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HERNANI 1936-1959
Violencia, Represión y Violación de los Derechos Humanos durante la Guerra Civil y el Primer Franquismo
Irati Zuriarrain Asurmendi, 2024

 

2.3.
LAS MUJERES EN LA REPÚBLICA

 

       El gobierno de la Segunda República además de revisar las actividades del régimen anterior llevó a cabo varios proyectos progresistas. Algunos de ellos fueron de gran importancia para transformar los derechos de las mujeres y sus roles. Se debe tener en cuenta que antes de proclamar la República, los valores tradicionales —de gran influencia católica y total apoyo de las instituciones— estaban profundamente arraigados en la sociedad.

       Desde principios de siglo, la imagen de la mujer moderna tomaba cada vez más importancia, pero el deseo de muchas mujeres seguía siendo ser el ama de casa perfecta y la católica fiel y honrada; puesto que era el único camino concebido durante años para ellas[17]. Por todo ello, las medidas progresistas de la República ocasionaron numerosas polémicas tanto en la sociedad como en los ámbitos políticos. En cualquier caso, gracias a las mujeres que apoyaron estos cambios y a las convicciones políticas de diversos partidos, la República supuso grandes avances para las mujeres.

       Las primeras leyes de la República declararon que se protegerían los derechos de las mujeres. En la constitución de 1931 se recogió que todas las personas serían tratadas igual de acuerdo con la ley y que el sexo no podía ser fundamento para privilegios jurídicos[18]. Además, la Constitución también otorgó a la mujer el derecho a votar y a ser candidata[19]. Sin embargo, las mujeres de Hernani no pudieron hacer uso de ese derecho hasta las elecciones municipales de 1933. Esta medida otorgaba a las mujeres la oportunidad de tener una participación política activa, pero levantó gran polémica. Hubo numerosas reacciones en el congreso, en las calles y también en la prensa.

       Teniendo en cuenta que en el referéndum de 1933 en Hernani había 2.790 personas en el censo y 2.747 votaron, podemos confirmar que la mayoría de las mujeres hernaniarras ejercieron su derecho a voto[20]. Cabe destacar la propaganda de las revistas hacia las mujeres para que fuesen a votar a favor del Estatuto:

       “Mujer católica: La autoridad eclesiástica te autoriza a votar en favor del Estatuto. Tus hijos no irán más a África si lo obtenemos. Por catolicismo y por instinto femenino debes votar el Estatuto vasco".

       Por tanto, se valían del voto femenino, pero, en todo momento, dentro de un estereotipo despolitizado: con el permiso de la iglesia y desde la posición de ser madres.

 

Periódico El Dia del 01/11/1933.

 

       En el ámbito educativo y laboral surgieron instituciones y políticas que promovían las reformas y se orientó el acceso a la educación superior y a nuevas oportunidades laborales. No obstante, los salarios no eran los mismos, siendo más bajos los de las mujeres trabajadoras[21]. Además, todas las mujeres debían seguir comprometidas con el rol de mujer, responsabilizándose tanto del trabajo de cuidados como del trabajo reproductivo.

       Aparte de los avances en el ámbito político y profesional, durante la Segunda República de España también se produjeron debates en torno a las familias y las relaciones de pareja. Los movimientos y las instituciones lucharon a favor del reconocimiento de las mujeres en las parejas casadas y las familias, impulsando los métodos anticonceptivos, el aborto o el divorcio.

       En la constitución ya aparecían algunas ideas relacionadas con esto. Se mencionaba por primera vez que la base del matrimonio era la igualdad de derechos para ambos sexos. Además, también se hablaba de que podía disolverse por desacuerdo entre ambos o a petición de cualquiera de los cónyuges, aceptando el divorcio[22]. Esta última medida fue desarrollándose hasta que la Ley de Divorcio del 2 de marzo de 1932 lo apoyó; ese mismo año también se reconoció el matrimonio civil. Por otro lado, la constitución recogía que cada persona tenía la libertad de elegir su domicilio[23]. Gracias a eso, después de casarse las mujeres no debían seguir necesariamente a su marido si este se desplazaba. Los temas relacionados con el matrimonio y el divorcio generaron intensas discusiones.

       A favor de los derechos de las mujeres, el Gobierno aceptó el uso de los anticonceptivos y el derecho a voto, pero como estas medidas se gestionaron cuando la guerra ya estaba iniciada, no tuvieron mucho recorrido. En otras palabras, estas medidas no tuvieron ninguna repercusión para las de Hernani, puesto que para cuando se aceptaron, la localidad ya estaba en manos de los golpistas.

       A pesar de los avances legislativos, las limitaciones sociales, controladas en gran medida por la ideología católica, fueron fundamentales para ralentizar el progreso de las mujeres[24]. En Euskal Herria la religión, la tradición y la identidad cultural tenían un gran peso, influyendo en la forma en que las mujeres de la época participaban en los progresos sociales y políticos. Los nacionalistas, además de defender la identidad vasca en sus mítines, se situaban a favor del rol tradicional de la mujer[25]. Es decir, EAJ-PNV y, por lo tanto, también Emakume Abertzale Batza (en castellano, Asociación de Mujeres Patriotas) querían mujeres que viviesen en la sumisión y limitadas al ámbito privado. Ejemplo de ello es este escrito publicado en el periódico nacionalista El Día el 18 de marzo de 1933:

       “¿Qué las mujeres son tanto como los hombres? Aquí tenemos otro «mal» de estos tiempos. Creer —o andar intentando hacer creer— que las mujeres son tanto como los hombres en todos los ámbitos. Creo que algunos mujeriegos propagaron esos aires de «modernos» lejos de aquí y ahora con ayuda de otros iguales a ellos están intentando «modernizarnos». Yo sé muy bien —¿y quién no?— que las mujeres tenemos mayor destreza que los hombres en algunos trabajos, pero ¿sale de aquí que podemos al igual que los

       hombres en todas las cosas? ¡Ni mucho menos! Además, es algo evidente que la mujer debería nacer de nuevo para llegar a escribir textos tan profundos y reveladores como por ejemplo San Agustín, Santo Tomás o Balmes. Ni la mismísima señorita Kent. ONALDE[26]”.

