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HERNANI 1936-1959
Violencia, Represión y Violación de los Derechos Humanos durante la Guerra Civil y el Primer Franquismo
Irati Zuriarrain Asurmendi, 2024

 

4.1.
DEPURACIÓN
DE LOS TRABAJADORES PÚBLICOS

 

         Al hablar de los procesos de depuración, hablamos de la represión contra los trabajadores públicos. Los procesos de depuración llevados a cabo por las autoridades franquistas se cimentaron sobre dos fundamentos principales. En primer lugar, se querían castigar las actitudes adoptadas por los trabajadores municipales durante la República y la guerra. En segundo lugar, el objetivo era expulsar de sus cargos a los empleados públicos y funcionarios que no comulgaran con la ideología franquista. Al mismo tiempo, ese proceso contaba con una serie de funciones paralelas, como asignar cargos a las personas que eran leales al régimen, y premiar a los que colaboraron con los golpistas durante la guerra mediante puestos de trabajo[13].

         Para ello, incluso antes de que terminara la guerra, contaban con la normativa necesaria para llevar a cabo las depuraciones mediante procedimientos administrativos. El 13 de septiembre de 1936, al día siguiente de que Hernani quedara en manos de los franquistas, el Consejo de Defensa Nacional aprobó el decreto 108/36, disposición según la cual todos los partidos y grupos políticos que hubieran participado en el Frente Popular quedaban ilegalizados, así como todas las instituciones que se mostraron contrarias a los golpistas. En consecuencia, todos los grupos de izquierdas y nacionalistas fueron ilegalizados. Asimismo, el artículo 3 del Decreto establecía que los empleados públicos podrían ser enmendados, relegados o destituidos “cuando aconsejen tales medidas sus actuaciones antipatrióticas o contrarias al movimiento nacional[14]”.

         El 3 de diciembre de 1936, la Junta Técnica del Estado emitió, por su parte, otro decreto en el que dictaminaba lo siguiente: “Todos los funcionarios que se hayan ausentado de su residencia oficial en la zona liberada, a partir del dieciocho de julio próximo pasado, sin licencia, autorización o comisión concedida por autoridad competente, o no se presentaran en el plazo debido al extinguirse aquellas, serán declarados cesantes sin formación de expediente ”. Es decir, sin necesidad de ningún procedimiento formal.

         Estos procesos de depuración fueron sufridos por los empleados públicos de distintos sectores, y aunque su objetivo principal fuera el mismo, cada grupo contaba con características concretas. De modo que, teniendo en cuenta los hernaniarras que había sufrido la depuración, en este apartado se han distinguido a cuatro tipos de empleados públicos: los empleados municipales, los empleados forales, los maestros y los trabajadores del ferrocarril.

 

 

4.1.1. La represión contra los empleados municipales

 

         Pocas semanas después de la incursión de las columnas franquistas el 12 de septiembre en Hernani, se estableció una corporación municipal nombrada por la Junta Carlista de Guerra de Guipúzcoa, tras destituir de sus cargos a los funcionarios elegidos en las urnas. El objetivo de estos nuevos mandatarios asignados por imposición fue establecer un régimen que reuniera los valores del “Movimiento Nacional”, que al cabo de los años se conoció como ideología franquista.

         Mediante el Decreto 108/36 mencionado anteriormente, el 26 de noviembre de 1936 destituyeron de sus puestos de trabajo a muchos trabajadores que habían huido de Hernani a consecuencia de la guerra, como a los barrenderos municipales Juan José Uría Alberdi, Ramón Ugalde Azpeitia y Ladislao Egaña, y al enterrador-desinfectador Alejandro Larumbe Esparza. A ese último, por ejemplo, los franquistas lo habían relacionado con la Huelga General Revolucionaria de 1934, porque estuvo transportando a los heridos, a consecuencia de lo cual fue condenado a trabajos forzados tras haber sido encarcelado y juzgado.

         Además de los empleados municipales que huyeron de Hernani a consecuencia de la guerra, los que se mantuvieron en sus puestos también sufrieron la represión. En efecto, en enero de 1937 investigaron a muchos empleados municipales a los que eliminaron sus salarios o destituyeron de sus puestos a causa de su militancia política. Al secretario Antonio Zubeldia Sarasola, por ejemplo, lo destituyeron de su puesto de trabajo en octubre de 1937 por haber gritado “Vivan los vascos” durante un acto a favor de Franco organizado por la FETJONS de Hernani; como el ayuntamiento entendió que se trataba de una reivindicación contra el régimen, además de destituirlo, presentaron una denuncia contra él.

 

EMPLEADOS MUNICIPALES CONDENADOS EN HERNANI

NOMBRE Y APELLIDOS

PUESTO DE TRABAJO

FILIACIÓN

CONDENA

Alberro Berasategui, Agustín

Lector y cobrador interino de los contadores de luz y de agua

 

Como no podía cumplir con las funciones propias de su puesto de trabajo, la corporación municipal franquista lo reubicó en otro puesto de trabajo como barrendero [en sustitución de otra persona que fue depurada][16]

Alcelay Elorza, Julian

Cabo de alguaciles

De izquierdas

Tres meses sin salario[17]

Arbelaiz Mugica, Bonifacio

Depositario de los fondos del ayuntamiento

Nacionalista

Tres meses sin salario[18]

Arocena, Jose Maria

Barrendero

Nacionalista

Un mes sin salario por haber puesto los nombres a sus hijas en euskera[19]

Bilbao, Magdaleno

Alguacil

Nacionalista

Dos meses sin salario por haber puesto los nombres a sus hijos en euskera[20]

