de Paris también a los cuales les mandamos con tdo detalle como a vosotros de Paris es la fecha que no sabemos si han Checho algo, por sacarnos de esta aldea maldita, pero de Orleans parece ser que se interesan más porque no sigamos aqui, hoy mismo hemos recibido una carta de Galarraga, en la cual nos dice que nos podiamos trasladar a esa que vosotros en esa estais muy bien atentidos, y que sería posible que podriamos estar nosotros tambien, pero antes de partir queremos haceros ber, si creeis vosotros que lo podemos hacer, si seria posibe nuestra estancia en esa sin prejuicio para nosotros, porque en ese caso desisteria mas de nuestro proposito.

         Esperamos que harais todas gestiones que hos sean posibles por ber si esto podemos haceerlo, comunicandonoslo imediatamente para partir de aqui enseguida por que si no conseguimos salir de aqui, no creo que pasemos muchos meses porque esto es imposible para personas.

         De Dario hos digo que desde que llego aqui no tiene un dia bueno pues con lo delicado que estaba y todo eso, no ha tenido mas remedio que bolber donde el médico, y esta es la hora que todabia se halla enfermo sin trabajar.

         Como sabreis tambien partiamos de Orleans seis para esta, pero no nos encontramos más que tres, dos ni tan siquiera llegaron parece que olieron donde benian, y otro al ber esto no hizo más que una semana, así que aqui nos encontramos Mariscal, Chaquetua y Dario, y sin otro particular en espera de que no dejarais de hacer lo que este en vuestras manos.

         Se despiden vuestros y del socialismo.

         Dario Guzman, Jose Astiazaran, Mariano Mariscal[547]

         En febrero de 1936 logró regresar a Hernani y llegó a ser secretario del Partido Socialista, pero en julio del mismo año, al estallar la guerra, se sumó a la defensa de la República y se ocupó como comisario de guerra de la instrucción de las personas que se alistaron como milicianos. Fue gravemente herido mientras cumplía con esas tareas y tuvo que ser atendido en los hospitales militares de Donostia-San Sebastián y Bilbao durante seis meses. Una vez recuperado, se volvió a enrolar como miliciano en el batallón Dragones, y, como muchos hernaniarras que estaban en ese batallón, en 1937 se integró en la Brigada Mixta n° 164 y el 1 de mayo de ese mismo año fue elevado al grado de brigada[548].

         Siguió luchando con ese batallón hasta que el 13 de junio de 1937 fue herido en un bombardeo en Galdakao. Fue hospitalizado en Santander cuando esta ciudad cayó en manos de los sublevados, y ahí es donde mantuvieron preso a Darío Guzmán, mientras que se ordenó a las autoridades franquistas de Hernani que emitieran informes en su contra, en los que se le acusaba de participar en la Huelga Revolucionaria de 1934 y de haber estado refugiado en el Estado francés durante un tiempo tras el fracaso de la huelga. Le acusaban también de ser uno de los cabecillas de los movimientos de izquierdas del pueblo, y de haber sido el jefe de los milicianos de Hernani cuando estalló la Guerra Civil en 1936, por haberse hecho cargo de diversas detenciones y confiscaciones como comisario de guerra.

         En noviembre de 1937 seguía estando preso por octava vez en el hospital militar de Santander, pero le dieron el alta con el fin de llevar a cabo el consejo de guerra contra él. El 21 de diciembre lo trasladaron a la prisión provincial de Santander y 9 días después se celebró el juicio en el que en base a los informes de las autoridades franquistas de Hernani le imputaron el delito de rebelión y lo condenaron a la pena de muerte. Darío Guzmán permaneció durante un largo año en la cárcel a sabiendas de que lo iban a matar. Se interpusieron varios recursos, pero el 23 de noviembre de 1938 le comunicaron al prisionero que lo iban a fusilar a las siete de la mañana del día siguiente en Santander. Fue enterrado en el cementerio de Ciriego de Santander[549].

Hernández Illán, Enriqueta

         Ver apartado de las mujeres.

Herrera García, Víctoriano

         Nació el 10 de agosto de 1896 en Santander. Era miembro del cuerpo policial de los carabineros y vivía en el cuartel de Lasarte. Antes de empezar la guerra se separó de su mujer María Celsa Blanco y se fue a vivir a Itziar, mientras que su exmujer e hija se quedaron en Lasarte.

         Al estallar la Guerra Civil, la mayoría de los carabineros de Gipuzkoa se mantuvieron leales a la República, y Victoriano se puso también a las órdenes de la Comandancia Militar de Gipuzkoa y se ocupó del orden público y de la vigilancia de los presos que estaban a favor de los sublevados. Al principio siguió actuando en Gipuzkoa, pero cuando la provincia cayó en manos de los sublevados siguió cumpliendo con sus funciones en Bizkaia, hasta que fue apresado por los sublevados.

         Lo encerraron en la Prisión Provincial de Bilbao y se inició una causa que incluyó también a otros carabineros que culminó con una sentencia del 5 de septiembre de 1938, mediante la cual lo condenaron a una pena de prisión de seis meses y un día[550].

Ibáñez Jurío, Teófilo

         Este hernaniarra nació el 8 de enero de 1880 en Ujué. Trabajaba como cartero de la zona rural y vivía en la calle Kardaberaz con su mujer Julia Toledo y sus dos hijas[551]. Además de repartir el correo, Teófilo se ocupaba también de la venta de la prensa para completar su salario. Al estallar la Guerra Civil se fue toda la familia a refugiarse en Bizkaia, pero al ver cómo evolucionaba la guerra, Julia y las dos hijas fueron evacuadas por mar en 1937. Teófilo, sin embargo, no pudo huir y fue apresado entre los meses de agosto y septiembre del mismo año por los sublevados. Los franquistas del ayuntamiento de Hernani emitieron un informe donde vertían acusaciones graves contra él:

         “[...] muy rojo, al servicio de la revolución desde 1934, no tuvo menor escrúpulo en dedicarse a la mala presnsa y revistas inmorales causando enorme daño a la juventud. Anunciaba la revolución comunista. Se complacía de los resultados, la desaparición de la religión, matanza de derechas y etc. Apoyó a las hordas del Frente Popular. Indeseable merecedor del máximo castigo[...]".

         Teófilo fue detenido a causa de esa acusación y al menos en el mes de febrero de 1938 estuvo preso en Hernani, fecha en que fue trasladado a la cárcel de Ondarreta puesto que se había iniciado un proceso que culminaría en un consejo de guerra contra él en Donostia-San Sebastián. Teófilo Ibáñez declaró en el juicio que vendía todo tipo de prensa y negó todo por lo que lo acusaban. Los testigos presentados, a su vez, rechazaron todas estas acusaciones y el propio Ayuntamiento de Hernani tuvo que retirar la denuncia que presentó porque no pudo encontrar a ningún testigo que la defendiera, por lo que el auditor de guerra resolvió sobreseer todas las diligencias pertinentes, y Teófilo recuperó su libertad a partir de agosto de 1939[552].

Ibáñez Toledo, Ramón

         Nació el 30 de agosto de 1905 en Hernani, y tras casarse con Adelaida Gay, natural de Carcastillo, se instalaron a vivir en Nafar Kalea, donde tuvieron a tres hijas antes de que estallara la guerra[553]. De oficio cocinero, cuando en 1936 se fueron formando los grupos de milicianos en Hernani lo nombraron jefe de cocina de la campaña, y se ocupó de las tareas de la cocina hasta que en septiembre de 1936 llegó la orden de evacuación y se dirigió con su mujer e hijas hacia Bizkaia, donde siguió trabajando como cocinero para el Euskadiko Gudarostea en distintos cuarteles y cocinas de campaña, como por ejemplo en el batallón socialista Dragones.

         Trabajó como cocinero a lo largo y ancho del Frente del Norte, hasta que fue apresado y encarcelado en los últimos núcleos de resistencia de Asturias, en el pueblo de El Berrón. Fue encarcelado en agosto de 1937 y pocos meses después lo trasladaron a la cárcel de Donostia-San Sebastián. Las autoridades franquistas de Hernani vertieron las siguientes acusaciones contra él:

         “[...] Comunista [...] Era uno de los encargados de reaudar dinero para el Socorro Rojo Internacional y de distribuirlo entre los familiares de detenidos a consecuencia de los sucesos de octubre. Uno de los cabecillas revolucionarios de la villa. Durante el movimiento presto servicio en calidad de cocinero, como jefe de cocinas del FP para milicianos [...]".

         Fue encarcelado en prisión provisional y se llevó también a cabo un consejo de guerra contra él que se resolvió en agosto de 1938, y en el que, en base a las acusaciones del informe del Ayuntamiento de Hernani, lo condenaron a una pena de prisión de 12 años y un día[554]. En septiembre de 1939 lo obligaron a trabajar en la cocina de la cárcel, y desde octubre de ese mismo año hasta febrero de 1940 lo trasladaron a la colonia penitenciaria militarizada de Valdemoro, donde lo obligaron a trabajar como cocinero en un batallón de trabajadores hasta que lo trasladaron de nuevo a Ondarreta, que fue el último traslado que tuvo que soportar Ramón, porque recibió una conmutación de la condena y pudo salir libre en agosto e 1940[555].

Icaceta Elizalde, Cándido

         Nació en Donostia-San Sebastián y vivió en Hernani antes de la guerra. Militaba en la organización UGT y participó en las movilizaciones de Hernani de la Huelga Revolucionaria de 1934, por lo que fue condenado a una pena de prisión de dos años y fue liberado en febrero de 1936 gracias a la ley de la amnistía posterior a la victoria del Frente Popular[556].

         Al estallar la guerra luchó como miliciano a las órdenes de la Comisaría de Guerra de Hernani. Cuando los sublevados ocuparon Gipuzkoa tuvo que refugiarse en el oeste de Euskal Herria, donde se enroló en el batallón socialista denominado Rusia dentro de las JSU, con quien luchó en el frente de la costa cantábrica. Pero con la caída del frente entre la primavera y el verano de 1937, tuvo la posibilidad de evacuar por mar y logró refugiarse en la ciudad de Barcelona[557].

         Siguió combatiendo en Barcelona y se alistó a la armada republicana hasta que en febrero de 1939 tuvo lugar a caída de Cataluña. En ese momento, se fue a buscar refugio a Francia, pero fue apresado en los campos de concentración, como miles de milicianos más, y estuvo encerrado, entre otros lugares, en el campo de concentración de Saint-Laurent-de-Cerdans y en Camp de Judes del pueblo Setfonts, hasta que finalmente lo trasladaron al campo de concentración de Gurs. A consecuencia de las malas condiciones de vida que tuvo que vivir durante esos años tuvo que ser ingresado en el hospital La Roseraie de Bidarte, donde le tuvieron que cortar dos dedos[558].

         Tras recuperarse de la operación decidió regresar a su ciudad natal, Donostia-San Sebastián, donde fue detenido en julio de 1940 por la policía franquista y encarcelado en la prisión de Ondarreta, mientras que el Tribunal Militar iniciaba las diligencias pertinentes en su contra, que fueron finalmente archivadas porque el 30 de octubre de 1940 el tribunal resolvió que las acciones por las que se le acusaba no revestían ninguna importancia penal, a consecuencia de lo cual recuperó su libertad y siguió viviendo en Donostia-San Sebastián[559].

Idígoras Loidi, Antonio

         Nació el 18 de junio de 1918 en Hernani, vivía en la calle Portu junto a sus padres Amadeo Idígoras y Juana Loidi y sus hermanos y hermanas[560]. Aunque al estallar la Guerra Civil tenía solo 18 años recién cumplidos, se puso desde el primer momento a las órdenes de la Comisaría de Guerra de Hernani. Combatió como miliciano en distintos frentes del noreste de Gipuzkoa, y más tarde, cuando se creó el Euskadiko Gudarostea, luchó con los batallones MAOC y Dragones. Asimismo, estaba afiliado al sindicato UGT[561]. Cuando Gipuzkoa y Bizkaia cayeron en manos de los sublevados, siguió luchando en los últimos reductos de la resistencia en Asturias, y en octubre de 1937 fue apresado en un hospital de la ciudad de Avilés (Asturias) donde se estaba recuperando de las heridas.

         A partir de ese momento estuvo preso en distintas cárceles y campos de concentración, como por ejemplo en la cárcel de Vitoria-Gasteiz o en el campo de concentración de Miranda de Ebro. En abril de 1939 se llevó a cabo un consejo de guerra en Vitoria-Gasteiz que fue sobreseído, a pesar de lo cual fue clasificado como prisionero de clase “B” y obligado a hacer trabajos forzados en campos de concentración y batallones de trabajadores[562], por lo que fue trasladado, de nuevo, al campo de concentración de Miranda de Ebro[563].

Idígoras Zuloaga, Amadeo

         Amadeo Idígoras Zuloaga nació el 31 de marzo de 1872 en Urnieta. Para cuando empezó la Guerra Civil vivía en el n° 9 del barrio de Portu de Hernani, con su mujer Juana Loidi y sus hijos (Antonio, Amadeo y Narciso)[564]. Antes de la guerra ya era un miembro destacado de los grupos republicanos en Hernani, y en 1931 fue, por ejemplo, el responsable de la sección de las conferencias de la Unión Republicana y al año siguiente lo nombraron vocal[565]. Parece que a partir de 1934 también empezó a formar parte de Izquierda Republicana. Además, tal y como aparece en los informes de los tribunales franquistas, desde joven fue miembro del Partido Republicano Radical. Cabe destacar que tal y como consta en el acta municipal del 6 de mayo de 1931, solicitó que el barrio Portu pasara a llamarse barrio República. Fue detenido en los disturbios de la Revolución de Octubre de 1934 y encarcelado en el fuerte de Guadalupe.

         Cuando el ejército de los golpistas estuvo cerca de Hernani, huyó primero a Bizkaia y luego a Cantabria. No conocemos la fecha en que salió de Hernani, pero en noviembre de 1936 se encontraba ya en el refugio de Castro Urdiales y en julio de 1937 en el de Avilés[566]; después se refugió en Francia hasta 1939, el año en que regresó a Hernani.

         La siguiente noticia de que disponemos sobre Amadeo es del año 1946, de cuando el Tribunal Especial para la Represión de la Masonería y el Comunismo inicia un proceso contra él por una carta que le envió Amadeo a Emilio Méndez Pallarés en 1903 que decía lo siguiente:

         “[...] quisiera tener yo los detalles sobre en que forma pudiera entrar en la masonería, pues yo soy de la misma opinión y mi esposa también como yo. Tengo 32 años y desde que tube conocimiento de la Religión que esplotan esa jente de sotana que para unos 21 años no he entrao en las Iglesias ni quiero entrar jamas. Pues por lo tanto quisiera saber como pudiera afiliar a la masonería [...].[567]

         Pero en la indagatoria de Amadeo este declaró no haber formado nunca parte de la masonería, por lo que, en noviembre de 1946, a consecuencia de la falta de pruebas sobre la filiación, el juez resolvió archivar el caso[568].

Igartua Gabilondo, Román

         Nació el 13 de noviembre de 1900 en Elgoibar y era electricista de oficio. Se casó con Juana Edurza, natural de Donostia-San Sebastián, y en un principio se instalaron en esa ciudad. Ya a partir de 1929 establecieron su lugar de residencia en Lasarte, pero como muchos de sus vecinos, tras los bombardeos de los sublevados de septiembre de 1936 Román atendió al llamamiento de evacuación y se dirigió hacia Bizkaia, mientras que su mujer Juana y sus hijos se quedaron en Lasarte[569]. Román fue apresado a mediados de 1937 cuando Bizkaia cayó en manos de los sublevados. En esas fechas se inició el procedimiento sumarísimo contra él. La sentencia se dictó en octubre, donde las diligencias contra Román Igartua fueron sobreseídas[570].

Illarramendi Icuza, Manuel

         Nació el 18 de diciembre de 1899 en Usurbil. Se casó con Dolores Arrieta y se vinieron a vivir a Hernani, donde se instalaron en el barrio Florida junto a su hija Pilar[571].

         Nada más empezar la guerra hizo uso de su oficio de herrero para dedicarse a la construcción de fortificaciones y trincheras para la Comisaría de Guerra de Hernani. En septiembre de 1936 tuvo que huir de Hernani junto al resto de los milicianos, y poco después, tras la creación del Euskadiko Gudarostea, se sumó al batallón socialista Dragones en defensa de Bizkaia[572]. Fue detenido y encarcelado cuando la orilla del Cantábrico cayó en manos del ejército franquista, y lo mantuvieron preso en Santander y Bilbao, último lugar en que permaneció encerrado hasta que lo dejaron libre en noviembre de 1939 cuando el Tribunal Militar sobreseyó las diligencias en su contra[573]. Pero el acoso en su contra no terminó ahí, porque el Tribunal Militar inició una segunda inspección en su contra en 1940 que fue también sobreseída antes de llegar a emitir la sentencia[574].

Illarreta Ezquioaga, Juan

         Nació el 19 de septiembre de 1912 en Lasarte y vivía en el caserío Goiegi junto a su familia[575]. Cuando estalló la guerra, Juan Illarreta se alineó con los movimientos nacionalistas, y, en efecto, fue presidente del sindicato ELA en Lasarte. Huyó a Bizkaia y se enroló en el batallón Otxandiano del Euskadiko Gudarostea, donde llegó al grado de oficial. En junio de 1937 participó mediante ese batallón y junto con otros batallones nacionalistas en el acuerdo de rendición de Bilbao ante los sublevados. Cuando el ejército golpista se hizo con Bilbao, Juan fue apresado y encarcelado junto a otros oficiales.

         Iniciaron una causa contra los oficiales y comandantes de los batallones anteriormente mencionados, acusados de haber sido miembros de la comisión de defensa de Lasarte y haber hecho manifestaciones contra la gente de derechas, y por ese motivo fue condenado a la prisión provisional en Bilbao. Estuvo encarcelado hasta bien después de que hubiera terminado la guerra, porque los dirigentes de esos batallones no fueron juzgados hasta febrero de 1940, momento en que se sobreseyeron las diligencias contra Juan Illarreta, y fue así como logró la libertad definitiva tras haber permanecido más de dos años y medio en la cárcel[576].

Iñiguez Novales, Luis

         Nació el 12 de octubre de 1919 en Hernani, y cuando empezó la guerra vivía en la calle Kardaberaz con sus padres Martín y Matilde y sus hermanos y hermanas[577]. Cuando estalló la guerra aún no había cumplido los 18 años, pero aun así ya era miembro de la organización JSU. Se sumó a los grupos milicianos creados en Hernani para la defensa de la República, y participó en la defensa tanto del pueblo como de Gipuzkoa. A consecuencia del avance de los sublevados en septiembre de 1936 huyó de Hernani y buscó refugio en Bizkaia junto a toda su familia, donde continuó luchando en el batallón Dragones organizado dentro de las JSU[578].

         Se ocupó del sistema de defensa de las cumbres de Bizkaia, hasta que en el verano de 1937 fue herido en el frente de Sodupe y cayó en manos de los sublevados. Lo llevaron preso a Bilbao, recién caída en manos de los sublevados, y lo juzgaron allí junto a otros milicianos. El proceso en su contra fue suspendido de forma provisional y durante ese tiempo quedó libre, pero en cuanto llegó a Hernani fue detenido por las autoridades franquistas, quienes habían emitido un informe acusatorio con las siguientes manifestaciones:

         “[...] Comunista [...] Tomo armas desde el primer día [...] La víspera de la entrada de nuestras tropas formo parte del grupo que incendió tres casas, entre ellas la Iglesia parroquial [...] Merecedor del maximo castigo [...][579]".

         Fue trasladado a la cárcel de Ondarreta a causa de ese informe, pero parece que a consecuencia de las malas condiciones de vida de la cárcel las heridas que había sufrido en el frente fueron a peor, porque en abril de 1938 estaba preso en el hospital General Mola de Donostia-San Sebastián. Se celebró un consejo de guerra en Donostia-San Sebastián a causa de las denuncias mencionadas, y estas fueron admitidas, por lo que en enero de 1939 fue condenado a una pena de prisión de 15 años[580]. Estuvo preso en la cárcel de Ondarreta hasta 1942, y en agosto de ese mismo año lo trasladaron a la cárcel de Lleida, donde siguió preso hasta que en abril de 1944 logró la libertad condicional[581].

 

Ficha de miliciano afiliado de Luis Iñiquez Novales. (cdmh).

 

Certificado de defunción de Fernando Irurtia
Maiz. (Rc de San Ildefonso).

 

Irurtia Maiz, Fernando

         Nació el 30 de junio de 1919 en Hernani, vivía en la calle Kardaberaz con su abuela Rosa Ameztoy Alberdi, su padre Carlos Irurtia Ameztoy, su madre Juana Maiz Zabala y sus hermanos (José, Pedro, Ignacio Cipriano y Domingo). Según el censo de diciembre de 1936, en ese momento ya se encontraba refugiado en Bilbao junto a toda su familia[582]. En algún momento fue movilizado en el ejército franquista y enviado a San Ildefonso (Segovia), al Regimiento La Victoria n° 28. Según el acta de defunción del Registro Civil de San Ildefonso, Fernando Irurtia Maiz fue fusilado el 11 de mayo de 1938 mediante una sentencia de un consejo de guerra. Lo fusilaron en Cerro del Puerco y lo enterraron en el cementerio de Valsaín[583]. En cualquier caso, a día de hoy no hemos encontrado ninguna documentación relacionada con este consejo de guerra.

Iriarte Cialceta, Antonio

         Nació el 18 de octubre de 1878 en la parte de Lasarte que correspondía a Hernani. Vivía en Oria, y era uno de los miembros destacados del movimiento de izquierdas de la zona, Porque además de estar afiliado al sindicato UGT de Oria, las sedes de la UGT y la cooperativa La Emancipación se encontraban ubicadas en inmuebles que estaban a nombre de Antonio. Al estallar la Guerra Civil se fue de Oria y se refugió en Bizkaia, donde empezó a trabajar para el batallón UHP. Cuando la orilla del Cantábrico cayó en manos del ejército franquista fue apresado en el pueblo Maliaño de Cantabria, pero en ese momento no fue encarcelado y regresó a Oria, donde sí iniciaron una inspección en su contra, mediante la cual lo clasificaron como prisionero de clase “A”, por lo que se desestimaron las diligencias en su contra y logró la libertad definitiva[584].

Isasa San Sebastián, Domingo

         Nació el 9 de marzo de 1899 en Urnieta, y fue policía municipal de ese pueblo durante la República. Pero al estallar la Guerra Civil colaboró para la Junta de Defensa de Urnieta, y tras el avance de los sublevados, se ocupó de sacar el dinero del ayuntamiento del pueblo. Según algunas fuentes, luchó en el fuerte de Santa Bárbara de Hernani, en el puesto de tirador de la artillería. Pero en septiembre de 1936 tuvo que buscar refugio en Bizkaia, y tras la caída de Bizkaia, Domingo Isasa fue apresado y encarcelado. Tras haber pasado un tiempo en la cárcel fue liberado y consiguió huir a Francia, desde donde se fue a Cataluña, y donde permaneció hasta que terminara la guerra, porque en febrero de 1939 volvió a cruzar los Pirineos, pero esa vez fue detenido por la policía francesa.

         Lo encerraron como a miles de refugiados republicanos más en los campos de concentración, en este caso en el de Gurs. Quedó libre poco después, pero tuvo que permanecer en Francia como refugiado hasta 1943, año en que se entregó a la policía franquista y fue encarcelado en la cárcel de Ondarreta. En enero de 1944 se llevó a cabo el consejo de guerra en su contra, mediante el cual se le condenó a una pena de prisión de 12 años por haber colaborado para la Junta de Defensa y haber huido a Francia, pero poco después le conmutaron la pena y salió de prisión. Mientras tanto, su mujer Joaquina Jinés y sus dos hijos tuvieron que ir a vivir a Hernani, y en cuanto Domingo salió de prisión se unió a ellos. Intentó recuperar el puesto de policía municipal que tenía en Urnieta antes de la guerra, pero le fue denegado por su ayuntamiento[585].

Isla Iraola, Pablo

         Nació en Hernani pero vivía en la calle Easo de Donostia-San Sebastián con su mujer Felipa Zabalza y sus hijas Marisol y Francisca, donde trabajaba como carpintero. Fue miembro del movimiento anarquista que estaba floreciendo en la década de 1930, y formaba parte del Sindicato Único del Ramo de la Madera que se organizó dentro de la CNT. Al estallar la Guerra Civil dejó su puesto de trabajo y se organizó en la defensa de la República, y haciendo uso de su oficio se dedicó a la construcción de fortificaciones como miliciano zapador.

         Tras la caía de Gipuzkoa se fue a Bizkaia y se enroló en el batallón n° 1 de ingenieros Manuel Andrés de la IR, donde participó en distintos frentes en la construcción de fortificaciones e infraestructuras, hasta llegar al grado de capitán. Tras la rendición de la mayoría del Euskadiko Gudarostea en Cantabria fue encarcelado en la prisión de Santoña, y en septiembre de 1937 se llevó a cabo un consejo de guerra en su contra.

         Lo condenaron a la pena de muerte en un juicio que se llevó a cabo pocos días después de que fuera detenido, pero el auditor de guerra desestimó la sentencia y ordenó la repetición del juicio por falta de pruebas[586]. Se libró de la pena de muerte, pero lo siguieron manteniendo encarcelado, tanto en Santander como en Donostia, hasta que el 10 de agosto de 1940 logró la prisión atenuada y quedó libre. Sin embargo, poco después se celebró un segundo consejo de guerra en su contra, y aunque las acusaciones fueran parecidas, esta vez fue condenado a una pena de prisión de 12 años y un día que poco después fue conmutada por una pena de 6 años, de modo que teniendo en cuenta los años que estuvo en prisión provisional no tuvo que volver a ser encarcelado[587].

Iturrioz Malcorra, Manuel

         Ver apartado de la resistencia de la posguerra.

Izaguirre Echeverría, Santiago

         Nació el 25 de julio de 1899 en Andoain y se vino a vivir a Hernani con 20 años. Vivía como huésped en el caserío Karapote-Etxeberri del barrio Florida hasta que empezó la Guerra Civil[588], momento en el que, al igual que muchos otros trabajadores del barrio Florida se dispuso a las órdenes de la Comisión de Defensa de Hernani, y colaboró en la construcción de las fortificaciones que se diseñaron para su defensa. Como en agosto de 1936 Hernani estaba muy cerca del frente de guerra decidió dirigirse hacia Bizkaia al igual que otros cientos de personas más en el pueblo.

         Cuando tras la creación del Euskadiko Gudarostea se hizo la convocatoria para la movilización general, en febrero de 1937 Santiago se enroló en el batallón de ingenieros Manuel Llaneza que estaba organizando la UGT. Este batallón se encargó de la construcción de las fortificaciones de diversos frentes, y aunque en el verano de 1937 la mayoría cayeron en Bilbao o Santander, Santiago consiguió replegarse hasta los últimos puntos de resistencia de Asturias.

         Se rindió a finales de octubre de 1937 en Gijón y fue apresado y encarcelado por los sublevados, pero poco después lo trasladaron a Santoña, donde el régimen franquista había iniciado una causa contra él a causa de un informe emitido por la Guardia Civil de Hernani con manifestaciones como las siguientes:

         “[...] mala conducta y antecedentes [...] simpatizante de los partidos del Frente Popular [...] uno de los que estuvieron con escopeta cuando los ataques de los rojos al cuartel de Loyola [...]”.

         Sin embargo, según avanzaba el proceso solo pudo ser imputado por haber defendido el Frente Popular, de forma que se desestimaron las denuncias presentadas en los informes de las autoridades de Hernani, por lo que en el juicio emitido en julio de 1938 el auditor de guerra sobreseyó las diligencias en su contra y Santiago Izaguirre pudo recuperar su libertad definitiva[589].

Izaguirre Tolarechipi, Manuel

         Nació el 3 de enero de 1917 en Vilanava d'Ornon (Francia). Se fue a vivir a la Kale Nagusia de Lasarte con su familia a la edad de 3 años[590]. Jornalero de oficio, estaba afiliado al sindicato ELA. En la medida en que se fue organizando la resistencia contra el alzamiento, se ocupó de hacer guardias en las entradas principales de Lasarte junto a sus compañeros del sindicato, hasta que la cima de Buruntza cayó en manos de los sublevados.

         En ese momento, atendió a su hermano Andrés que estaba enfermo y lo trasladó a casa de unos familiares en Etxebarri. A finales de 1936 se enroló en el batallón nacionalista Lehenago-il de la Eusko Mendigoizale Batza (EMB, Agrupación de montañeros vascos), con el que se dirigió a las cumbres del Gorbea y donde se tuvo que proteger de los ataques de los sublevados hasta que a mediados de junio de 1936 el Gobierno Vasco diera la orden de repliegue. En ese momento, se fue a hacer el recorrido Balmaseda-Trucios/Turtzioz-Laredo-Santoña con sus compañeros de batallón, destino, ese último, en que se rindió junto a miles de combatientes y milicianos el 24 de agosto de 1937. Lo encerraron desde el primer momento, primero en la cárcel de Santoña, y el 23 de noviembre de ese mismo año lo trasladaron al campo de concentración del municipio de Medina de Rioseco (Valladolid).

         Según un informe de la Guardia Civil de Hernani, iniciaron un consejo de guerra en su contra a causa de las guardias que hizo para la Junta de Defensa y por su actividad como combatiente, de modo que en marzo de 1938 lo trasladaron a la cárcel de Ondarreta de Donostia-San Sebastián y su juicio se celebró el 26 de octubre de ese mismo año. A pesar de que las denuncias en su contra fueron archivadas en el juicio, fue clasificado como prisionero de clase “B”, por lo que el régimen franquista resolvió trasladarlo a los campos de concentración o mantenerlo preso en los batallones de trabajadores, por lo que en enero de 1939 fue trasladado al campo de concentración del monasterio de San Pedro de Cardeña (Burgos)[591].

Jiménez Grijalba, Mario

         Nació el 12 de octubre de 1900 en La Rioja, y desde 1920 vivía en Hernani junto a su mujer Luisa Otamendi y sus dos hijas. A consecuencia de la Guerra Civil, la familia tuvo que dejar su casa de la Kale Nagusia y buscar refugio en Bizkaia[592]. En 1937, tras la caída de la Ofensiva del Norte, parece que la familia se fue a vivir a Donostia-San Sebastián, porque a Mario lo detuvieron en esa ciudad en mayo de 1939 junto al hernaniarra Julián Goitia. Tanto Mario como Julián fueron encarcelados en la cárcel de Ondarreta, y aunque en enero de 1940 lograran la libertad condicional, el tribunal franquista inició un proceso en su contra que finalmente fue sobreseído por falta de pruebas, por lo que lograron la libertad definitiva en abril de 1940[593].

Juarros Marcos, Feliciano

         Nació en el pueblo Covarrubias de Burgos, y en 1936 vivía en Lasarte y trabajaba como electricista[594]. Al empezar la guerra se enroló en el Euskadiko Gudarostea y luchó con el batallón anarquista Durruti[695]. Feliciano Juarros luchó a lo largo y ancho de Bizkaia, pero cuando los sublevados ocuparon los últimos pueblos de Euskal Herria del sur fue encarcelado a la edad de 24 años.

         Sabemos que estuvo preso al menos en el campo de concentración de Urduña-Orduña y en la cárcel de Bilbao, ya que el 3 de diciembre de 1937 lo trasladaron desde el principio a la capital de Bilbao[596]. Los sublevados le aplicaron la prisión provisional y tuvo que permanecer durante cuatro años en esa situación, porque, en efecto, el 9 de noviembre de 1938 fue trasladado a la cárcel de Ondarreta a causa del consejo de guerra que habían iniciado en su contra, puesto que los golpistas le acusaban de ser miembro del PCE y de haber combatido como miliciano. Sin embargo, aunque en julio de 1939 su causa fuera archivada, lo clasificaron en la clase “B” de prisionero y lo enviaron a hacer trabajos forzados a un campo de concentración[597], y el 2 de octubre de 1939 fue llevado al campo de concentración de San Pedro de Cardeña (Burgos).

         Por el momento no conocemos tiempo exacto en que estuvo haciendo trabajos forzados, pero tras quedar en libertad se fue a vivir a la provincia de Burgos, porque la segunda vez que lo encarcelaron el 9 de enero de 1946 fue en una cárcel de esa provincia. Además, habían iniciado también un segundo juicio contra Feliciano, a consecuencia del cual tuvo que sufrir un segundo encarcelamiento hasta el 22 de marzo de 1947, día en que logró la libertad definitiva[598].

Laplana Garmendia, Anastasia

         Ver apartado de las mujeres

Larrañaga Areso, Ana

         Ver apartado de las mujeres

Larrañaga Larramendi, José

         Nació el 2 de febrero de 1885 en Elorrio y era jornalero. Se casó con Filomena Eizaguirre, natural de Errezil, y estuvieron viviendo en Donostia-San Sebastián hasta que en 1925 se fueron a vivir a Hernani junto a sus hijos. En el verano de 1936, cuando la guerra empezó a asomarse en el pueblo, la familia Larrañaga Eizaguirre atendió a la Junta de Defensa y decidió refugiarse en Bizkaia para huir de los bombardeos de los sublevados[599].

         Vivieron en Bizkaia hasta el verano de 1937, y cuando los últimos pueblos de Bizkaia iban cayendo en manos de los sublevados, y a pesar de encontrarse aún allí, la familia Larrañaga Eizaguirre logró regresar a Hernani. Pero a José le iniciaron un proceso judicial en su contra en el Tribunal Militar de Donostia-San Sebastián por el único hecho de haberse ido del pueblo a causa de la guerra. El juicio se celebró en octubre de 1938, pero como no le pudieron imputar ningún delito, sobreseyeron su caso y José Larrañaga logró la libertad definitiva[600].

Larumbe Azcune, Faustino

         Nació en Donostia-San Sebastián y vivía en Tafalla cuando estalló la guerra. Vivió en los ámbitos de control de la República hasta los últimos días de la Guerra Civil, pero cuando los últimos núcleos de resistencia de Valencia cayeron en manos de los sublevados fue detenido allí mismo y encerrado en el campo de concentración denominado Porta Ceoli. La Guardia Civil lo trasladó a la cárcel de Ondarreta en mayo de 1940, porque el Tribunal Militar había iniciado una inspección en su contra en la capital de Gipuzkoa, pero como no se le imputó ningún delito recuperó la libertad definitiva y salió de la cárcel en julio de 1940[601], y poco después de quedar libre, Faustino Larumbe decidió regresar a Hernani.