       La función de la mujer en la sociedad fue un debate interno de los nacionalistas. En general, los jeltzales se situaron a favor de la mujer tradicional, elogiando el papel de la mujer y la madre nacionalista a la hora de mantener la tradición vasca. He aquí un artículo que sirve de ejemplo, en el ejemplar del 12 de agosto de 1931 del periódico mencionado anteriormente El Día publicado con el título “Emakume abertzale batza'ri” (en castellano, a la Asociación de Mujeres Patriotas)[27]:

       «Las mujeres no deberían meterse en política... Las mujeres tienen su función al lado de la olla, y de la aguja de coser... No abordaremos este tema, al menos hoy. Pero las mujeres tienen como madre la Patria, y deben amarla. El patriotismo le corresponde a la mujer al igual que al hombre, aunque no lo expresen de la misma manera. Las mujeres pueden hacer mucho por la patria. Nuestra característica diferencial más clara y extraordinaria es el euskera. El mejor camino al patriotismo también es el euskera. En los pueblos donde perdura el euskera el patriotismo ha entrado rápida y fervientemente y sigue en su camino. No obstante, en los pueblos donde se ha perdido el euskera ha entrado más despacio y se ha extraviado. Sí, el mejor camino al patriotismo y la mejor barrera es el euskera. Y las mujeres pueden hacer mucho a favor del euskera, diría que en nuestro pueblo Arrasate la trascendencia del euskera están totalmente en manos de las mujeres. Los hombres de Arrasate hablan siempre o casi siempre en euskera. Los jóvenes que transcurren largos periodos de tiempo lejos del pueblo también hablan en euskera entre ellos cuando vuelven. En sus labios solo percibimos el español cuando su chica está al lado. (Ni que decir de las chicas entre ellas). ¿Por qué hablan en español con sus chicas los chicos que entre ellos suelen hablar en euskera? ¿Será porque las chicas en Arrasate no saben euskera? No, en Arrasate hay pocas o ninguna chica del pueblo que no sepa euskera. ¿Que en euskera no inventarían «flores»tan bonitas como en español? Es posible, pero la «flor» salvaje de entre las rocas es siempre más olorosa que la flor de papel más bonita. Por el contrario, qué feo es tener que escuchar «Aintzane, sí voy ahí». En cierta ocasión, preguntamos a una de ellas: ¿de dónde es tu madre, niña? Y hacía poco que había bajado del caserío a la calle. No olía demasiado a helechos; ¡al parecer el español la engalanaba! Pero si las mujeres lo desean, aquí el euskera se fortalecerá y perdurará. ¿Y qué trabajo es más bonito a favor de la Patria? El cinturón patriótico para sujetar el vestido es más bonito; el agradable «agur» al pasar por al lado; sirvienta en casa, hablar en euskera con hermanos y padres, en la plaza con el chico y en la iglesia con el Dueño y Señor; ¡que plenitud! GESALIBAR[28].”

       Varias mujeres de Hernani participaban en este grupo. Fueron muchas las actividades políticas y las ofertas de ocio organizadas, como la recogida de ropa para las personas necesitadas, la patriótica fiesta de Hernani de 1932 —junto a ELA, Mendigoizale y Euzko Gaztedi— o el curso de cocina organizado en 1933. Este último finalizó con una cena en la que el menú fue el siguiente: arroz Euzkadi, huevos al estilo del Estatuto, pollo a la Urraca (en referencia a Rosa Urraca), angulas liberadas y de postre Victoria. Tras la cena las mujeres bailaron el sagar-dantza y otros bailes[29].

 

 

 

[17] Nash, M., 1999.

[18] En el 2.° artículo de la constitución de 1931 se mencionaba que todos los españoles eran iguales ante la ley. En el artículo 25 se recoge que no podían ser fundamento de privilegio jurídico: la naturaleza, la filiación, el sexo, la clase social, la riqueza, las ideas políticas ni las creencias religiosas.

[19] Artículo 36 de la constitución de 1931: «Los ciudadanos de uno y otro sexo, mayores de veintitrés años, tendrán los mismos derechos electorales conforme determinen las leyes».

[20] Resultados de las elecciones de la Segunda República de 1933. Euskadi.eus.

[21] Zuloaga, I., 2019, pp. 19-22.

[22] Artículo 43 de la constitución de 1931.

[23] Artículo 31 de la constitución de 1931.

[24] Lines, L. M., 2012, p. 23.

[25] Zuloaga, I., 2023, p. 31-33.

[26] El Día, del 18 de marzo de 1933.

[27] Zuloaga, I., 2023, p. 97-56.

[28] El Día, del 12 de agosto de 1931.

[29] Aizpuru, M. (dir.), 2007, Op. Cit.