Egaña Larburu, Ladislao

Barrendero

De izquierdas

Despedido de su puesto de trabajo[21]

Gonzalez Bastida, Jose Maria

Director de la banda municipal de música

Nacionalista

Dos meses sin salario por haber puesto los nombres a sus hijos en euskera[22]

Goya, Jose

Enterrador

Nacionalista

Seis meses sin salario[23]

Irujo, Lazaro

Músico

EAJ / PNV

Un mes sin salario[24]

Larumbe Esparza, Alejandro

Enterrador-desinfectador

De izquierdas

Despedido de su puesto de trabajo[25]

Olaizola (Almorza edo Gabarain), Jose

Músico

Nacionalista

Un mes sin salario[26]

Olano Yeregui, Jose

Médico de Lasarte

Nacionalista

Dejó de ser médico de Lasarte antes de que terminara el procedimiento[27]

Ugalde Azpeitia, Ramon

Barrendero

De izquierdas

Despedido de su puesto de trabajo[28]

Uria Alberdi, Juan Jose

Barrendero

Nacionalista

Despedido de su puesto de trabajo[29]

Zubeldia Sarasola, Antonio

Secretario interino

Nacionalista

Cuatro meses sin salario y, más tarde, despedido de su puesto de trabajo[30]

Zubimendi Martiarena, Jesus

Organista de Hernani

 

Despedido de su puesto de trabajo[31]

 

 

Caso de la central de Ereñotzu

 

         Aunque la presa de Ereñotzu esté ubicada en Hernani, era propiedad del Ayuntamiento de Errenteria, de modo que eran los empleados municipales de ese municipio quienes se encargaban de su gestión. Así, tal y como ocurrió en Hernani, en cuanto los franquistas entraron en Errenteria, abrieron expedientes contra aquellos empleados públicos que pudieran ser nacionalistas o apoyar a la República. Hubo muchos trabajadores de la presa inmersos en ese procedimiento, y mientras terminaban, los dejaron sin puesto de trabajo ni salario. Cuatro de entre ellos pusieron un recurso contra esa resolución, a consecuencia de lo cual consiguieron volver a su puesto de trabajo en mayo de 1939.

 

NOMBRE Y APELLIDOS

PUESTO DE TRABAJO

FILIACIÓN

Liceaga Errasti, Vicente

Asistente en la central eléctrica de Ereñozu

UGT

Oyarbide Albistur, Antonio

Asistente en la central eléctrica de Ereñozu

UGT

Oyarbide Albistur, Ignacio

Asistente en la central eléctrica de Ereñozu

UGT

Oyarbide Albistur, Jose Maria

Asistente en la central eléctrica de Ereñozu

UGT

 

 

4.1.2. Depuración de los empleados forales

 

         Tal y como se ha mencionado anteriormente, los procesos de depuración contra los empleados públicos se llevaron a cabo a muchos niveles, de modo que los empleados forales también tuvieron que sufrir esas instrucciones. Tal y como ocurrió en los ayuntamientos, en la Diputación Foral de Gipuzkoa también impusieron a cargos favorables al nuevo régimen cuando las fuerzas golpistas entraron en la ciudad de Donostia-San Sebastián. En ese caso, José María Arellano fue el responsable de nombrar al nuevo comité directivo, cuyos nuevos representantes fueron Lizariturry, Machimbarrena, Brunet y Gaytán Ayala, es decir, los miembros de las familias más conocidas de la derecha, y el proceso de depuración de la Diputación se llevó a cabo, precisamente, con ellos[32]. Así, la autoridad de la Diputación fue depuesta con el nombramiento de un nuevo presidente, Fidel Azurza, y en lugar de Jesús María Leizaola, el anterior secretario de la Diputación en estado de fuga, el presidente Azurza propuso a José María Guerra.

         En el caso de los trabajadores de la Diputación, el primer paso de este proceso fue el desmantelamiento del cuerpo de funcionarios, con el fin de poder depurarlo y reestructurarlo. Para empezar, despidieron a todos los empleados que no retornaron a sus puestos el día 21 de septiembre de 1936, a quienes se les abrieron expedientes de depuración en su totalidad. Al igual que ocurrió en el caso de los empleados municipales y los maestros, las consecuencias de estos expedientes podían ser distintas, a algunos empleados los readmitieron, a otros los destituyeron y algunos fueron castigados también.

         En el caso de Hernani, los empleados forales que sufrieron el proceso de depuración fueron 28, tanto hernaniarras como aquellos que se encontraban prestando su servicio en el municipio. La mayoría de estos empleados ocupaban dos profesiones, principalmente: telefonistas y miqueletes, y fueron 15 y 11, respectivamente. En efecto, en el caso de los telefonistas, para el mes de octubre de 1936 los sublevados habían tomado el control de todas las redes telefónicas de Gipuzkoa, salvo el de la red de Eibar, por lo que cuando cayó Donostia-San Sebastián, evacuaron a todos los empleados de la Diputación. Muchos de ellos huyeron a Eibar, y después a Bilbao o a Iparralde. pero tanto los que estaban en el exilio como los que se quedaron allí sufrieron el proceso de depuración en los casos en que no había pruebas de su lealtad a los sublevados[33]. De hecho, en lo que respecta a Hernani, condenaron a 11 telefonistas, es decir, al 73,3 % de los cuales, más o menos la mitad (6) fueron destituidos, y a la otra mitad (5) la castigaron sin trabajo ni salario durante varios meses.