Larumbe Esparza, Alejandro

         Nació el 9 de enero de 1890 en Tafalla, y tras casarse con Luisa Macazaga, natural de Usurbil, se fueron a vivir a Hernani en 1921. Al estallar la guerra vivían en la calle Kardaberaz junto a sus hijos e hijas[602]. Trabajaba como enterrador-desinfectador, pero al empezar la guerra se convirtió en miembro de la Comisaría de Salud de la Junta de Defensa. Haciendo uso de su oficio, trabajaba como camillero trasladando a los milicianos heridos y cumplía con las funciones de desinfección del hospital militar. Con la caída de la cima de Buruntza, se dirigió con toda su familia a Bilbao, donde encontraron refugio en un principio, pero en junio de 1937 tuvieron que volver a huir. Ayudó en la construcción de las fortificaciones en Solares y Gijón con el fin de parar el repliegue, pero cuando Gijón cayó en manos de los sublevados, fue detenido en octubre de 1937.

         Mientras estaba preso en la cárcel, las autoridades franquistas de Hernani emitieron informes con acusaciones muy graves contra él con manifestaciones como las siguientes:

         “[...JEstuvo detenido 24h a raiz de los sucesos de octubre de 1934 al recaer sobre el sospechas muy fundadas, dada su amistad con cabecillas revolucionarias, de su participacion en aquella revuelta. Formó parte del Comisariado de Sanidad, del cual era el elemento más destacado. Era uno de los cabecillas revolucionarios de la villa. Tiene contraídas graves responsabilidades de los hechos acaecidos durante la dominacion roja. Mandón, belicoso, indeseable[...J"

         Alejandro Larumbe fue condenado a la prisión provisional en base a dichas acusaciones y trasladado a la cárcel de Ondarreta, con el fin de celebrar un consejo de guerra contra él, pero, aunque el Tribunal Militar diera por buenos los informes de las autoridades franquistas de Hernani, lo condenaron a la pena de prisión, lo clasificaron como prisionero de clase “B” y lo enviaron a hacer trabajos forzados a un campo de concentración[603].

Larumbe Esparza, Francisca

         Ver apartado de las mujeres.

Lasa Arcelus, Josefa

         Ver apartado de las mujeres.

Lasa Irazusta, Jesusa

         Ver apartado de las mujeres.

Lasa Irazusta, María

         Ver apartado de las mujeres.

Lascurain Iribarren, Valentín

         Nació el 13 de febrero de 1913 en Hernani, trabajaba como marinero y estaba afiliado a la CNT[604]. Al estallar la guerra estaba empadronado en el barrio Portu de Hernani, y se sumó a las milicias desde el primer instante. Al principio participó en la defensa de Gipuzkoa, en los núcleos fortificados que se habían establecido en el mismo municipio, y más tarde, participó en la defensa de Orio, Zumaia y Eibar como miembro del batallón MAOC-Guipuzcoa, hasta que se vio obligado a ir a buscar refugio a Bizkaia, donde, en la medida en que se iban creando los distintos batallones con la formación del Euskadiko Gudarostea, en febrero de 1937 se alistó en el batallón Disciplinario.

         Su cuartel estaba en Portugalete y alcanzó el grado de capitán mientras luchaba en Sollube, Jata y Gorliz, y como para esas fechas el frente de Bizkaia ya había sido derrotado, se ordenó un repliegue general desde Portugalete hasta Galdames, Artzentales y hasta el mismísimo Santander. Cuando el ejército de los sublevados rodeó Santander en el mes de agosto intentaron evacuar hacia Comillas (Cantabria), pero el ejército franquista los apresó y los encarceló junto a otros muchos milicianos.

         A Valentín lo llevaron prisionero a Bilbao, porque el Tribunal Militar de la ciudad había iniciado un consejo de guerra en su contra, y al cabo de una semana de haber sido apresado se celebró el juicio en su contra, donde le acusaron de haber maltratado, en calidad de combatiente del batallón Disciplinario, a los prisioneros favorables a los sublevados, en base a lo cual le fue imputado el delito de rebelión y fue condenado a la pena de muerte. Pero el 18 de septiembre de 1937 Valentín Lascurain recibió una conmutación de la pena por una condena de 30 años de prisión, con lo cual fue encarcelado en la prisión de Larrinaga para cumplir con su condena[605].

         Sin embargo, durante los próximos años el régimen franquista abrió al menos dos sumarios contra Valentín, de entre los cuales dos culminarían en un consejo de guerra a consecuencia unas graves acusaciones vertidas por el ayuntamiento franquista de Hernani que podrían llevar a que Valentín fuera condenado de nuevo a la pena de muerte. Le acusaban de haber participado en las confiscaciones y ataques en diversos edificios de Areeta como miembro del batallón Disciplinario, en los asesinatos perpetrados a prisioneros en los cines Zamacona de Areeta y en la desaparición de tres guardias civiles apresados en Galdames. Pero, aunque esas acusaciones fueran vertidas por distintas autoridades franquistas, el Tribunal Militar franquista no fue capaz de encontrar ninguna prueba o testigo que diera fe de dichas acciones, por lo que reconoció en su propia sentencia que no había pruebas para sostener dichas acusaciones y Valentín fue absuelto[606].

 

Valentin Lascurain Iribarren trabajando
para el ejército de EEUU. (
ahe).

 

         Sin embargo, siguió preso a consecuencia de todas esas acusaciones en la cárcel de Larrinaga hasta finales de agosto de 1943, tras lo cual lo clasificaron en la clase “B” de prisionero y lo condenaron a hacer trabajos forzados en los batallones de trabajadores en la reconstrucción del pueblo de Gernika, que fue destrozada por los propios sublevados. El 2 de octubre de 1944 logró huir del batallón de trabajadores, y tras haber atravesado la frontera buscó refugio en el Estado francés[607]. Eran los últimos meses de la Segunda Guerra Mundial, y para esas fechas la mayoría del Estado francés estaba ya en manos de los aliados, por lo que se fue a la recién liberada París, donde el Gobierno Vasco en el exilio le emitió el documento de identidad como refugiado en abril de 1945, y al terminar la Guerra Mundial obtuvo el permiso para trabajar para el ejército de los EEUU[608].

Leibar Aramburu, Javier

         El señor Javier Leibar tuvo, el 23 de mayo de 1950, un enfrentamiento con el señor Francisco Javier Nadas mientras estaba cantando canciones vascas en la taberna “José Mari” con el también hernaniarra Eugenio Gorrochategui. El enfrentamiento, además, terminó en una pelea, a consecuencia de lo cual el propio Francisco Javier denunció a Javier Leibar y Eugenio Gorrochategui con declaraciones como que estuvieron insultando al dictador Franco, en base a lo cual los dos amigos fueron arrestados, aunque al cabo de un tiempo obtuvieron la libertad provisional. El tribunal franquista inició diligencias contra Eugenio y Javier, pero estas fueron sobreseídas poco tiempo después por falta de pruebas que las sostuvieran[609].

Leibar Iñurrategui, Félix

         Nació el 2 de mayo de 1888 en Eskoriatza, y tras aprender el oficio de barbero, abrió una barbería en Hernani en torno al año 1918. Vivía en la calle Kardaberaz junto a su mujer Serafina Aramburu y sus hijos, pero al estallar la Guerra Civil decidió irse de Hernani con su hijo Amador de 14 años para huir de la guerra y buscar refugio en Bilbao[610].

         En efecto, Félix era uno de los miembros más destacados de EAJ/PNV, y en 1918 lo nombraron presidente de la Uri Buru Batzar (Comisión Ejecutiva) del pueblo[611], y cuando a consecuencia de la guerra se volvió a formar la comisión en Bilbao fue revalidado en su cargo[612].

         Cuando Bizkaia cayó en manos de los sublevados en el verano de 1937 Félix de Leibar fue apresado, ya que la Guardia Civil de Hernani emitió un informe sobre él a finales de julio donde decía que era nacionalista pero que no había participado en la guerra, a pesar de lo cual el Tribunal Militar inició un juicio en su contra y lo encarcelaron en la cárcel de Ondarreta. En enero de 1939 se emitió la sentencia en su contra, y aunque sobreseyeron el caso de forma provisional lo mantuvieron preso con la clasificación de prisionero de clase “B” y lo obligaron a hacer trabajos forzados en los batallones de trabajadores[613].

Lema Larumbe, Araceli

         Ver apartado de las mujeres.

Lema Larumbe, Clara

         Ver apartado de las mujeres.

Lema Larumbe, Pilar

         Ver apartado de las mujeres.

Lesaca Biurrun, Pilar

         Ver apartado de las mujeres.

Letamendia Egaña, Pedro

         Nació el 9 de junio de 1900 en Donostia-San Sebastián, se caso con la también donostiarra Asunción Goenaga y crearon su familia en la capital de Gipuzkoa. En el conflictivo año 1934 decidieron venir a vivir a Hernani, pero pocos años después, cuando estalló la guerra y el frente llegó a Hernani, la familia Letamendia Goenaga decidió buscar refugio en Bizkaia[614].

         Al principio se establecieron en la capital de Bilbao, pero cuando movilizaron a la quinta de Pedro Letamendia este decidió alistarse en el batallón nacionalista Saseta. Estuvo combatiendo en la defensa de Bizkaia hasta que derrotaron al Euskadiko Gudarostea y se rindió en Santoña[615].

         Fue detenido y encarcelado como otros miles de combatientes y milicianos más en base a un informe emitido por el Ayuntamiento de Hernani a la Comisión Clasificadora de Prisioneros, informe en el cual, además, se detalla que la vivienda familiar fue registrada y sus bienes fueron confiscados. El siguiente dato de que disponemos sobre Pedro es que el 26 de agosto de 1939 salió libre de la cárcel de Ondarreta, después de que el Tribunal Militar sobreseyera las diligencias que tenía abiertas contra él[616].

Lete Lete, Josefa

         Ver apartado de las mujeres.

Lizarreta Arana, José

         Nació el 27 de agosto de 1922 en Tolosa. Era hijo del conocido tolosarra miembro de la Izquierda Republicana Lucio Lizarreta Eizagirre. Tuvo que huir de Tolosa junto a su familia a causa de la guerra, hasta que lo detuvieron en Cantabria. No disponemos de más datos sobre José Lizarreta hasta abril de 1948, fecha en la que la policía franquista lo detiene en Madrid, junto a diversas personas más que durante la guerra fueron militantes anarquistas y milicianos (José era solo un adolescente de 13 años en 1936). En su ficha penitenciaria se detalla que para 1948 era vecino de Hernani.

         Fueron todos juzgados en el Tribunal Militar de Madrid que se ocupaba de los casos de espionaje, y a José Lizarreta le imputaron el delito de proposición a la rebelión militar y lo condenaron a una pena de prisión de 25 años. Tras haber estado preso en distintas cárceles, en 1951 lo trasladaron a la cárcel de El Dueso para que cumpliera allí su condena[617].

López Moreno, José

         Nació el 15 de abril de 1915 en Donostia-San Sebastián, pero desde que era un niño vivió en Hernani con su madre Anastasia y su hermano Teófilo[618]. Desde el 1932 fue miembro del sindicato UGT, junto con el cual participó en la Huelga Revolucionaria de 1934. Fue detenido y encarcelado a causa de la huelga durante un tiempo indefinido. En cuanto se asomó la guerra a Hernani se alistó como miliciano. Al principio combatió en distintos frentes de Gipuzkoa y más tarde en Bizkaia con el batallón socialista Dragones de las JS. Durante el verano de 1937 luchó también en los frentes de Cantabria y Asturias, hasta que en octubre del mismo año el ejército franquista lo apresó y encarceló en el pueblo de Villaviciosa.

         Tras haber estado preso en las cárceles de Asturias lo trasladaron a la Prisión Provincial de Vitoria-Gasteiz, donde poco tiempo después se inició un consejo de guerra en su contra que se celebró en noviembre de 1938 y donde a José López le imputaron el delito de rebelión por su militancia política y por haber sido miliciano. Fue condenado a una pena de prisión de 15 años[619], pero en mayo de 1941 logró el permiso para la obtención de la libertad condicional mientras estaba preso en la cárcel de Bilbao, gracias a lo cual pudo recuperar la libertad[620].

Lucas Duque, Arcadio

         Nació el 12 de enero de 1896 en Trigueros del Valle (Valladolid). En 1917 se fue a vivir a Hernani con su hermano Emiliano y su padre Miguel, se instalaron en una casa de la calle Kardaberaz, y luego se casó con la hernaniarra Juana Aramburu con quien creó su familia en esa misma casa en la década de 1930. Pero al estallar la guerra Arcadio decidió irse con su padre de 73 años a buscar refugio en Bizkaia, mientras dejaba en casa a Juana y a su hija[621].

         Vivieron los dos como refugiados hasta que en el verano de 1937 fue detenido por el ejército de los sublevados. Fue encarcelado en base al informe enviado por el Ayuntamiento de Hernani a la Comisión Clasificadora, al acusarle de ser de izquierdas y de haberse dedicado a la construcción de fortificaciones en Hernani. En base a ese mismo informe, el Tribunal Militar inició varias diligencias en su contra que terminaron en diciembre de 1938 al resolver el auditor de guerra archivar dichas diligencias[622].

Macazaga Aduriz, Francisco

         Nació el 16 de julio de 1906 en Donostia-San Sebastián. De joven se fue a vivir a Hernani, y se estableció en una casa de la Kale Nagusia con su hermano José y su familia. Al estallar la Guerra Civil tuvo que huir y se dirigió hacia Bizkaia junto a su cuñada María Ignacia Beloqui[623].Cuando en el verano de 1937 cayeron los núcleos de resistencia de la orilla del Cantábrico regresó a Hernani. El 1 de marzo de 1939 fue encarcelado en la cárcel de Ondarreta por orden del Tribunal Militar de los sublevados a causa de las diligencias que iniciaron en su contra, pero en enero de 1940 el auditor de guerra de Bilbao sobreseyó las diligencias y Francisco recuperó la libertad[624].

Macazaga Aduriz, Ignacia

         Ver apartado de las mujeres.

Macazaga Piñeiro, Jesús

         Nació en Hernani en 1916, y al estallar la guerra vivía en el barrio Lizeaga junto a los hermanos Esnal Orciazaguirre puesto que era su sobrino[625]. Durante la República fue miembro de las juventudes socialistas del pueblo. Con 18 años participó en la Huelga Revolucionaria de 1934, por lo que fue condenado a una pena de prisión de 4 años. En 1936, poco después de haber quedado libre, volvió a coger las armas para luchar como miliciano contra los golpistas. Primero se puso a las órdenes de la Junta de Defensa de Hernani, así como de las Milicias Populares de Gipuzkoa. Tras la caída de Hernani se dirigió hacia Bizkaia, y cuando se creó el Euskadiko Gudarostea se alistó en el batallón socialista Dragones.

         En 1937, cuando se disolvió el batallón, huyó por mar y logró cruzar la frontera hasta el Estado francés, y más tarde se estableció en Cataluña, donde estuvo viviendo hasta que terminó la guerra. Cuando Cataluña fue también tomada por los sublevados en enero de 1939, volvió a huir a Francia y logró refugiarse allí. Sin embargo, tenía la salud perjudicada a consecuencia de la guerra, y tuvo que ser ingresado en el antiguo hospital militar de Perpiñán para que le atendieran la enfermedad, pero murió el 14 de abril de 1939 con 23 años[626]. Al mismo tiempo, el Tribunal Militar de Donostia-San Sebastián había iniciado un proceso en su contra ese mismo año, sin conocer aún que Jesús Macazaga había fallecido, y como no se personó en el tribunal lo declararon en estado de rebeldía procesal y sobreseyeron el sumario[627].

Madurga Jalón, Olegario

         Nació el 20 de marzo de 1894 en la ciudad de Logroño, y desde el año 1920 vivió junto a Ana Ganuza en Hernani. Vivieron en la Kale Nagusia junto a su hija hasta que empezó la guerra[628]. Cuando en el verano de 1936 se crearon los grupos de milicianos en el pueblo, se dedicó a construir las trincheras que formaron el sistema de defensa de la zona, así como a transportar a los milicianos heridos[629].

         En septiembre de 1936, cuando la cima de Buruntza cayó en manos de los sublevados, se dirigió hacia Bilbao con su mujer y sus hijas. Fue detenido cuando la cornisa Cantábrica cayó en manos del ejército franquista, porque en febrero de 1938 estaba preso en Hernani y desde ahí fue trasladado a la cárcel de Ondarreta. Además, en abril de ese mismo año habían iniciado diligencias en su contra. Lo investigaron por ser de izquierdas y por haber luchado en el bando del Frente Popular, a pesar de lo cual le sobreseyeron el caso. Sin embargo, lo clasificaron como prisionero de clase “B” y lo llevaron preso a hacer trabajos forzados al campo de concentración del monasterio San Pedro de Cardeña (Burgos)[630]. Asimismo, fue trasladado a los batallones de trabajadores, porque en mayo de 1939 se encontraba en el batallón de trabajadores n° 102[631].

Marcos Martínez, José

         Nació en la ciudad de Torrelavega de Cantabria, y era hijo de Germán y de Consuelo. Vino a vivir a Hernani entorno a la década de 1940. Al estallar la Guerra Civil se alistó en el batallón Lenin, y llegó a obtener el grado de teniente. Fue detenido y encarcelado por el ejército franquista durante la guerra en abril de 1938, y, en efecto, antes de 1940 estuvo preso en el hospital militar de Pamplona/Iruña. El 26 de abril de 1939 se celebró un consejo de guerra en su contra; parece que trabajaba como calderero en las industrias locales cuando lo detuvieron en el mismo pueblo en noviembre de 1942 Previamente había recibido una sentencia del Tribunal Militar el 26 de abril de 1939, donde se le imputaba haber colaborado con la rebelión y se le condenaba a una pena de prisión de 12 años y un día. Cumplió su pena de prisión en la misma cárcel de Ondarreta en cuanto recibió la sentencia firme, hasta que en abril de 1943 obtuvo la prisión atenuada y salió de la cárcel[632].

Marigil Luzuriaga, Gerardo

         Nació el 30 de abril de 1910 en Donostia-San Sebastián y se fue a vivir con su familia a Lasarte en 1920[633]. Con el inicio de la guerra se puso a las órdenes de la Comandancia Militar de Gipuzkoa y el 10 de septiembre se alistó en el cuerpo de carabineros[634]. Durante las primeras semanas de la guerra la resistencia era mayoritaria en Hernani, a pesar de lo cual no pudieron contener el avance de las columnas militares profesionales que atacaban desde Navarra, por lo que en septiembre de 1936 tuvo que dirigirse junto con toda su familia hacia Bizkaia[635], donde Gerardo Marigil decidió enrolarse en el batallón Azaña-Vizcaya que se organizó dentro del partido Izquierda Republicana[636].

         Luchó en la denominada Ofensiva del Norte con sus compañeros milicianos hasta los últimos núcleos de resistencia de Asturias. Marigil pudo huir por mar, y tras cruzar la frontera a Francia logró llegar hasta Cataluña, donde volvió a luchar como carabinero en una unidad militar nueva denominada Cuerpo de Carabineros[637]. Luchó en las últimas provincias que se mantuvieron leales a la República, a orillas del Segre y a lo largo y ancho de Cataluña[638]. Pero al terminar la guerra lo apresaron en Guadalajara y lo llevaron a un campo de concentración de León, donde permaneció durante tres meses hasta que lo dejaron libre.

         El 5 de abril de 1942 fue detenido en Donostia-San Sebastián por la policía franquista porque el Tribunal Militar de Madrid había iniciado un juicio contra él. Gerardo Marigil Luzuriaga era uno de los implicados del juicio de los “espías de Canfranc”, en concreto en el proceso legal militar 118.358 llevado a cabo por el Tribunal Especial encargado de sancionar los Delitos de Espionaje[639]. En el contexto de la Segunda Guerra Mundial se creó una red de espionaje entre Canfranc, Donostia-San Sebastián y Zaragoza, mediante la cual entre los años 1941 y 1942 se controlaban las tropas alemanas y los movimientos de mercancías y se informaba al respecto al Servicio de Inteligencia Británico. En proceso legal que se llevó a cabo en Madrid se juzgaron a 30 personas que estuvieron implicadas en esa red, siendo una de ellas Gerardo Marigil.

         En lo que respecta a los movimientos carcelarios, aunque fuera llevado a la cárcel de Ondarreta en cuanto lo detuvieron, el 22 de abril fue trasladado a la cárcel Yeserías de Madrid[640], y más tarde, el 7 de mayo de 1942, lo llevaron a la cárcel Santa Rita de Madrid junto con el resto de los procesados; en el mes de noviembre lo encerraron en la cárcel Porlier de la misma ciudad.

         El proceso de investigación de este caso fue largo, y, en efecto, la documentación de la que disponemos con relación al juicio cuenta con casi 2.000 folios. En lo que respecta a la implicación de Gerardo Marigil, se le acusa de ser un agente a sueldo que se ocupaba de las tareas de enlace para traer dinero y llevar información y respondía al sobrenombre de “Jardinero’’:

         “[...] fue encargado por este de recoger las notas informativas relativas a transportes y mercancías pasadas por la Aduana de Irun y cuyas notas eran entregadas a dicho Señor y al Sr. Nodon y por cuyo servicio recibía mensualmente la cantidad de trescientas cincuenta pesetas". “[...] para mejor ocultar su personalidad delictiva tenía asignado el indicativo de el “JARDINERO, habiendo hecho los servicios de enlace durante un año"[641].

         El consejo de guerra se celebró el 30 de diciembre de 1943 en Madrid, y Marigil fue condenado a una pena de prisión de 6 años por delito de espionaje. En 1944 lo trasladaron al centro penitenciario de Alcalá de Henares hasta que el 25 de abril de 1946 logró la libertad condicional[642], a pesar de lo cual su condena no expiró hasta abril de 1948.

Marigil Luzuriaga, Luis

         Nació el 18 de mayo de 1916 en Irun, pero se fue a vivir a Lasarte junto a su familia siendo niño. Durante los años previos a la guerra trabajó en la empresa Michelin[643], pero al estallar la guerra, como era miembro de la UGT, se sumó como miliciano a la defensa de Gipuzkoa. Durante las primeras semanas combatió en la defensa de Urnieta con la compañía Bala Roja, pero tras la caída del frente de Gipuzkoa en septiembre de 1936 se dirigió hacia Bizkaia, donde se enroló en el batallón Azaña-Vizcaya que se organizó dentro del partido Izquierda Republicana al mismo tiempo en que se creó el Euskadiko Gudarostea[644]. Participó en los combates para la defensa de Bizkaia hasta que en el verano de 1937 Bizkaia cayó en manos de los sublevados. Lo encarcelaron en Santander junto con otros muchos milicianos, contra quienes se celebró un consejo de guerra en esa misma ciudad en enero de 1938. Fue absuelto y recuperó su libertad[645], pero cuando salió de la prisión fue movilizado por el régimen franquista y obligado a luchar contra la República que había defendido[646].

Marticorena Arruti, Josefa

         Ver apartado de las mujeres.

Martínez Gomara, Gabino

         Nació en 1894 en Cascante, y en el verano de 1936 vivía en el barrio Antziola de Hernani junto a su mujer Casilda Ruiz y sus hijos e hijas[647]. Al empezar la guerra se sumó a la Junta de Defensa que se organizó en el pueblo. Al principio hacía guardias armadas en el puesto de control que habían puesto en Ugaldetxo, cerca de Navarra, pero al cabo de un tiempo pasó a estar a las órdenes de la Comisaría de Abastos. Participó en el transporte de las provisiones y en sus confiscaciones, y también colaboró en la evacuación de Hernani. Más tarde, al igual que cientos de personas en el pueblo, la familia Martínez Ruiz dejó su casa y se dirigió hacia Bizkaia[648].

         Gabino se sumó al Euskadiko Gudarostea y trabajó como responsable de la intendencia militar, seguramente en el batallón Azaña-Vizcaya del partido Izquierda Republicana, con quienes participó en la defensa de Bizkaia[649]. Pero en junio de 1937, tras la caída de Bilbao, fue apresado mientras reculaba en repliegue puesto que en septiembre de 1939 se encontraba preso en Santander, adonde el Ayuntamiento de Hernani envió un duro informe contra él:

         “[...] Peligroso, cabecilla de las hordas rojas de la localidad como miembro de la Comisaria de Abastos del FP, intervino con pistola en requisas y saqueos. Amenazaba a las derechas. Malo, indeseable, merecedor del mayor castigo [...]”.

         Asimismo, el hernaniarra Severiano Barrenechea le acusó de haber participado en el asesinato de su padre José. Fue encarcelado en base a dichos informes y se iniciaron las diligencias pertinentes que terminarían en un consejo de guerra contra él. El juicio se celebró en esa misma ciudad el 14 de octubre de 1937, y basándose en el informe de los franquistas de Hernani, a Gabino Martínez le fue imputado el delito de rebelión y fue condenado a la pena de muerte.

         Gabino interpuso un recurso contra la condena con el argumento de que no participó en el asesinato de José Barrenechea puesto que ese día no se encontraba en Hernani, y presentó, además, los nombres de diversos testigos. Pero le volvieron a confirmar la condena y lo fusilaron el 17 de noviembre. Su cuerpo fue enterrado en el cementerio de Ciriego de la ciudad de Santander[650].

 

Informe del forense certificando
el fallecimiento de Gabino Martínez. (
airmn).

 

Martínez Peña, Rogelio

         Nació el 17 de agosto de 1917 en el pueblo de Tremos de Arriba (Burgos), cerca de Ponferrada. Esta comarca ha estado estrechamente vinculada con la minería y durante la República contaba con un movimiento obrero muy fuerte. Se organizó una buena tropa contra el golpe de estado, pero las fuerzas de los sublevados se hicieron con este territorio durante los primeros días de la Guerra Civil y a Rogelio lo detuvieron en uno de esos días. En 1937 el Tribunal Militar franquista celebró un juicio contra él y otras 12 personas en León. Entre los juzgados había muchos milicianos del batallón Asturias, por lo que cabe pensar que Rogelio también estuvo combatiendo contra los sublevados, lo cual coincide, además, con las duras condenas que se emitieron en este juicio, ya que 10 de las 13 personas que juzgaron fueron condenadas a la pena de muerte, y terminaron por fusilar al menos a 3 de ellas.

         A Rogelio lo condenaron a la pena de muerte, pero le conmutaron la pena por la prisión de 30 años[651], por lo que cabe pensar que estuvo preso en las cárceles o campos de concentración del Estado español hasta mediados de la década de 1940. Recuperó la libertad en algún momento, pero seguramente le habrían prohibido regresar a su lugar de origen, El Bierzo, por lo que se fue a vivir a Lasarte, a la calle Geltoki.

         Asimismo, si tenemos en cuenta que cuando detuvieron a Rogelio en 1937 contaba con 20 años, no pudo haber hecho el servicio militar. Por ello, el régimen franquista lo detuvo el 25 de octubre de 1946 y lo encarceló en la cárcel de Ondarreta con el argumento de que tenía que cumplir con el servicio militar. Además, al igual que les ocurrió a muchos que lucharon contra el alzamiento, fue enviado a cumplir con el servicio militar a Marruecos como castigo por sus antecedentes políticos, en concreto a un regimiento de artillería que se encontraba en la ciudad de Chefchauen, de modo que la Guardia Civil lo sacó de la cárcel el 26 de noviembre y lo llevaron preso a esa zona del Magreb[652].

Matesanz Benito, Casimira

         Ver apartado de las mujeres.

Melara González, Joaquín

         Nacido el 29 de agosto de 1887 en el pueblo de Montijo de Badajoz. Durante la República era sargento de los Carabineros de Lasarte y vivía en una casa de la calle Estación con su mujer Ángela Huertas y sus hijos[653]. Al comenzar la Guerra Civil se mantuvo fiel a las autoridades republicanas de Gipuzkoa y mientras perduró el Frente del Norte siguió cumpliendo las funciones de Carabinero. Para ello, se fue hacia Bizkaia con su hijo José que vivía en Lasarte y sus hijos Ángel y Juan que eran carabineros como él en Deba. No obstante, cuando los ataques de los sublevados rompieron el frente, muchos de los carabineros tomaron la decisión de quedarse en Bilbao y cuando cayó la provincia, todos los carabineros que trabajaron a favor de la República fueron capturados y encarcelados, entre ellos, los Melara, padre e hijo.

         Los hijos Ángel y Juan recibieron duramente por luchar como milicianos contra los sublevados en el frente en julio de 1937, y estuvieron muchos años en la cárcel. El padre, Joaquín, no fue al frente porque iba a cumplir los 50 y se limitó a hacer guardias como carabinero. Por ello, las diligencias contra él fueron sobreseidas y recuperó la libertad[654].

Mendizabal Echenique, Joaquín

         Nacido el 5 de junio de 1903 en San Sebastián, trabajaba para el ayuntamiento local. Tras casarse con la hernaniarra Dolores Berastegui, vinieron a vivir a una casa de la calle Kardaberaz en 1933[655].

         Como se ha mencionado, durante la República era trabajador en el ayuntamiento de San Sebastián, construyendo caminos con las brigadas del ayuntamiento y trabajando en su mantenimiento. No obstante, el verano de 1936, al iniciarse la Guerra Civil se puso a las órdenes del Comisariado de Guerra de Hernani, poniendo su semilla en la defensa de Hernani[656]. Cuando esta tarea se convirtió en imposible, hizo caso a la llamada de evacuación y tomó el camino hacia Bizkaia en septiembre de 1936 junto con su mujer Dolores y su hijo de dos años[657].

         En el oeste del País Vasco los enfrentamientos duraron unos meses más, pero cuando en verano de 1937 estas zonas también quedaron en manos del ejército franquista, la familia Mendizabal Berastegui tomó el camino hacia sus casas. Tan pronto como llegó Joaquín supo sobre el despido de su puesto. Además, también recibió la noticia de que los Tribunales Militares lo estaban investigando como a otros trabajadores del ayuntamiento. A pesar de que en septiembre de 1938 estas diligencias fuesen sobreseidas, nunca volvería a recuperar su puesto[658].

Mercero Yarza, Antonio

         Lasartearra nacido el 10 de enero de 1910, trabajaba como muchos paisanos en la empresa Michelin[659]. Miembro del movimiento nacionalista de Lasarte, estaba afiliado al PNV y al sindicato STV. Cuando comenzó la Guerra Civil empezó a hacer guardias armadas en las entradas de Lasarte, pero a mediados de agosto de 1936 pasó a ser miembro de la Junta de Defensa, como representante del PNV. Con este movimiento quería proteger a su hermano Ramón, que era “antimarxista” y el responsable de seleccionar a los trabajadores de la empresa Michelín. Por lo tanto, tuvo conflictos con miembros del movimiento obrero del pueblo. Al hilo de esas disputas, algunos milicianos detuvieron al hermano, Ramón, y lo fusilaron el 2 de septiembre en San Sebastián. Por ende, Antonio dejó la Junta de Defensa y se mudó a Zornotza como protesta.

         Allí en un inicio estuvo haciendo guardias en la escuela de comunicaciones que tenía el Euskadiko Gudarostea en un Convento de los Carmelitas, pero más tarde se mudó a Bilbao[660] y se inscribió en el batallón nacionalista Ariztimuñd[661]. En este batallón estuvo luchando hasta el 19 de junio de 1936, es decir, hasta que Bilbao cayó en manos de los sublevados.

         Desde que la capital de Bizkaia cayó en manos de los golpistas, las idas y venidas de Antonio Mercero son una incógnita hasta que el 28 de abril de 1938 lo detuvo la Guardia Civil en Hernani. Lo llevaron preso a la cárcel de Ondarreta, debido a un procedimiento judicial que tenían en marcha los Tribunales Militares. Allí, lo inculparon de ser miembro de la Junta de Defensa y participar en una detención y lo condenaron a 6 años y un día el 12 de agosto del mismo año[662].

         Tras recibir esa sentencia en firme, este lasartearra estuvo preso en la cárcel “Zapatari” de San Sebastián hasta que el 22 de agosto de 1940 lo trasladaron a Bilbao. La razón por la que lo llevaron a Bizkaia fue hacer llegar la orden de que la Delegación de Prisiones tenía que hacer algunos trabajos allí[663]. Sin embargo, no se quedó mucho tiempo en esa cárcel, ya que el 12 de julio del mismo año consiguió la libertad condicional y pudo volver a Lasarte[664].

Mercero Yarza, Fabián

         Como sus hermanos Antonio y Ramón, era lasartearra, y como Antonio, era miembro del sindicato STV, puesto que era miembro de la sección de industria química de Lasarte. Durante la Guerra Civil, Fabian estuvo haciendo guardias en las entradas de Lasarte como representante de este sindicato, pero después de que un grupo de milicianos mataran a su hermano Ramón, tomó la decisión de irse a Bizkaia. Al crearse el Euskadiko Gudarostea, pasó a ser miembro del batallón Enlaces y Transmisiones llegando al rango de teniente. Bajo la dirección de un grupo de trabajadores se encargó de un taller de vehículos de Bilbao durante todo el tiempo que duró la guerra.

         Pero, cuando Bilbao cayó en manos de los sublevados, Fabian fue detenido y llevado preso a la cárcel El Carmelo. De hecho, en esa misma ciudad los Tribunales Militares pusieron en marcha un procedimiento contra él. El Consejo de Guerra se llevó a cabo en abril de 1938, donde lo inculparon de ayuda a la insurrección por su labor como gudari, pero tras tomar como atenuante el hecho de no haber luchado en el frente, lo condenaron a dos años de cárcel en abril de 1938[665].

 

Carnet de STV de Fabian Mercero Yarza. (airmn).

 

Miner Echeverría, José Luis

         Nacido el 15 de octubre de 1902, cuando estalló la guerra en 1936 vivía con su familia en la calle Kardaberaz. En un principio, había tomado la decisión de quedarse en Hernani, pero en septiembre de 1936 después de que cayera la cumbre de Buruntza, huyó a Bizkaia con su padre Felipe Miner[666]. Allí decidió unirse al Euskadiko Gudarostea, luchando en Bizkaia como miliciano de la sección de salud del batallón comunista Larrañaga organizado en el PCE. No tenemos más datos sobre José Luis, aunque podemos pensar que en algún momento del verano de 1937 el ejército franquista lo capturó y lo encarceló. De hecho, en julio de 1938 se encontraba en la cárcel Zapatari de San Sebastián a la espera de un juicio.

