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Ondarea guztiona delako
 
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Hernani y los hernaniarras
Antxon Agirre Sorondo, 1997

 

 

A mis antepasados,

hernaniarras de buena fe

y carlistas de mala ventura.

 

 

 

Agradecimientos

 

      Al abordar la siempre pertinente tarea de agradecer a cuantos han hecho posible la existencia de un libro, corremos el riesgo de caer en omisiones imperdonables. En nuestro caso este riesgo es aún más evidente, pues deberíamos empezar mencionando uno por uno a todos los vecinos de Hernani que a lo largo de los años nos han participado cuanto sabían sobre caseríos, puentes, caminos, molinos, ermitas, historias en fin del pasado y el presente de su villa.

      Aceptando, pues, que nos resulta imposible cumplimentar debidamente este capítulo, no renunciamos sin embargo a mencionar a cierto número de personas que, en gran medida, deben considerarse coautores de esta monografía. Desde estas primeras líneas quiero rendir un emocionado recuerdo a la memoria del entrañable José Garín, que desde su puesto de encargado del Archivo Municipal de Hernani me enseñó a adentrarme en ese sancta-sanctórum donde se contienen algunos de los más hermosos testigos de la historia de Hernani.

      Agradezco a los empleados del Ayuntamiento hernaniarra por su paciencia infinita con este investigador a quien han ayudado a rastrear todos los vestigios de nuestro ayer.

      A los directores de los archivos diocesanos de Donostia y Pamplona, José Antonio Garro y José Luis Sales respectivamente, que desde hace años me privilegian con su desinteresada colaboración.

      En las páginas de este libro aparecen decenas de documentos pertenecientes al Archivo de Protocolos de Oñati; sus responsables, Inmaculada González y María Ramírez, son artífices de que ello haya sido posible.

      Por último, debo expresar mi agradecimiento y sincera amistad a Koldo Lizarralde, con el que he visitado ermitas, molinos, caminos, montañas... A su lado he aprendido que no hay mayor gloria ni satisfacción comparable a la de contar con un gran amigo que además sea un admirable colaborador.