         En el caso de los miqueletes, las Comisiones Gestoras de la Diputación nombraron a jueces de instrucción, y estos, a su vez, crearon un comité técnico para la evaluación de cada miquelete. Los que no se presentaron para solicitar volver a trabajar en la Diputación fueron destituidos, es decir, la mayoría, que se habían exiliado en Bizkaia. Respecto a Hernani, de los 11 miqueletes que había despidieron a 8, es decir, al 72 %, y fueron los siguientes: Jenaro Albisua Ecenarro, José Miguel Azurmendi Apaolaza, José Fermín Echeverria Peluaga, Pedro Erausquin Sasiambarrena, Gregorio Garaicoechea Arriarán, Ángel Gaztañaga Esnaola, Manuel Iturrioz Malcorra y Jesús Urquiola Gorrochategui. La mayoría de ellos fueron evacuados a Bizkaia, donde los detuvieron como prisioneros de guerra y fueron juzgados en Consejos de Guerra.

 

EMPLEADOS DEPURADOS DE LA DIPUTACIÓN,
EMPLEADOS HERNANIARRAS Y EMPLEADOS
QUE PRESTARON SERVICIOS EN HERNANI

NOMBRE Y APELLIDOS

PUESTO DE TRABAJO

RESOLUCIÓN DEL EXPEDIENTE

CUÁNDO

OBSERVACIONES

Abalabide Arrieta, Guadalupe

Telefonista

Destituido

1937/03/16

Miembro de EAB.

Aguirrezabala Imaz, Victor

Telefonista

Destituido

1937/03/13

 

Albistegui Aizpurua, Maria del Pilar

Telefonista

Readmitida

1937/04/29

 

Albisua Ecenarro, Jenaro

Mikelete

Destituido

1936/11/26

Huyó a Bilbao y llegó a Gijón en septiembre de 1937, siguiendo las órdenes del cuerpo.

Amas Garin, Maria

Telefonista

Readmitida

1937/04/15

 

Amas Garin, Pilar

Telefonista

Castigado

1937/04/15

Castigo de tres meses.

Arriaga Larrañaga, Maria

Telefonista

Castigado

1937/04/29

 

Arrieta Larrea, Jose

Mikelete

Readmitida

1937/03/16

 

Azurmendi Apaolaza, Jose Miguel

Mikelete

Destituido

1936/11/26

Nacido en Zegama, vecino de Hernani. Encarcelado en Bilbao, no procesado.

Barrenechea Aizpurua, Ignacio

Basozain

Readmitido

1937/02/25

 

Camio Azurmendi, Jose Maria

Telefonista

Readmitido

1937/02/25

 

Echeverría Peluaga, Jose Fermin

Mikelete

Destituido

1936/11/26

Nacido en Irun, vecino de Hernani. Teniente del Euskadiko Gudarostea. Juzgado en el consejo de guerra, condenado a la pena de muerte (conmutada). Alistado en un batallón de trabajadores.

Erausquin Sasiaimbarrena, Pedro

Mikelete

Destituido

1936/11/26

Nacido en Lazkao, vecino de Hernani. Juzgado en el Tribunal Militar, caso archivado.

Garaicoechea Arriaran, Gregorio

Mikelete

Destituido

1936/11/26

Nacido en Oñati, vecino de Hernani. Juzgado en el Tribunal Militar, absuelto.

Garate Echave, Pedro

Mikelete

Readmitido

1937/04/15

Combatiente del batallón Saseta.

Gaztañaga Esnaola, Angel

Mikelete

Destituido

1936/11/26

Nacido en Beasain, vecino de Hernani. Encarcelado en Bilbao, no procesado.

Gaztelumendi Arrieta, Francisco

Telefonista

Destituido

1937/02/25

 

Iradi Arrieta, Maria

Telefonista

Destituida

1937/04/15

 

Iturrioz Malcorra, Manuel

Mikelete

Destituido

1936/11/26

Nacido en Orexa y vecino de Donostia-San Sebastián. Miquelete en Hernani. Miembro del destacamento Onyi, juzgado por el Tribunal Militar por rebeldía. Refugiado en Barcelona, exiliado en Iparralde (zona vasco-francesa).

Muñoa Orbegozo, Jose Maria

Telefonista

Readmitido

1937/02/25

 

Otaño Oruezabala, Francisco

Bidezaina

Destituido

1937/03/13

Nacido en Beizama, vecino de Hernani. Encarcelado.

Pinedo Ruiz, Eleuterio

Telefonista

Destituido

1937/03/13

A pesar de ser maestro de la escuela nacional le abrieron un procedimiento de depuración, pero no lo destituyeron de su puesto de maestro.

Redondo Navarro, Felipe

Telefonista-vigilante

Destituido

1937/03/13

 

San Ildefonso Martinez, Celestino

Mikelete

Readmitida

1937/03/16

 

Urquiola Gorrochategui, Jesus

Cabo Mikelete

Destituido

1936/11/26

Detenido por los sublevados al entrar en Balmaseda. Reubicado en el departamento de arbitrios.

Zuaznabar Arrieta, Juana

Telefonista

Castigada

1937/03/16

Condenada a 3-6 meses sin trabajo ni salario. Nacionalista.

Zubeldia Sarasola, Antonio

Telefonista

Castigada

1937/02/25

Castigo de tres meses. Dos meses de pena de cárcel por estar afiliado en el STV y multa de 10.000 pesetas.

Zubillaga, Martina

Telefonista

Castigada

1937/02/25

Castigo de tres meses

 

Azurmendi Apaolaza, José Miguel

         Nació en Zegama el 9 de febrero de 1899, pero cuando obtuvo el puesto de miquelete en 1926 se vino a vivir a Hernani y se estableció en la calle Kardaberaz, tras haber sido nombrado para el puesto de miqueletes del pueblo[34].