         En el Consejo de Guerra en su contra el ayuntamiento franquista lo inculpó de ocupación política a favor del Frente Popular y de ser voluntario de sus grupos milicianos. La sentencia se dio en San Sebastián en octubre de 1938, donde los Tribunales Militares desistieron del juicio contra José Luis. Sin embargo, tomaron la decisión de mantenerlo preso en la cárcel Zapatari. De hecho, según el criterio de clasificación de los presos, propusieron clasificarlo como preso de la sección “B”, para así, llevarlo a trabajos forzados a un BBTT. El auditor de guerra de Burgos confirmó la propuesta en abril de 1939 y José Luis fue llevado preso a un Batallón de Trabajadores[667].

Mínguez Nieto, Silvino

         Cuando empezó la guerra este joven nacido en Valladolid vivía en Hernani a pesar de estar censado en Irun. Era militante político, miembro de las JSU y la UGT. Al igual que muchos izquierdistas del pueblo se puso bajo las órdenes del Comisariado de Guerra en julio de 1936. Así, participó desde el primer momento en la defensa de Gipuzkoa como miliciano, hasta que los avances del ejército de sublevados lo obligaron a buscar refugio en Bizkaia.

         En Bizkaia se enroló en el batallón socialista Dragones y luchó junto a decenas de hernaniarras en agosto de 1937 hasta que Santander quedó rodeado y los franquistas lo capturaron. Entonces fue encarcelado y pasó por varias cárceles, estuvo en la de Ondarreta desde 1939 hasta 1940. En San Sebastián comenzó el Consejo de Guerra contra él y la sentencia fue dada en junio de 1942. Allí, condenaron a Silvino Mínguez a 12 años y un día de cárcel por luchar contra la sublevación como miliciano[668].

Miranda Ursategui, Ramona

         Ver la sección de las mujeres.

Moncayo Garces, Pilar

         Ver la sección de las mujeres.

Moncayo Martínez, Gabriel

         Nacido el 18 de marzo de 1895 en el pueblo Tarazona de Zaragoza, y de ahí, se mudó a Hernani con su familia en 1910[669]. Además de ser trabajador de la industria papelera, también era un militante activo del movimiento obrero de esa sección, con inclinación por las ideas comunistas. Teniendo eso como base, participó en la Huelga Revolucionaria de Octubre de 1934 junto a otros paisanos[670]. Fue uno de los 31 hernaniarras detenidos tras el fracaso de este intento de revolución, y lo encarcelaron en el fuerte de Guadalupe a la espera de un juicio[671]. Aprovechando esta situación, el ayuntamiento derechista del Bienio Conservador, argumentando que Gabriel estaba encarcelado lo despidió de su puesto en la Banda de Música Municipal que tenía desde 1933. Con la victoria del Frente Popular de febrero de 1936, gracias a la amnistía de sus antecedentes políticos, aparte de quedar libre, consiguió restablecerse en su puesto de músico[672].

         No obstante, esta situación no duró demasiado; en julio de 1936 se inscribió en el Comisariado de Guerra de la Junta de Defensa del pueblo, alistándose como miliciano. Sin poderle hacer frente al ataque de los golpistas navarros, a partir de septiembre de 1936 los milicianos tuvieron que marchar a Bizkaia. Así, en la medida en que se constituía el Euskadiko Gudarostea, se enroló en el batallón Dragones que reuniría a varios presos de la Huelga General de 1934[673]. Gabriel Moncayo luchó como miliciano hasta que en verano y otoño de 1937 el Cantábrico cayó en manos de los sublevados. Entonces, fue capturado con miles de milicianos y encarcelado en Santoña. Más tarde, estuvo en el campo de concentración del monasterio San Pedro de Cardeña (Burgos), hasta que en enero de 1938 lo enviaron al 76° BBTT. Así, en marzo de 1939 se encontraba haciendo trabajos forzados con ese Batallón de Trabajadores en el pueblo Prat de Llobregat (Barcelona)[674].

         El siguiente dato concreto sobre Gabriel es del 20 de mayo de 1939, de hecho, ese día fue detenido en Hernani y encarcelado en Ondarreta, puesto que habían puesto en marcha una investigación contra él. Mientras se llevaba a cabo ese proceso, le impusieron la prisión preventiva hasta el 20 de marzo de 1940; día en la que volvió a Hernani con la libertad condicional. A los pocos meses la investigación en su contra fue archivada sin encontrar ningún indicio de delito[675].

         Aunque consiguió volver al pueblo, la persecución contra él no terminó ahí. De hecho, la vigilancia y la represión contra los militantes de izquierdas era continua. Así, junto al compatriota Ramón Sevillano fue detenido el 16 de octubre de 1944 y los tuvieron preso en Ondarreta sin ningún proceso legal hasta el día 27 del mismo mes[676].

Moreira Losada, Juana

         Ver la sección de las mujeres.

Múgica Eizmendi, Fidel

         Fidel Múgica nació en San Sebastián, pero era un comerciante que vivía en el barrio Portu de Hernani[677]. Al comenzar la Guerra Civil empezó a trabajar para la Junta de Defensa, ejerciendo en la cocina del cuartel de los milicianos del pueblo. Cuando cayó la defensa de Hernani tuvo que moverse a Bizkaia, en un principio, para refugiarse allí. En cambio, a medida que se constituía el Euskadiko Gudarostea, se enroló en el batallón de ayuda llamado Euzkadi.

         Estuvo con ese batallón hasta que los sublevados consiguieron hacerse con Asturias, puesto que lo capturaron en el pueblo Arriondas de esa provincia el 14 de octubre de 1937. Aun así, consiguió volver a Hernani y se instaló de nuevo en la calle Puerto, hasta que un vecino puso una denuncia en su contra. Según él, además de por hacer declaraciones contra el régimen, fue inculpado por ser responsable de que Juan Martín Errazquin y Aniceto Múgica (paisanos que fueron movilizados por la fuerza por el Ejército Franquista) hubieran desertado y se hubieran refugiado en el Estado francés. Debido a esta denuncia, fue detenido el 26 de enero de 1938 y llevado preso a la cárcel de Ondarreta, a la espera del Consejo de Guerra que se haría en San Sebastián en su contra. El juicio se llevó a cabo el 11 de octubre de 1938 y el Tribunal Militar tomó por válida la palabra del denunciante, condenando a Fidel a 4 años de cárcel[678].

         Una vez recibida la tajante sentencia, los franquistas lo tuvieron preso en las cárceles de Ondarreta y Zapatari de San Sebastián, hasta que el 14 de julio de 1940 consiguió la libertad condicional y pudo salir de la cárcel. El 29 de diciembre de 1941 conseguiría la libertad definitiva[679].

Múgica Esnaola, Jerónimo

         Nacido el 18 de marzo de 1885, vivía en la calle Puerto con su mujer María Arizmendi y sus hijos[680]. Trabajaba como jornalero en el pueblo y ese verano de 1936, a pesar de superar los 50 años, tan pronto como tuvo noticias del intento de golpe de estado comenzó a organizarse para luchar contra él. Se puso bajo las órdenes de la Junta de Defensa, haciendo guardias en los parapetos que se establecieron en las entradas del pueblo, ya que estaba a favor de los movimientos izquierdistas que se posicionaban a favor de la República[681].

         Cuando los golpistas atacaron Hernani por Urnieta, tras romperse las defensas, se vio obligado a abandonar el pueblo, y junto a su mujer y sus hijos, tomó el camino a Bizkaia. Vivirían en esa provincia como refugiados, y después de que en la primavera/ verano de 1937 Bizkaia también cayera bajo las manos de los sublevados, podemos pensar que consiguieron volver a Hernani[682].

         Debido al abandono de la casa del barrio Puerto y a las relaciones que tenían con los movimientos izquierdistas, la Comisión de Incautación de Bienes de Gipuzkoa les confiscó la casa[683]. Además, el 11 de diciembre de 1939 fue detenido y encarcelado por orden del Gobernador Civil. Estuvo preso en Zapatari con una orden de quince días hasta el día 26 de ese mes. Más aún, el 28 de septiembre de 1941 fue detenido de nuevo mientras viajaba en el tranvía de Hernani, al parecer, por hacer reivindicaciones como “Viva la anarquía”, “Revolución” o “Viva el comunismo”. Lo llevaron de nuevo a Ondarreta e imputado por lanzar proclamas contra el régimen estuvo preso hasta el 17 de octubre. En esas fechas consiguió la prisión atenuada y volvió a Hernani. No obstante, iniciaron el juicio en su contra. La sentencia llegó el 18 de junio de 1942 y fue condenado a 2 meses de prisión por esas reivindicaciones[684].

Múgica Iraola, Juan

         Nacido el 15 de octubre de 1917 en la casa Irubidieta de la comarca Epela[685]. Cuando sucedió el golpe de estado estaba trabajando en San Sebastián y se mantuvo en su puesto de trabajo mientras duró la guerra en el País Vasco. En julio de 1937 concretamente, el Ejército Franquista movilizó a su quinta. Desde entonces tuvo que luchar con ellos en diferentes frentes. Además, se licenció en Murcia y gracias a ello, volvió a Hernani.

         Sin embargo, al poco tiempo, se fue a vivir al caserío Benta de Usurbil como criado. El primero de septiembre de 1941, alrededor de las ocho de la tarde, volviendo de la romería de Ernio junto con 10 amigos de Añorga y San Sebastián fueron interceptados y detenidos en el puesto de control que tenía establecido la Guardia Civil en Irubide, Lasarte. Según ellos, denunciaron que llevaban puestas las cintas compradas en la romería y que eran de los colores de la ikurriña:

         Por esa razón, fueron llevados a la cárcel de Ondarreta, y allí estuvo preso Juan hasta el 25 de septiembre, hasta que consiguió la prisión atenuada. A pesar de salir de la cárcel, tendría que vivir en el caserío Benta con permiso solamente para ir a trabajar y a las obligaciones religiosas. Además, cada quincena estaba obligado a presentarse ante las autoridades franquistas hasta que se diera la sentencia.

         Juan tuvo que soportar esta situación durante mucho tiempo, puesto que la sentencia en contra de ellos fue dada el 15 de marzo de 1944, donde el caso fue sobreseído. La razón fue que varios ayuntamientos franquistas enviaron informes a favor de Juan Múgica y los demás detenidos. Además, la propia Guardia Civil no fue capaz de determinar que esas cintas tuvieran exactamente los colores de la ikurriña. Así, después de casi tres años tras ser detenidos Juan recuperó la libertad definitiva[686].

Múgica Liceaga, Manuel

         Nacido el 11 de octubre de 1900 en Hernani, vivía en la calle Mayor y de oficio era pintor. En las elecciones de 1933 fue elegido concejal nacionalista. Cuando estalló la guerra mantuvo el puesto de concejal y cuando cayó Hernani, tuvo que refugiarse en Bizkaia[687]. Al parecer, cuando el alcalde Miguel Toledo dejó el puesto y huyó al País Vasco del norte, tomó la responsabilidad de la alcaldía hasta que en verano de 1937 cayó también Bizkaia. De ahí en adelante no tenemos más datos suyos. Sin embargo, en diciembre de 1940, el Ayuntamiento de Hernani le envió su informe a la junta de clasificación de los presos del Campo de Concentración de Miranda de Ebro. Por ende, en ese intervalo de tiempo hay dos opciones principales: la primera, que el régimen franquista lo tuviera preso provisionalmente en una cárcel o en campos de concentración, pero sin clasificarlo. La segunda, que siendo concejal nacionalista se hubiera refugiado en el exilio y hubiera vuelto en esas fechas. El informe mencionado anteriormente decía así:

         “Concejal nacionalista de este Ayto. en julio de 1936 dispensó proteccion a elementos de derecha, entre ellos al Secretario municipal, a quien oculto en su casa"[688].

         Tras recibir este informe, parece que lo clasificaron como preso de nivel “B” y lo enviaron a hacer trabajos forzados, ya que en enero de 1941 estaba en Zaragoza haciendo trabajos forzados con el BBTT número 7 7[689]. Sin embargo, cuando quedó libre, no pudo volver a su casa; le habían confiscado la casa de la calle Mayor que estaba a nombre de su hermano Domingo por estar afiliado al PNV[690]. En noviembre de 1943 lo detuvieron de nuevo en Hernani, en este caso, junto a Juan Goya y fue el Ayuntamiento de Hernani quien puso la denuncia por hacer una ofrenda floral en una fosa común del cementerio y dejar una inscripción nacionalista. Ambos ciudadanos estuvieron presos en Ondarreta hasta el 15 de enero de 1944, día en la que por falta de pruebas consiguieron la prisión atenuada. Poco tiempo después de quedar libres se archivó la acusación contra ambos por la misma razón[691].

Múgica Muñoa, Elías

         Nacido el 20 de julio de 1914 en San Sebastián, vino a vivir a Hernani antes de la guerra; trabajaba como conductor. El 15 de diciembre de 1941 la Guardia Civil lo detuvo a causa de un Consejo de Guerra que tenía en marcha el Juzgado Militar de Madrid. La razón puede ser que al cumplir la edad hiciera el servicio militar en el año 1935 y cuando estalló la guerra estuviera en una de las regiones que se mantuvo fiel a la República y luchara como soldado contra los sublevados.

         La Guardia Civil llevó preso a Elías Múgica a la cárcel de Ondarreta, pero no estuvo mucho tiempo cerca del mar cantábrico, puesto que el 2 de junio de 1942 la Guardia Civil lo llevó a Madrid a la cárcel llamada Conde de Peñalver. El motivo del traslado fueron las diligencias abiertas por el Juzgado Militar de Madrid[692].

Múgica Landaberea, Isabel

         Ver la sección de las mujeres.

Muguruza Lujambio, Félix

         Nacido el 19 de noviembre de 1903 en Hernani, vivía en el barrio de la Florida y trabajaba en las fábricas de papel de los alrededores. Con el comienzo de la Guerra Civil, tuvo que marchar a Bizkaia en septiembre de 1939[693]. Era afiliado a la UGT y cuando se desarrolló el Euskadiko Gudarostea se enroló en el batallón Dragones junto con otros hernaniarras. Fue herido gravemente luchando en el frente de Eibar y lo tuvieron que tratar en varios hospitales de Bizkaia y Santander. En este último cayó en manos de los sublevados en agosto de 1937. El Ejército Franquista lo capturó y lo encerró en una cárcel de esa misma ciudad, con prisión provisional. Así, en febrero de 1939, cuando estaba preso en la cárcel Alcázar, llevaron a cabo el Consejo de Guerra en su contra, donde desistieron de las denuncias contra él, pero no recuperó la libertad. De hecho, lo clasificaron como preso de la sección “B” y, por lo tanto, los Tribunales Militares tomaron la decisión de que fuera enviado a campos de concentración o a un BBTT[694]. Por ende, en noviembre de 1939 lo trasladaron al campo de concentración de Lerma[695].

         Parece que las heridas sufridas como miliciano lo dejaron impedido o enfermo, y que las malas condiciones de vida de la cárcel no ayudaron a mejorar su situación, ya que los franquistas enviaban en gran medida al campo de concentración de Lerma a presos que consideraban “no aptos”.

 

Campo de concentración de Lerma. (ahn).

 

Novales Roche, Matilde

         Ver la sección de las mujeres.

Ocáriz Ataun, Emeterio

         Nacido el 3 de marzo de 1893 en Lorca, vivía en Hernani desde joven. Tras casarse con Rosario Angulo, vinieron a vivir a la calle Kardaberaz junto con sus hijos[696]. Además de ser trabajador de la empresa Fundiciones del Norte, tenía un bar en la misma calle donde vivía[697]. Poco después de empezar la guerra toda la familia Ocáriz Angulo tuvo que dejar Hernani y se refugiaron en Bilbao. Allí, a pesar de tener más de 45 años, decidió enrolarse en el Euskadiko Gudarostea. En gran medida estuvo en las fortificaciones, hasta que tras el declive del Frente del Norte lo capturaron los franquistas y fue encarcelado[698].

         Le condenaron a prisión provisional debido al informe en su contra que envió el Ayuntamiento Franquista de Hernani, que decía así: “Muy rojo, empuño arma, tomo parte en la R. de 1934”. Cuando estaba en la cárcel a causa de esas denuncias, en verano de 1938, se llevó a cabo el Consejo de Guerra en su contra, donde el propio ayuntamiento no ratificó las denuncias hechas en septiembre de 1937, pero lo incriminaron por ser partícipe del movimiento socialista y porque sus miembros solían estar en su bar.

         Los Tribunales Militares franquistas decidieron sobreseer el juicio contra Emeterio Ocáriz, pero debido a sus antecedentes políticos, lo clasificaron como preso de nivel “B” y, por ende, fue enviado a los BBTT a hacer trabajos forzados[699]. Además, en mayo de 1939 se encontraba preso en el campo de concentración del municipio Medina de Rioseco[700].

         Aparte de estar en la cárcel y en los BBTT, en marzo de 1940 el Tribunal de Responsabilidades Políticas de Navarra llevó a cabo un juicio en su contra. Esta vez condenaron a Emeterio Ocáriz a pagar una sanción de 500 pesetas. Asimismo, le prohibieron trabajar como cargo público durante seis años y cuatro meses[701]. Una vez recuperada la libertad, en el año 1944 solicitó la devolución de los impuestos que tuvo que pagar en 1936 por el bar que tenía en la calle Kardaberaz. Esto se debe a que cuando dejó el pueblo, los franquistas saquearon todo lo que había dentro. El ayuntamiento decidió devolver solo la mitad de los impuestos.

Ocáriz Ataun, Romualdo

         Nacido el 7 de febrero de 1890 en el pueblo Lorca. En un principio, se fue a vivir a Errenteria, y allí nacieron sus hijos, pero en 1934 se establecieron en la casa Toki-alai de Lasarte[702]. La razón del traslado fue la inauguración de la fábrica de neumáticos Michelin, donde empezó a trabajar como vigilante. Además, estaba afiliado al sindicato nacionalista STV. No obstante, cuando comenzó la guerra, no tuvo una participación evidente, se limitó a ir a su trabajo. Sin embargo, el 13 de septiembre, cuando los sublevados estaban a punto de tomar Hernani, dejó su puesto y se fue con su mujer Pilar Arrizabalaga a Bilbao. Allí se establecieron en el Convento de la Merced (Bilbao La Vieja) y consiguieron sobrevivir gracias al puesto de trabajo que consiguió Romualdo en la empresa Euskalduna.

         Tan pronto como volvió a Lasarte lo detuvieron junto con su mujer Pilar por orden de la Comandancia de Lasarte. De hecho, tuvieron que dejar el pueblo tras recibir el informe en su contra del grupo Junta Local Informativa de las FETJONS que se encargaban de escribir informes contra las personas. Además, en estas denuncias lo inculpaban por su inacción cuando detuvieron a Ricardo Izaguirre que era partidario de los golpistas.

         Debido a esa acusación lo llevaron preso a la cárcel de Ondarreta junto a su mujer Pilar, la que también sufrió denuncias muy graves. Los Tribunales Militares les pusieron en prisión provisional e iniciaron una investigación en su contra. Todas las personas que testificaron, menos las FET-JONS y la Guardia Civil, testificaron a favor de Romualdo. Gracias a eso, el 5 de abril de 1938 consiguió la libertad condicional, pero la investigación en su contra continuaba y tenía que ir cada ocho días al juzgado a firmar. A su mujer Pilar, le mantenían la acusación de haber sido miliciana, por lo que seguía en la cárcel. No obstante, en junio del mismo año los mismos falangistas tuvieron que retirar la acusación contra Pilar, argumentando que fue un error. En septiembre de 1938 cerraron el proceso contra ambos, y la auditoría de guerra indicó que las acusaciones no estaban argumentadas de forma correcta y que la prisión provisional fue un castigo correcto para ellos[703].

Ocariz Tarazona, Concepción

         Ver la sección de las mujeres.

Ochotorena Errauzquin, Eusebio

         Nacido el 6 de marzo de 1897 en Hernani, cuando comenzó la Guerra Civil estaba en Tolosa con su familia. Era afiliado al sindicato CNT y a pesar de tener 40, estuvo desde el primer momento en la defensa de Tolosa y Gipuzkoa junto a los milicianos. Más tarde, tuvo que trasladarse a Bizkaia con su familia y allí tomó la decisión de unirse a la lucha. Así, en la primavera de 1937 cuando en las cimas de Intxorta se quebrantó el frente, su familia fue evacuada por mar, consiguiendo refugiarse en Barcelona. Eusebio, en cambio, siguió luchando hasta que Santander cayó en manos de los sublevados[704]. Cumplió diferentes funciones como miliciano en el Euskadiko Gudarostea en el batallón Enlaces y Transmisiones, trabajando principalmente en Sanidad y en el Grupo Traductores del Sindicato[705].

         Lo capturaron el 24 de agosto de 1937, tras quedar rodeado por el Ejército Franquista. Desde ese momento, no tenemos idea de lo que sucedió, pero en agosto de 1938 lo trasladaron desde Zaragoza a la cárcel de Ondarreta. Por ende, podemos pensar que durante ese periodo de tiempo estuvo en prisiones o campos de concentración. La razón del traslado fue el juicio que querían hacer en su contra los Tribunales franquistas, donde Eusebio fue condenado a 15 años de prisión por haber sido miliciano[706]. En un principio lo tuvieron preso en Ondarreta, pero el 22 de agosto de 1940 lo trasladaron a la cárcel de Pamplona. Estuvo también en trabajos forzados allí, trabajando en la industria donde hacían maquinaria agrícola de Múgica y Arellano Cia[707].

Odriozola Oyarzabal, Antonio

         A pesar de haber nacido en Azpeitia el 5 de diciembre de 1916, vino a vivir a Hernani cuando era niño, al barrio Las Villas[708]. Era miembro del movimiento nacionalista de Hernani. Cuando comenzó la Guerra Civil estuvo haciendo guardias en el cuartel nacionalista las Agustinas y en la casa Oraien, donde tenían detenidos a derechistas del pueblo. Cuando Hernani cayó en manos de los franquistas, se unió al grupo de los requetés y se enroló en el Tercio San Miguel, quienes lo enviaron al frente de Eibar[709]. Después, también luchó en el frente de Berriatua.

         El 4 de febrero de 1937 mientras estaba en Deba, junto con sus paisanos Juan Apaolaza y Felipe Sarriegui, decidieron tomar las armas y cruzar el frente para buscar refugio en Bizkaia. Allí, se unió al batallón Itxarkundia con Juan Apaolaza Aramburu y estuvieron luchando en Legutio, Abadiño, Guriezo y San Roque. Mientras tanto, los Tribunales Militares abrieron el proceso de los tres hernaniarras que habían desertado, pero los declararon prófugos y archivaron las actuaciones el 11 de mayo. Finalmente, Juan y Antonio se presentaron en Limpias el 25 de agosto y los clasificaron como presos de tipo “C”. Desde Santoña los encarcelaron en la colonia penal de El Dueso.

         En junio de 1938, los trasladaron a la Prisión Provincial de Pamplona, puesto que los militares habían comenzado de nuevo el proceso contra los tres. Sin embargo, se dieron cuenta de que Antonio y Juan ya habían sido enjuiciados por un Consejo de Guerra en 1937. Por lo tanto, como el 10 de diciembre de 1937 ya les habían sentenciado y sancionado por delito de traición, finalmente archivaron el caso y solo siguió adelante el de Felipe Sarriegui. El 15 de marzo de 1939 los trasladaron de la prisión de Pamplona a la de Ondarreta y el 31 de julio de 1940 ordenaron la libertad provisional de Antonio[710].

         No obstante, a pesar de haber recuperado la libertad provisional el verano de 1940, lo obligaron a hacer el servicio militar. Debido a sus antecedentes políticos, lo cambiaron a un BBTT, y mientras tanto, estuvo en un Batallón Disciplinario de Soldados Trabajadores de Melilla en 1941[711].

Olarra Urretavizcaya, José[712]

         Nacido el 1 de agosto de 1909 en Hernani, en los años anteriores a la guerra vivía en el barrio de la Florida con su madre Antonia Olarra. Cuando comenzó la guerra, se puso a las órdenes del Comisariado de Guerra de Hernani, luchando como miliciano en las posiciones defensivas que se establecieron en el monte Onddi[713]. Bajo las órdenes del comisariado transportó con su moto personas, comida y ropa entre frentes. En septiembre de 1936, viendo que los sublevados estaban a punto de tomar Hernani, decidió dejar el barrio de la Florida con su hermanastra Eusebia Ugalde[714].

         En un principio, se fue a Orio y siguió haciendo trabajos de transporte con un coche por pueblos diferentes hasta llegar a Bilbao. Allí le dieron un camión y junto a otros 18 hombres, estuvo en varios frentes llevando un cañón de artillería bajo el batallón MAOC. Lo capturaron el 28 de agosto en la capital de Cantabria, con su camión y los demás hombres. Al principio, tanto el camión, como los 18 hombres y él fueron llevados a Torrelavega.

         Desde ahí, los cambiaron al campo de concentración que habían construido en el pueblo Medina de Rioseco (Valladolid). Tras pasarlos por la junta de clasificación de allí, lo clasificaron como preso “dudosa A”. En noviembre, lo enviaron de ahí a la Caja de Recluta de Valladolid y de ahí lo enviaron al primer Batallón de Trabajadores a Valdemoro (Madrid) y al Parque de Automovilismo. Se le notificó la libertad provisional y lo introdujeron en el Regimiento de Infantería San Quintín 31, aunque siguió trabajando en el Parque de Automovilismo.

         En agosto de 1938, en cambio, lo apresaron estando en San Sebastián con un permiso de 15 días y empezaron las diligencias en su contra. Mientras llevaban a cabo el proceso lo tuvieron preso en la cárcel de Ondarreta. Las diligencias terminaron en febrero de 1939 y el auditor decidió corregir la clasificación anterior, clasificándolo como preso de nivel “B”. Por ende, se decidió enviarlo a un campo de concentración y así se hizo en abril de 1939, llevándolo al de San Pedro de Cardeña (Burgos), con la intención de meterlo en un Batallón de Trabajadores[715].

Olloquiegui Zulaica, Fernando

         Nacido el 12 de noviembre de 1900 en Urnieta, vivía en la calle Mayor de Lasarte cuando estalló la guerra. En las elecciones municipales de 1933 se presentó en las listas nacionalistas, siendo elegido concejal y consiguiendo ser nombrado alcalde vecinal de Lasarte. En verano de 1934 presentó la dimisión en el contexto de las luchas por conseguir el estatuto vasco y no consiguió recuperar su cargo hasta la victoria del Frente Popular.

         Cuando estalló la Guerra Civil había comenzado a trabajar para la Junta de Defensa de Lasarte, encargándose de la vigilancia de los derechistas que estaban detenidos, hasta que tuvo que huir a Bizkaia debido al avance de las columna golpistas. Allí se enroló en el Euskadiko Gudarostea, trabajando como conductor hasta que la vertiente cantábrica quedó en manos de los franquistas, que fue cuando los golpistas lo capturaron y lo encarcelaron[716].

         En diciembre de 1939 lo trasladaron de la cárcel Escolapios de Bilbao a la de Ondarreta, debido a que los Tribunales Militares querían llevar a cabo un Consejo de Guerra en su contra por su labor como concejal y miliciano. Este se celebró en febrero de 1940 en la capital guipuzcoana y gracias al trabajo que hizo por evitar los abusos contra los derechistas en Lasarte, lo condenaron únicamente por haberse mantenido en el puesto de concejal tras el golpe de estado, evitando así la pena de cárcel. Por tanto, aunque lo condenaron a la inhabilitación para cargo político por 6 años, 8 meses y un día, el 23 de febrero consiguió salir libre de la cárcel[717].

Ormazabal Lasa, Antonio

         Miembro de la familia creada por Josefa Lasa y Lorenzo Ormazábal, nacido en Segura el 1 de agosto de 1913, en el año 1925 toda la familia vino a Hernani a vivir[718]. Como otros miembros de la familia era partícipe del movimiento obrero del pueblo desde el principio, y es reflejo de ello haber participado junto a su hermano José en la Huelga Revolucionaria de Octubre de 1934. Además, era miembro de la organización JS y, por tanto, ambos fueron encarcelados en el fuerte de Guadalupe. Antonio tras recibir la pena de prisión estuvo preso en la cárcel hasta que en febrero de 1936 quedó libre gracias a la ley de amnistía del Frente Popular[719].

         Poco después de quedarse libre lo llamaron al servicio militar, pero cuando empezó la Guerra Civil estaba en Hernani gracias a un permiso y desde el primer momento se puso a las órdenes del Comisariado de Guerra de Hernani. Participó en la defensa del pueblo en diferentes fortificados, entre ellos, en los enfrentamientos de Onddi. Cuando Gipuzkoa cayó en manos de los sublevados, buscó refugio en Bizkaia y se enroló en el Euskadiko Gudarostea, llegando al rango de teniente en la compañía Hernani del batallón Dragones[720].

         Todos los miembros de la familia Ormazabal Lasa decidieron partir hacia Bizkaia, pero cuando el Frente del Norte cayó en manos de los sublevados, solo dos consiguieron huir por mar: uno fue Antonio y el otro su hermano Vicente, y ambos decidieron enrolarse en el Ejército Republicano, donde Antonio llegó al rango de capitán. En Cataluña fue miembro del Batallón de Montaña Pirenaica[721]. Ambos lucharon en frentes diferentes, pero en los últimos momentos de la Guerra Civil tuvieron que cruzar la frontera de nuevo como refugiados. A pesar de que estuvo preso en el campo de concentración de Gurs, en el caso de Antonio no tenemos noticias sobre él, de hecho, aunque el régimen franquista ejecutó acciones judiciales en su contra, en 1939 se abandonaron porque en agosto Antonio pasó a considerarse un rebelde[722]. Parece, pues, que buscó refugio en el exilio con la intención de no sufrir la represión franquista. Un informe del ayuntamiento franquista de Hernani coincide con esta idea, ya que indica que en el año 1941 se refugió en Sudamérica[723].

Orradre del Cura, Estanislao

         Nacido el 28 de octubre de 1919 en Hernani, estaba aprendiendo el oficio en una carpintería cuando se enteró del inicio de la Guerra Civil. En ese mismo momento, comenzó a trabajar construyendo trincheras que formaban el sistema de defensa para la Junta de Defensa, hasta que fue obligado debido a los ataques de las columnas de los sublevados a dejar Hernani con la familia y buscar refugio en Bizkaia[724]. Se estableció en Bilbao con la familia, pero viendo que los sublevados también lo atacaban se movieron a Santander, donde el Ejército Franquista lo capturó en agosto de 1937[725].

         No obstante, lo soltaron y consiguió volver a Hernani, pero tan pronto como llegó, la Comandancia de la Guardia Civil del pueblo difundió un informe en su contra, con la siguiente acusación “[...] abiertamente a favor de los rojos [...] indeseable [...] su regreso a causado hondo disgusto a las personas adictas a la causa [...]”[726]. En consecuencia, fue detenido el 8 de septiembre de 1937 y llevado en un principio a una cárcel de Tolosa y más tarde, a Ondarreta[727].

         Entonces, se abrió el proceso legal en su contra, que duró hasta mayo de 1938. Allí se concretó que como durante la república tenía menos de 16 años, debían dejarlo en manos del Tribunal Tutelar de Menores[728]. No sabemos cuánto tiempo estuvo en prisión en San Sebastián, pero cuando el Ejército Franquista llamó a la quinta de 1940 (en febrero de 1938), Estanislao fue movilizado y tuvo que luchar a favor de los sublevados[729].

Orradre Lujambio, María

         Ver la sección de las mujeres.

Ortiz Martínez, calixta

         Ver la sección de las mujeres.

Otamendi Olloquiegui, Manuela

         Ver la sección de las mujeres.

Otaño Oruezabala, Francisco

         Nacido el 18 de marzo de 1883 en Beizama, en 1915 se mudó de Urnieta a Hernani. En 1936 vivía en el barrio de la Florida junto a sus hijos, puesto que era peón caminero de la Diputación Foral de Gipuzkoa de ese pueblo[730]. Cuando comenzó la Guerra Civil, se mantuvo fiel a la Diputación Foral y viendo que las tropas de los sublevados bajaban por la cuenca del Oria, cuando cayó Buruntza tuvo que partir hacia Bizkaia junto toda su familia[731]. Cuando se constituyó el Gobierno Vasco y se fue creando el Eusko Gudarostea, aprovechando su oficio, se enroló en el segundo batallón de Ingenieros, y estuvo construyendo trincheras y fuertes hasta que la mayoría del Gudarostea se rindió en Cantabria[732].

         En ese momento, el ejército franquista lo capturó y encarceló y como a otros trabajadores de la diputación, los Tribunales Militares comenzaron las diligencias en su contra. Además, en marzo de 1937, la Diputación franquista que se constituyó en Gipuzkoa lo despidió de su puesto de trabajo. Las diligencias contra este caminero se alargaron durante muchos años, puesto que la sentencia no se dio hasta el año 1943. Por tanto, podemos pensar que antes de la sentencia conseguiría la libertad condicional. Además, esta idea coincide con la decisión de los Tribunales Militares, puesto que las diligencias contra Francisco Otaño fueron sobreseidas[733].

Pagola Altuna, José

         Nacido el 14 de febrero de 1911 en Lasarte, cuando estalló la guerra vivía en la calle Estación junto a su familia[734]. Era afiliado al sindicado nacionalista STV. Cuando comenzó la guerra se puso a las órdenes del mismo, e hizo guardias armadas en el pueblo y trabajó para la Junta de Defensa del pueblo en las primeras semanas. Al caer Gipuzkoa en manos de los sublevados, se retiró a Bizkaia y después, decidió enrolarse en el batallón nacionalista Saseta del Euskadiko Gudarostea, luchando así en diferentes frentes de Bizkaia hasta la rendición de Santoña. Entonces, fue encarcelado junto a varios gudaris en Bilbao y los Tribunales Militares del lugar lo juzgaron en un Consejo de Guerra, donde en diciembre de 1937 lo condenaron a pena de prisión de 6 años y un día por ser gudari y afiliado al sindicato STV[735]. Estuvo tres años en la cárcel de Larrinaga, hasta que quedó libre tras conseguir la libertad condicional.