         Al empezar la Guerra Civil se encontraba en Zegama con un permiso, pero recibió la orden de volver a Hernani de inmediato, y se presentó en el cuartel de los miqueletes. Los miqueletes de Hernani se mantuvieron en sus puestos, pero el 23 de julio los miembros de la Junta de Defensa de Hernani, con Juan Ibáñez a la cabeza, se presentaron en el cuartel de los miqueletes. Dieron la orden de sumarse a la lucha ante los militares sublevados contra la República en Donostia-San Sebastián, tal y como se manifiesta en las declaraciones del propio José Miguel hechas después de haber sido detenido por los sublevados:

         “... se le presentó el Comisario de Hernani, Juan Ibañez con unos milicianos requiriendo a los miqueletes del puesto para que se uniesen a ellos con objeto de ir a tomar los Cuarteles, a lo que se negaron por no tener órdenes de los Jefes de su Cuerpo, siendo desarmados por los citados individuos. Manifiesta que el Ibañez es persona que puede considerársele peligrosísima por su franca y decidida actuación en contra del Movimiento Nacional, habiéndose realizado el asesinato del secretario del Juzgado y de su señora un día de Agosto, sin conocer las personas que le realizaron, aunque desde luego dice el dirigente del pueblo era el comisario Ibañez.".

         Aunque rechazaron sumarse a los combates de Donostia-San Sebastián, los miqueletes se pusieron a las órdenes de su jefe Ángel Heras Maiz y se mantuvieron leales a la Diputación Foral de Gipuzkoa y a la República. Pero ante el éxito del ataque contra Gipuzkoa, los sublevados siguieron al repliegue de los miqueletes durante el trayecto Donostia-Saturraran-Mutriku-Bakio-Ondarroa-Bakio-Las Arenas (Getxo)-Bilbao. Sin embargo, a partir de ese momento, a José Miguel lo trasladaron a Abadiño, donde se ocupó de mantener el orden público, pero cuando los sublevados derrotaron al frente de Bizkaia en la primavera de 1937, tuvo que retirarse a Bilbao, momento a partir del cual se estableció en la capital vizcaína, hasta que Bilbao cayera en manos de los franquistas.

         Cuando los sublevados entraron en Bilbao el 19 de junio de 1937, muchos miqueletes tomaron la decisión de quedarse en el teatro Arriaga, donde fueron detenidos por los sublevados, tras lo cual se les tomó declaración a todos, y José Miguel presentó la denuncia contra su paisano Juan Ibáñez que se ha transcrito anteriormente. Asimismo, acusó a los hernaniarras Vitorio Bedien y Luis Ugalde de participar en los asesinatos de varias personas que estaban a favor de los sublevados en Abadiño[35].

         Quedó libre después de haber hecho esas declaraciones el 30 de junio en el teatro Arriaga, pero el régimen franquista no terminó ahí con su represión, puesto que destituyó a todos los miqueletes que se mantuvieron leales a la Diputación Foral de Guipúzcoa, y a José Miguel, en concreto, lo despidieron de su puesto de trabajo el 26 de noviembre de 1936. En ese mismo sentido, los mandatarios franquistas desmantelaron todo el cuerpo de miqueletes mediante un decreto firmado el 25 de agosto de 1937. Así, José Miguel tuvo que buscar un nuevo oficio, y a partir de ese momento trabajó como hostelero[36].

 

 

4.1.3. Depuración de los maestros

 

         La represión contra los empleados públicos no se limitó solo a los empleados municipales, sino que alcanzó también el ámbito de la educación, puesto que los maestros y las maestras sufrieron una fuerte represión. Al igual que en otros aspectos de la vida pública, en la educación se dio un proceso de limpieza ideológica, y se investigaron y destituyeron a profesores de todos los niveles.

         Así, los golpistas establecieron los primeros pilares de la represión en el ámbito de la educación en octubre de 1936 mediante la creación de la Comisión de Cultura y Enseñanza y la promulgación del Decreto 66 que establecía lo siguiente:

         “La atención que merecen los problemas de enseñanza, tan vitales para el progreso de los pueblos, quedaría esterilizada si previamente no se efectuase una labor depuradora en el personal que tiene a su cargo una misión tan importante como la pedagógica[37]”.

         Mediante ese decreto se analizó cada nivel de enseñanza de forma provisional. Para el establecimiento de medidas penales se crearon cuatro comisiones compuestas por miembros de las instituciones franquistas y padres y maestros que compartían camaradería con el Movimiento Nacional, todos ellos designados por el jefe de la Junta Técnica del Estado, con la garantía de su permanencia en los cargos sin temor a que fueran destituidos.

         Estos procesos empezaron con la privación de su cargo a todos los maestros y las maestras provinciales, a consecuencia de lo cual se veían obligados a solicitar volver al cuerpo de maestros, y de esa forma, se les abría un expediente de depuración de forma automática. Las principales consecuencias de estos procesos de depuración podían ser el despido (con pérdida de todos los derechos) o el cambio o la confirmación del puesto de trabajo, y en los casos en que no se podía aplicar ninguna de las dos opciones se abría un expediente disciplinario.

         En el caso de Gipuzkoa, el proceso de depuración empezó tras la ocupación de Donostia-San Sebastián, cuando el gobernador civil Ramón Sierra Bustamante solicitó la destitución de dos inspectores de Educación. Así, en Gipuzkoa se condenó a cerca del 27 % del profesorado, y el 13 % de ellos fue expulsado[38]. En el caso de Hernani, fueron 14 los maestros a los que se les abrieron procedimientos de depuración, cuatro de ellos (28,5 %) fueron condenados, y los 10 restantes (71,5 %) fueron readmitidos. Entre los maestros y las maestras de Hernani cabe destacar el caso de Resurrección Martínez Sánchez, que fue ejecutada extrajudicialmente en septiembre de 1936. Sin embargo, el procedimiento de depuración en su contra fue abierto en 1937 y no se resolvió hasta 1939, que fue cuando se determinó su despido definitivo.

         También cabe destacar el fusilamiento de dos maestros en Hernani a pesar de no ser empleados municipales: Felisa Goñi Biurrun y Julián Pérez Rodríguez. Felisa Goñi era de Belascoáin y Julián Pérez era natural de Husillos (Palencia) y vecino de Hernani. Los fusilaron a los dos entre Tolosa y Berastegi en octubre de 1936.

 

MAESTROS QUE FUERON
READMITIDOS EN SU PUESTO

NOMBRE Y APELLIDOS

DATOS

Benito, Agustin

Maestro nacional Monárquico, favorable a los partidos que provocaron el golpe de Estado.

Lahoz Jimeno, Agustina

Maestra nacional. Católica, contraria al marxismo y la independencia, favorable a los partidos que promovieron el golpe de Estado[40].

Guijarro Serrano, Cesarea

Maestra nacional. Su marido José Antonio Fernández Morán fue juzgado en el consejo de guerra y posteriormente encarcelado. Pero los mandatarios franquistas de Hernani emitieron informes favorables, en los que declaraban que contaba con una visión moral y religiosa correctas[41].

Iturrioz Malcorra, Dionisia

Maestra foral durante la República. Los franquistas eliminaron el puesto y la nombraron maestra nacional. En 1935 la nombraron maestra de Hernani. Un hermano suyo era un miliciano conocido que posteriormente fue miembro de la red Comete. Los mandatarios franquistas emitieron informes a su favor[42].

Pinedo Ruiz, Eleuterio

Maestro nacional. Fue detenido en Hernani por el Frente Popular por estar a favor de los sublevados, y posteriormente liberado el 13 de septiembre en la toma de Hernani por el ejército franquista. Apoyaba a los partidos que promovieron el golpe de Estado[43].

San Adrian Zozaya, Gregorio

Maestro nacional. Reportero de la derecha en Hernani para el Diario Vasco. Miembro de la Asociación de Maestros Católicos. El Frente Popular de Hernani lo tuvo encerrado por estar a favor del golpe de Estado. Los mandatarios franquistas emitieron informes a su favor[44].

Iturrioz Telleria, Isabel

Maestro foral del barrio de Osinaga. Tradicionalista. Los informes de los mandatarios franquistas determinan que los milicianos prendieron fuego a la casa donde vivía[45].

Muro Urriza, Jacinta Gervasia

Maestra nacional. Tradicionalista[46].

Velasco Reguera, Leoncia

Maestra nacional. Tradicionalista.

Martinez Goñi, Eulalia

Dejó su puesto de trabajo en 1945.

 

MAESTROS QUE FUERON CONDENADOS

NOMBRE Y APELLIDOS

CONDENA

Barbe Yarza, Jose

Expulsado de las provincias vascas[47].

Gay Mur, Jose

Despedido de su puesto de trabajo[48].

Martinez Sanchez, Resurreccion

Despedida de su puesto de trabajo[49].

Velamazan Garcia, Jeronimo

Trasladado[50].

 

Barbe Yarza, José

         Fue maestro de las escuelas nacionales de Lasarte durante la Segunda República. Por orden de la Comisión de Defensa le confiscaron diversos bienes comerciales que tenía en Lasarte. Tras la incursión de los franquistas en Lasarte, se alistó en el grupo de requetés, así como en todas las manifestaciones favorables al régimen franquista. Cuando el régimen franquista terminó el proceso de depuración en su contra, y aunque hubiera obtenido informes a su favor por parte de la corporación municipal franquista de Hernani, la Falange de Lasarte de acusó de ser próximo a EAJ-PNV y por haber supuestamente colocado banderas con los colores de la ikurriña en sus inmuebles. Basados en esas denuncias, y aunque no fuera expulsado de su puesto de trabajo, lo condenaron a trabajar como maestro fuera de las provincias vascas en diciembre de 1936. En enero de 1938 solicitó la excedencia de su puesto de trabajo, y se fue a vivir a Ávila.

Gay Mur, José

         Director de las Escuelas Viteri de Hernani, maestro de Hernani desde 1927. Nació en el pueblo de Pinseque (Zaragoza) el 17 de marzo de 1883, tuvo que huir a Bilbao junto con su familia a consecuencia de la guerra. Después de su huida trabajó como maestro, primero para el Gobierno Vasco, y, posteriormente, tras haber sido evacuado por mar, para el Gobierno de Cataluña, donde desempeñó su labor hasta los últimos momentos de la guerra en el pueblo de Ripoll (Girona). Pero en febrero de 1939 tuvo de refugiarse en el Estado francés, en el municipio de Sain-Haon, hasta que en febrero de 1940 se presentara en el cuartel de la Guardia Civil en el pueblo de Tauste (Zaragoza), próximo a Pinseque, su lugar de origen, por cuestiones de salud. De hecho, había sido maestro de Tauste hasta que se marchó a Hernani en 1927. Lo despidieron de su puesto de maestro por haber apoyado al Frente Popular durante la República y por haber tenido que abandonar su puesto de trabajo a consecuencia de la guerra. A pesar de todo ello, la FET-JONS, muchos ciudadanos, así como sus antiguos alumnos emitieron sendos informes a su favor.