Pagola Iriarte, Joaquín

         Nacido el 21 de junio de 1915 en San Sebastián, vivía en Lasarte desde pequeño. Durante la Guerra Civil luchó en el batallón Larrañaga del MAOC, concretamente, en la compañía de los ametralladores llegando a ser cabo. Durante la segunda mitad de 1937, sin embargo, tomó la decisión de refugiarse en Francia. Así, después de esas fechas estuvo viviendo como refugiado en el Estado francés. En el año 1940 todavía vivía en el exilio, ya que el Ejército Franquista empezó las diligencias en su contra por no unirse al servicio militar y lo clasificaron como rebelde; pero se desistió de su procedimiento hasta que el régimen franquista lo capturó[736]. Precisamente, en ese año vivía en Marruecos como refugiado[737].

Pérez de Arrilucea Pérez de Arrilucea, Francisco

         Nacido en Vitoria el 6 de diciembre de 1919, toda la familia se mudó a vivir a Hernani cuando apenas tenía un año. Según el censo anterior a la guerra vivía en la calle Kardaberaz junto a sus padres Florentino y Aurea[738].

         Cuando estalló la guerra, se unió junto a su padre Florentino y algunos hermanos a los grupos milicianos que se crearon por la defensa de la República y participó en la defensa de Gipuzkoa. Cuando la provincia cayó en manos franquistas debido a los ataques de los sublevados, se mudó a Bizkaia, donde se enroló en el batallón socialista. Luchó en la cornisa cantábrica hasta que el ejército franquista se hizo con ella[739]. Cuando lo capturaron, los Tribunales Militares comenzaron un procedimiento judicial en su contra, que se ejecutó en diciembre de 1938 en Bilbao. Allí, aunque tuvieron en cuenta su labor como miliciano, su procedimiento fue archivado y Francisco consiguió recuperar la libertad definitiva[740].

Pérez Izarra, Aniana

         Ver la sección de las mujeres.

Plagaro Valluerca, Venancio

         Nacido el 25 de mayo de 1904 en Pancorbo (Burgos), a finales de la década 1920 se mudó a Hernani. Allí se casó con la hernaniarra Josefa Corcuera. Debido a la guerra, tuvieron que dejar la casa de la calle Mayor junto con su hija Flora y el hermano de Josefa[741]. Buscaron refugio en Bizkaia y cuando el Euskadiko Gudarostea hizo el llamamiento a la movilización Venancio se unió a la lucha. En 1937, como la mayoría de los compañeros, fue capturado. Sin embargo, la familia consiguió huir y fueron a Francia en un barco, consiguiendo refugiarse en Cataluña[742].

         Venancio, no obstante, fue encarcelado. Estuvo preso en la cárcel de Hernani hasta que en febrero de 1938 lo trasladaron a la de Ondarreta. Asimismo, entre 1937 y 1938 el ayuntamiento franquista de Hernani envió dos informes en su contra, donde se le acusaba de ser comunista, participar en la Huelga Revolucionaria de 1934, tomar parte durante la guerra en confiscaciones y registros y hacer proclamas contra los partidarios de los sublevados. Además, se indicó que su casa fue registrada y se encontraron objetos de la Guardia Civil.

         En base a esas acusaciones le impusieron la prisión provisional a Venancio, mientras comenzaron un proceso en su contra que se ejecutó en febrero de 1939. Allí la Auditoría de guerra decidió desistir del caso por no tener suficientes pruebas de los delitos por los que lo inculpaban y así, Venancio consiguió la libertad tras año y medio de prisión[743].

Polo Arrieta, Joaquín

         Nacido el 23 de marzo de 1908 en Irun, se mudó a Hernani en 1929. Se casó con María Loinaz Fernández y los años previos a estallar la Guerra Civil estuvo viviendo junto a su familia en una casa de la calle Kardaberaz[744].

         En los convulsos años previos a la guerra formó parte del sindicato UGT y participó en la Huelga Revolucionaria de 1934. En consecuencia, fue uno de los hernaniarras encarcelados en el fuerte de Guadalupe[745]. En verano de 1936 sin embargo, se unió a las milicias organizadas por la defensa de la República luchando en diferentes frentes de Gipuzkoa. Mientras el Euskadiko Gudarostea se iba organizando, como era electricista, se unió al batallón Enlaces y Transmisiones donde estuvo hasta el 24 de agosto de 1937. Ese día junto a miles de milicianos y gudaris se rindió frente a los sublevados, poco después de que los últimos pueblos de Bizkaia hubieran caído. Su familia, es decir, su mujer María Loinaz y sus hijos, consiguieron unirse a la evacuación por mar y se establecieron en Cataluña[746].

         No obstante, Joaquín Polo fue encarcelado y después de que la comisión de clasificación lo calificara como preso del grupo “B” lo obligaron a trabajos forzados en el BBTT. En junio de 1938 estaba preso en el pueblo Zarza de Alange (Badajoz), en el BBTT número 104[747]. Los Tribunales Militares llevaron a cabo durante 1938 acciones judiciales en su contra en San Sebastián, pero la sentencia no llegaría hasta septiembre del año siguiente, donde el procedimiento se archivó, puesto que los hechos por los que lo inculpaban no conllevaban ninguna responsabilidad penal. Además, en los documentos se indica que para cuando se dictaminó la sentencia Joaquín ya era libre[748].

Polo Arrieta, Pablo

         A pesar de haber nacido en Irún, antes de la guerra vivía en Alsasua junto a su hermano. De hecho, fue uno de los encarcelados de ese pueblo por motivo de la Huelga Revolucionaria de 1934 y también era trabajador de Ferrocarriles del Norte[749]. Sin embargo, cuando comenzó la guerra, en julio de 1936 tuvo que dejar el pueblo y, tras cruzar a Gipuzkoa entre montes, se unió a las milicias que se organizaron para luchar contra los sublevados en Tolosa. Estuvo entre otros en la compañía Carlos Marx de la JS y, después, en el batallón Rusia, hasta que la defensa de Gipuzkoa en las frentes de Tolosa y Urnieta fue imposible[750]. Siguió luchando en Bizkaia, pero cuando esa provincia también cayó fue capturado en Santoña y encarcelado en la prisión del seminario Corban de la ciudad de Santander. A finales de 1937, lo trasladaron a la Prisión Provincial de Bilbao, a causa de un Consejo de Guerra comenzado en su contra. Se realizó en 1938 y le imputaron delito de rebelión por ser miembro de la UGT y su labor como miliciano, condenándole a 30 años de prisión. Más tarde, lo trasladaron de nuevo a la Prisión Provincial de Pamplona, para que cumpliera su condena en esta última. Después de que la pena fuese conmutada por 6 años de prisión, quedó en libertad condicional en junio de 1941[751].

         En ese momento, sin embargo, no pudo volver a Alsasua, puesto que el régimen franquista lo había desterrado. Por eso mismo, vino a Hernani a vivir, ya que su hermano Joaquín también estaba ahí. No obstante, en los años de la posguerra, fue testigo de la represión continua y, por miedo a que lo detuviesen de nuevo, decidió cruzar la frontera y refugiarse en el Estado francés.

Prieto Ortiz, Amparo

         Ver la sección de las mujeres.

del Pozo Marcos, Paula

         Ver la sección de las mujeres.

del Pozo Marcos, Jesús

         Nacido el 20 de enero de 1901 en el pueblo de Campillo (Valladolid). En 1920 tomó el camino a Hernani con su hermana Paula y sus padres Gertrudis y Valentín, estableciéndose en una casa de la calle Mayor. El 20 de julio, cuando comenzó la Guerra Civil, se inscribió en la compañía Bala Roja y estuvo luchando como miliciano en el frente del alto de Urnieta. Asimismo, Jesús del Pozo era afiliado a la UGT[752]. Cuando Urnieta cayó en manos de los sublevados, toda la familia dejó el casco de Hernani y se fueron a Bizkaia con cientos de paisanos[753].

         Allí, Jesús tomó la decisión de enrolarse en el Euskadiko Gudarostea, inscribiéndose en el batallón de los milicianos comunistas Rosa Luxemburgo y luchando en frentes diferentes de la cornisa cantábrica hasta que lo capturaron los sublevados[754]. Según la información que tenemos, el 21 de junio de 1937 tuvieron que tratarlo en el hospital Doriga de Getxo debido a unas heridas que tenía en el brazo izquierdo[755].

         A consecuencia de su lucha a favor de la República y de los movimientos izquierdistas, fue detenido y encarcelado por los sublevados. Lo siguiente que sabemos de Jesús del Pozo es que en septiembre de 1939, unos meses después de dada terminada la Guerra Civil, son los datos que encontramos en las diligencias que iniciaron en su contra, donde se indica que estaba preso en Ondarreta.

         En esas diligencias, a pesar de las duras acusaciones que vierten las autoridades franquistas de Lasarte, al examinarlas el auditor de guerra de Bilbao indicó que no tenían fundamento y decidió sobreseer el procedimiento en mayo de 1940. Así, Jesús del Pozo quedó libre[756].

Puente de la Fuente, Policarpo

         Nacido el 26 de enero de 1879 en el pueblo Poza de la Sal (Burgos), pero como era trabajador ferroviario, en 1912 se mudó a Hernani con su mujer Marcelina Serna. Comenzó a trabajar en la empresa Ferrocarriles del Norte como factor. La familia Puente Serna vivía en la calle la Florida.

         Cuando comenzó la Guerra Civil y las tropas de los sublevados atacaron Hernani, la familia Puente Serna dejó la casa y huyó a Bizkaia. Aunque durante un tiempo estuvieron resguardados a causa de la fractura del frente en la primavera de 1937, tuvieron que huir de nuevo. Sin embargo, en verano de 1937, detuvieron a Policarpo.

         “[...] Muy rojo, afiliado a izq. republicana, a favor del FP, prestó todo su apoyo. Se le oyo decir que habia que cortar cabezas de los fascistas. Hizo mucha labor revolucionaria[...]".

         A pesar de que al tiempo pudo volver a Hernani, fue detenido nuevamente y en febrero de 1938 lo trasladaron junto a otros hernaniarras a San Sebastián. Esto se debe a que habían puesto en marcha un Consejo de Guerra en su contra, que se celebró en diciembre de ese mismo año. Las acusaciones de los franquistas de Hernani fueron aceptadas, pero el Tribunal Militar determinó que las había pagado con el tiempo que sufrió en prisión provisional[757]. Pero la represión en su contra no terminó allí, de hecho, le sancionaron por su postura a favor del Frente Popular controlando sus cartas con censura[758].

Recondo Múgica, Celestino

         Nacido el 4 de julio de 1890 en Hernani, vivía en la calle Mayor. En esa casa toda la familia vivía de hacer alpargatas. Celestino Recondo también era concejal municipal, puesto que se presentó representando la candidatura republicana en las elecciones de 1933, afiliándose más tarde, después de 1934, al partido Izquierda Republicana. Junto con la representación nacionalista y republicana presentó la dimisión en septiembre de 1934 y no volvió al ayuntamiento hasta febrero de 1936, cuando tras la amnistía volvió a ser reprobada la corporación municipal democrática. Sin embargo, no volvió a ser concejal durante mucho tiempo, puesto que tras la Guerra Civil que vino después del intento de golpe de estado de julio de 1936, Celestino Recondo tomó la decisión de dejar Hernani y refugiarse en el Estado francés, viviendo allí hasta el 1943 como refugiado.

         Ese año tomó la decisión de cruzar el Bidasoa, pero lo capturaron enseguida y lo encarcelaron por haber sido concejal en tiempos de República. Fue llevado preso a la cárcel de Ondarreta, poniendo en marcha las diligencias que se llevarían a cabo en un Consejo de Guerra en su contra. El juicio se celebró en junio de 1943 y para entonces, Celestino ya vivía con la prisión atenuada en Hernani. Los Tribunales Militares decidieron archivar provisionalmente las diligencias y Celestino recuperó la libertad definitiva[759].

Rodríguez Hernández, José

         Nació el 9 de mayo de 1907 en Hondarribia porque su padre Felipe era carabinero allí, pero en 1915 toda la familia se mudó a Hernani y se establecieron en la calle Mayor[760]. Siendo izquierdista en el ámbito político, cuando comenzó la Guerra Civil se unió a los grupos milicianos que se organizaron por la defensa de la República, donde tuvo la función de zapador. Es decir, se encargó del mantenimiento de carreteras y puentes y el uso de artefactos explosivos[761]. Cuando era evidente que Gipuzkoa sería tomada por los sublevados, decidió refugiarse en Bizkaia. Allí siguió luchando durante la primavera y verano de 1937 hasta que cayó la cornisa Cantábrica. Entonces, fue capturado y encarcelado junto a miles de milicianos. Además, en base a un informe que envió el Ayuntamiento franquista de Hernani, fue condenado a prisión provisional. Así decía:

         “Muy rojo. Tomo arma desde el principio, peligroso. En las elecciones de 1936 coaccionaba con pistola en mano"[762].

         En base a esa acusación, estuvo preso en diferentes cárceles y campos de concentración, entre otros, en el pueblo Torroella de Montgrí (Cataluña) en el BBTT número 125. En los informes enviados al Batallón de Trabajadores el Ayuntamiento de Hernani confirmó esas acusaciones, añadiendo que participó en la Huelga Revolucionaria de 1934 y que era uno de los cabecillas de las JS del pueblo.

         En febrero de 1941, se dio la orden de trasladarlo del edificio que tenían los franquistas en Barcelona Palacio Misiones a San Sebastián. Esto se debe a que los Tribunales Militares de San Sebastián cerrarían el proceso en su contra con un Consejo de Guerra, que se celebró en abril de ese mismo año. El jefe de FET-JONS y Elías Querejeta el presidente de la Diputación Foral franquista no reafirmaron las acusaciones en su contra. Por ende, se archivó el procedimiento y Rodríguez quedó libre tras casi cuatro años de haber sido encarcelado[763].

Rodríguez Mazuelas, Feliciano

         Nacido el 1901 en el pueblo Renedro de Valdivia (Palencia). Tras terminar los estudios de magisterio trabajaba como profesor de la Escuela Nacional en Eibar. Vivía allí antes de la guerra con su mujer Delfina Ayuela y su hijo Gaudencio. Sin embargo, cuando comenzó la guerra, se puso a las órdenes de la Junta de Defensa y cumplió las funciones de secretario en el Comisariado de Guerra. Cuando el frente llegó al pueblo fue evacuado primero a Bilbao, y después huyó a Santander junto a su familia.

         Allí, aprovechándose de sus estudios trabajó para la Ayuda Social de la ciudad. En noviembre de 1936, en cambio, recuperó las funciones de profesor y comenzó a trabajar como profesor en Somorrostro. Durante estos meses de guerra, por lo tanto, se encargó de la educación de los niños, pero en junio de 1937, cuando movilizaron a su quinta, estuvo construyendo fuertes y trincheras como miembro del Sexto Batallón de Zapadores de Santander del Ejército Republicano. En agosto de 1937, cuando el Ejército Franquista dominó los puntos de resistencia, se rindió junto a otros milicianos. Cuando lo detuvieron estaba afiliado al partido IR y al sindicato UGT. Las fuerzas franquistas lo capturaron y al poco tiempo, lo trasladaron a Bilbao, donde fue encarcelado en la prisión Escolapios, mientras los Tribunales Militares ponían en marcha diligencias en su contra.

         La sentencia fue emitida en enero de 1938, donde a pesar de archivar las diligencias contra Feliciano, lo clasificaron como preso del grupo “B”. En consecuencia, fue llevado preso a campos de concentración del Estado español para hacer trabajos forzados[764]. Como lo despidieron de su puesto de trabajo mientras estaba en la cárcel, vino a vivir a Hernani junto a su familia. Allí, al menos para agosto de 1941, trabajaba como profesor nacional[765]. Sin embargo, en septiembre de 1949, fue despedido de su puesto por la Junta de Educación Primaria de Hernani, seguramente por sus antecedentes políticos[766].

Rodríguez Pérez, Felipe

         Nacido el 4 de octubre de 1874 en Zamora. Fue miembro de las fuerzas policiales de carabineros hasta que se retiró y, cuando llegó la guerra, vivía en la calle Mayor de Hernani con su mujer Enriqueta y sus hermanos. A causa de la Guerra Civil, toda la familia tuvo que dejar la casa y buscar refugio en Bizkaia.

         Poco después de que los sublevados se hicieran con la provincia, Felipe Rodríguez fue capturado y encarcelado en Santander junto a otros carabineros. A finales de año llevaron a cabo el Consejo de Guerra contra ellos en esa misma ciudad. El Ayuntamiento de Hernani envió un informe contra Felipe, indicando que era partidario del Frente Popular y sus hijos eran izquierdistas y milicianos. Describieron así a la familia: “Una de las familias indeseables de Hernani”. En la sentencia se decidió archivar el caso y, por tanto, Felipe Rodríguez quedó libre[767].

Rodríguez Villegas, Arturo

         Nacido el 2 de enero de 1902 en Torrelavega, vivía desde 1921 en Hernani y en 1930 se estableció en el barrio obrero de la Florida con su mujer Carmen Ruiz. En los primeros días de guerra dejó su puesto como cobrador del tranvía Hernani-San Sebastián, pero cuando el intento de golpe de estado de los sublevados de Loyola fracasó, volvió a su puesto de trabajo, hasta que al tiempo buscó refugio en Bizkaia. Entonces, valiéndose de su oficio trabajó en la sección de abastecimiento para el Euskadiko Gudarostea hasta que el Ejército Franquista lo capturó en Santander en agosto de 1937. Fue encarcelado en esa ciudad y pasó por una Comisión de Clasificación, donde el régimen franquista lo clasificó como preso del grupo “B”. En consecuencia, lo trasladaron al campo de concentración del monasterio San Pedro de Cardeña. Mientras tanto, los Tribunales Militares franquistas de San Sebastián comenzaron un proceso en su contra. Para febrero de 1939 la clasificación como preso del grupo “B” estaba confirmado y se ordenó mantenerlo preso en el monasterio de San Pedro de Cardeña[768].

Rubio Martínez, Felipe

         Nacido el 11 de abril de 1897 en Zaragoza, con 19 años vino a vivir a Hernani. Allí conoció a Luz Mínguez y se casaron; cuando comenzó la guerra vivían junto a sus hijos en el barrio de la Florida[769]. Cuando llegaron al pueblo las noticias sobre la guerra, se puso bajo las órdenes del Comisariado de Guerra. En un principio, estuvo como miliciano en Hernani y, más tarde, en frentes diferentes de Gipuzkoa. En septiembre de 1936 se retiró a Bizkaia y desde entonces, estuvo trabajando en el servicio ferroviario del ámbito de control de la República. Sin embargo, en octubre de 1937, en el intento de huir de los últimos puntos de resistencia de Asturias, fue capturado y encarcelado por el ejército franquista.

         Para marzo de 1938 había sido trasladado a la cárcel de Ondarreta, puesto que los fascistas tenían intención de llevar a cabo un Consejo de Guerra en su contra en San Sebastián. En base al informe emitido por las autoridades franquistas de Hernani, lo incriminaron por haber participado en detenciones de ciudadanos que apoyaban el golpe de estado y confiscaciones de suministro, así como de haber luchado como miliciano. Por todo ello, tras imputarlo de delito de rebelión, el 20 de junio fue condenado a 30 años de prisión[770]. Tuvo que cumplir esta larga condena en varias cárceles, entre ellas, la de Burgos y al final en la Prisión Provincial de Pamplona, donde el 19 de junio de 1943 recibió mientras estaba preso el documento que le permitía salir de la cárcel con la libertad condicional[771].

Ruiz Azurmendi, Juan María

         Nacido en San Sebastián el 15 de enero de 1914, vino a vivir a Hernani cuando era joven y en 1936 vivía en el barrio de la Florida con su madre Manuela y sus hermanos[772]. Estaba comprometido con el movimiento obrero del pueblo y participó en la Huelga Revolucionaria de 1934 con sus hermanos Vicente y Manuel. Unos días después de que la huelga fracasara, detuvieron y encarcelaron a cientos de ciudadanos. Juan María, en cambio, tomó el camino al exilio yendo de monte en monte junto a otros paisanos. Estuvo refugiado en el Estado francés hasta febrero de 1936 y es el reflejo de ello la carta enviada a los hermanos Gorospe desde la ciudad Dieppe (Seine-Maritime)[773].

         En febrero de 1936, con la victoria del Frente Popular, consiguió volver a Hernani gracias a la amnistía. Sin embargo, ese mismo verano, se unió a los grupos milicianos desde el primer momento de la Guerra Civil. Al principio, estuvo en la defensa de Gipuzkoa y, después, en el batallón socialista Dragones del Euskadiko Gudarostea. Tras el declive del Frente del Norte, cuando se encontraba en Torrelavega, el falangista del pueblo Ulpiano Cabrera Torbado lo vio y lo denunció. Este trabajaba precisamente en el Hospital Militar de Torrelavega, y el 10 de septiembre lo denunció así:

         “[...] Que sobre las diez y ocho horas del dia diez de septiembre de mil novecientos treinta y siete se presentó el vecino de Hernani (Guipuzcoa) Ulpiano Cabrera Torbado de veintitres años, soltero y de oficio Sanitario de Hospital Militar de Torrelavega, manifestando que hacia unos momentos habia visto a Juan Maria Ruiz vecino de Hernani, sujeto de pesimos antecedentes y supuesto coplicado, según rumores publicos de dicho pueblo, en el asesinato cometido en la persona del Excelentísimo Señor Don Fernando Berenguer [...]".

         Comenzaron inmediatamente las diligencias que terminarían en el Consejo de Guerra, solicitando a las autoridades franquistas de Hernani que enviaran informes. Esto es lo que envió el ayuntamiento:

         “[...] Rojo, elemento peligroso, tomo parte Revolución de Octubre de 1934, empuñó arma desde el primer día [...] Indeseable por todos conceptos [...] Según rumor público, coautor del asesinato del general Fernando Berenguer. Huyó de la villa [...]".

         Los militares franquistas aprobaron esta acusación en el Consejo de Guerra en su contra que se celebró el 8 de octubre en Torrelavega. Además, fue inculpado de participar en los enfrentamientos contra los sublevados de Loyola en San Sebastián. Por todo ello, a Juan María Ruiz lo inculparon por delito de rebelión y fue condenado a pena de muerte[774]. Como muchos fusilados durante esos años, recibió la sentencia en firme y a los pocos días lo fusilaron en el cementerio de Torrelavega, donde fue enterrado el 28 de octubre de 1937[775].

 

Carta de Juan Maria Ruiz Azurmendi
a los hermanos Gorospe. (
ahe).

 

Ruiz Azurmendi, Manuel

         Nacido el 24 de agosto de 1916 en San Sebastián, vino a vivir a Hernani cuando era joven y en 1936 vivía en el barrio de la Florida con su madre Manuela y sus hermanos[776]. Como lo hicieron sus hermanos Juan María y Vicente participó en la Huelga Revolucionaria de 1934. Fue uno de los detenidos y procesados en el contexto del movimiento de octubre y recibió la pena de cárcel de 12 años y un día. Por tanto, estuvo encarcelado hasta la ley de amnistía de 1936.

         Cuando comenzó la Guerra Civil se inscribió como miliciano en el Comisariado de Guerra de la Junta de Defensa. En cambio, estuvo como miliciano en diferentes frentes con la cuarta compañía del batallón Dragones creada por las Milicias de Hernani, hasta que en abril de 1937 entró al batallón Autos Blindados. Los siguientes datos que tenemos acerca de Manuel son de 1941, cuando los Tribunales Militares abrieron el proceso legal en su contra. Sin embargo, la causa se abrió por no haber aparecido en la concentración de la caja de recluta del Ejército Franquista. Tras el intento de buscar y detener a Manuel Ruiz, fue declarado rebelde y archivaron las actuaciones[777].

Ruiz Azurmendi, Vicente

         Nacido el 5 de julio de 1908 en San Sebastián, vino a vivir a Hernani cuando era joven. Antes de la guerra vivía en el barrio obrero de la Florida con su madre Manuela y sus hermanos[778]. Participó en la Huelga Revolucionaria de 1934 como miembro de la UGT, junto a sus hermanos Juan María y Manuel. Juan María consiguió refugiarse en el exilio, pero Vicente fue detenido y encarcelado. No salió de la cárcel hasta la ley de amnistía de 1936.

         Cuando comenzó la guerra se unió a los grupos milicianos por la defensa de la República y luchó con el Euskadiko Gudarostea hasta el declive del Frente del Norte. Fue detenido y encarcelado en ese momento, el 4 de septiembre de 1937. El 8 de octubre fue trasladado a la colonia penitenciaria de El Dueso por orden de la Auditoria de Guerra, precisamente, porque los Tribunales Militares querían comenzar el proceso en su contra. Al hilo de eso, el 11 de febrero de 1938 se ejecutó el Consejo de Guerra y fue condenado por ser miembro de las organizaciones UGT y SRI, sus implicaciones en la Huelga de 1934 y luchar como miliciano, siendo imputado por delito de rebelión y condenado a una pena de prisión de 30 años[779]. El 9 de agosto de 1938 lo trasladaron a la Cárcel Central de Puerto de Santa María para que siguiera cumpliendo su condena. Finalmente, le conmutaron la pena por una de seis años en 1943[780].

Ruiz Goicoechea, Marcelo

         Nacido el 30 de octubre de 1904 en Getxo, tras casarse con la hernaniarra María Ortiz se establecieron en una casa del barrio Antziola-Villas[781]. Era afiliado a un partido del Frente Popular, Izquierda Republicana, y miembro del Centro Republicano de Hernani. Cumplió varias responsabilidades en ambos durante la República y cuando comenzó la Guerra Civil, a pesar de seguirlas cumpliendo, escondió al cura José Iturrioz y al carlista Pablo Maíz en su casa. Sin embargo, cuando el Ejército Franquista atacó Hernani, dejó el pueblo y se reunió con su mujer e hijo en Algorta y empezó a trabajar para el Gobierno Vasco en Bilbao.

         Cuando en junio de 1937 la capital vizcaína cayó en manos de los sublevados, tomó la decisión de quedarse allí. No lo detuvieron y pudo volver a Hernani, donde por ser miembro de un partido del Frente Popular los Tribunales Militares comenzaron un proceso en su contra. A pesar de que fue archivado en marzo de 1938, el Tribunal decidió que por su militancia política merecía un castigo y envió una notificación a los Tribunales de Responsabilidad Política[782]. En este segundo juicio, gracias a su buena actitud con los partidarios de los sublevados, fue absuelto en marzo de 1943 por el Tribunal de Responsabilidades Políticas de San Sebastián[783].

Sanz Sánchez, Luis

         Nacido el 22 de agosto de 1892 en Hernani[784]. Para los años que estudiamos ya vivía en Madrid, en el centro de la ciudad en la calle General Pardiñas y es allí donde pasó los años que duró la guerra. A finales de marzo de 1939, cuando los sublevados entraron en la ciudad, fue uno de los detenidos. Lo llevaron preso a la cárcel de la escuela que había en la calle Santa Engracia. En septiembre del mismo año llevaron a cabo el Consejo de Guerra en su contra, y lo condenaron a 30 años de prisión. Tras recibir la sentencia en firme, en un principio fue llevado a la cárcel ubicada en el edificio de la calle General Díaz Porlier número 54 de Madrid. A los pocos meses, sin embargo, fue dispersado en varias cárceles, como Burgos, Celanova o Santiago de Compostela, donde el 3 de diciembre de 1945 consiguió la libertad condicional. Podemos pensar que en ese momento volvió a Gipuzkoa, puesto que, a los pocos meses, en mayo de 1946 fue llevado preso a la cárcel de Ondarreta, donde estuvo dos semanas sin ningún proceso[785].

Sagarna Gurmendi, José Ignacio

         Ver la sección de milicianos y gudaris muertos en la guerra.

Salaverria Echeverría, Isidro

         Nacido el 15 de mayo de 1896en Pasaia, vivía en la calle Mayor de Hernani con su mujer Marcelina Leizaola y sus hijos[786]. Al hilo de la Guerra Civil, debido a que era vocal de la UGT de Hernani, tuvo que dejar el pueblo con toda su familia en septiembre de 1936 y se establecieron en el pueblo Villaverde de Pontones (Cantabria). Cuando movilizaron a su quinta, se enroló en el Euskadiko Gudarostea y estuvo construyendo fuertes y trincheras en el Batallón de Ingenieros n.° 1. Luchó en frentes diferentes con este batallón hasta que el mismo Euskadiko Gudarostea se rindió en Santoña. En el caso de Isidro, fue en Santander, donde fue detenido y llevado a la cárcel de Santoña. Mientras tanto, comenzaron las acciones judiciales en su contra.

         En un informe enviado por las autoridades franquistas de Hernani se le acusaba de tener antecedentes, ser una persona con malas actitudes y ser uno de los cabecillas y organizadores de la Huelga Revolucionaria de 1934. Asimismo, indicaban que el bar que tenía en el pueblo era un lugar de encuentro para las personas contrarias a los sublevados. El Consejo de Guerra en contra de Isidro se realizó basándose en esas acusaciones en diciembre de 1937. Tras aceptar estas afirmaciones los Tribunales Militares franquistas lo condenaron a 12 años y un día de prisión. Mientras estaba preso cumpliendo la condena logró conmutar la sentencia y consiguió salir de la prisión para el año 1940 gracias a la prisión atenuada[787]. Sin embargo, después de salir de la cárcel, fue juzgado por el Tribunal de Responsabilidades Políticas en noviembre de 1941 y condenó a Isidro Salaverría a pagar una multa de 200 pesetas[788]. Murió el 9 de mayo de 1945 en Hernani a los 48 años.

Salinas Orradre, Ignacio

         Nacido el 2 de julio de 1909 en Hernani, vivía en la calle Parkaiztegi con sus padres Javier y Agustina y su hermano Javier[789]. Ambos hermanos además de trabajar en el sector industrial eran miembros de los sindicatos que se organizaban allí. Por tanto, ambos participaron en las movilizaciones tras la llamada a la huelga de octubre de 1934. Consiguieron huir de la represión contra la huelga y después de cruzar la frontera, Ignacio se refugió en Francia hasta que pudo volver en febrero de 1936 gracias a la victoria del Frente Popular.

         Cuando comenzó la Guerra Civil los dos hermanos se unieron a las batallas; se pusieron bajo las órdenes del Comisariado de Guerra de Hernani y participaron en la defensa del pueblo. Más tarde, estuvieron luchando en las cimas de Bizkaia hasta que a finales de 1936 el Ejército Franquista lo capturó y lo encarceló. Al principio, estuvo preso en Gipuzkoa, pero en 1937 Bilbao cayó en manos de los sublevados y fue trasladado a esa ciudad. Allí, los Tribunales Militares iniciaron un procedimiento en su contra que se llevó a cabo en un Consejo de Guerra en marzo de 1938. Allí se le acusó de auxilio a la rebelión por participar en la Huelga de 1934 y por su labor como miliciano y lo condenaron a 12 años y medio de cárcel. Además, tras recibir esa sentencia en firme, lo trasladaron a la isla de San Simón (Galicia) aplicando la dispersión política para que continuara cumpliendo condena[790].

Samperio Peluaga, Leona

         Ver la sección de las mujeres.

Sánchez Suso, Eugenio

         El hernaniarra Eugenio Sánchez fue acusado por el Ayuntamiento de Hernani en un informe enviado a la Guardia Civil indicando que era partidario del Frente Popular. Por lo tanto, los Tribunales Militares de San Sebastián abrieron un procedimiento en su contra en el año 1938, pero tras determinar que no había ningún indicio de delito, el procedimiento fue archivado en abril de ese mismo año[791].

Sanchiz Crespo, Carlos

         Nacido el 15 de febrero de 1889 en el pueblo Pozo Rubio (Cuenca). Vivía en el barrio de la Florida de Hernani con su mujer Natividad Soto y sus hijos. Sin embargo, como hicieron muchos de los vecinos, cuando Hernani se convirtió en frente de guerra, la familia Sanchiz Soto dejó la casa y tomaron el camino hacia Bizkaia[792].

         No obstante, anteriormente él y su hijo del mismo nombre estuvieron en la defensa del pueblo bajo las órdenes del Comisariado de Guerra de Hernani. Por ende, padre e hijo fueron detenidos y encarcelados tras el declive del Frente del Norte.

         En el caso de Carlos el padre, estuvo preso entre junio y agosto de 1939 por la actitud que había mostrado su familia contra los sublevados. Sin embargo, poco después, las actuaciones que tenían en marcha los tribunales franquistas en su contra se archivaron. Le condenaron a dos meses de prisión y el juzgado mismo ordenó hacer custodias de Carlos[793].

Sanchiz Soto, Juan

         Nacido el 27 de mayo de 1911 en Santander, se vino junto a sus padres Carlos y Natividad a vivir a Hernani en 1920. Al menos en los años anteriores a la guerra vivían en el barrio de la Florida[794].

         Desde que el momento en que comenzó a trabajar se sumergió en el movimiento obrero del pueblo y participó en las movilizaciones llevadas a cabo con motivo de la llamada Huelga de Octubre de 1934. Fue detenido en ese acontecimiento y encarcelado en Guadalupe, condenado a año y medio de prisión[795].

         Aunque en primavera de 1936 quedó en libertad, para cuando la guerra había comenzado ya se había unido a las milicias organizadas. En un principio, trabajó en el ámbito de la intendencia, pero, más tarde, fue miliciano en los batallones Dragones y Capitán Casero hasta que en algún momento del verano de 1937 los sublevados lo capturaron y lo encarcelaron. Entonces, fue llevado preso a una cárcel de Bilbao y en los tribunales dieron comienzo a un proceso en su contra que llevarían a cabo en un Consejo de Guerra. Allí, el régimen franquista incriminó a Juan Sanchiz Soto por el delito de rebelión, por ser izquierdista y haber luchado contra los que habían comenzado con la sublevación y lo condenó a 30 años de prisión en noviembre de 1937[796].

Sarasola Llanas, Luis

         Nacido el 29 de marzo de 1910 en Hernani, cuando era joven dejó el pueblo y se fue a realizar sus estudios de ingeniero agrónomo a Francia. En 1933 volvió al País Vasco, estableciéndose en el pueblo Aiala, como encargado de una explotación agrícola local. No estaba afiliado a ningún partido, pero cuando se constituyó la Junta de Defensa de Aiala poco después de que comenzara la guerra, fue nombrado miembro de la junta como representante del PNV y secretario del ayuntamiento. No obstante, a las pocas semanas la misma Junta de Defensa lo detuvo y estuvo preso durante quince días en la cárcel de Larrinaga por haber escondido a un partidario de los sublevados de Bilbao y haberle ayudado a huir. A finales de agosto tras conseguir salir de la cárcel, se enroló en los batallones que se estaban organizando en el seno del PNV en Bilbao; primero, en el batallón Enlaces y Transmisiones y después en el llamado Rebelión de la Sal, consiguiendo en ambos llegar al rango de sargento.