Martínez Sánchez, Resurreccíón

         Maestra nacional, natural de Casalarreina (La Rioja). Fue primero maestra en San Clemente (Cuenca); más tarde, a partir de 1929, en Nonaspe (Zaragoza), y desde 1934 en Hernani (Gipuzkoa). Aunque según los informes franquistas fuera buena maestra, le imputaron ser de izquierdas y de familia comunista. Asimismo, el hecho de que se le hubiera hecho un entierro civil a su madre sublevó mucho tanto al cura de Hernani, Miguel Mendicute, como al sector tradicionalista del pueblo, a consecuencia de lo cual la despidieron de su puesto en enero de 1937, mediante la puesta en marcha de un proceso de depuración en su contra. Fue despedida definitivamente de su puesto en 1939 con el argumento de que era comunista y atea.

         El 13 de septiembre de 1936 la detuvieron en Donostia-San Sebastián y la trasladaron a La Rioja junto con su hermana (Consolación) y su cuñado. La ejecutaron extrajudicialmente en Cabretón (Logroño) el 18 de octubre de 1936[51]. Cabe mencionar que en los informes de depuración no se especifica que ya estaba muerta.

Velamazan García, Jerónimo

         Fue maestro de las Escuelas Viteri de Hernani durante la República. Asimismo, fue también vicepresidente de la Comisión gestora que gobernó el pueblo antes de las elecciones municipales de 1933. En el ámbito político comulgaba con el movimiento republicano y era miembro de la Izquierda Republicana de Hernani, donde cumplió también las funciones de secretario. Sin embargo, al estallar la Guerra Civil no tomó partido, y cuando los golpistas se hicieron con Hernani este se alineó en su favor, afiliándose a la Falange y haciendo reivindicaciones a favor del régimen, de modo que los mandatarios franquistas emitieron informes a su favor en su expediente de depuración. A pesar de todo, en febrero de 1937 lo condenaron a que fuera trasladado a otro municipio, pero la corporación municipal de Hernani declaró a su favor y solicitó que se le anulara la condena para que pudiera seguir enseñando en Hernani.

         Finalmente, al igual que maestros y otros empleados públicos de Hernani fueron condenados al traslado de su puesto de trabajo, muchos maestros tanto de Euskal Herria como del Estado español sufrieron la misma represión. En la lista que se muestra a continuación se relacionan los maestros que tuvieron que venir a trabajar a Hernani y que se ha logrado identificar de forma provisional.

 

MAESTROS QUE VINIERON A TRABAJAR A HERNANI
TRAS HABER SIDO EXPULSADOS DE SUS PUESTOS

NOMBRE Y APELLIDOS

OBSERVACIONES

Iruretagoyena Mendiluce, Juana

Maestra de Ormaiztegi antes de la guerra. Condenada. En 1945 la designaron maestra provisional de Lasarte[52].

Rodriguez Mazuelas, Feliciano

Maestro de la Escuela Nacional de Eibar antes de la guerra. Destituido[53]. Miembro del Euskadiko Gudarostea, juzgado en un consejo de guerra y condenado a trabajos forzados. En 1941 obtuvo el puesto de maestro en Hernani. Lo despidieron en 1949.

Loyarte Escudero, Maria Angeles

Maestra de Orio. Procedimiento de depuración abierto. Fue maestra de una escuela privada de Hernani en 1949[54].

Peñalver Martin Peralta, Fermin Jesus

Maestro nacional del pueblo de Cuerva (Toledo). Despedido de su puesto de trabajo. Obtuvo el puesto de maestro en Lasarte en 1949[55].

 

         Además de los maestros y las maestras que sufrieron el proceso de depuración y los que tuvieron que venir a trabajar al pueblo de Hernani, contamos también con el caso de una hernaniarra que fue depurada en Cataluña: Natividad Lizarraga Vallejorena.

Lizarraga Vallejo, Natividad

         Nacida en Laguardia el 8 de septiembre de 1914. Hija de Luciano Lizarraga Goenaga y Purificación Vallejo Iraider, su vivienda familiar se ubicaba en la calle Perkaiztegi de Hernani[56]. Maestra nacional de oficio, al empezar la Guerra Civil trabajaba en el municipio de Montcada i Reixac de Cataluña, y Natividad Lizarraga fue una de las 20 maestros y maestras que depuraron en ese municipio a partir de agosto de 1936[57]. Tras haber sido expulsada, volvió a Euskal Herria junto con su familia, y al llegar huyeron todos juntos a Bizkaia. Su padre, Luciano Lizarraga Goenaga, además de ser secretario de la Unión Republicana de Gipuzkoa, fue asesor de la Dirección General de Sanidad. Así, la propia Natividad trabajó como enfermera en el hospital Arriluze de Getxo durante los primeros meses de la guerra[58]. Y después, trabajó como maestra en las denominadas Escuelas de Euzkadi, organizadas dentro del Departamento de Cultura del Gobierno Vasco[59].