         Sin embargo, en junio de 1937, cuando era oficial de los gudaris y la ciudad de Bizkaia estaba a punto de caer en manos de los sublevados decidió quedarse allí. En consecuencia, los franquistas lo capturaron y lo llevaron preso a la prisión de Pamplona. De hecho, las autoridades franquistas que se establecieron en Aiala le acusaron de tener relación con despidos, confiscaciones de bienes, varias detenciones y asesinatos durante las dos semanas que estuvo en la Junta de Defensa. Luis lo negó en todo momento, explicando que se limitó a cumplir las órdenes de la junta, trabajó a favor de las monjas y los frailes y protegió al requeté Mariano Prada.

         Sin embargo, después de que las autoridades franquistas dieran por buenos los informes, estuvo preso en la prisión de Pamplona al principio y luego en la de Vitoria, mientras tenían en marcha un proceso en su contra. Le alargaron la prisión provisional hasta mayo de 1940, momento en que obtuvo la prisión atenuada y quedó libre. No obstante, tenía que acudir cada quince días al juzgado a firmar. En ese momento, Luis Sarasola no tuvo otro remedio que mudarse a Córdoba, a casa de su hermana. Mientras tanto, el sumario en su contra seguía adelante y en enero de 1941 los tribunales de Vitoria le enviaron la orden de acudir allí. Entonces, decidió huir y tras ir a Madrid y Salamanca a escondidas gracias a la ayuda de algunos amigos, el 30 de abril de 1940 consiguió cruzar la frontera hacia Portugal. Sin embargo, en ese mismo momento la policía de Portugal lo detuvo y para junio ya estaba de nuevo preso en la cárcel de Ciudad Rodrigo (Salamanca).

         El juicio en su contra se celebró en agosto de 1942. Allí fue juzgado junto a varios miembros de la Junta de Defensa de Aiala, a pesar de haberlo condenado en un principio a 20 años de prisión por delito de rebelión por pertenecer a la junta, el juzgado se lo redujo a 1 2[797]. En noviembre lo trasladaron a la cárcel de Vitoria y, finalmente, durante 1942 recibió la conmutación de la condena y tras conseguir en octubre la prisión atenuada, quedó libre después de pasar 6 largos años en prisión[798].

Sarriegui Larburu, Felipe

         Nacido el 1 de mayo de 1916 en Hernani. Hijo de Ignacio Sarriegui Zubeldia y Dolores Larburu Nazabal, cuando comenzó la Guerra Civil vivía con otros cuatro hermanos en la calle Mayor[799]. Hasta entonces, Felipe trabajaba en la empresa Fundiciones del Norte de Hernani. En septiembre de 1936, se inscribió en el Comisariado de Orden Público como voluntariado para hacer guardias con los nacionalistas del pueblo. Estuvo custodiando a los presos derechistas en el convento de las Agustinas y en la casa Oraien, entre otros.

         Cuando evacuaron el pueblo de Hernani toda la familia huyó hacia Bizkaia, menos Felipe, que se quedó en el pueblo. Cuando las fuerzas franquistas tomaron el pueblo se inscribió en la marina franquista en la Comandancia Militar de San Sebastián. Estuvo ocho días en una canoa haciendo guardias, en el trecho de San Sebastián a Ondarroa, hasta que lo mandaron a casa por falta de trabajo. Entonces, estuvo de nuevo cuatro meses en la empresa Fundiciones del Norte.

         En febrero de 1937 se inscribió en el Requeté, y fue enviado a la posición de Aranzadi. Solo duró seis horas en el frente, puesto que el 4 de febrero de 1937 huyó y se pasó al bando republicano en el frente de Berriatua con los hernaniarras Juan Apaolaza Aramburu y Antonio Odriozola Oyarzábal. Al parecer, los tres de Hernani se fueron hacia Castro Urdiales con dos fusiles y dos machetes. Allí se reunió con su familia y, al poco tiempo, se inscribió en el batallón San Andrés como músico. A finales de mayo de 1937 fue enviado al frente de Barandio a luchar por 23 días y, después, al monte Santa Marina. Parece ser que consiguió retirarse de ahí y huir a Bilbao, escondiéndose en la casa de algún familiar. Más tarde, se inscribió en el batallón Itxarkundia para poder rendirse. Precisamente, el 19 de junio de 1937 se presentó en el Cuartel de los Escolapios.

         Mientras tanto, tras desertar, los Tribunales Militares habían comenzado el proceso judicial contra él y los dos prófugos. En el sumarísimo 332/37, sin embargo, detuvieron el proceso y lo archivaron porque no sabían dónde se encontraban. Por consiguiente, los declararon rebeldes y se ordenó buscarlos y capturarlos. En cambio, cuando se entregó en junio, empezó de nuevo el proceso legal en su contra mientras Felipe estaba en la Prisión Provincial de Pamplona. Según parece, Juan Apaolaza y Antonio Odriozola estuvieron en el penal de El Dueso mientras tanto, aunque en junio de 1938 los trasladaron a Pamplona. La razón del cambio era que los Tribunales Militares habían comenzado el proceso contra los tres. En cambio, como los Tribunales ya habían abierto anteriormente el proceso contra ellos en otro juzgado, y como consecuencia de problemas de gestión, el juicio contra Felipe se alargó. Precisamente, Juan y Antonio fueron juzgados en Santoña en diciembre de 1937. Por ende, mientras en 1941 la causa en contra de ambos se archivaba, el proceso contra Felipe seguía abierto, sin recibir ninguna sentencia[800].

         Mientras el juicio se atrasaba, lo llevaron al Campo de Concentración de Miranda de Ebro en agosto de 1941. Después, lo trasladaron al Campo de Concentración Unamuno de Madrid y, finalmente, en octubre, lo asignaron al Batallón Disciplinario de Soldados Trabajadores Penados 92°, ubicado en Las Arenas. En enero de 1942, fue hospitalizado en el Hospital Militar de Iralabarri debido a la mordedura de un perro y, después, en el Hospital Antirrábico de Burgos. Sin embargo, el 25 febrero solicitaron su traslado a la Prisión Provincial de Pamplona para que fuera juzgado. No obstante, no se celebró ningún Consejo de Guerra y el 2 de febrero de 1943 se archivó el caso. En marzo, volvió al mismo Batallón de Trabajadores hasta que en mayo de 1944 se licenció[801].

Sarriegui Larburu, Pedro

         Nacido el 27 de mayo de 1905 en Hernani, según el censo anterior a la guerra, vivía con sus padres Ignacio y Dolores y sus hermanos en la calle Mayor[802]. La familia Sarriegui Larburu coincidía con los movimientos nacionalistas, incluido Pedro, que era miembro conocido del STV de Hernani. Con el comienzo de la guerra Pedro fue una de las personas que se organizó bajo ese mismo sindicato, trabajando durante el verano de 1936 para la Junta de Defensa de Hernani hasta que un miliciano tuvo un accidente con un arma e hirió a Pedro. En consecuencia, fue hospitalizado por herida grave.

         Después de que Hernani cayera en manos de los sublevados le perdemos la pista. Según algunas fuentes se fue junto a toda la familia a Bilbao, y allí, al parecer, se unió a los batallones nacionalistas del Euskadiko Gudarostea[803]. Sin embargo, en el Consejo de Guerra que hizo el régimen franquista en su contra se indica que llevaba en prisión provisional desde enero de 1937, y por tanto, es posible que tras ser herido lo trataran en el hospital hasta que se recuperó y fuese encarcelado entonces. Además, poco después de ser encarcelado, los Tribunales Militares franquistas pusieron en marcha un proceso que concluiría en un Consejo de Guerra en su contra. Lo inculparon por ser nacionalista y miembro conocido de STV, e incluso andar armado, como miembro de la Junta de Defensa, y participar en las confiscaciones.

         Los Tribunales Militares, basándose en esas acusaciones, lo responsabilizarán del delito de auxilio a la rebelión, y en octubre de 1937 será condenado a 12 años y un día de cárcel. Tras estar preso en el fuerte de Ezkaba de Pamplona desde enero hasta septiembre fue trasladado a la cárcel de la isla de San Simón (Galicia). En abril de 1939 fue trasladado de nuevo, esta vez, a la cárcel de Astorga en León. Poco después, lo enviaron a trabajos forzados para reducir la condena. En julio de 1940, aprovechando los “trabajos complementarios” que debía hacer en la cárcel lo trasladaron a Gijón, a hacer trabajos forzados en una empresa. No obstante, ese mismo octubre consiguió una conmutación de la condena y terminó cumpliéndola en casa con la prisión atenuada[804].

Serrano García, Gregorio

         Nacido el 24 de diciembre de 1887 en el pueblo Manzanos de Araba, en 1933 vino a vivir al barrio de la Florida de Hernani junto a su mujer Juana Moreira y sus hijos, debido a que había conseguido el puesto de jefe de estación del pueblo en la empresa Ferrocarriles del Norte[805]

         La familia Serrano Moreira estuvo involucrada en el movimiento obrero desde el primer momento. Así, cuando las noticias sobre la guerra llegaron al pueblo algunos miembros de la familia se enrolaron en el Euskadiko Gudarostea. Los demás dejaron el pueblo y se refugiaron en Bizkaia. Al caer la provincia en manos del Ejército Franquista tuvieron que volver a Hernani y cuando estos miembros de la familia llegaron, fueron obligados a declarar frente a las autoridades franquistas, incluso comenzaron procedimientos contra algunos. Entre otros, contra Gregorio. Así pues, en un informe firmado por el ayuntamiento lo condenaron por ser comunista, apoyar al Frente Popular y denunciar a personas que eran contrarias al partido. Fue detenido en base a estos documentos y llevado preso a Ondarreta mientras se llevaba a cabo el juicio en su contra, el cual se celebró en marzo de 1938 y ante la imposibilidad de inculparlo de ninguna responsabilidad quedó en libertad después de archivar su procedimiento[806].

         Aunque consiguió volver a Hernani, no pudo recuperar su puesto; de hecho, como lo consideraron partidario del Frente Popular, fue despedido de su puesto y perdió todos los derechos que tenía[807].

Serrano Moreira, Aurora

         Ver la sección de las mujeres.

Serrano Moreira, Elena

         Ver la sección de las mujeres.

Serrano Moreira, Mariano

         Nacido el 4 de diciembre de 1910 en el pueblo Monforte (Galicia), pero en 1933 cuando su padre Gregorio Serrano consiguió el puesto en la estación de tren de Hernani, toda la familia se fue a vivir al barrio de la Florida[808].

         Decidió estudiar el mismo oficio que su padre y cuando comenzó la Guerra Civil era oficinista de estaciones. A pesar de que las primeras semanas se mantuvo en su puesto, cuando Gipuzkoa cayó en manos de los sublevados se mudó a Bizkaia con la familia y se enroló en el Euskadiko Gudarostea. Trabajó construyendo fuertes y trincheras en el Primer Batallón de Ingenieros hasta que el Frente del Norte cayó en manos enemigas.

         Entonces, volvió a Hernani con los familiares que no habían sido detenidos. Poco después, fue movilizado por el Ejército Franquista y obligado a trabajar en el ejército sublevado hasta que terminó la guerra, en la red ferroviaria de la zona franquista. Además, cuando finalizó la guerra, fue capturado y encarcelado, puesto que estuvo preso en la cárcel de Ondarreta al comenzar el Tribunal Militar de San Sebastián unas diligencias en su contra. Se celebraron en marzo de 1940, aunque en febrero consiguió la libertad provisional y archivaron su procedimiento[809].

Setién Cortajarena, Ignacio

         Nacido el 31 de julio de 1901 en Urnieta, vivía en Hernani cuando comenzó la guerra[810]. En la época de la República era afiliado al PNV por lo que se unió al Comisariado de Orden Público de la Junta de Defensa, entre otros, vigilando a los presos del convento de los Agustinos. En septiembre de 1936 dejó el pueblo para buscar refugio en Bizkaia. Cuando el Frente del Norte estaba a punto de caer intentó huir cruzando la frontera por miedo a ser encarcelado. Sin embargo, la policía franquista lo capturó y lo llevó a la cárcel de Ondarreta en prisión provisional hasta que en julio de 1940 se llevó adelante el Consejo de Guerra en su contra. Allí, fue juzgado por nacionalista y miliciano, pero gracias a la consideración que tuvo con los presos derechistas, fue absuelto y quedó libre tras haber estado tres años en prisión[811].

Setién Cortajarena, Teresa

         Ver la sección de las mujeres.

Sevillano Idiazábal, José María

         Nacido en Hernani y vecino de la calle Mayor. Como otros miembros de la familia Sevillano Idiazábal andaba en el movimiento obrero de Hernani. En su caso, se organizaba dentro del PCE y cuando comenzó la Guerra Civil estuvo junto a su hermano defendiendo las cimas bajo las órdenes de la Junta de Defensa[812]. Cuando se hizo imposible la defensa del pueblo, se refugió en Bizkaia con toda su familia[813].

         Una vez conseguido parar el avance de los golpistas en las fronteras de Bizkaia, José María Sevillano se enroló en el batallón miliciano Karl Liebknecht que se organizó en el PCE, luchando así en varios frentes de toda la provincia[814]. El 24 de agosto de 1937 este batallón quedó rodeado en la ciudad de Santander y tuvieron que rendirse ante el ejército de los sublevados.

         En ese momento, quedó preso en alguna cárcel o algún campo de concentración de esa ciudad, puesto que una Comisión de Clasificación de Prisioneros solicitó su informe al Ayuntamiento franquista de Hernani. Este envió un mensaje que decía así: “ideas comunistas [...] empuño arma [...] activo milicianopor consecuencia, José María fue encarcelado[815]. Además, aprovechando que estaba en prisión provisional fue enviado a trabajos forzados a un BBTT. Sabemos que al menos en el año 1939 estuvo en el Batallón de Trabajadores número 90 en los pueblos Cangas de Onís y Arriondas, entre otros[816].

         Sin embargo, desde agosto de 1937, debido al proceso puesto en marcha en San Sebastián por los Tribunales Militares, el 2 de febrero de 1940 fue trasladado desde Cangas de Onís a la cárcel de Ondarreta. No obstante, los jueces franquistas no fueron capaces de construir una acusación en su contra basada en las acusaciones de las autoridades franquistas de Hernani, por lo que tuvieron que desistir del caso y el 13 de febrero, José María recuperó su libertad[817].

Sevillano Idiazabal, Rafael

         Nacido en Hernani, durante la República vivía en las casas de Lasarte a cargo de Urnieta. A pesar de estar afiliado a la UGT, debido a una enfermedad no pudo participar en las primeras semanas de la guerra. Sin embargo, en septiembre de 1936 ayudó a los milicianos a explosionar el puente del hipódromo de Lasarte, transportando cajas de dinamita. Después, se refugió en Bizkaia.

         Sin embargo, cuando se constituyó el Euskadiko Gudarostea y movilizaron a su quinta se unió a la lucha en el frente con el batallón Guillermo Torrijos como ametrallador, hasta que en agosto de 1937 se rindió con la mayoría de los miembros del Gudarostea en Santoña.

         Tras ser capturado por el Ejército Franquista, en un principio, estuvo preso en el campo de concentración del pueblo Medina de Rioseco (Valladolid), pero poco después tras conseguir la libertad provisional logró volver a Lasarte. Poco después de volver al pueblo donde residía, lo detuvieron y encarcelaron por la acusación de dos franquistas de Lasarte, que lo inculpaban de haber dinamitado el puente del pueblo.

         Fue encarcelado en Ondarreta y llevaron a cabo en San Sebastián un Consejo de Guerra en contra de Rafael, en el que basándose en los informes de las autoridades franquistas de Urnieta se le acusaba de unirse a la rebelión, por lo que fue condenado a 30 años de prisión en junio de 1938. Tan pronto como recibió la sentencia en firme fue dispersado y estuvo en cárceles de todo el Estado español, hasta que en abril de 1944 consiguió la libertad condicional[818].

de Sosa Fuentes, Trinidad

         Ver la sección de las mujeres.

Tellechea Lujambio, Eustaquio

         Nacido el 29 de marzo de 1891 en Hernani[819]. Fue uno de los creadores del PSOE y UGT en el pueblo, e impulsor de las primeras movilizaciones obreras. Además, fue uno de los fundadores de la Casa del Pueblo e impulsor de la primera huelga que se hizo en el pueblo. Tuvo que refugiarse en el Estado francés por impulsar la huelga general llamada por UGT y PSOE en 1917, pero nada más conseguir la amnistía volvió a Hernani. En consecuencia, nombrado por Centro Obrero consiguió ser concejal del ayuntamiento entre 1920 y 1923.

         En los años de la Segunda República, cuando se creó una fábrica de quesos llamada “El Henar” se fue a vivir al pueblo Villaescusa (Cantabria). Ahí siguió trabajando en el PSOE y la UGT, siendo uno de los miembros de la junta revolucionaria creada en el pueblo en la huelga de octubre de 1934. Por este acontecimiento, fue despedido de su puesto de trabajo y tuvo que volver a Hernani. En febrero de 1936, tras la victoria del Frente Popular, recuperó su trabajó y volvió a Cantabria, afiliándose de nuevo al grupo del PSOE de Liaño.

         Cuando estalló la Guerra Civil se unió a la Junta de Defensa que se creó en el pueblo, y además, cumplió las funciones de concejal de Villaescusa y presidente del PSOE de Liaño. En abril de 1937, se unió al Ejército Republicano por la sabiduría que tenía de montador. Desde ese momento, estuvo en el Regimiento Mixto de Artillería hasta que en agosto de 1937 la capital de Cantabria cayó en manos de los sublevados. Entonces, aunque en un principio fue encarcelado, quedó en libertad poco después, y atemorizado, intentó volver a Hernani. Tomó un barco que iba a Pasaia y el 18 de septiembre llegó a Hernani.

         Allí, en cambio, tuvo que presentarse en la Guardia Civil y estos solicitaron los informes a las autoridades franquistas de Hernani, donde lo inculpaban de ser el impulsor principal del PSOE y UGT. Debido a esas razones en noviembre de 1937 fue llevado a la cárcel de Ondarreta. Aunque no estuvo mucho tiempo en la cárcel de San Sebastián, ya que las autoridades franquistas de Cantabria lo trasladaron a Santander en marzo de 1938 porque los tribunales de la ciudad tenían en marcha un proceso en su contra. Las bases de ese proceso eran las acusaciones por parte de las autoridades franquistas de Villaescusa y Liaño, donde lo inculpaban de haber participado en detenciones, confiscaciones de bienes y asesinatos de varias personas partidarias de los sublevados como miembro de la Junta de Defensa del pueblo. Negó siempre estos hechos.

         El Consejo de Guerra se celebró el 10 de junio de 1939 en Santander mismo. Como fue miembro de la Junta de Defensa le culparon de ser responsable de las acciones del mismo y de todos los sucesos acontecidos en esas fechas. Por ende, lo incriminaron por unirse a la rebelión y fue condenado a pena de muerte. Poco después de notificarle la pena, fue trasladado a la cárcel de El Dueso, pero tras recibir la sentencia en firme, el 4 de mayo de 1940, lo trasladaron a la Prisión Provincial de Santander. Fue fusilado al alba del seis de ese mismo mes en el cementerio de Ciriego[820].

Toledo Alberdi, Miguel José

         Nació el 5 de julio de 1898 en Bergara, pero vino a vivir a Hernani cuando era niño. Allí, tras casarse con Adela Alberdi vivía en la calle Elkano cuando comenzó la guerra[821]. Miguel José Toledo era miembro de los movimientos nacionalistas del pueblo y se presentó como representante en las elecciones municipales de 1931, consiguiendo ser nombrado concejal y teniente de alcalde. En 1933, cuando se repitieron las elecciones fue nombrado alcalde como representante del PNV, pero tuvo conflictos con representantes de los trabajadores por su carácter conservador. Estos conflictos aumentaron en los años anteriores a la guerra, aunque desde septiembre de 1934 hasta febrero de 1936 no cumplió esas funciones, puesto que la mayoría del pleno había presentado su dimisión como protesta en la lucha a favor del estatuto.

         En su práctica encontraría más sostén en los movimientos políticos que apoyaron el golpe de estado y cuando comenzó la Guerra Civil estos le extendieron la petición de seguir siendo alcalde, decisión que provocaría confrontaciones con miembros de la Junta de Defensa. Sin embargo, cuando Hernani estaba en el punto de mira de los golpistas dejó el pueblo y tras pasar por Zarautz y Mutriku, tomó la decisión de refugiarse en el País Vasco del Norte. Vivió en una casa puesta por el PNV en Ziburu hasta que el 23 de julio de 1940 volvió a Hernani.

         Tan pronto como llegó los Tribunales franquistas abrieron vías judiciales en su contra, pero no fue detenido, ya que las autoridades franquistas del pueblo enviaron informes a su favor, haciendo menciones de este tipo:

         “[...Jdesde la iniciación del Movimiento Nacional se mostro disconforme con la decisión tomada por los dirigentes nacionalistas y partidario del Movimiento Nacional[...] siendo considerado afecto al Régimen[...]".

         Así, la fiscalía retiró la acusación que en un principio lo inculpaba y en noviembre de 1942 propuso absolver a Miguel Toledo, decisión que el juzgado aprobó desde el primer momento[822].

         No obstante, a pesar de quedarse fuera del Consejo de Guerra, el Tribunal de Responsabilidades Políticas comenzó poco después las diligencias contra él por haber sido concejal y alcalde durante la Segunda República en Hernani. Aunque esta vez también recibió apoyo de los franquistas de Hernani, en mayo de 1943 fue condenado a pagar una multa de 500 pesetas por haber sido responsable político del pueblo[823].

Turrientes Pérez, José María

         Nacido el 13 de enero de 1902 en Salamanca, estaba casado con Josefa Garrido de la misma ciudad y vivían en Ordizia hasta que en 1933 vinieron a vivir a Hernani con sus hijos[824].

         Durante la guerra, por miedo a los bombardeos y con la intención de huir del frente, todos tomaron el camino a Bizkaia. Allí, José María Turrientes se unió al Euskadiko Gudarostea, construyendo fuertes y trincheras como miembro del Primer Batallón de Ingenieros hasta que en agosto de 1937 se rindió junto a varios miembros del batallón ante el ejército de los sublevados. Entonces, fue llevado preso a la cárcel de Santoña por los franquistas y fue juzgado en un Consejo de Guerra en la propia cárcel en diciembre de ese año junto a otros gudaris y milicianos. Lo inculparon de auxilio a la rebelión por ser miembro del Euskadiko Gudarostea y fue condenado a 12 años y un día de prisión.

         Tan pronto como recibió la sentencia en firme, se le aplicó la política de dispersión como a los demás presos y estuvo preso, entre otras, en las cárceles de Puerto de Santa María (Cádiz) y Astorga (León), llegando a esta última en noviembre de 1938[825].

Ubarrechena Iraola, Agustín

         Nacido el 31 de julio de 1891, vivía en la casa Zabaleta de Urnieta en 1931. Era conocido en San Sebastián por haber sido una de las personas responsables del Euzko Etxea durante la República. En el contexto de la guerra, trabajó a favor de la Junta de Defensa de San Sebastián como miembro del PNV hasta que llegó el momento de evacuar. En un principio, a pesar de encontrar refugio en Bizkaia, el Gobierno Vasco lo evacuó al País Vasco del Norte porque se había quedado minusválido debido a la guerra y fue tratado en los centros de salud locales.

         Tomó la decisión de vivir al norte de los Pirineos hasta la Segunda Guerra Mundial, pero después de que el Estado francés firmase la capitulación, no tuvo otra opción que presentarse ante la policía franquista en Irún. Entonces, fue detenido por el régimen franquista y encarcelado en Ondarreta hasta que en noviembre de 1940 en el procedimiento abierto en su contra archivaron su caso y quedó libre[826]. Sin embargo, el Tribunal de Responsabilidades Políticas lo condenó a una multa de 3.000 pesetas y la inhabilitación para ocupar cargos políticos por 5 años debido a su militancia política durante la República y haber vivido refugiado en el Estado francés durante tres años[827].

Ugalde Garayalde, Luis

         Este jornalero nacido el 21 de junio de 1887 en Hernani vivía en el barrio Antziola junto a su mujer Angela Guruzmendi y sus hijos[828]. Era miembro veterano del movimiento obrero del pueblo y durante la República destacó en la defensa a favor de los derechos de los trabajadores. Entre otras cosas, participó en la Huelga Revolucionaria de 1934 y estuvo entre las decenas de hernaniarras detenidos por esos actos. Fue encarcelado en el fuerte de Guadalupe y lo incriminaron por delito de rebelión[829].

         En febrero de 1936, después de que el Frente Popular ganara las elecciones, Luis Ugalde consiguió recuperar su libertad valiéndose de la ley de amnistía. Nada más producirse el intento de golpe de estado, se unió a los grupos milicianos que se estaban organizando en Gipuzkoa a pesar de que en ese momento tenía casi 50 años[830]. En septiembre de 1936, tras la caída de Irún en manos de los sublevados y con el declive del frente de Gipuzkoa, la familia Ugalde Guruzmendi (los padres Luis y Ángela y los 9 hijos) dejó su casa y huyeron a Bizkaia con lo que tenían encima. Allí se refugiaron hasta que cayeron las cimas de Intxorta en la primavera de 1937 y, en las próximas semanas, cuando Bizkaia estaba a punto de caer en manos de los sublevados, tuvieron que retroceder. Fue capturado en Santander en agosto de 1937.

         En aquel momento, el régimen franquista detuvo a Luis y lo encarceló, y tras pasar por varias cárceles, fue finalmente trasladado a la prisión de Ondarreta. Los franquistas tenían abierto el procedimiento que terminaría en un Consejo de Guerra en su contra en la capital guipuzcoana. Se ordenó a las autoridades franquistas de Hernani que enviaran informes en contra de Luis Ugalde. Estos indicaron que era una persona de izquierdas y jefe del movimiento obrero, añadiendo que participó en la huelga de 1934 y que anduvo armado como miliciano. Además, en una declaración que hizo el hernaniarra José Miguel Azurmendi (que estaba preso en manos de los sublevados) lo inculpaba de ser uno de los responsables de Orden Público de Abadiño, identificándolo como responsable de los acontecimientos que sucedieron en ese pueblo.

         Sin embargo, el 14 de mayo de 1940 cuando el Auditor de Guerra analizó las acusaciones en contra de Luis Ugalde decidió archivar la causa abierta en su contra. Luis recuperó entonces la libertad definitiva tras haber estado en prisión provisional casi tres años[831].

Uranga Garmendia, Máximo

         Nacido el 13 de abril de 1905 en Zumaia, vino a vivir a Hernani cuando era adolescente. En 1936, vivía como pupilo en el barrio obrero de la Florida con la intención de trabajar en las industrias locales[832]. Era miembro de Juventudes Socialistas de Hernani desde antes de la guerra al menos.

         Cuando estalló la guerra, se puso bajo el mando del Comisariado de Guerra del pueblo como otros muchos obreros de Hernani, participando en la defensa del pueblo. En agosto de 1936, poco después de que cayera la cima de Buruntza, dejó el pueblo. Sin embargo, no dejó de luchar, participó en la defensa de Bizkaia con el batallón socialista Dragones y el batallón comunista MAOC hasta que la cornisa cantábrica cayó en manos del Ejército Franquista. Entonces, fue capturado y encarcelado por los sublevados[833].

         Tras ser encarcelado, fue trasladado a la Prisión Provincial de Bilbao, ya que los Tribunales Militares de esa ciudad tenían abierto un procedimiento que terminaría en un Consejo de Guerra en su contra. Se celebró el 30 de julio de 1938 y en base a los informes de los franquistas de Hernani, se le inculpaba de ser comunista y haber participado en la Huelga Revolucionaria de 1934. Además, le responsabilizaron de haber participado en confiscaciones de armas para los milicianos y haber luchado como uno de ellos en contra de los sublevados. Así, le imputaron el delito de rebelión y fue condenado a 12 años y un día de prisión[834].

         En el mismo momento en que se comunicó la sentencia en firme lo dispersaron, de hecho, en octubre de 1938 lo trasladaron a la cárcel de la isla de San Simón de la ría de Vigo (Galicia), la cual era conocida por sus condiciones de vida pésimas. Los sublevados lo tuvieron preso en esa isla hasta el 22 de enero de 1940, cuando lo trasladaron al campo de concentración que constituyeron en la escuela de los jesuitas de la parroquia Camposancos (Galicia)[835].

Uría Alberdi, Juan José

         Aunque nació el 20 de abril de 1884 en Azkoitia, vivía en Hernani desde que era niño. Antes de que estallase la guerra vivía en la calle Kardaberaz con sus hijos apellidados Uria Ecenarro. En verano de 1936, cuando llegaron las noticias sobre la guerra, tuvo que partir hacia Bilbao con sus hijos, entre finales de agosto y principios de septiembre[836].

         Como cientos de hernaniarras la familia Uria Ecenarro se refugió en Bizkaia, pero entre la primavera y el verano de 1937 tras la fractura del frente, Juan José Uria tuvo que volver a Hernani. Como todos los miembros de la familia eran afines a los movimientos nacionalistas, tan pronto llegó al pueblo, los Tribunales Militares comenzaron una investigación en su contra que se desarrollaría entre los años 1937 y 1938. No pudieron inculparlo por ningún delito o acción, por lo que tuvieron que archivar el caso en agosto de 1938, recuperando así Juan José Uria la libertad definitiva[837].

Usabiaga Jaúregui, Marcelo

         Ver la sección de la resistencia de la posguerra.

Uzcudun Beñaran, Federico

         Nacido el 18 de julio de 1903 en Hernani, vivía en la calle Kardaberaz con su madre Concepción y los demás hermanos[838]. En los años anteriores a la guerra se unió al sindicato UGT y durante unos meses fue incluso presidente de la sección de Madera. Así, cuando estalló la Guerra Civil estuvo desde el primer momento en la defensa de la República con este sindicato; en un principio haciendo guardias y, después, construyendo fuertes en los alrededores del caserío Argindegi. A mediados de agosto fue enviado a trabajar a una carpintería del barrio de la Florida. Al parecer, compaginó este trabajo con la responsabilidad de ser el guardián del campanario de la iglesia, con el objetivo de pasar el aviso en caso de ataque de aviación de los franquistas.

         Sin embargo, cuando los ataques de los sublevados superaron los fuertes de los milicianos, dejó Hernani y se refugió en Bilbao. Vivió allí hasta que en marzo de 1937 se enroló como tamborero en el Batallón Disciplinario, ya que antes de la guerra era atabalero en la Banda de Música de Hernani. Ejerció como músico con este batallón en varios municipios de Bizkaia; Portugalete, Gorliz o Sopuerta, entre otros. Tras el declive del frente en la primavera de 1937 tuvo que huir en retirada hasta Santander, hasta que fue detenido por los sublevados en esa ciudad.

         Desde ese momento, Federico Uzcudun fue encarcelado y comenzó el proceso que terminaría en un Consejo de Guerra en su contra. La Guardia Civil de Hernani lo inculpó de haber participado en las confiscaciones de la tienda del señor Pasiego e indicó que estaba afiliado al partido Izquierda Republicana. Además, el Ayuntamiento de Hernani también declaró que era izquierdista y había sigo guardián para avisar de los ataques de la aviación franquista.

         En base a esos informes, los Tribunales Militares franquistas lo juzgaron en noviembre de 1937 junto a varios otros presos de Santoña. Allí, aunque Federico expresó que no tenía nada que ver con los incidentes de la tienda del señor Pasiego, los jueces militares dieron por buenos los informes de las autoridades franquistas y lo condenaron a 12 años y un día de prisión. Una vez dada la sentencia, estuvo preso en la cárcel de Santoña hasta que en agosto de 1938 lo trasladaron a la cárcel de Puerto de Santa María (Cádiz). Federico estuvo preso en esa cárcel de Andalucía, pero, al tiempo, lo trasladaron a la de Valladolid. De hecho, se encontraba preso en esta última cárcel hasta que el 14 de julio de 1940 salió en libertad, volviendo a Lasarte a vivir[839].

Vélez Achucarro, José

         Nacido el 1 de enero de 1916 en San Sebastián, vino a vivir a Hernani en 1920 con su madre Emilia y su hermana Angelita[840]. Cuando estalló la Guerra Civil, se unió a las filas del movimiento nacionalista y se encargó de la custodia de los hernaniarras detenidos que apoyaban el golpe de estado. Tras la pérdida de las cimas de Buruntza tuvo que dejar Hernani y tomó el camino a Bizkaia junto a su familia. En ese momento, era gudari del batallón Loyola[841].

         La familia Vélez Achucarro encontró refugió allí hasta que en la primavera de 1937 el Ejército Franquista comenzó a atacar la provincia. Al parecer, capturaron a José Vélez entre esa fecha y la rendición de Santoña, y fue enviado sin ningún juicio ni proceso legal a trabajos forzados. Estuvo entre otros en el Batallón de Trabajadores 91 en Las Palmas[842].

         No obstante, en diciembre de 1938 fue trasladado a la cárcel de Ondarreta de San Sebastián, puesto que los Tribunales Militares franquistas abrieron un proceso en su contra que se celebró el 31 de marzo de 1939. La sentencia en su contra se archivó porque en verano de 1936 apoyó a falangistas y carlistas del pueblo, pero no quedó en libertad, ya que fue obligado a inscribirse en las oficinas de reclutamiento del Ejército Franquista y a luchar a favor de los sublevados[843].

         Sin embargo, no luchó mucho tiempo a favor de Franco; de hecho, tras terminar la guerra en agosto de 1939 fue detenido de nuevo y encarcelado en la Prisión Provincial de Pamplona. Lo inculparon por el delito de “Provocación a la rebelión” siendo miembro del Ejército Franquista. Fue encarcelado en Pamplona y juzgado en esta ciudad ese mismo año en diciembre, donde fue condenado a 12 años de prisión. Tras ser condenado, estuvo en la prisión de Pamplona hasta julio de 1941 en que consiguió la libertad condicional y pudo salir de la cárcel. A pesar de todo, no recuperaría la libertad definitiva hasta el 26 de abril de 1944[844].

Vicente Ibáñez, Isabel

         Ver la sección de las mujeres.

Vicuña Ferrero, Consuelo

         Ver la sección de las mujeres.

Videgui Ocharte, José Luis[845]

         Nacido el 14 de junio de 1905 en Tolosa, en 1932 vino a vivir desde Astigarraga al barrio de la Florida de Hernani con su mujer Felisa Reoyo y su hijo Félix[846]. Al comenzar la Guerra Civil dejó su trabajo en San Sebastián y volvió a Hernani para movilizarse como miliciano en el Comisariado de Guerra.

         En las primeras semanas de la guerra se enfermó y cuando Gipuzkoa cayó en manos de los sublevados, partió camino a Gallarta con su mujer y su hijo, donde tuvo que ser hospitalizado. Sin embargo, cuando se recuperó de la enfermedad, se enroló en el batallón socialista Dragones con otros paisanos y estuvo de camillero en varios frentes de Bizkaia, aunque en medio lo trasladaron al batallón Largo Caballero. Fue herido tres veces mientras trasportaba heridos en camillas, el último fue de bala en el pueblo de Iruz en los enfrentamientos por la defensa de la ciudad de Santander en Cantabria el 23 de agosto de 1937.

         Fue capturado por el Ejército Franquista el 26 de agosto de 1937 cuando estaba hospitalizado en Valdecillas (Cantabria) y lo encarcelaron. En un principio, la Comisión de Clasificación de Prisioneros lo clasificó como preso de grupo “B”, pero como consecuencia de los informes enviados por las organizaciones del régimen de Hernani decidieron cambiar esta clasificación, comenzar un Consejo de Guerra y alargar la pena de prisión.

         La Guardia Civil de Hernani envió este informe con la conformidad o aprobación del alcalde, el cura y el FET-JONS de Hernani:

         “mala conducta y antecedentes, muy rojo [...] acudio a los diferentes frentes".

         Clara Sarasa, la viuda del trabajador del ayuntamiento de San Sebastián Germán Yanguas quien fue ejecutado en Hernani, declaró que fue José Luis quien denunció que su marido guardaba armas en casa. Esas acusaciones fueron puestas en febrero de 1938 y en julio de 1939 fueron confirmadas, indicando que era un miliciano activo y añadiendo que tenía relación en la ejecución del señor Yanguas y en todas las acciones contra los franquistas.

         Para llevar a cabo el Consejo de Guerra en su contra fue trasladado a la cárcel de los Escolapios de Bilbao, pero en 1939 lo llevaron a San Sebastián, y estuvo preso allí hasta que en una fecha indeterminada consiguió la libertad condicional y volvió a vivir al barrio de la Florida de Hernani. El juicio se atrasó durante largos años y se celebró finalmente en enero de 1944 en San Sebastián. Allí, aparte de que José Luis era izquierdista y miliciano, se le inculpó, basándose en la acusación de Clara Sarasa en su contra, de haber acusado a Germán Yanguas. Sin embargo, los Tribunales Militares decidieron que las declaraciones no tenían gravedad y la causa en su contra se sobreseyó para siempre[847].

Vila Yarza, José

         Nacido el 23 de marzo de 1909 en Urnieta, antes de la guerra vivía en la calle Estación de Lasarte con sus padres Francisco y María y sus hermanos.

         Allí militó en movimientos nacionalistas durante la República; fue miembro del Batzoki y antes del verano de 1936 también fue secretario y tesorero del grupo de Lasarte del sindicato STV. Cuando el ruido de guerra llegó a la cuenca del río Oria, se hizo miembro de la Junta de Defensa que se constituyó en Lasarte y así, fue testigo de las detenciones de Timoteo Marcellán, los hermanos Lacruz y el cura Trens y los fusilamientos de algunos.

         Sin embargo, cuando el este de Gipuzkoa cayó en manos de los sublevados, los tres hermanos de la familia Vila Yarza que estaban en edad militar, entre ellos, José, dejaron a la familia en Lasarte y huyeron a Bizkaia. José se enroló en la Policía Militar, haciendo guardias en cárceles y llegando durante la guerra al rango de cabo. Cumplió esas funciones hasta que en junio de 1937 Bilbao cayó en manos de los sublevados, cuando el Ejército Franquista lo capturó y lo encarceló por dos meses. Entonces, fue obligado a trabajar en Sanidad Militar del Ejército Franquista hasta que terminó la Guerra Civil, en ese momento, tuvo la oportunidad de volver a Lasarte.

         Poco después de volver fue detenido por la policía franquista y llevado preso a Ondarreta por ser miembro del PNV durante la República, por trabajar para la Junta de Defensa y llevar a cabo la tarea de vigilancia de las cárceles. No obstante, para 1940 consiguió quedar en libertad y poco después, archivaron su sentencia, pero seguía estando en el punto de mira de la policía franquista. Así, en marzo de 1942 la policía recibió la noticia de que se estaban reconstruyendo las estructuras del PNV en Lasarte y detuvo a varios miembros importantes de ese partido, entre otros, José Vila. En consecuencia, estuvo preso hasta que en diciembre del mismo año el juez archivó el caso por falta de pruebas[848].

Villalba González, Santiago

         Nacido en el pueblo Siero de la Reina (León). Vivía en Colmenares (Palencia) hasta que en enero de 1936 decidió venir a vivir a Hernani. Consiguió la posesión de un caserío con su mujer y vivía de trabajar esos terrenos y de conductor. Cuando estalló la Guerra Civil, comenzó a trabajar como conductor para el Comisariado de Guerra de Hernani, cumpliendo diferentes funciones para la Junta de Defensa. En octubre de 1936 se enroló en el batallón socialista Dragones y estuvo haciendo guardias armadas en Abadiño. Además, en agosto de 1937, trabajó como conductor en Santander, estuvo también en fuertes y fue el responsable de una ambulancia.

         Cuando Santander cayó en manos de los sublevados, ni lo detuvieron ni lo investigaron. Aprovechando la situación, decidió volver a su pueblo natal, estableciéndose en casa de sus padres. Sin embargo, el 19 de septiembre de 1938, cuando tenía 44 años, la Guardia Civil lo detuvo en el mismo pueblo de Siero de la Reina, debido a una acusación por “rojo”. Fue llevado preso a una cárcel de León, mientras comenzaban las diligencias en su contra en los Tribunales Militares de esa ciudad.

         Estos llevaron a cabo en enero de 1939 un Consejo de Guerra y fue imputado por auxilio a la rebelión debido su trabajo como miliciano y conductor para la Junta de Defensa y el Gobierno Vasco. Fue condenado a 20 años de prisión, pero cuando lo examinó el Auditor de Guerra este argumentó que no tenía ninguna base y ordenó reiniciar la investigación, y en el segundo juicio, celebrado en mayo de 1940, el fiscal franquista no fue capaz de demostrar que la actividad de conductor y miliciano lo hubiera hecho por su cuenta. En consecuencia, Santiago fue absuelto y recuperó la libertad el 1 de junio del mismo año[849].

Yarza Iradi, José

         Nacido el 4 de diciembre de 1914 en Lasarte, vivía en la calle Mayor junto a sus padres Esteban y María y sus hermanos[850]. Era carnicero de oficio, afiliado al PNV durante la República y cuando comenzó la Guerra Civil, se unió a las milicias organizadas bajo este partido en Hernani. En septiembre de 1936, cuando el pueblo estaba a punto de caer en manos de los sublevados, tomó el camino a Bizkaia. Poco después, se unió al batallón nacionalista Lenago-il de Euzko Mendigoxale Batza (EMB). Estuvo luchando con este batallón mientras duró la guerra en el País Vasco, llegando al rango de teniente. En cambio, tuvo que marchar a Santander en retirada, hasta que en agosto de 1937 se rindieron frente al Ejército Franquista en Santoña.

         Fue encarcelado en ese mismo momento en Santoña, dando comienzo así al proceso de Consejo de Guerra en su contra. En octubre fue juzgado junto a otros gudaris. Le imputaron delito de rebelión por ser teniente del batallón Lenago-il y fue condenado a 12 años y un día de prisión . En noviembre de 1937 fue trasladado a la cárcel de Puerto de Santa María (Cádiz) y tuvo que cumplir toda la condena en prisiones andaluzas. De hecho, en diciembre de 1938 fue trasladado de nuevo, en este caso, a la cárcel de Sevilla[852]. Tras tres años y algunos meses en prisión consiguió la libertad condicional y volvió a Lasarte, pero tuvo grandes problemas para conseguir un trabajo[853].

Zaldua Vergara, José María “Calahorra”

         Nacido el 23 de junio de 1909 en San Sebastián. En 1914 la familia Zaldua Vergara vino a vivir a Hernani, con los padres José Miguel y Concepción como cabezas de familia, vivían en una casa de la calle Perkaiztegi[854].

         José María Zaldua era trabajador de la industria papelera de Hernani, pero cuando empezó la guerra dejó su puesto y se enroló como miliciano, ya que era miembro de la UGT. Como miliciano estuvo construyendo y defendiendo el sistema de defensa de Hernani, sobre todo, con el grupo de milicianos del monte Onddi, del cual era jefe su hermano Juan José Zaldua. Sin embargo, en septiembre de 1936, después de que los ataques del ejército de los sublevados superasen las defensas de los milicianos de Hernani, toda la familia Zaldua Vergara dejó Hernani, tomando el camino a Bizkaia[855].

         Tomó la decisión de seguir luchando en Bizkaia y se enroló junto a decenas de hernaniarras en el batallón Dragones. Su hermano también luchó allí y murió el 5 de diciembre de 1936 en el frente de Mondragón[856]. José María siguió luchando junto a los dragones hasta que fue capturado en agosto de 1937 en Santander. Fue encarcelado en ese momento, pero, poco después, la Comisión de Clasificación de Prisioneros lo denominó preso de nivel “B” y fue llevado a un BBTT a hacer trabajos forzados. De hecho, el 19 de septiembre de 1938 estaba preso en Oiartzun en el Batallón de Trabajadores 105[857]. No obstante, en agosto de 1939 el boticario Landaribar lo acusó de haber participado en la confiscación hecha a su familia en septiembre de 1936 antes de dejar Hernani. Por consiguiente, los Tribunales Militares franquistas iniciaron una investigación en su contra y, para ello, trasladaron a José María a la cárcel de Ondarreta.

         Las autoridades franquistas de Hernani, basándose en la acusación del farmacéutico Sandalio Landaribar, enviaron los informes en contra de José María. Entretanto, la Guardia Civil y la Junta Informativa de los franquistas enviaron el siguiente informe:

         “[...] era muy rojo, completamente marxista, comunista, [...] blasfemo [...] un principio anduvo con armas, fue activo desvalijador y saqueador de comercios, muy peligroso y un perfecto indeseable, está en el secreto de todos los crímenes acometidos en esta villa [...]".

         José María negó en todo momento la acusación, y recibió varios testimonios a su favor, entre otros, el del militar-capellán Miguel Altolaguirre Sarasola. Así, tras pasar un mes preso en la cárcel de Ondarreta, consiguió finalmente la libertad condicional con la condición de ir periódicamente al juzgado a firmar. Mientras tanto, el régimen franquista fue desarrollando las diligencias en su contra, pero debido a que las acusaciones que se le incriminaban no tenían bases o pruebas suficientes, tomaron la decisión de archivarlas en enero de 1940. Aunque el 8 de abril enviaron de nuevo la orden de llevarlo preso al BBTT 105, llevándolo esta vez a Etxalar a construir fuertes[858].

Zamora Iribarren, José María

         Nacido el 22 de julio de 1908 en San Sebastián, cuando era pequeño fueron a vivir a Hernani. Allí se casó con Eulogia Zuazo y se establecieron en el barrio Portu. El verano de 1936, cuando comenzó la Guerra Civil, huyeron a Bilbao cuando los sublevados comenzaron a atacar Hernani por tierra y aire[859]. Una vez que encontraron refugio en Bizkaia, José María Zamora tomó la decisión de enrolarse en el Euskadiko Gudarostea, uniéndose al batallón socialista Dragones y luchando así en la cornisa cantábrica hasta la caída del frente en el verano de 1937[860].

         En ese momento, parece ser que consiguió huir por mar gracias a la campaña de evacuación organizada por el Gobierno Vasco o el Gobierno Republicano, puesto que en febrero de 1938 aparece como carabinero de la República[861]. Así, podemos pensar que se mantuvo en Cataluña hasta que cayó en manos de los sublevados, trasladándose al Estado francés en las primeras semanas de 1939.

         No obstante, ya en 1937 la Comisión de Incautación de Bienes de Guipúzcoa le confiscó la mitad de la casa del barrio Portu tomando como fundamento en el informe enviado por el Ayuntamiento de Hernani (que indicaba que era izquierdista y partidario de los comunistas) que era tanto suya como de su mujer, puesto que estaba a nombre de ambos. Además, cuando en verano de 1939 tomó la decisión de volver al País Vasco del Sur, los Tribunales Militares iniciaron una investigación en su contra, condenándole a un mes de prisión por sus antecedentes políticos. Además de eso, el régimen franquista indicó que José María Zamora era una persona que debía estar vigilada, por lo que lo mantuvieron detenido y no recuperó la libertad hasta el 25 de octubre de 1939.

         Finalmente, debido a su filiación política, el Tribunal de Responsabilidades Políticas emitió una sentencia contra José María Zamora, en la que lo condenaban a pagar una multa de 50.000 pesetas por ser izquierdista y luchar contra los sublevados. Sin embargo, no hubo ninguna notificación oficial y atemorizado porque la multa fuese firme puso un recurso contra la sentencia en 1940. Solicitó que se reexaminara la sentencia, y tras conseguir informes a favor de varios falangistas hernaniarras, consiguió reducir la multa. De hecho, en la reexaminación que hizo el auditor en Madrid en 1940, José María Zamora fue condenado a pagar una multa de 2.000 pesetas[862].

Zapiain Elizondo, Francisco

         Nacido el 24 de septiembre de 1883 en Hernani. Tras casarse con la navarra Marina Ataun, vivían en la calle Mayor con sus hijos[863]. Desde el principio estaba alineado con los movimientos republicanos e izquierdistas del pueblo y en las elecciones de 1931 se presentó incluso como representante. Sirviéndose del artículo 29 fue nombrado concejal, siendo así representante de la minoría republicana-socialista en el ayuntamiento. En 1933 se presentó de nuevo a las elecciones, pero no fue elegido, por lo que dejó de ser representante municipal[864].

         No obstante, quedarse fuera de la representación institucional no interrumpió su labor política. Así, cuando comenzó la guerra estaba afiliado al partido Unión Republicana y trabajaba a favor del Frente Popular. Además, era miembro del sindicato UGT, siendo también presidente de la sección Sindicato Obrero Almidonero, ya que trabajaba en la fábrica de almidón Remy.

         Cuando comenzó la Guerra Civil tenía más de 50 años y, por tanto, no fue al frente a luchar; pero trabajó haciendo colchonetas para los refugiados de guerra. Sin embargo, debido a la evolución de la guerra, tuvo que dejar Hernani y se fue a Bizkaia junto a su familia. A pesar de que en un principio se refugiaron en esta provincia del País Vasco, debido a los avances de los sublevados, anduvieron de pueblo en pueblo en retirada, buscando refugio en Castro Urdiales (Cantabria), Cabezón de la Sal (Cantabria) y Asturias. Además, durante todo ese camino estuvo trabajando en la industria armamentística de la República. Se encontraba en el último lugar mencionado cuando cayó en manos de los sublevados, exactamente, en el pueblo Sama de Langreo (Asturias).

         Por ende, en ese momento el Ejército Franquista lo capturó y lo encarceló por haber sido concejal y militante de la UGT. En marzo de 1938 ya estaba preso en Ondarreta, puesto que los Tribunales Militares franquistas comenzarían en esas mismas fechas el proceso que terminaría con un Consejo de Guerra en su contra. El juicio se celebró el 20 de abril de 1939 y fue condenado a un año y tres meses de prisión por haber sido concejal republicano-socialista del municipio y miembro de la UGT. Esta condena fue conmutada por los años que estuvo en prisión provisional, pero como trabajó en la industria armamentística a favor de la República fue clasificado en la sección “B” según los criterios de clasificación de los presos. En consecuencia, fue enviado a un Batallón de Trabajadores para hacer trabajos forzados[865]. Además de todo lo anterior, la Comisión de Incautación de Bienes de Guipúzcoa confiscó la casa llamada Lueban que tenía en Hernani[866].

Zapiain Iraola, José

         Nacido el 22 de mayo de 1911 en Urnieta, en la Guerra Civil fue uno de los jóvenes movilizados por el Ejército Franquista, en el que luchó hasta que se terminó la guerra. Sin embargo, en mayo de 1939, la policía franquista lo detuvo por intentar huir de Gipuzkoa y refugiarse en el País Vasco del Norte. A causa de esta detención, se llevó a cabo un Consejo de Guerra contra todos, donde el juez destacó sus antecedentes políticos de izquierdas. Como consecuencia de la nueva legislación para vaciar las cárceles masificadas que había promulgado el régimen de Franco, se determinó no imponerle la pena de cárcel por las acciones que se les imputaban y en mayo de 1944 se archivó el procedimiento[867].

Zapiain Portugal, Julián

         Nacido el 17 de febrero de 1899 en Hernani, vivía en la calle Mayor con su mujer e hijos[868]. Estaba alineado con los movimientos izquierdistas del pueblo y tan pronto como empezó la Guerra Civil se unió a la Junta de Defensa de Hernani como miliciano. Luchó en los enfrentamientos por la defensa de Hernani y Gipuzkoa hasta que en septiembre de 1936 tuvo que refugiarse en Bizkaia debido a los avances de los sublevados. Entonces, tomó la decisión de seguir luchando y se enroló en el batallón de los milicianos Dragones hasta que el ejército de los sublevados se hizo con Santander[869].

         Así pues, en agosto de 1937, fue capturado y encarcelado por los franquistas. Al principio, estuvo preso en Santander, aunque al menos para noviembre de 1938 ya estaba en la cárcel de los Escolapios de Bilbao. En esta misma ciudad abrirían un procedimiento que terminaría en un Consejo de Guerra en contra de Julián Zapiain, mientras él se encontraba en prisión provisional.

         El juicio se celebró en noviembre de 1940, aunque ya se encontraba viviendo con la libertad condicional en Hernani. En ese mismo juicio, los Tribunales Militares franquistas propusieron archivar su caso, recuperando así la libertad definitivamente[870].

Zozaya Errotaberea, Juan Simón

         Nacido el 24 de diciembre de 1912 en el pueblo Aritzu, vino a vivir a Hernani en 1934 a la casa de su hermana Romualda[871]. Empezó a trabajar como jornalero en Hernani, pero el verano de 1936, con el inicio de la guerra, entró en la compañía Bala Roja como miliciano[872]. Sin embargo, en septiembre de 1936, tomó el camino hacia Bizkaia junto a sus hermanos de Hernani y allí se enroló en el Euskadiko Gudarostea, exactamente en el batallón Enlaces y Transmisiones[873].

         Desde ese momento, no tenemos noticias de las idas y venidas de Juan Simón Zozaya hasta el 19 de enero de 1940, aunque podemos imaginar que como miles de gudaris y milicianos fue encarcelado tras ser capturado por el Ejército Franquista. El día mencionado estaba preso en el convento de los Escolapios de Bilbao y se celebró un juicio en su contra en San Sebastián. Allí el Tribunal Militar franquista archivó el juicio por falta de fundamento de la acusación en su contra o por falta de pruebas y, por lo tanto, desde ese momento quedó en libertad[874].

Zubeldia Araquistain, Fernando

         Nacido el 18 de julio de 1911 en Lasarte, vivía en Villabona y trabajaba en las industrias de allí como tintorero. Cuando estalló la guerra se puso desde el primer momento a trabajar para la Junta de Defensa del pueblo, haciendo guardias armadas en las cimas cercanas a la frontera con Navarra. Pero en la primera mitad de agosto tuvo que dejar el pueblo y huir primero a San Sebastián y después a Bilbao. A medida que avanzaba la guerra, en diciembre de 1936, se enroló en el batallón 5 llamado Madrid de la UGT del Euskadiko Gudarostea, luchando así en los frentes de Eibar Ubidea o Amurrio. Cuando los franquistas quebraron el frente en la primavera de 1937 tuvo que huir en retirada a Santander, hasta que los sublevados lo capturaron allí mismo el 26 de agosto.

         Entonces, los Tribunales Militares solicitaron informes sobre Fernando Zubeldia a las autoridades franquistas de Villabona. El alcalde franquista de Villabona, Juan Barbe, remitió acusaciones muy graves, indicando que Fernando era una persona de “ideas extremas” y que los primeros días de guerra participó en los enfrentamientos contra los militares golpistas de San Sebastián. Asimismo, lo incriminó por haber llevado a cabo detenciones y ataques contra los fascistas del pueblo y aunque Fernando Zubeldia negó estas acusaciones en su declaración, los Tribunales Militares prefirieron las declaraciones del mandatario franquista y lo encarcelaron.

         Sirviéndose de esa misma acusación pusieron en marcha en Bilbao el procedimiento para ejecutar un Consejo de Guerra y, con esa intención, trasladaron a Fernando a una cárcel de esa ciudad. Allí, se reafirmó en las declaraciones que hizo en Santander. Los Tribunales Militares solicitaron nuevos informes a las autoridades franquistas de Villabona y el señor Juan Barbe confirmó las declaraciones anteriores, en este caso, como miembro de FET-JONS. La comandancia de la Guardia Civil hizo unas declaraciones en el mismo sentido; en cambio, Tomás Iraola, el alcalde franquista de Villabona de ese momento, indicó que Fernando era marxista y había ejercido como miliciano, pero no había participado en acciones concretas.

         No pudieron demostrar esas acusaciones y Fernando fue absuelto en el Consejo de Guerra, aunque indicaron que sus antecedentes eran izquierdistas y era contrario al régimen franquista. En consecuencia, fue trasladado a la sección “B” en el criterio de clasificación de presos y, el 5 de noviembre de 1938, fue enviado a un BBTT a realizar trabajos forzados[875]. En ese momento, la policía franquista lo llevó desde Bilbao hasta Jerez de la Frontera (Andalucía) para realizar los trabajos forzados en un BBTT durante siete meses. Aunque tras ese periodo de cautiverio había quedado en libertad, volvió a Villabona y fue desterrado. Por consiguiente, se estableció en Pasai-Antxo.

         El 18 de septiembre de 1944 fue detenido de nuevo junto a otros dos compañeros. En este caso, fue por hablar mal en un bar el día de las regatas sobre el Régimen Franquista. La detención se basó en la acusación de una persona que indicaba lo siguiente:

         “[...] vio como un grupo de individuos sostenian una conversación en la que el tema era amenazas constantes contra el G.M.N. [...] diciendo que “CUANDO VENGAN LOS NUESTROS NOS CARGAREMOS A TODOS” y otras por el estilo al mismo tiempo los dos individuos se jactaban de haber estado en la carcel considerandolo como un merito, y uno de ellos alto con una boina negra blasfema [...].

         Impulsados por esta acusación, se decidió juzgar a esos tres compañeros por delito contra el Régimen. Sin embargo, nadie del bar confirmó las declaraciones del denunciante y gracias a eso, en el juicio se archivó el caso. Fernando tuvo que estar en prisión provisional hasta el 30 de noviembre de 1944 debido a esta acusación[876].

Zubeldia Urrestarazu, Lucas

         Nacido el 28 de julio de 1912 en Hernani, era herrero como su hermano[877]. Durante la República fue militante de la UGT. Cuando comenzó la movilización contra el golpe de estado se puso a las órdenes de la Junta de Defensa de Hernani como miliciano del Comisariado de Guerra. Asimismo, valiéndose de su oficio de herrero estuvo cortando los raíles descartados de la estación de tren del norte para poder construir fortificaciones con ellos. Cumplió estas funciones hasta el 2 de septiembre, momento en que decidió ir a Mutriku y escapar al País Vasco del Norte por vía marítima.

         Una vez cruzada la frontera se estableció en San Juan de Luz, pero en marzo de 1937 decidió ir de nuevo a Bizkaia. Para ello, tomó el famoso barco Galdames. Como es sabido, la Marina Franquista apresó este barco en la batalla del cabo Machichaco y llevaron a la fuerza al puerto de Pasaia tanto a la tripulación como a los pasajeros. Estos fueron detenidos, entre ellos Lucas, y muchos de ellos llevados presos a Ondarreta el 6 de marzo de 1937.

         Estuvo preso en la capital guipuzcoana mientras comenzaban los procesos en su contra, pero no fue condenado, ya que en julio de 1938 fue trasladado al campo de concentración construido en el monasterio de San Pedro de Cardeña (Burgos). Con el mismo objetivo, para realizar trabajos forzados, fue trasladado poco después al Destacamento de Trabajadores de Zierbena, pero no duró mucho tiempo allí. De hecho, fue trasladado de nuevo al BBTT 165 a la zona de la provincia de León. Sin embargo, el 17 de octubre de 1939 mientras estaba preso en ese Batallón de Trabajadores, fue detenido y llevado preso a la cárcel de La Bañeza (León) debido a un testimonio sacado a la fuerza en la cárcel de Deusto al preso y paisano José Antonio Aramendi. Según el informe de la Guardia Civil, se le imputaba haber participado en la ejecución de 10 militares españoles en la cárcel de Ondarreta bajo las órdenes del Frente Popular. El propio José Antonio Aramendi negó esas declaraciones en todos los interrogatorios siguientes, indicando que fue obligado a hacerlas.

         No obstante, en base a la acusación de ese primer interrogatorio, comenzaron en León un Consejo de Guerra contra Lucas Zubeldia. Para llevarlo a cabo, fue trasladado a la Prisión Provincial de esa ciudad el 29 de noviembre. Además, extendieron la petición de remisión de informes a las autoridades franquistas de Hernani (FET-JONS, secretario del juzgado y alcalde) y en ellos indicaron que era “rojo”, que había participado en la construcción de fuertes y que había estado armado en el pueblo, incluso que había participado en la Huelga Revolucionaria de 1934.

         En base a esos primeros testimonios le imputaron el delito de rebelión y el Consejo de Guerra siguió adelante. Sin embargo, estas denuncias fueron desmontándose, de hecho, el 5 de marzo de 1940 José Antonio Aramendi se retractó del testimonio, expresando que fue hecho debido a unas amenazas. De la misma manera, el alcalde y varios paisanos detallaron que no participó en la Huelga Revolucionaria de 1934, sino que fue su hermano Marcos.

         El 20 de abril de 1940, el Tribunal Militar de León celebró el juicio contra Lucas y lo acusaron de haber sido miliciano y marinero del Eusko Gudontzia. Además de eso, también le cargaron la participación en la huelga de 1934 (que negaban los informes de las autoridades de Hernani), pero no la participación en las ejecuciones de Ondarreta. Fundamentados en esa acusación, lo condenaron a 12 años y un día de prisión y tan pronto como recibió la condena firme, en octubre de 1940, fue enviado de nuevo a trabajos forzados. En este caso a Oviedo, para participar en la reconstrucción de la ciudad[878]. Estuvo preso en la cárcel de Oviedo hasta que el 15 de diciembre de 1942 quedó en libertad[879].

Zubillaga Usabiaga, Leonor

         Ver la sección de las mujeres.

Zubiria Fica, Gregorio

         Aunque nació el 12 de marzo de 1916 en Hernani, vivía en Portugalete cuando comenzó la Guerra Civil. Entonces, este jornalero afiliado al sindicato CNT pasó a ser miembro del grupo miliciano de Orden Público del pueblo. El mismo 19 de julio de 1936 se enroló en el batallón anarquista Celta[880]. En la medida que avanzaba la guerra pasó a luchar en diferentes frentes y batallones junto a los batallones anarquistas Bakunin y Sacco y Vanzetti. Estuvo luchando junto a ellos hasta el verano de 1937, donde como la mayoría de los batallones del Euskadiko Gudarostea se rindió en Santoña o Santander. Desde el primer momento estuvo preso en la Prisión Provincial de Bilbao mientras comenzaba el proceso legal en su contra.

         Tras ser encarcelado, fue juzgado el 2 de septiembre de 1937 en un Consejo de Guerra junto a otros portugalujos. Allí, el régimen franquista lo incriminó por haber participado como miliciano de Orden Público en la detención de partidarios de los golpistas, entre otros, en la captura del carlista Norberto Aguirre, jefe de la estación de tren de Portugalete. Además de eso, también lo inculpaban de haber participado en varios frentes de guerra como miliciano anarquista. En un principio, fue condenado a pena de muerte basándose en las acusaciones de los franquistas de Portugalete, pero poco después le conmutaron la condena por 30 años de prisión[881].

         El 24 de mayo de 1938 fue trasladado de la cárcel de Bilbao a la de El Dueso. No obstante, el 9 de agosto lo alejaron a la prisión de Cádiz de Puerto de Santa María. Al menos según los informes, murió en la cárcel el 10 de octubre de 1940 debido a un colapso producido por una tuberculosis pulmonar[882].

 

Certificado de defunción
de Gregorio Zubiria Fica. (
airmn).

 

Zugasti Sarasola, José

         Nacido el 19 de diciembre de 1894 en San Sebastián, vivía en el casco de Hernani junto a su mujer Micaela Zubillaga y sus hijos[883]. Era carpintero de oficio y cuando comenzó la guerra empezó a trabajar en el Comisariado de Abastos, entre otras actividades, requisando provisiones para la Junta de Defensa, hasta que tuvo que huir a Bizkaia[884]. En ese momento, se inscribió en el batallón Dragones del Euskadiko Gudarostea junto a otros hernaniarras. Podemos pensar que cuando cayó el llamado Frente del Norte tomó la decisión de volver a Hernani.

         Sin embargo, sabemos que el 14 de febrero de 1939 fue detenido y llevado a la cárcel de Ondarreta, ya que los Tribunales Militares de Gipuzkoa comenzaron en su contra el Juicio Sumarísimo n.° 2025/39. Finalmente, la causa se archivó el 20 de julio de ese mismo año, y José Zugasti quedó libre definitivamente[885].

Zuriarrain Expósito, Gregorio

         Nacido el 10 de enero de 1891 en San Sebastián. En 1929 se mudó a Lasarte, ya que había alquilado una habitación en la calle Mayor para trabajar mientras tanto como jornalero[886]. Antes del inicio de la guerra se afilió al sindicato UGT, y cuando comenzó se puso bajo las órdenes de la Junta de Defensa. En 1936 anduvo haciendo guardias hasta que tuvo que dejar el pueblo y buscar refugio en Bizkaia. En ese momento, tomó la decisión de enrolarse en el Euskadiko Gudarostea, y luchó en el batallón Pablo Iglesias que se estaba constituyendo dentro de la UGT. Asimismo, en octubre de 1937 se afilió al partido PCE. Luchó como miliciano en diferentes frentes en Santander, hasta que, tras ser rodeados, tuvieron que rendirse ante el ejército de los sublevados.

         En ese momento, fue detenido y llevado preso a la cárcel de Santoña como miles de milicianos y gudaris. Los Tribunales Militares dieron comienzo al Consejo de Guerra en su contra. En el proceso, la Guardia Civil de Andoain lo describió como comunista y persona que está a favor de ideas comunistas. En base a esa acusación, fue condenado en diciembre de 1937 a 12 años y un día de prisión por su actividad política y por haber luchado como miliciano. Estuvo en la cárcel de Santoña durante el juicio.

         Poco después de recibir la sentencia en su contra, Gregorio fue trasladado a la cárcel de Puerto de Santa María (Cádiz). Lo mantuvieron allí hasta que en mayo de 1940 lo trasladaron a la cárcel provisional que habían preparado en las cocheras de tranvías de Valladolid (Valladolid). Gregorio Zuriarrain estuvo preso en condiciones deplorables en aquella cárcel improvisada que era un garaje hasta que el 21 de septiembre de 1943 recibió una conmutación de la condena y consiguió quedar en libertad. Tras recuperar la libertad tomó la decisión de volver a Lasarte[887].