 

 

4.1.4. Represión contra los empleados del ferrocarril

 

         El de los empleados del ferrocarril fue uno de los colectivos que más sufrió la cruda represión franquista. En efecto, dentro de la Compañía de los Caminos de Hierro del Norte de España, Gipuzkoa fue una de las provincias que sufrió los procesos de depuración más duros. Una de las razones de esta realidad podría ser que los trabajadores del ferrocarril de estas zonas contaban ya con un nivel de movilización política y sindical muy alto, y estaban afiliados, sobre todo, al Sindicato Nacional Ferroviario (SNF) —relacionado con la UGT— y al sindicato anarquista Federación Nacional de la Industria Ferroviaria (FNIF), de modo que muchos de estos trabajadores del Norte, además del proceso de depuración, sufrieron penas de cárcel, tuvieron que huir o se exiliaron al terminar la guerra[60].

         Volviendo al proceso de depuración, los jefes de empresa de todas las compañías pusieron en marcha procesos contra todos los empleados, que se llevaron a cabo en tribunales especiales creados ad hoc, en los que se analizaba la militancia política de estos empleados y se expulsaba de su puesto de trabajo o condenaba a toda persona con una actitud contraria al “Movimiento Nacional”. En efecto, el Decreto 108/36 fue ratificado por la normativa posterior, y en el caso de los empleados del ferrocarril, estos serían investigados por la Jefatura del Servicio Militar de Ferrocarriles. Además, a partir de octubre de 1937, esa institución se ocupaba directamente de elegir y dar empleo a los nuevos trabajadores. Así, hubo miles de trabajadores que tuvieron que pasar por estos tribunales, y muchos de ellos tuvieron que sufrir algún castigo o condena, como por ejemplo ser expulsados de su puesto, desterrados, censurados o se les aplicó una reducción de salario, entre otros castigos.

         En Hernani, hubo casos de trabajadores del ferrocarril que además de sufrir la depuración tuvieron que soportar represiones de otro tipo, como fueron los casos de Catalina Gascón, natural de Mutriku y guardabarrera en Deba; Francisco Biteri, trabajador del ferrocarril de Eskoriatza; o Blas Rubio, trabajador del ferrocarril Plazaola de Andoain, que tras ser apresados por los franquistas, fueron sacados de la prisión durante la noche y fusilados de forma extrajudicial antes de ser enterrados en el cementerio de Hernani. En el caso de la familia Poza Herrero, sus tres miembros eran trabajadores del ferrocarril, y los franquistas fusilaron a Alejandro y a sus dos hijos por ser militantes de la UGT. Josefa Herrero, debido a la dura situación que vivía en el pueblo, vino a vivir a Hernani escapando de la marginación.

 

TRABAJADORES DEL FERROCARRIL
REPRESALIADOS
[61]

NOMBRE Y APELLIDOS

PROFESIÓN

REPRESIÓN

Arbizu Lopez, Cristobal

Capataz en las vías de ferrocarril y en las obras

Investigado

Armendariz Diaz, Felix

Asistente de línea eléctrica

Expulsión definitiva de su puesto de trabajo y pérdida de todos sus derechos. Juzgado en un consejo de guerra y condenado a trabajos forzados.

Carrion Martin, Alejandro

Obrero, ferrocarril y obras

Condenado al destierro; incapacitado para solicitar una nueva vivienda durante 5 años.

Cormenzana Toledo, Francisco

Meritorio

Expulsión definitiva de su puesto de trabajo y pérdida de todos sus derechos

Diez Domingo, Leoncio

Factor

Investigado

Fernandez Garcia, Jose Bernardo

Herrero, en ferrocarriles y obras

Expulsión definitiva de su puesto de trabajo y pérdida de todos sus derechos

Ferrer Martin, Justo

 

Investigado. Prisión preventiva en la cárcel de Ondarreta.

Garces Aguado, Antonio

Trabajador de primer nivel, en el servicio de ferrocarriles y obras

Expulsión definitiva de su puesto de trabajo y pérdida de todos sus derechos

Garcia Illera, Martin

Factor

Investigado. Encarcelado y condenado a trabajos forzados

Garcia Paz, Julian

 

Investigado

Granado Gutierrez, Eladia

Trabajadora del ferrocarril, guardesa

Expulsión definitiva de su puesto de trabajo y pérdida de todos sus derechos

Grijalba Merino, Isidoro

Factor

Investigado

Grijalba Merino, Roman

Trabajador en la sección del ferrocarril y obras

Expulsión definitiva de su puesto de trabajo y pérdida de todos sus derechos

Lopez Ayala, Manuel

Mozo de agujas, en el departamento de explotación

Forzado a trasladar su domicilio, incapacitado durante 5 años, solicitado por él mismo, con el fin de obtener otra residencia o destino

Manzano Martinez, Manuel

Factor en el departamento de explotación

Vivía en Madrid. Investigado

Marquiaran Iriarte, Martin Jose

Oficial de línea

Investigado

Martinez Alonso, Gregorio

Oficial de línea en obras y servicios

Natural de Donostia-San Sebastián. Forzado a trasladar su domicilio, incapacitación durante 5 años, solicitado por él mismo, con el fin de obtener otra residencia o destino

Minguez Nieto, Felix

Mozo de apoyo de la sección de explotación

Trabajaba en Beasain. Vivía en Hernani. Expulsión definitiva de su puesto de trabajo y pérdida de todos sus derechos

Ormaechea Perez, Ricardo

Guardagujas

Forzado a trasladar su domicilio, incapacitado durante 5 años, solicitado por él mismo, con el fin de obtener otra residencia o destino

Ormazabal Mutiloa, Lorenzo

Obrero, ferrocarril y servicios

Vivía en Donostia-San Sebastián. Investigado.