 

HERNANIARRAS QUE PASARON POR TRIBUNALES MILITARES

NOMBRE Y APELLIDOS

DELITO

FECHA DE LA RESOLUCIÓN

RESOLUCIÓN

LUGAR

CONMUTACIÓN

CUANDO SE CONMUTÓ

TIPOLOGÍA

Abasolo Ugarte, Pedro

 

22/05/1940

Archivada

 

 

22/05/1940

Diligencias Previas

Acedo Jimenez, Francisco

 

12/07/1938

Archivada. Clasificado como A. BBTT

 

 

 

Información

Achucarro Zubillaga, Gervasio

 

18/03/1939

Archivada

 

 

 

Información

Achucarro Zubillaga, Luis

Rebelión militar

29/04/1939

Inhabilitación profesional de 6 años y 1 día

San Sebastián

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Aguado Martinez, Alejandro

 

 

Archivada

 

 

 

Diligencias

Aguayo Barrios, Irene

 

17/04/1939

Absolución

San Sebastián

 

 

Información gubernamental

Aguayo Barrios, Rosario

 

17/04/1939

Absolución

San Sebastián

 

 

Información gubernamental

Aguirre Lecuona, Joaquín

Auxilio a la rebelión

28/10/1943

12 años y 1 día

San Sebastián

 

 

Sumarísimo Ordinario

Aguirre Oyarzabal, Francisco

 

01/08/1940

Archivada

San Sebastián

 

 

Sumarísimo Ordinario

Aguirre Urretavizcaya, Juan

 

17/09/1940

Archivada

 

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Aguirre Urretavizcaya, Juan

Delito contra la Organización Política del Estado

 

 

 

 

 

Sumario

Aguirrezabala Imaz, Victor

 

27/01/1937

Absolución

Santander

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Alberro Arizpe, Felix

Auxilio a la rebelión

23/10/1937

12 años y 1 día

Santoña

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Alberro Arizpe, Felix

 

00/04/1940

Absolución

 

 

 

 

Albizu Arregui, Lorenzo

Auxilio a la rebelión

07/09/1943

4 años

Zaragoza

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Alcain Izaguirre, Agustin

 

28/10/1938

Archivada

San Sebastián

 

 

Información

Aldasoro Sagastume, Agustin

 

00/00/1940

Archivada

Bilbo

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Aldazabal Arribillaga, Juan

 

31/12/1937

Absolución

Santander

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Almandoz Macazaga, Sofia

Proposición a la rebelión

10/05/1939

3 años y 1 día

San Sebastián

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Alonso Gonzalez, Higinio

 

17/09/1938

Multa de 100 pesetas

 

 

 

Información gubernamental

Alonso Velasco, Felicitas

 

21/01/1939

Archivada. Sanción económica

 

 

 

Información gubernamental

Altolaguirre Altolaguirre, Eustaquio

 

23/04/1940

Archivada

 

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Altolaguirre Camarero, Jose

Auxilio a la rebelión

13/05/1938

14 años y 1 día

Bilbo

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Alvarez Terrados, Abundio

 

20/06/1939

Archivada

San Sebastián

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Anabitarte Zapirain, Tomas

Deserción

05/07/1948

4 años

Iruñea

Indulto

 

Sumarísimo Ordinario

Andres Gomez, Jose

Rebelión militar

13/06/1938

30 años

San Sebastián

12 años y 1 día

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Anton Lanz, Emilio

Rebelión militar

13/12/1937

Pena de muerte

Santoña

30 años

09/08/1938

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Apaolaza Aramburu, Felipe

 

13/12/1938

Archivada. Clasificado como B. BBTT

San Sebastián

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Apaolaza Aramburu, Juan

 

25/08/1941

Absolución

San Sebastián

 

 

Sumarísimo Ordinario

Apaolaza Aramburu, Ursula

 

02/10/1940

Archivada

 

 

 

Información gubernamental

Aramburu Chinchurreta, Candido

 

24/03/1938

Pena de muerte

Bilbo

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Aramburu Chinchurreta, Maria

 

28/10/1938

Archivada

 

 

 

Información gubernamental

Aramendi Goicoechea, Margarita

Proposición a la rebelión

05/05/1939

2 años

San Sebastián

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Aramendi Manrique, Jose Antonio

Auxilio a la rebelión

28/05/1942

12 años y 1 día

San Sebastián

3 años

 

Sumarísimo Ordinario

Arbiza Goicoechea, Manuel

 

22/05/1937

Archivada

 

 

 

 

Arenas Lecanda, Emilio

 

21/12/1938

Archivada

 

 

 

Información gubernamental

Armendariz Battu, Bernabe

 

06/03/1940

Archivada

 

 

 

Información gubernamental

Armendariz Diaz, Felix

 

13/04/1939

Archivada. Clasificado como B. BBTT

San Sebastián

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Arocena Segurola, Lucia

 

21/12/1938

Archivada

San Sebastián

 

 

Información

Arrieta Arrieta, Simon

Rebelión militar

08/05/1939

6 años y 1 día

 

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Arrizabalaga Aguirresarobe, Pilar

 

23/09/1938

Absolución

 

 

 

Información

Artola Iriarte, Elvira

Excitación a la rebelión militar

15/10/1938

6 años y 1 día

San Sebastián

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Artola Iriarte, Nemesia

Excitación a la rebelión militar

15/10/1938

8 años

 

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Azcona Guinea, Alejandro

 

12/08/1938

Absolución. Clasificado como B. Campo de concentración

San Sebastián

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Azurmendi Zabala, Jose Antonio

Auxilio a la rebelión

22/11/1937

12 años y 1 día

Bilbo

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Baltasar Echeverria, Pedro

 

06/02/1939

Archivada

San Sebastián

 

 

Información gubernamental

Barandiaran Arreche, Francisca

 

04/06/1938

Archivada

San Sebastián

 

 

Información

Barranco Alvarez, Inocente

 

23/03/1938

Archivada

 

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Barrios Romos, Julia

 

17/04/1940

Multa de 25 pesetas

 

 

 

Información gubernamental

Bartolome Castresana, Valentin

 

15/04/1939

Archivada

San Sebastián

 

 

Diligencias Previas

Beroitz Sarobe, Ramon

Rebelión militar

00/00/1937

Multa de 4500 pesetas

 

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Bordagarain Villabona, Luisa

 

10/08/1938

Archivada

 

 

 

Información

Cabrera Galan, Ildefonso

Auxilio a la rebelión

25/01/1940

12 años y 1 día

Madril

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Calderon Exposito, Eduardo

Rebelión militar

07/12/1937

30 años

Santoña

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Camarero Rodriguez, Florentina

 

14/03/1940

Archivada

 

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Castresana Elosua, Pablo

 

22/12/1938

Archivada

 

 

 

Información

Castresana Elosua, Serafín

 

18/11/1940

Archivada

 

 

 

Sumarísimo Ordinario

Celayeta Escalante, Gregorio

 

28/12/1940

Archivada

 

 

 

Sumarísimo Ordinario

Celayeta Escalante, Joaquín

Auxilio a la rebelión

11/11/1941

12 años y 1 día

 

10 años

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Celayeta Escalante, Martin

 

16/05/1944

Archivada

 

 

 

Información

Cermeño Rodriguez, Lidio

 

 

Pena de muerte

 

 

 

 

Chinchurreta Beloqui, Josefa

 

25/11/1938

Archivada

 

 

 

Información gubernamental

Cialceta Goyaran, Miguel

Auxilio a la rebelión

05/07/1939

15 años

San Sebastián

8 años y destierro

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Cogollo Colina, Adolfo

 

14/10/1937

Archivada

 

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Cormenzana Toledo, Francisco

 

29/10/1937

12 años y 1 día

Santoña

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Cotillo Garcia, Palmiro

Adhesión a la rebelión

29/11/1941

Pena de muerte

Santander

30 años

23/04/1942

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Cuenca Ortega, Eladia

 

10/08/1938

Archivada

 

 

 

Información gubernamental

Cuesta Lopez, Benito

 

04/03/1940

Archivada

 

 

 

Diligencias Previas

de Sosa Fuentes, Trinidad

 

11/01/1939

Archivada

 

 

 

Información gubernamental

del Pozo Marcos, Jesus

 

13/05/1940

Archivada

 

 

 

Diligencias Previas

del Pozo Marcos, Paula

 

22/01/1939

Archivada. Sanción económica

 

 

 

Información gubernamental

Duran Salva, Bartolome

Rebelión militar

07/09/1937

Pena de muerte

Santoña

30 años /6 años y 1 día

09/10/1937

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Echarri Gorostegui, Nicolas

 

27/12/1938

Archivada

 

 

 

Información

Echeverria Peluaga, Jose

Auxilio a la rebelión

25/09/1937

30 años

Santoña

6 años

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Egaña Escudero, Jose Maria

 

05/02/1938

Archivada

 

 

 

Información

Egaña Orbegozo, Josefa

 

05/08/1938

Archivada

 

 

 

Información

Egea Eraso, Pablo

 

11/05/1939

Archivada. Clasificado como B. BBTT

 

 

 

Información

Eguiguren Achaga, Jesus

Adhesión a la rebelión

30/09/1937

30 años

Santoña

3 años

24/08/1940

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Elizalde Erausquin, Jose

 

05/05/1939

Absolución

San Sebastián

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Epelde Arregui, Tiburcio

 

26/07/1943

Archivada

 

 

 

Sumarísimo Ordinario

Erausquin Sasiambarrena, Pedro

 

16/09/1938

Archivada

Santander

 

 

Sumarísimo Ordinario

Erdocia Iribarren, Jose

 

02/08/1940

Archivada

 

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Erdocia Mendizabal, Francisco

 

06/08/1943

Archivada

 

 

 

Sumarísimo Ordinario

Erdocia Mendizabal, Jose Antonio

 

27/12/1938

Archivada

 

 

 

Información gubernamental

Erdocia Urretavizcaya, Julian

Auxilio a la rebelión

14/09/1938

12 años y 1 día

Bilbo

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Estanga Saralegui, Jose

 

23/01/1940

Absolución

 

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Fernandez de Alegria, Carlota

 

10/08/1938

Archivada

 

 

 

Información gubernamental

Fernandez Moran, Jose Antonio

Auxilio a la rebelión

21/01/1939

12 años y 1 día

San Sebastián

6 años y 1 día

00/12/1940

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Ferrer Martin, Justo

 

19/11/1938

Archivada

 

 

 

Información gubernamental

Fuente Chozas, Cristina

 

11/01/1939

Archivada

 

 

 

Información gubernamental

Fulgencio Hernandez, Felix

 

24/04/1941

Absolución

San Sebastián

 

 

Sumarísimo Ordinario

Galan Perez, Rufiniano

 

14/12/1936

Archivada

 

 

 

Información gubernamental

Galan Perez, Rufiniano

 

25/10/1937

Archivada

Bilbo

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Garaicoechea Arriaran, Gregorio

 

00/07/1938

Archivada

 

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Garces Aguado, Antonio

 

19/01/1940

Archivada

 

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Garcia Illera, Martin

 

25/10/1940

Archivada. BBTT

 

 

 

Información gubernamental

Garcia Martinez, Felipe

 

27/09/1939

2 meses

San Sebastián

 

 

Kausa/Causa

Garcia Nogales, Jacinto

Adhesión a la rebelión

03/05/1939

Pena de muerte

San Sebastián

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Garcia Zarzuelo, Alejandro

 

05/12/1937

Archivada

Bilbo

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Gascue Beramendi, Marcelina

 

07/06/1938

Archivada

 

 

 

Información gubernamental

Gaztelurrutia Iturriagagoitia, Ignacio

 

05/12/1938

Archivada. Clasificado como B. Campo de concentración

 

 

 

Diligencias Previas

Gimenez Gorostazu, Angel

Rebelión militar

25/09/1937

Pena de muerte

San Sebastián

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Goenaga Arrieta, Santiago

 

18/01/1944

12 años y 1 día

San Sebastián

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Goicoechea Garmendia, Consuelo

 

02/10/1940

Archivada

 

 

 

Información gubernamental

Goicoechea Garmendia, Maria Luisa

 

02/10/1940

Archivada

 

 

 

Información gubernamental

Goitia Azcoitia, Julian

 

27/09/1939

Archivada. Sanción económica

 

 

 

Sumario

Gomez Gonzalez, Jose

Adhesión a la rebelión

14/05/1940

30 años

San Sebastián

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Gonzalez Elexpuru, Guillermo

 

 

Desglosado

 

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Gonzalez Gaban, Juan

 

23/05/1942

Archivada

 

 

 

Diligencias Previas

Goñi Lazcano, Juan

Auxilio a la rebelión

27/06/1939

20 años

 

 

 

Sumarísimo Ordinario

Gorospe Caracciolo, Jose

Rebelión militar

08/08/1939

30 años

 

12 años y 1 día

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Gorospe Egaña, Prucencio

Auxilio a la rebelión

22/07/1937

12 años y 1 día

Bilbo

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Gorostegui Cano, Benjamin

 

06/11/1942

Absolución

Bilbo

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Gorrochategui Miranda, Eugenio

Injuriar al jefe de estado

31/05/1955

Archivada

 

 

 

Sumarísimo Ordinario

Goya Zubiri, Juan

 

18/02/1944

Archivada

 

 

 

Sumarísimo Ordinario

Goyaran Urdampilleta, Benita

 

14/12/1938

Archivada

 

 

 

Información

Grijalba Merino, Roman

 

25/01/1944

Archivada

 

 

 

Sumarísimo Ordinario

Guzman Benedicto, Dario

Adhesión a la rebelión

30/12/1937

Pena de muerte

Santander

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Hernandez Illan, Enriqueta

 

03/05/1938

Archivada

 

 

 

Información

Herrera Garcia, Victoriano

Negligencia

05/09/1938

6 meses y 1 día

Santander

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Ibañez Jurio, Teofilo

 

08/08/1939

Archivada

 

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Ibañez Toledo, Ramon

Auxilio a la rebelión

12/08/1938

12 años y 1 día

San Sebastián

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Icaceta Elizalde, Candido

 

25/10/1940

Archivada

 

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Idigoras Loidi, Antonio

 

17/04/1939

Archivada. Clasificado como B. BBTT

 

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Idigoras Zuloaga, Amadeo

Masonería

29/11/1946

Archivada

 

 

 

Información. Tribunal Especial para la Represión de la Masonería y el Comunismo

Igartua Gabilondo, Roman

 

08/10/1937

Archivada

 

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Illarramendi Icuza, Manuel

 

16/03/1940

Archivada

 

 

 

Diligencias Previas

Illarramendi Icuza, Manuel

 

13/12/1939

Archivada

 

 

 

Diligencias Previas

Illarreta Ezquioaga, Juan

 

27/02/1940

Archivada

 

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Iñiguez Novales, Luis

Adhesión a la rebelión

13/10/1937

15 años

San Sebastián

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Iriarte Cialceta, Antonio

 

00/00/1938

Archivada

 

 

 

Información gubernamental

Irurtia Maiz, Fernando

 

 

Pena de muerte

Segovia

 

 

 

Isasa San Sebastian, Domingo

Auxilio a la rebelión

18/01/1944

12 años y 1 día

 

 

 

Sumarísimo Ordinario

Isla Iraola, Pablo

Auxilio a la rebelión

29/10/1941

12 años y 1 día

San Sebastián

 

 

Sumarísimo Ordinario

Isla Iraola, Pablo

Adhesión a la rebelión

22/09/1937

Pena de muerte

Santoña

Recurrir la sentencia. Repetir el juicio

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Iturrioz Malcorra, Manuel

 

19/01/1944

Archivada

 

 

 

Sumarísimo Ordinario

Izaguirre Echeverria, Santiago

 

12/07/1938

Archivada

 

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Izaguirre Tolarechipi, Manuel

 

04/11/1938

Archivada. Clasificado como B. BBTT

 

 

 

Diligencias Previas

Jimenez Grijalba, Mario

 

30/04/1940

Archivada

 

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Juarros Marcos, Feliciano

 

20/07/1939

Archivada. Clasificado como B. BBTT

 

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Laplana Garmendia, Anastasia

Exaltación de la rebelión militar

08/11/1937

6 años y 1 día

San Sebastián

 

 

Sumario

Larrañaga Areso, Ana

 

10/08/1938

Archivada

 

 

 

Información

Larrañaga Larramendi, Jose

 

06/09/1938

Archivada

 

 

 

Información gubernamental

Larumbe Azcune, Faustino

 

29/07/1940

Archivada

 

 

 

Diligencias Previas

Larumbe Esparza, Alejandro

 

07/06/1938

Absolución. Clasificado como B. Campo de concentración

 

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Larumbe Esparza, Francisca

Exaltación de la rebelión militar

10/05/1939

6 años y 1 día

San Sebastián

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Lasa Arcelus, Josefa

 

28/03/1939

Archivada. Destierro

 

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Lasa Irazusta, Jesusa

 

30/04/1938

Archivada

 

 

 

Información gubernamental

Lasa Irazusta, Maria

 

26/03/1938

Archivada

 

 

 

Información gubernamental

Lascurain Iribarren, Valentin

 

07/04/1943

Absolución

Bilbo

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Lascurain Iribarren, Valentin

 

25/06/1943

Absolución

Bilbo

 

 

Sumarísimo Ordinario

Lascurain Iribarren, Valentin

Rebelión militar

03/09/1937

Pena de muerte

Bilbo

30 años

18/09/1937

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Leibar Aramburu, Javier

 

31/05/1955

Archivada

 

 

 

Sumarísimo Ordinario

Leibar Iñurrategui, Felix

 

19/01/1939

Artxibatu. B sailkatu. LLBB

 

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Lema Larumbe, Araceli

Proposición a la rebelión

10/05/1939

1 año y 1 día

San Sebastián

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Lema Larumbe, Clara

Proposición a la rebelión

10/05/1939

2 años y 1 día

San Sebastián

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Lema Larumbe, Pilar

Proposición a la rebelión

25/04/1938

En manos del Tribunal Tutelar de Menores

 

 

 

 

Lesaca Biurrun, Pilar

Abortar

12/02/1945

6 años y 1 día

 

 

 

 

Letamendia Egaña, Pedro

 

16/08/1939

Archivada

 

 

 

Causa

Lete Lete, Josefa

 

25/10/1940

Archivada

Bilbo

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Lizarreta Arana, Jose

Proposición a la rebelión

01/07/1950

25 años

Madril

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Lopez Moreno, Jose

Auxilio a la rebelión

29/11/1938

15 años

Gasteiz

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Lucas Duque, Arcadio

 

10/12/1938

Archivada

 

 

 

Información gubernamental

Macazaga Aduriz, Francisco

 

18/01/1940

Archivada

 

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Macazaga Aduriz, Ignacia

Proposición a la rebelión

26/04/1939

1 año

San Sebastián

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Macazaga Piñeiro, Jesus

 

11/05/1940

Declarado rebelde. Archivada

 

 

 

 

Madurga Jalon, Olegario

 

07/05/1938

Archivada. Clasificado como B. Campo de concentración

 

 

 

Información gubernamental

Marcos Martinez, Jose

Auxilio a la rebelión

 

12 años y 1 día

 

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Marigil Luzuriaga, Gerardo

Espionaje

30/12/1943

6 años

Madril

 

 

Sumarísimo Ordinario

Marigil Luzuriaga, Luis

 

14/01/1938

Absolución

Santander

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Marticorena Arruti, Josefa

 

30/04/1938

 

 

 

 

Información gubernamental

Martinez Gomara, Gabino

Adhesión a la rebelión

14/12/1937

Pena de muerte

Santander

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Martinez Peña, Rogelio

 

00/00/1937

Pena de muerte

Leon

30 años

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Matesanz Benito, Casimira

 

02/04/1939

Archivada

San Sebastián

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Melara Gonzalez, Joaquin

 

09/07/1937

Archivada

 

 

 

Diligencias Previas

Mendizabal Echenique, Joaquin

 

19/10/1938

Archivada

 

 

 

Información gubernamental

Mercero Yarza, Antonio

Auxilio a la rebelión

12/08/1938

6 años y 1 día

San Sebastián

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Mercero Yarza, Fabian

Auxilio a la rebelión

06/04/1938

2 años

Bilbo

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Miner Echeverria, Jose Luis

 

22/04/1939

Archivada. Clasificado como B. BBTT

 

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Minguez Nieto, Silvino

Auxilio a la rebelión

18/06/1942

12 años y 1 día

San Sebastián

 

 

Sumarísimo Ordinario

Miranda Ursantegui, Ramona

 

02/10/1940

Archivada

 

 

 

Información gubernamental

Moncayo Garces, Pilar

 

11/01/1940

Archivada

 

 

 

Diligencias Previas

Moncayo Martinez, Gabriel

 

10/08/1940

Archivada

 

 

 

Causa Sumarísimo

Moreira Losada, Juana

 

20/01/1938

Archivada. Sanción económica

 

 

 

Información

Mugica Eizmendi, Fidel

Impulsar la deserción al extranjero

11/10/1938

4 años

San Sebastián

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Mugica Esnaola, Jeronimo

Desorden público

18/06/1942

2 meses

San Sebastián

 

 

Sumarísimo Ordinario

Mugica Iraola, Juan Antonio

Enseñar cintas nacionalistas

17/03/1944

Archivada

 

 

 

Sumario

Mugica Landaberea, Isabel

 

02/10/1940

Archivada

 

 

 

Información gubernamental

Mugica Liceaga, Manuel

 

18/02/1944

Archivada

 

 

 

Sumarísimo Ordinario

Mugica Muñoa, Elias

 

 

 

 

 

 

 

Muguruza Lujambio, Felix

 

25/04/1939

Archivada. Clasificado como B. BBTT

 

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Novales Roche, Matilde

 

03/05/1938

Archivada

 

 

 

Información

Ocariz Ataun, Emeterio

 

04/11/1938

Archivada. Clasificado como B. BBTT

 

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Ocariz Ataun, Romualdo

 

19/10/1939

Archivada

 

 

 

Información

Ocariz Tarazona, Concepcion

Proposición a la rebelión

02/08/1939

3 años

San Sebastián

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Ochotorena Errauzquin, Eusebio

Auxilio a la rebelión

20/12/1938

15 años

San Sebastián

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Odriozola Oyarzabal, Antonio

 

01/08/1940

Archivada

 

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Olarra Urretavizcaya, Jose

 

18/03/1939

Archivada. Clasificado como B. Campo de concentración

 

 

 

Diligencias Previas

Olloquiegui Zulaica, Fernando

Aceptar el cargo o empleo de los rebeldes

23/02/1940

Inhabilitación de 6 años, 8 meses y 1 día

San Sebastián

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Ormazabal Lasa, Antonio

 

11/07/1939

Archivada

 

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Orradre del Cura, Estanislao

 

04/05/1938

En manos del Tribunal Tutelar de Menores

 

 

 

 

Orradre Lujambio, Maria

 

21/12/1938

Archivada

 

 

 

Información

Ortiz Martinez, Calixta

 

02/06/1938

Archivada

 

 

 

Información gubernamental

Otamendi Olloquiegui, Manuela

 

26/11/1938

Archivada. Destierro

 

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Otaño Oruezabala, Francisco

 

12/11/1943

Archivada

 

 

 

Información gubernamental

Pagola Altuna, Jose

Auxilio a la rebelión

11/12/1937

6 años y 1 día

 

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Pagola Iriarte, Joaquin

 

27/03/1941

Errebelde deklaratu. Artxibatu.

 

 

 

 

Perez de Arrilucea Perez de Arrilucea, Francisco

 

12/12/1938

Archivada

 

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Perez Izarra, Aniana

Proposición a la rebelión

04/11/1938

1 año

San Sebastián

 

 

Sumario

Plagaro Valluerca, Venancio

 

08/05/1939

Archivada

 

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Polo Arrieta, Joaquín

 

08/09/1939

Archivada

 

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Polo Arrieta, Pablo

Rebelión militar

00/00/1938

30 años

 

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Prieto Ortiz, Amparo

 

15/07/1939

Archivada

 

 

 

Diligencias Previas

Puente de la Fuente, Policarpo

 

14/12/1938

Archivada

 

 

 

Información gubernamental

Recondo Mugica, Celestino

 

06/07/1943

Archivada

 

 

 

Sumarísimo Ordinario

Rodriguez Hernandez, Jose

 

26/05/1941

Archivada

 

 

 

Sumarísimo Ordinario

Rodriguez Mazuelas, Feliciano

 

14/01/1938

Archivada. Clasificado como B. Campo de concentración

 

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Rodriguez Perez, Felipe

 

29/12/1937

Archivada

 

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Rodriguez Villegas, Arturo

 

20/02/1939

Archivada. Clasificado como B. Campo de concentración

 

 

 

Expediente gubernamental

Rubio Martinez, Felipe

Rebelión militar

20/06/1938

30 años

San Sebastián

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Ruiz Azurmendi, Juan Maria

Adhesión a la rebelión

08/10/1937

Pena de muerte

Torrelavega

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Ruiz Azurmendi, Manuel

 

16/09/1941

Declarado rebelde. Archivada

 

 

 

 

Ruiz Azurmendi, Vicente

Adhesión a la rebelión

11/02/1938

30 años

Santoña

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Ruiz Goicoechea, Marcelo

 

20/04/1938

Archivada

 

 

 

Información

Sagarna Gurmendi, Jose Ignacio

 

26/02/1942

Declarado rebelde. Archivada

 

 

 

 

Salaverria Echeverria, Isidro

Auxilio a la rebelión

07/12/1937

12 años y 1 día

Santoña

6 años

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Salinas Orradre, Ignacio

Auxilio a la rebelión

03/03/1938

12 años y 1 día

Bilbo

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Samperio Peluaga, Leona

 

12/01/1943

Archivada

 

 

 

Diligencias Previas

Sanchez Suso, Eugenio

 

27/04/1938

Archivada

 

 

 

Información gubernamental

Sanchiz Crespo, Carlos

 

11/08/1939

2 meses

 

 

 

Actuación

Sanchiz Soto, Juan

Rebelión militar

03/11/1937

30 años

Bilbo

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Sanz Sanchez, Luis

Adhesión a la rebelión

17/09/1939

30 años

 

20 años

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Sarasola Llanas, Luis

Rebelión militar

18/08/1942

20 años

Santoña

12 años

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Sarriegui Larburu, Felipe

Rebelión militar

02/02/1943

Archivada

 

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Sarriegui Larburu, Pedro

Auxilio a la rebelión

09/10/1937

12 años y 1 día

San Sebastián

5 años

00/10/1940

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Serrano Garcia, Gregorio

 

10/02/1940

Archivada

 

 

 

Información

Serrano Moreira, Aurora

 

29/12/1938

Archivada

 

 

 

Información gubernamental

Serrano Moreira, Elena

 

05/05/1938

Archivada

 

 

 

Información

Serrano Moreira, Mariano

 

06/03/1940

Archivada

 

 

 

Diligencias Previas

Setien Cortajarena, Ignacio

 

23/07/1940

Absolución

San Sebastián

 

 

Sumarísimo Ordinario

Setien Cortajarena, Teresa

 

23/07/1940

Absolución

San Sebastián

 

 

Sumarísimo Ordinario

Sevillano Idiazabal, Jose Maria

 

04/03/1940

Archivada

 

 

 

Diligencias Previas

Sevillano Idiazabal, Rafael

Adhesión a la rebelión

04/06/1938

30 años

San Sebastián

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Tellechea Lujambio, Eustaquio

Adhesión a la rebelión

10/06/1939

Pena de muerte

Santander

 

 

Sumarísimo Ordinario

Toledo Alberdi, Miguel Jose

 

03/11/1942

Absolución

San Sebastián

 

 

Sumarísimo Ordinario

Turrientes Perez, Jose Maria

Auxilio a la rebelión

06/12/1937

12 años y 1 día

Santoña

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Ubarrechena Iraola, Agustin

 

27/11/1940

Archivada. En manos del Tribunal de Responsabilidades Políticas

 

 

 

Sumarísimo Ordinario

Ugalde Garayalde, Luis

 

14/05/1940

Archivada

 

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Uranga Garmendia, Maximo

Auxilio a la rebelión

30/06/1938

12 años y 1 día

Bilbo

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Uria Alberdi, Juan Jose

 

10/08/1938

Archivada

 

 

 

Información gubernamental

Usabiaga Jauregui, Marcelo

Rebelión militar

16/06/1945

20 años y 1 día

San Sebastián

 

 

Sumarísimo

Usabiaga Jauregui, Marcelo

Adhesión a la rebelión

10/04/1940

30 años

Valentzia

 

 

Sumarísimo

Uzcudun Beñaran, Federico

Auxilio a la rebelión

29/11/1937

12 años y 1 día

Santoña

2 años

13/09/1943

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Velez Achucarro, Jose

Proposición a la rebelión

06/12/1939

12 años

 

10 meses

30/03/1944

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Velez Achucarro, Jose

 

31/03/1939

Archivada. Clasificado como A. Oficina de reclutamiento

 

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Vicente Ibañez, Isabel

 

09/07/1939

Multa de 100 pesetas

 

 

 

Información

Vicuña Ferrero, Consuelo

 

28/11/1938

Archivada

 

 

 

Información gubernamental

Videgui Ocharte, Jose Luis

 

25/01/1944

Archivada

 

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Vila Yarza, Jose

 

06/11/1942

Absolución

 

 

 

Sumarísimo Ordinario

Villalba Gonzalez, Santiago

Auxilio a la rebelión

17/01/1939

20 años

Leon

Absolución

12/05/1939

Sumarísimo

Yarza Iradi, Jose

Auxilio a la rebelión

23/10/1937

12 años y 1 día

Santoña

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Zaldua Vergara, Jose Maria

 

08/02/1940

Archivada

 

 

 

Diligencias Previas

Zamora Iribarren, Jose Maria

 

02/08/1939

1 mes

 

 

 

Kausa/Causa

Zapiain Elizondo, Francisco

Proposición a la rebelión

20/04/1939

1 año y 3 meses. Clasificado como B. BBTT

San Sebastián

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Zapiain Iraola, Jose

 

05/05/1944

Archivada

 

 

 

Sumarísimo Ordinario

Zapiain Portugal, Julian

 

12/06/1940

Archivada

 

 

 

Diligencias Previas

Zozaya Errotaberea, Juan Simon

 

31/01/1940

Archivada

 

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Zubeldia Araquistain, Fernando

Declaraciones subversivas

24/11/1944

Archivada

 

 

 

Sumarísimo

Zubeldia Araquistain, Fernando

 

05/11/1938

Archivada. Clasificado como B. BBTT

 

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Zubeldia Urrestarazu, Lucas

Auxilio a la rebelión

20/04/1940

12 años y 1 día

Leon

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Zubillaga Usabiaga, Leonor

 

26/09/1938

Multa de 200 pesetas

 

 

 

Información gubernamental

Zubiria Fica, Gregorio

Adhesión a la rebelión

02/09/1937

Pena de muerte

Bilbo

30 años

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Zugasti Sarasola, Jose

 

20/07/1939

Archivada

 

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

Zuriarrain Exposito, Gregorio

Auxilio a la rebelión

12/01/1938

12 años y 1 día

 

 

 

Procedimiento Sumarísimo de Urgencia

 

 

 

[229] Barruso, P., 2005.

[230] Berdugo Gomez de la Torre, I., 1980, pp. 97-128.

[231] Boletin Oficial de la Junta de Defensa Nacional de España, n° 3, Burgos, del 30 de julio de 1936.

[232] Barruso, P., 2005.

[233] AGMG, “Orden General para la clasificación de prisioneros y presentados”, Salamanca, 11 de marzo de 1937.

[234] NUÑEZ DIAZ-BALART, M. (2010). Una benevolencia contradictoria. Los mecanismos de integración de los presos políticos en el Franquismo. Berceo, 159, 183-204.

[235] AIRMN, Causa 8733/39.

[236] Torres Fabra, R. C., 2017, pp. 37-56.

[237] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[238] AIRMN, 2197/39 Diligencias previas.

[239] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[240] HUA / AMH // A-3-52 (H107). Registro de comunicaciones (salida de documentos), 1937.

[241] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[242] AIRMN, 598/38 Información.

[243] AGMG, caja 447, expediente 9847.

[244] DEAH / EHDSS // DEAH/F06.091//2346/002-01[f.54v,n°34/B,1888-04-18.

[245] AIRMN, 2193/39 Diligencias previas.

[246] DEAH / AHDSS // sig. DEAH/F06.091//2346/003-01 (f.131v,n°89/B,1898-12-26).

[247] HUA / AMH // A-1-45 (H43). Libro de actas del Ayuntamiento, 1927-1931.

[248] HUA / AMH // A-1-47 (H45). Libro de actas del Ayuntamiento, 1933.

[249] HUA / AMH // A-3-57 (H112). Oficios (Registro de salida de documentos), 1941 jul. - dic..

[250] AIRMN, 1296/38 Sumarísimo de urgencia.

[251] CDMH, Tribunal Nacional de Responsabilidades Políticas; Tribunal Nacional de Responsabilidades Políticas; 75/00184.

[252] Las Merindades en la memoria, octubre de 2017. Milicianos del Octubre A-L. https://lasmerindadesenlamemoria.wordpress.com/2011/10/26/milicianos-del-octubre-a-l/.

[253] CDMH, sig. DNSD-SECRETARIA, FICHERO, 1, A0013766.

[254] CDMH, sig. TERMC_2569.

[255] Egaña, I., 1998.

[256] CDMH, sig. TERMC_2569.

[257] Fundación Pablo Iglesias.

[258] CDMH, sig. TERMC_2569.

[259] AGMG, caja 301958, expediente 10315.

[260] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[261] HUA / AMH // A-1-47 (H45). Libro de actas del Ayuntamiento, 1933.

[262] HUA / AMH // A-1-49 (H47). Libro de actas del Ayuntamiento, 1936/01/11 - 1938/12/23.

[263] HUA / AMH // A-1-47 (H45). Libro de actas del Ayuntamiento, 1933.

[264] EAH / AHE // Sección, Político Social; Subsección, Bilbao; Signatura, 0102_018.

[265] HUA / AMH // A-3-52 (H107). Registro de comunicaciones (salida de documentos), 1937.

[266] AIRMN, 4085 Sumarísimo Ordinario.

[267] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[268] HUA / AMH // E-5-II-28. Guerra de 1936. Informes (filiaciones políticas, sociales...) sobre vecinos de Hernani, 1936 - ...

[269] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[270] CDMH, sig. DNSD-SECRETARIA,FICHERO,1,A0021061.

[271] Archivo Histórico Provincial de Burgos, expediente penitenciario.

[272] GPAH / AHPG // sig. GEZ02833_0011.

[273] AIRMN, 14324 Sumarísimo ordinario.

[274] AIRMN, 3405/40 Sumarísimo de urgencia.

[275] GPAH / AHPG // sig. GEZ 03639_0002.

[276] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[277] AIRMN, 81/37 Procedimiento Sumarísimo.

[278] Buces, J. & Querejeta, E., 2016.

[279] AIRMN, 108 Procedimiento sumarísimo de urgencia.

[280] CDMH, sig. PS_SANTANDER_D_Carp.26_Exp.3.

[281] AIRMN, 108 Procedimiento sumarísimo de urgencia.

[282] AIRMN, 3144/40 Procedimiento sumarísimo.

[283] Dirección General de Seguridad.

[284] GPAH / AHPG // sig. GEZ3647-8.

[285] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[286] CDMH, sig. DNSD-SECRETARÍA, FICHERO, 4, A0132340.

[287] HUA / AMH // E-5-II-27/*.

[288] TMT3, 3941/40 Sumarísimo de urgencia.

[289] AIRMN, 848/38 Información.

[290] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[291] HUA / AMH // A-3-52 (H107). Registro de comunicaciones (salida de documentos), 1937.

[292] CDMH, sig. DNSD-SECRETARIA, FICHERO, 2, A0039946.

[293] AIRMN, 22437 Procedimiento sumarísimo de urgencia y 16118 Sumarísimo de urgencia.

[294] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[295] AIRMN, 17/37 Procedimiento sumarísimo de urgencia.

[296] HUA / AMH // A-3-52 (H107). Registro de comunicaciones (salida de documentos), 1937.

[297] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[298] AIRMN, 846/38 Información gubernamental

[299] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[300] AIRMN, 3177/40 Sumarísimo de urgencia.

[301] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[302] AIRMN, 11087/38 Procedimiento sumarísimo de urgencia.

[303] CDMH, sig. DNSD-SECRETARIA, FICHERO, 2, A0066669.

[304] AIRMN, 11087/38 Procedimiento sumarísimo de urgencia.

[305] Ibidem.

[306] AGA, ficha penitenciaria.

[307] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[308] CDMH, sig. DNSD-SECRETARIA, FICHERÜ,3,A0096158.

[309] HUA / AMH // A-3-52 (H107). Registro de comunicaciones (salida de documentos), 1937.

[310] Egaña, I., 1998.

[311] AIRMN, 1241/38 Causa sumarísima de urgencia.

[312] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[313] AIRMN, 782/47 Sumarísimo Ordinario.

[314] Jimenez de Aberasturi, J. C., 2006.

[315] AIRMN, 782/47 Sumarísimo Ordinario.

[316] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[317] HUA / AMH // A-3-53 (H108). Registro de comunicaciones (salida de documentos), 1938.

[318] Egaña, I., 1998.

[319] AIRMN, 1325/38 Sumarísimo de urgencia.

[320] AGA, ficha penitenciaria.

[321] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[322] Egaña, I., 1998.

[323] AIRMN, 102/37 Procedimiento sumarísimo de urgencia.

[324] AGA, ficha penitenciaria.

[325] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[326] CDMH, sig. DNSD-SECRETARÍA, FICHERO, 4, A0121595.

[327] CDMH, sig. DNSD-SECRETARIA, FICHERO, 4, A0121575.

[328] AIRMN, 12681 Sumarísimo de urgencia.

[329] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[330] CDMH, sig. DNSD-SECRETARÍA, FICHERO, 4, A0121598.

[331] FPEV, sig. JCGG_S_0997.

[332] TMT3, 1552/37. Sumarísimo de urgencia.

[333] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[334] Egaña, I., 1998.

[335] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[336] CDMH, sig. DNSD-SECRETARIA, FICHERO, 4, A0127409.

[337] CDMH, sig. DNSD-SECRETARÍA, FICHERO, 4, A0127410.

[338] Egaña, I., 1998.

[339] CDMH, sig. DNSD-SECRETARIA, FICHERO, 4, A0127408.

[340] AIRMN, 3721/40 Sumarísimo ordinario.

[341] AGA, ficha penitenciaria.

[342] Arizabaleta Gantxegi, I., 2020.

[343] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[344] Egaña, I., 1998.

[345] AIRMN, 1192/38 Información gubernamental.

[346] HUA / AMH // A-1-49 (H47). Libro de actas del Ayuntamiento, 1936/01/11 - 1938/12/23.

[347] Errazkin Agirrezabala, M., 2013.

[348] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[349] CMDH, sig. DNSD-SECRETARÍA, FICHERO, 4, A0149489.

[350] HUA / AMH // A-3-52 (H107). Registro de comunicaciones (salida de documentos), 1937.

[351] AIRMN, 3279 Sumarísimo de urgencia.

[352] HUA / AMH // A-3-54 (H109). Registro de comunicaciones (salida de documentos), 1939.

[353] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[354] HUA / AMH // A-3-52 (H107). Registro de comunicaciones (salida de documentos), 1937.

[355] AIRMN, 2513/38 Sumarísimo de urgencia.

[356] BOE, n° 295, 21 de octubre de 1940, página 7240.

[357] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[358] HUA / AMH // A-3-52 (H107). Registro de comunicaciones (salida de documentos), 1937.

[359] CDMH, sig. DNSD-SECRETARIA, FICHERO, 5, A0179714.

[360] CDMH, sig. DNSD-SECRETARIA, FICHERO, 5, A0179713.

[361] AIRMN, 1068 Sumarísimo de urgencia.

[362] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[363] Egaña, I., 1998.

[364] HUA / AMH // A-3-57 (H112). Oficios (Registro de salida de documentos), 1941 jul. - dic.

[365] AGMG, caja 304262, expediente 2758.

[366] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[367] AIRMN, 845/37 Información gubernamental.

[368] AGMG, caja 302132, expediente 21213.

[369] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[370] AIRMN, 1612/37 Procedimiento sumarísimo de urgencia.

[371] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[372] Egaña, I., 1998.

[373] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[374] GPAH / AHPG // sig. GEZ02838_0081.

[375] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[376] AIRMN, 75 Causa Sumarísima.

[377] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[378] CDMH, sig. DNSD-SECRETARÍA, FICHERO, 9, C0009482.

[379] Gaceta de la República, año 1937, n° 7, página 361.

[380] Boletín Oficial del Instituto de Carabineros, año 1938, n° 14, página 191

[381] Su ficha penitenciaria manifiesta que estuvo viviendo en el caserío Baiona de Zumaia, y como estuvo en prisión provisional y fue juzgado en Madrid es posible que el caserío fuera el lugar de residencia de su esposa María Ignacia.

[382] AGA, ficha penitenciaria.

[383] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[384] AIRMN, 192/37 Procedimiento sumarísimo de urgencia.

[385] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[386] AIRMN, 820/38 Información.

[387] AIRMN, 3640/40 Sumarísimo Ordinario.

[388] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936

[389] Testimonio familiar.

[390] CDMH, sig. DNSD-SECRETARIA, FICHERO, 12, C0131314.

[391] AIRMN, 5217/39 Sumarísimo Ordinario.

[392] Testimonio familiar.

[393] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[394] BPAH / AHPB // Expediente penitenciario de Joaquin Celayeta Escalante.

[395] Testimonio familiar.

[396] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[397] EAH / AHE // Sección, Político Social; Subsección, Bilbao; Signatura, 0046_006.

[398] HUA / AMH // A-3-62 (H117). Registro de salida de comunicaciones, 1944 ene. - jun.

[399] Diario oficial del Ministerio de Defensa Nacional, Barcelona, 1 de octubre de 1938, n° 254, página 8.

[400] Testimonio familiar.

[401] Testimonio familiar.

[402] AIRMN, 108/44 Información.

[403] Testimonio familiar.

[404] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[405] CDMH, sig. DNSD-SECRETARÍA, FICHERO, 12, C0137607.

[406] CDMH, sig. DNSD-SECRETARÍA, FICHERO, 12, C0137610.

[407] Base de datos de Aranzadi.

[408] Rilova Pérez, I., 2016. En otras fuentes se menciona el 16 de septiembre.

[409] AIRMN, 20749/38 Sumarísimo de urgencia.

[410] Arizabaleta Gantxegi, I., 2020.

[411] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[412] CDMH, sig. DNSD-SECRETARÍA, FICHERO, 12, C0156936.

[413] AIRMN, 1204/37 Procedimiento sumarísimo de urgencia.

[414] CDMH, sig. DNSD-SECRETARIA, FICHERO, 29, G0176881.

[415] CDMH, sig. DNSD-SECRETARIA, FICHERO, 29, G0176912.

[416] CDMH, sig. DNSD-SECRETARIA, FICHERO, 29, G0275573.

[417] AGA, ficha penitenciaria.

[418] Memoria Histórica Ferroviaria. Depuración [base de datos].

[419] 78/37 Sumarísimo de urgencia.

[420] AGMInterior, Expediente penitenciario El Dueso, Palmiro Garcia Cotillo.

[421] Archivo Histórico Provincial de Santander.

[422] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[423] AIRMN, 2339/39 Diligencias previas.

[424] Egaña, I., 1998.

[425] AIRMN, 12/37 Procedimiento sumarísimo de urgencia.

[426] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[427] AIRMN, 829/38 Información.

[428] AIRMN, 50/37 Procedimiento sumarísimo de urgencia.

[429] Esto le influyó porque a ya que sus antecedentes políticos tampoco le habrían ayudado a buscar trabajo. En el año 1956 fuera detenido en Donostia-San Sebastián por robo, a causa de lo cual fue condenado a una pena de prisión de 6 años.

[430] Arizabaleta Gantxegi, I., 2020.

[431] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[432] Egaña, I., 1998.

[433] AIRMN, 80138 Información.

[434] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[435] AIRMN, 65/37 Procedimiento sumarísimo de urgencia.

[436] Apaolaza Avila, U., 2003.

[437] AIRMN, 20749/39 Sumarísimo de urgencia.

[438] AIRMN, 184/41 Sumario ordinario.

[439] CDMH, sig. RRPP_75.184.

[440] AIRMN, 20145/39 Procedimiento sumarísimo de urgencia.

[441] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[442] Egaña, I., 1998.

[443] AGMG, caja 302594, expediente 45713.

[444] GPAH / AHPG // sig. GEZ02831_0055.

[445] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[446] Bigarren Errepublikako Emaitzak. Gipuzkoa.eus.

[447] AIRMN, 4041/41 Sumarísimo ordinario.

[448] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[449] AIRMN, 808/38 Información gubernamental.

[450] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[451] CDMH, sig. DNSD-SECRETARIA,FICHERO,17,E0020459.

[452] CDMH, sig. DNSD-SECRETARIA,FICHERO,17,E0020457.

[453] CDMH, sig. DNSD-SECRETARIA, FICHERO, 17, E0020460.

[454] CDMH, sig. DNSD-SECRETARIA, FICHERO, 17, E0020458.

[455] AIRMN, 1053/37 Procedimiento sumarísimo de urgencia.

[456] HUA / AMH // A-3-56 (H111). Registro de comunicaciones (salida de documentos), 1941 ene. - jun.

[457] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[458] CDMH, sig. DNSD-SECRETARÍA, FICHERO, 17, E0040620.

[459] GPAH / AHPG // sig. GEZ02836_0017.

[460] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[461] AIRMN, 2917/38 Sumarísimo de urgencia.

[462] AGA, ficha penitenciaria.

[463] CDMH, sig. RRPP_75.184.

[464] CDMH, sig. DNSD-SECRETARIA, FICHERO, 20, F0106353.

[465] CDMH, sig. DNSD-SECRETARIA, FICHERO, 20, F0106362.

[466] CDMH, sig. DNSD-SECRETARÍA, FICHERO, 20, F0104400.

[467] AIRMN, 811/38 Información gubernamental.

[468] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[469] AIRMN, 3389 Sumarísimo Ordinario.

[470] CDMH. sig. DNSD-SECRETARÍA, FICHERO, 21, F0142761.

[471] AIRMN, 12405/38 Procedimiento sumarísimo de urgencia.

[472] AIRMN, 3389 Sumarísimo ordinario.

[473] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[474] AIRMN, 842/38 Información gubernamental.

[475] AIRMN, 1515/37 Procedimientos sumarísimo de urgencia.

[476] Buces, J. & Querejeta, E., 2016.

[477] Su hermano Marciano Garces Aguado fue miliciano del batallón Dragones y tras ser herido en las cumbres del Intxorta falleció en el hospital de Amorebieta-Etxano el 23/04/1937.

[478] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[479] CDMH, sig. DNSD-SECRETARÍA,FICHERO,22,G0027811.

[480] CDMH, sig. DNSD-SECRETARÍA,FICHERO,22,G0027817.

[481] GPAH / AHPG // sig. GEZ02837_0062.

[482] Memoria Histórica Ferroviaria. Depuración [base de datos].

[483] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[484] CDMH, sig. DNSD-SECRETARÍA,FICHERO,24,G0088908.

[485] AIRMN, 798/38 Información gubernamental.

[486] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[487] Egaña, I., 1998.

[488] HUA / AMH // A-3-52 (H107). Registro de comunicaciones (salida de documentos), 1937.

[489] AIRMN, causa 0.

[490] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[491] CDMH, sig. DNSD-SECRETARIA, FICHERO, 24, G010724.

[492] AIRMN, 1284/38 Procedimiento sumarísimo de urgencia.

[493] Ibidem.

[494] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[495] AIRMN, 1407/37 Procedimiento sumarísimo de urgencia.

[496] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936 / CDMH, sig. DNSD-SECRETARÍA, FICHERO, 25, G0151245.

[497] CDMH, sig. DNSD-SECRETARÍA, FICHERO, 25, G0151176.

[498] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[499] Unidad: diario de combate nacional-socialista. 30 de septiembre de 1937.

[500] AIRMN, 1144/37 Sumarísimo.

[501] EAH / AHE // Gurseko fitxak; Fichas de Gurs.

[502] AIRMN, 4034 Sumarísimo ordinario.

[503] AIRMN, 3229/40 Sumarísimo de urgencia.

[504] AGA, ficha penitenciaria.

[505] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[506] CDMH, sig. DNSD-SECRETARÍA,FICHERO,28,G0228897; EAH / AHE // Nominas de batallones, CAJA 56 EXPTE 1.

[507] HUA / AMH // A-3-56 (H111). Registro de comunicaciones (salida de documentos), 1941 ene. - jun.

[508] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[509] CDMH, sig. DNSD-SECRETARIA, FICHERO, 28, G0233756.

[510] CDMH, sig. DNSD-SECRETARIA, FICHERO, 28, G0233755.

[511] AGMG, caja 65, expediente 9139.

[512] Base de datos Aranzadi.

[513] 13011/42. Diligencias previas.

[514] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[515] CDMH, sig. DNSD-SECRETARÍA,FICHERO,29,G0273911.

[516] CDMH, sig. PS_SM_PSET_200.

[517] AIRMN, 808/38 Inf Gub.

[518] AIRMN, 5215/39 Sumarísimo Ordinario.

[519] Federación Anarquista Ibérica.

[520] CDMH, sig. DNSD-SECRETARÍA, FICHERO, 29, G0275798.

[521] AIRMN, 23/37 Procedimiento sumarísimo de urgencia.

[522] Base de datos de Aranzadi.

[523] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[524] HUA / AMH // A-1-49 (H47). Libro de actas del Ayuntamiento, 1936 ene. 11 - 1938 dic. 23.

[525] Egaña, I., 1998.

[526] HUA / AMH // A-3-52 (H107). Registro de comunicaciones (salida de documentos), 1937.

[527] AIRMN, 15724/38 Sumarísimo de urgencia.

[528] AGA, ficha penitenciaria.

[529] BOE, n° 75, del 16 de marzo de 1943, página 2414.

[530] Fundación Pablo Iglesias.

[531] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[532] AIRMN, 4177/42 Sumario Ordinario.

[533] AIRMN, 186/50 Sumarísimo Ordinario.

[534] Testimonio de Regina Gorrotxategi Miranda, Ahotsak.

[535] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[536] CDMH, sig. DNSD-SECRETARÍA, FICHERO, 29, G0278007.

[537] CDMH, sig. DNSD-SECRETARÍA, FICHERO, 29, G0278004.

[538] Revista Euzkadi, del 28 de noviembre de 1936.

[539] AIRMN, 1149/43 Sumarísimo Ordinario.

[540] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[541] CDMH, sig. DNSD-SECRETARÍA, FICHERO, 29, G0287259.

[542] AIRMN, 2228/39 Sumarísimo de urgencia.

[543] CDMH, sig. TERMC, FICHERO, 71, 2317674.

[544] Así aparecen su nombre y apellidos en el censo de Hernani, y sus dos hijos llevan los apellidos Guzmán López. Pero en el libro Mujeres en el exilio republicano de 1939 (2021) la mencionan como Trinidad Moreno Abanades.

[545] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[546] La carta ha sido transcrita tal y como la escribieron, con los errores incluidos.

[547] CDMH, sig. PS_MADRID_2371_DARIO_GUZMAN_BENEDICTO.

[548] CDMH, sig. DNSD-SECRETARÍA, FICHERO, 30, G0323667 / G0323668.

[549] AIRMN, 1691/37 Procedimiento sumarísimo de urgencia.

[550] AIRMN, 2071 Procedimiento sumarísimo de urgencia.

[551] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[552] AIRMN, 1246/38 Sumarísimo de urgencia.

[553] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[554] AIRMN, 129/28 Sumarísimo de urgencia.

[555] GPAH / AHPG // sig. GEZ02847_0037.

[556] AIRMN, 3558/40 Sumarísimo de urgencia.

[557] Egaña, I., 1998.

[558] EAH / AHE.

[559] GPAH / AHPG // sig. GEZ02847_0041.

[560] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[561] Egaña, I., 1998.

[562] AIRMN, 3073/38 Causa Sumarísima de Urgencia.

[563] AIRMN, 592/38 Información.

[564] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[565] La Voz de Guipuzcoa, del 30 de abril de 1931 y del 21 de enero de 1932.

[566] CDMH, sig. PS_SAN_O_C0056_EXP0017 eta PS_SAN_O_C0046_EXP0004.

[567] CDMH, sig. SE MASONERIA_B_C0526_EXP00063.

[568] CDMH, sig. TERMC_MASONERIA_EXP20055.

[569] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[570] AIRMN, 1137/37 Procedimiento Sumarísimo de Urgencia.

[571] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[572] Egaña, I., 1998.

[573] AIRMN, 11128/39 Diligencias previas.

[574] AIRMN, 3111/40 Diligencias previas.

[575] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[576] AIRMN, 1002/37 Diligencias previas.

[577] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[578] CDMH, sig. PS_BIL_C0123_EXP0006.

[579] HUA / AMH // A-3-52 (H107). Registro de comunicaciones (salida de documentos), 1937.

[580] AIRMN, 696/38 Sumarísimo Ordinario.

[581] AGA, ficha penitenciaria.

[582] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[583] Registro civil de San Ildefonso, sección 3, libro 31, página 54.

[584] Arizabaleta Gantxegi, I., 2020.

[585] Íbidem.

[586] AIRMN, 54/37 Procedimiento sumarísimo de urgencia.

[587] AIRMN, 3379/39 Sumarísimo Ordinario.

[588] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[589] AIRMN, 12365/38 Procedimiento sumarísimo de urgencia.

[590] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[591] AIRMN, 255/38 Diligencias previas.

[592] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[593] GPAH / AHPG // sig. GEZ02847_0072.

[594] GPAH / AHPG // sig. GEZ03626_0004.

[595] Egaña, I., 1998.

[596] AGA, Ficha penitenciaria.

[597] AIRMN, 13709/38 Causa sumarísima de urgencia.

[598] AGA, Ficha penitenciaria.

[599] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[600] AIRMN, 786/38 Gobernu Informazioa. / AIRMN, 786/38 Información gubernamental.

[601] GPAH / AHPG // sig. GEZ02848_0012.

[602] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[603] AIRMN, 37/38 Sumarísimo de urgencia.

[604] EAH / AHE // sig. LEG 289 DOC 56 ARCH 20.

[605] AIRMN, 909/37 Procedimiento sumarísimo de urgencia.

[606] AIRMN, 16118/38 Procedimiento sumarísimo de urgencia.

[607] AGA, Ficha penitenciaria.

[608] EAH / AHE // sig. LEG 289 DOC 56 ARCH 20.

[609] AIRMN, 186/50 Sumarísimo Ordinario.

[610] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[611] Aizpuru, M., 2015.

[612] Revista Euzkadi, del 28 de noviembre de 1936.

[613] AIRMN, 2724/38 Sumarísimo de urgencia.

[614] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[615] Egaña, I., 1998.

[616] AIRMN, 1330/39 Diligencias previas.

[617] AGA, Fichas penitenciarias.

[618] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[619] AIRMN, 1167/38 Sumarísimo de urgencia.

[620] HUA / AMH // A-3-56 (H111). Registro de comunicaciones (salida de documentos), 1941 ene. - jun.

[621] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[622] AIRMN, 771/38 Información gubernamental.

[623] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[624] AIRMN, 771/38 Información.

[625] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[626] Base de datos de Aranzadi.

[627] AIRMN, 2221/39 Sumarísimo de urgencia.

[628] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[629] HUA / AMH // A-3-52 (H107). Registro de comunicaciones (salida de documentos), 1937.

[630] AIRMN, 1016/38 Información gubernamental.

[631] HUA / AMH // A-3-54 (H109). Registro de comunicaciones (salida de documentos), 1939.

[632] AGA, ficha penitenciaria.

[633] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[634] Diario Oficial del Ministerio de Guerra, n° 197, del 30 de septiembre de 1936.

[635] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[636] Egaña, I., 1998.

[637] Boletín Oficial del Instituto de Carabineros, año 1938, n° 21, página 251.

[638] Vargas Alonso, F. M., 2015.

[639] Se han creado dos obras sobre este caso: el libro “La estación espía. Las claves de la derrota de los nazis en los Pirineos" de Ramon. J. Campo o el documental “Juego de espias".

[640] GPAH / AHPG // sig. GEZ03594_0048.

[641] TMT1, 118.358. Sumarísimo Ordinario.

[642] AGA, Ficha penitenciaria.

[643] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[644] Egaña, I., 1998.

[645] AIRMN, 598/37 Procedimiento sumarísimo de urgencia.

[646] HUA / AMH // E-5-I-35. Documentación referente a los Reemplazos, 1938 - 1939: movilización militar...

[647] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[648] AIRMN, 483/37 Procedimiento sumarísimo de urgencia.

[649] Egaña, I., 1998.

[650] AIRMN, 483/37 Procedimiento sumarísimo de urgencia.

[651] AIRMN, 754/37 Sumario.

[652] GPAH / AHPG // sig. GEZ03665_0032.

[653] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[654] AIRMN, 200/37 Procedimiento Sumarísimo de Urgencia.

[655] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[656] Base de datos de Aranzadi.

[657] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[658] AIRMN, 444 Información Gubernamental.

[659] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[660] AIRMN, 1599/38 Procedimiento Sumarísimo de Urgencia.

[661] Egaña, I., 1998. Otras fuentes indican que se inscribió al batallón marxista o anarquista llamado “Alcorcha”. Es raro teniendo en cuenta sus antecedentes políticos y que algunos milicianos mataron a su hermano Ramón.

[662] AIRMN, 1599/38 Procedimiento Sumarísimo de Urgencia.

[663] GPAH / AHPG // sig. GEZ02829_0082.

[664] BOE, número 202, página 5035, 20 de julio de 1940.

[665] AIRMN, 11317/38 Procedimiento Sumarísimo de Urgencia.

[666] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[667] AIRMN, 2333/38 Procedimiento Sumarísimo de Urgencia.

[668] AIRMN, 3283 Sumarísimo Ordinario.

[669] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[670] HUA / AMH // A-3-54 (H109). Registro de comunicaciones (salida de documentos), 1939.

[671] EAH / AHE // Sección, Político Social; Subsección, Bilbao; Signatura, 0046_006.

[672] HUA / AMH // A-1-49 (H47). Libro de actas del Ayuntamiento, 1936/01/11 - 1938/12/23. Acta de la sesión celebrada el 23 de febrero de 1936.

[673] Egaña, I., 1998.

[674] AIRMN, 2228/39 Diligencias Previas.

[675] GPAH / AHPG // sig. GEZ02831_0077.

[676] GPAH / AHPG // sig. GEZ03623_0022.

[677] Tenía 32 años en 1938.

[678] AIRMN, 1326/38 Procedimiento Sumarísimo de Urgencia.

[679] GPAH / AHPG // sig. GEZ02831_0113.

[680] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[681] HUA / AMH // A-3-52 (H107). Registro de comunicaciones (salida de documentos), 1937.

[682] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[683] AGA.

[684] AIRMN, 4064/41 Sumarísimo Ordinario

[685] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[686] AIRMN, 4046/41 Sumarísimo Ordinario.

[687] HUA / AMH // A-3-52 (H107). Registro de comunicaciones (salida de documentos), 1937.

[688] HUA / AMH // A-3-55 (H110). Registro de comunicaciones (salida de documentos), 1940.

[689] Ibidem.

[690] AGA.

[691] AIRMN, 1149/43 Sumario Ordinario. Ver biografía de Juan Goya.

[692] GPAH / AHPG // sig. GEZ03615_0036.

[693] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[694] AIRMN, 22703/38 Procedimiento Sumarísimo de Urgencia.

[695] HUA / AMH // A-3-54 (H109). Registro de comunicaciones (salida de documentos), 1939.

[696] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[697] HUA / AMH // A-3-53 (H108). Registro de comunicaciones (salida de documentos), 1938.

[698] Egaña, I., 1998.

[699] AIRMN, 1086/38 Procedimiento Sumarísimo de Urgencia.

[700] HUA / AMH // A-3-54 (H109). Registro de comunicaciones (salida de documentos), 1939.

[701] NAO / AGN // sig. TRP_SENTENCIAS_Lb1_N342.

[702] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[703] AIRMN, 1398/38 Información.

[704] CDMH, sig. SM PSET 111.

[705] Egaña, I., 1998.

[706] AIRMN, 2385/37 Procedimiento Sumarísimo de Urgencia.

[707] GPAH / AHPG // sig. GEZ02832_0080.

[708] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[709] HUA / AMH // A-3-52 (H107). Registro de comunicaciones (salida de documentos), 1937.

[710] TMT3, 1552/37. Procedimiento Sumarísimo de Urgencia.

[711] HUA / AMH // A-3-56 (H111). Registro de comunicaciones (salida de documentos), 1941 ene. - jun.

[712] Erroldan Pedro José.

[713] CDMH, sig. PS_SANTANDER_D_Carp.26_Exp.3.

[714] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[715] AIRMN, 2487/38 Diligencias Previas.

[716] Arizabaleta Gantxegi, I., 2020.

[717] AIRMN, 16044/40 Procedimiento Sumarísimo de Urgencia.

[718] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[719] EAH / AHE // Sección, Político Social; Subsección, Bilbao; Signatura, 0046_006.

[720] CDMH, sig. PS_SANTANDER_D_Carp.26_Exp.3.

[721] Diario oficial del Ministerio de Defensa, año 1938, núm. 276, pág. 334.

[722] AIRMN, 2190/39 Causa Sumarísima de Urgencia.

[723] AHN, sig. FC-CAUSA_GENERAL,1334,Exp.24.

[724] HUA / AMH // A-3-52 (H107). Registro de comunicaciones (salida de documentos), 1937.

[725] HUA / AMH // E-5-I-36. Documentación referente a Reemplazos, 1940. Movilización militar...

[726] HUA / AMH // A-3-52 (H107). Registro de comunicaciones (salida de documentos), 1937.

[727] GPAH / AHPG // sig. GEZ02777_0134.

[728] AIRMN, 480/38 Información.

[729] HUA / AMH // E-5-I-36. Documentación referente a Reemplazos, 1940. Movilización militar...

[730] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[731] Ibidem.

[732] Egaña, I., 1998.

[733] AIRMN, 1120/43 Sumarísimo Ordinario.

[734] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[735] AIRMN, 1261/37 Procedimiento Sumarísimo de Urgencia.

[736] AIRMN, 3739/40 Expediente Judicial.

[737] El Colegio de Mexico, 2000, pp. 413-438.

[738] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[739] Egaña, I., 1998.

[740] AIRMN, 13609/38 Procedimiento Sumarísimo de Urgencia.

[741] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[742] CDMH, sig. PS-SECCION_MILITAR_PSET, C.114, F.625.

[743] AIRMN, 2012/39 Procedimiento Sumarísimo de Urgencia.

[744] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[745] EAH / AHE // Sección, Político Social; Subsección, Bilbao; Signatura, 0046_006.

[746] CDMH, sig. PSET_138.

[747] HUA / AMH // A-3-53 (H108). Registro de comunicaciones (salida de documentos), 1938.

[748] AIRMN, 16364/38 Procedimiento Sumarísimo de Urgencia.

[749] Altsasu Memoria.

[750] Errazkin Agirrezabala, M., 2013.

[751] AGA, ficha carcelaria.

[752] CDMH, sig. PS_BIL_C0088_EXP0002.

[753] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[754] CDMH, sig. PS_SERIE_MILITAR_C5405.

[755] CDMH, sig. PS_BIL_C0036_EXP0005.

[756] AIRMN, 2092 Diligencias Previas.

[757] AIRMN, 800 Información gubernamental.

[758] Memoria Histórica Ferroviaria. Depuración [Base de datos].

[759] AIRMN, 575/43 Sumario Ordinario.

[760] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[761] Egaña, I., 1998.

[762] HUA / AMH // A-3-52 (H107). Registro de comunicaciones (salida de documentos), 1937.

[763] AIRMN, 3318 Sumarísimo Ordinario.

[764] AIRMN, 1629/38 Procedimiento Sumarísimo de Urgencia.

[765] HUA / AMH // A-1-50 (H48). Libro de Actas del Ayuntamiento, 1939/01/13 - 1942/12/23.

[766] HUA / AMH // 1.2.2. Registro de comunicaciones y oficios. Registro de comunicaciones, 1949.

[767] AIRMN, 3062/37 Procedimiento Sumarísimo de Urgencia.

[768] AIRMN, 1194/38 Información gubernamental.

[769] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[770] AIRMN, 1324/38 Procedimiento Sumarísimo de Urgencia.

[771] BOE, número 203, página 7088, 22 de julio de 1943.

[772] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[773] EAH / AHE // Atala, Político Social; Azpiatala, Bilbao; Signatura, 0074_011 / Sección, Político Social; Subsección, Bilbao; Signatura, 0074_011.

[774] AIRMN, 1075/37 Procedimiento Sumarísimo de Urgencia.

[775] Ontañon Toca, A., 2003.

[776] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[777] AIRMN, 1079-41 Expediente judicial.

[778] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[779] AIRMN, 17692/38 Procedimiento Sumarísimo de Urgencia.

[780] AHPCadiz, Expediente penitenciario, Caja 29299, Exp 3.

[781] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[782] AIRMN, 1290/38 Información.

[783] CDMH, Tribunal Nacional de Responsabilidades Políticas; Tribunal Nacional de Responsabilidades Políticas; 75/00184.

[784] DEAH / AHDSS // sig. DEAH/F06.091//2346/002-01(f.182v,n°55/B,1892-08-22).

[785] AGA, ficha carcelaria.

[786] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[787] AIRMN, 192/37 Procedimiento Sumarísimo de Urgencia.

[788] NAO / AGN // sig. TRP_SENTENCIAS_Lb3_N1291.

[789] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[790] AGA, ficha penitenciaria.

[791] AIRMN, 484/38 Información gubernamental.

[792] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[793] AIRMN, Actuaciones.

[794] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[795] EAH / AHE // Atala, Político Social; Azpiatala, Bilbao; Signatura, 0046_006.

[796] AIRMN, 1409/37 Procedimiento Sumarísimo de Urgencia.

[797] AIRMN, 1875/37 Epaiketa Sumarisimoa.

[798] AGA, ficha carcelaria.

[799] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[800] TMT3, 1552/37. Procedimiento Sumarísimo de Urgencia.

[801] AGMG, Caja 393, Expediente 8339.

[802] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[803] Sudupe, P., 2006, pp. 34-39.

[804] Archivo Histórico de la Provincia de Asturias, expediente de cárcel de Pedro Sarriegi Larburu.

[805] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[806] AIRMN, 3 Información.

[807] Memoria Histórica Ferroviaria. Depuración [Base de datos].

[808] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[809] AIRMN, 2564/39 Diligencias Previas.

[810] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[811] AIRMN, 1141 Sumario Ordinario.

[812] AIRMN, 2682/39 Diligencias Previas.

[813] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[814] Egaña, I., 1998.

[815] HUA / AMH // A-3-52 (H107). Registro de comunicaciones (salida de documentos), 1937.

[816] HUA / AMH // A-3-54 (H109). Registro de comunicaciones (salida de documentos), 1939.

[817] GPAH / AHPG // sig. GEZ02850_0052.

[818] AIRMN, 116/38 Sumarísimo.

[819] DEAH / AHDSS // sig. DEAH/F06.091//2346/002-01 (f.143v,n°31/B,1891-03-29).

[820] AIRMN, 3449/37 Sumarísimo Ordinario.

[821] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[822] AIRMN, 4196/42 Sumarísimo Ordinario.

[823] CDMH, Tribunal Nacional de Responsabilidades Políticas; Tribunal Nacional de Responsabilidades Políticas; 75/00184 signatura.

[824] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[825] AGA, ficha penitenciaria.

[826] AIRMN, 3723/40 Sumarísimo Ordinario.

[827] Arizabaleta Gantxegi, I., 2020, p. 196.

[828] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[829] EAH / AHE // Sección, Político Social; Subsección, Bilbao, Signatura, 0046_006.

[830] Egaña, I., 1998.

[831] AIRMN, 15494 Procedimiento Sumarísimo de Urgencia.

[832] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[833] Egaña, I., 1998.

[834] AIRMN, 14133/38 Procedimiento Sumarísimo de Urgencia.

[835] AGA, ficha carcelaria.

[836] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[837] AIRMN, 792 Información gubernamental.

[838] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[839] AIRMN, 175/37 Procedimiento Sumarísimo de Urgencia.

[840] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[841] Ayuntamiento de Lasarte-Oria, 2020.

[842] HUA / AMH // E-5-I-34. Documentación referente a Reemplazos, 1937. Movilización militar...

[843] AIRMN, 15150 Procedimiento Sumarísimo de Urgencia.

[844] AGA, ficha carcelaria.

[845] Sus apellidos aparecen escritos de manera diferente según el documento, por ejemplo, “Bidegui Ozarte” o “Bidegui Osarte”. En el censo, en cambio, está como “Videgui Ocharte”.

[846] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[847] AIRMN, 2228/39 Sumarísimo Ordinario.

[848] Arizabaleta Gantxegi, I., 2020, p. 199.

[849] AIRMN, 986/38 Causa.

[850] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[851] AIRMN, 133/37 Procedimiento Sumarísimo de Urgencia.

[852] AGA, ficha carcelaria.

[853] Ayuntamiento de Lasarte-Oria, 2020.

[854] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[855] AIRMN, 2656 Diligencias Previas.

[856] Egaña, I., 1998.

[857] HUA / AMH // A-3-53 (H108). Registro de comunicaciones (salida de documentos), 1938.

[858] AIRMN, 2656/39 Diligencias Previas.

[859] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[860] Egaña, I., 1998.

[861] Boletin Oficial del Instituto de Carabineros, año 1938, número 2, página 28.

[862] CDMH, sig. RRPP_75.590.

[863] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[864] Euskadi.eus, archivo de los resultados de elecciones.

[865] AIRMN, 2227/38 Proceso Sumarísimo de Urgencia.

[866] AGA.

[867] AIRMN, 3212/40 Sumarísimo Ordinario.

[868] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[869] Egaña, I., 1998.

[870] AIRMN, 3593/40 Diligencias Previas.

[871] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[872] CDMH, sig. PS_BILBAO_64_JUAN_ZOZAYA_ERROTABEREA.

[873] Egaña, I., 1998.

[874] AIRMN, 14832/38 Procedimiento Sumarísimo de Urgencia.

[875] AIRMN, 2773/37 Procedimiento Sumarísimo de Urgencia.

[876] AIRMN, 530/44 Sumarísimo Ordinario.

[877] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[878] AIRMN, Causa 8733/39.

[879] AGA, ficha penitenciaria.

[880] CDMH, sig. SM_PSET_141_GREGORIO_ZUBIRIA_FICA.

[881] AIRMN, 217/37 Procedimiento Sumarísimo de Urgencia.

[882] AGA, ficha penitenciaria.

[883] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[884] HUA / AMH // A-3-52 (H107). Registro de comunicaciones (salida de documentos), 1937.

[885] AIRMN, 2025/39 Pleito Sumarísimo de Urgencia.

[886] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[887] AIRMN, 192/37 Procedimiento Sumarísimo de Urgencia.