Prieto Rodriguez, Santos

Obrero, ferrocarril y servicios

Expulsión definitiva de su puesto de trabajo y pérdida de todos sus derechos

Prieto Soba, Teodora

Trabajadora del ferrocarril, guardesa

Expulsión definitiva de su puesto de trabajo y pérdida de todos sus derechos

Puente de la Fuente, Policarpo

Factor

Censura escrita

Puente Serna, Emiliano

Trabajador de la estación de Canfranc (Huesca)

Investigado

Rodriguez Rojo, Lorenzo

Obrero, ferrocarril y servicios

Forzado a trasladar su domicilio, incapacitación durante 5 años, solicitado por él mismo, con el fin de obtener otra residencia o destino

Rubio Martinez, Felipe

Obrero, ferrocarril y servicios

Expulsión definitiva de su puesto de trabajo y pérdida de todos sus derechos

Serrano Garcia, Gregorio

Jefe de estación en Hernani

Expulsión definitiva de su puesto de trabajo y pérdida de todos sus derechos

Serrano Moreira, Mariano

Cargo de funcionario

Retroceso de 3 décimas en el escalafón

Tobalina Gomez, Pablo

Factor de apoyo

Investigado

Vellosillo Pinilla, Julian

Guardabarrera

Investigado

 

 

 

[13] Ipiña Bidaurrazaga, A., 2015.

[14] Boletín número 22 de la Consejo Nacional de Defensa de España. Burgos, 16 de septiembre de 1936.

[15] Boletín Oficial del Estado, número 51, 9 de diciembre de 1936, Burgos.

[16] HUA / AMH // A-1-48 (H46). Libro de actas del Ayuntamiento, 1934-1935.

[17] HUA / AMH // A-3-52 (H107). Registro de comunicaciones (salida de documentos), 1937.

[18] Íbidem.

[19] Íbidem.

[20] Íbidem.

[21] HUA / AMH // A-3-51 (H106). Registro de comunicaciones (salida de documentos), 1936.

[22] HUA / AMH // A-3-51 (H106). Registro de comunicaciones (salida de documentos), 1937.

[23] Íbidem.

[24] HUA / AMH // A-1-49 (H47). Libro de actas del Ayuntamiento, 1936/01/11 - 1938/12/23.

[25] HUA / AMH // A-3-51 (H106). Registro de comunicaciones (salida de documentos), 1936.

[26] HUA / AMH // A-3-51 (H106). Registro de comunicaciones (salida de documentos), 1937.

[27] Íbidem.

[28] HUA / AMH // A-3-51 (H106). Registro de comunicaciones (salida de documentos), 1936.

[29] Íbidem.

[30] HUA / AMH // A-3-51 (H106). Registro de comunicaciones (salida de documentos), 1937.

[31] Volvió al trabajo tras ser expulsado por unos días. El 11 de septiembre entró en las milicias de Loiola como estanquero de Abastos. Evacuó a Saturraran y posteriormente desde Lekeitio hasta Gernika, pasando por diferentes frentes, hasta que fue apresado en Laredo (AGMG// caja 304238, expediente 147118).

[32] Buces, J. & Querejeta, E., 2016.

[33] Soler Ferran, P. y Iglesia Medina, J.R., 2019, pp. 79-117.

[34] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[35] No hemos encontrado ningún dato acerca de Victorio Bedien. Pero a Luis Ugalde, en cambio, lo absolvieron en un consejo de guerra fundamentado en esas denuncias.

[36] Cabanellas, J., 2018.

[37] Decreto 66. BOE, n° 27, del 11 de noviembre de 1936.

[38] Barruso, P., 2007, pp. 653-681.

[39] AGA, Ministerio de Educación Nacional, Expedientes de depuración de maestros nacionales, 32/13256

[40] AGA, Ministerio de Educación Nacional, Expedientes de depuración de maestros nacionales, 32/13255

[41] AGA, Ministerio de Educación Nacional, Expedientes de depuración de maestros nacionales, 32/13289

[42] AGA, Ministerio de Educación Nacional, Expedientes de depuración de maestros nacionales, 32/13317

[43] AGA, Ministerio de Educación Nacional, Expedientes de depuración de maestros nacionales, 32/13255

[44] Íbidem.

[45] AGA, Ministerio de Educación Nacional, Expedientes de depuración de maestros nacionales, 32/13317

[46] AGA, Ministerio de Educación Nacional, Expedientes de depuración de maestros nacionales, 32/13255

[47] AGA, Ministerio de Educación Nacional, Expedientes de depuración de maestros nacionales, 32/13222

[48] AGA, Ministerio de Educación Nacional, Expedientes de depuración de maestros nacionales, 32/12629

[49] AGA, Ministerio de Educación Nacional, Expedientes de depuración de maestros nacionales, 32/12633

[50] Íbidem.

[51] Aguirre Gonzalez, J. V., 2007.

[52] ACME, Maestros/as Expedientes de depuración, 32/191.

[53] ACME, Maestros/as Expedientes de depuración, 16/191.

[54] ACME, Maestros/as Expedientes de depuración, 87/601.

[55] ACME, Maestros/as Expedientes de depuración, 63/396.

[56] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[57] CDMH, Causa General n° 1678, 1. Espedientea, 181. Orria.

[58] CDMH, sig. PS_SANTANDER_O_C0106_EXP0002_LUCIANO_LIZARRAGA_GOENAGA.

[59] CDMH, sig. PS-MADRID,183, leg. 1575, fol. 24_NATIVIDAD_LIZARRAGA.

[60] Polo Muriel, F., 2015.

[61] Memoria Histórica Ferroviaria. Depuración [Datu-basea]./ Memoria Histórica Ferroviaria. Depuración [Base de datos].