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HERNANI 1936-1959
Violencia, Represión y Violación de los Derechos Humanos durante la Guerra Civil y el Primer Franquismo
Irati Zuriarrain Asurmendi, 2024

 

4.7.
LA RESISTENCIA EN LA POSGUERRA

 

         Como hemos visto en todas las secciones anteriores, la represión franquista fue variada en sus formas, sistemática en su funcionamiento e intensa en términos cuantitativos. La propia evolución y final de la Guerra Civil y la posterior persecución reprimió con notoriedad toda resistencia al régimen. Y es que, el que no estaba muerto, preso, en el exilio o sancionado, fue silenciado por otros mecanismos como el miedo u otros medios para lograr un aparente acuerdo. Dicho de otro modo, se quiso crear una masa desmovilizada que no podría oponerse al régimen. Y aunque en gran medida lo fue, esta situación tenía sus grietas que, prolongadas en el tiempo, se agrietaron con más fuerza.

 

 

4.7.1. Pasadores y red Comète

 

         La Segunda Guerra Mundial comenzó el 1 de septiembre de 1939, exactamente cinco meses después de la finalización de la Guerra Civil. Explotó cuando Alemania atacó Polonia, y aunque en Europa occidental los frentes se mantuvieron estables, los tanques nazis cruzaron en mayo de 1940 los bosques de las Ardenas e invadieron Bélgica. En seis semanas, el ejército alemán llamado Wehrmacht invadió Bélgica y Francia. Sin embargo, no fue ocupada toda Francia, porque con el armisticio del 22 de junio se formó el llamado “régimen de Vichy”. Esta tierra comprendía la Francia meridional.

         Este incidente provocó una oleada de refugiados al País Vasco del Norte que huían del avance de las tropas alemanas. Este territorio quedó también dividido en dos partes. Por tanto, el País Vasco quedó así dividido en junio de 1940: la parte del Sur dentro del régimen franquista, y el País Vasco del Norte en dos partes (la ocupada por Alemania y la sometida al régimen de Vichy). Cuando en 1942 los nazis ocuparon toda Francia, el País Vasco del Norte se convirtió en un lugar estratégico para los que querían huir del nazismo, como señala Jiménez de Aberasturi (1997):

         “Cruzar la frontera será una de las actividades más importantes del movimiento de resistencia contra el nazismo en el País Vasco del Norte[1324]".

         Por ende, se crearon redes de huida desde el inicio en las diferentes fronteras, incluida la del País Vasco del Norte.

         Volviendo a la evolución de la guerra, los Aliados utilizaron la fuerza aérea en dos vías principales: por un lado, para dañar el esfuerzo bélico nazi y, por otro, para proveer de material y coordinar las diferentes resistencias que luchaban contra ellos en Europa. Miles de aviadores que participaron en ataques aéreos y viajes contra Alemania fueron derribados de los cielos durante la guerra. A los que no capturaban al instante, se ponían en contacto con diferentes resistencias y crearon redes. Se pueden destacar dos vías principales de evacuación: la marítima y la terrestre. Esta segunda la hacían desde los Pirineos, y la red organizada más popular sería la llamada Comète. El punto de partida de esta red se encontraba en Bruselas, desde donde realizaban la ruta Pris-Burdeos-Dax-Bayona, San Juan de Luz, Ziburu, Anglet, Urruña-San Sebastián-Madrid-Gibraltar. Precisamente en esta red participaron numerosos hernaniarras.

         Como se ha dicho anteriormente, el avance de las tropas alemanas llevó una ola de refugiados al País Vasco del Norte. Entre ellos llegó la familia De Greef, que liderarían la red Comète, y que se instalaron en una vivienda de Anglet. Ellos fundaron en Anglet el núcleo de lo que sería la red Comète del País Vasco.

         En ese mismo momento se fueron produciendo movimientos de resistencia a lo largo de toda la Europa ocupada, con dos objetivos claros: por un lado, organizar la resistencia al régimen nazi y, por otro, crear redes para proteger y ocultar a las personas que eran perseguidas por ellos. En Bélgica, junto a su amigo Arnold Depee se unió a esta lucha la joven Andrée de Jongh, de 24 años, apodada Dédée. Con este fin, la joven Dédée, aprovechando los contactos de Arnold Depee en el País Vasco del Norte, consiguió ponerse en contacto con el consulado británico de Bilbao, así como con la embajada de Madrid[1325].

 

Red Comète.
(Auñamedi Eusko Entziklopedia).

 

         A partir del verano de 1941 consiguió organizar el grupo necesario para cruzar la frontera, junto con la familia De Greef, residentes en el País Vasco del Norte. En esta red actuaron los pasadores hernaniarras Manuel Iturrioz, Tomás Anabitarte y Florentino Goicoechea.

         La red funcionaba así: los aviadores derribados en el norte de Bélgica, Holanda y el norte del Estado francés llegaban a la costa de Laburdi tras cruzar el Estado francés, principalmente a Bayona, a San Juan de Luz y a Ziburu. Desde allí eran trasladados a Urruña, donde en un principio tomaban el camino del caserío Thomas-enea. Allí vivían Pantxika Haltzuet y su mozo, el zestoarra Donato Errasti, y tras pasar la noche en el lugar, quedaban en manos de los pasadores. Estos les ayudaban a cruzar la frontera y a ponerse en contacto con los diplomáticos británicos. La responsabilidad de este último paso recayó inicialmente en los pasadores Manuel Iturrioz y Tomás Anabitarte, pero desde agosto de 1941 recayó sobre Florentino Goicoechea.

         Como hemos mencionado, tras la llegada de estos fugitivos al País Vasco del Norte, pasadores se hacían cargo de los aviadores. Emprendían el camino a la frontera por la noche, los compañeros abrían paso y Dedée cerraba el grupo. Al llegar al río Bidasoa cruzaban el río en los alrededores de la antigua estación de San Miguel, situada entre Irun y Endarlatsa. De allí emprendían el camino de Oiartzun de montaña en montaña: acudían al caserío Sarobe, donde tras descansar iba a buscarles la hernaniarra María Garayar o alguno de sus familiares. Después se dirigían a la casa Basteroberri, donde volvían a descansar, a comer algún bocado y al amanecer se dirigían en bicicleta a Errenteria con los trabajadores que iban a las fábricas, siempre con la ayuda de un familiar de los Garayar[1326].

 

Recorrido de la red Comète.
(Auñamendi Entziklopedia Askea).

 

         Allí dejaban las bicicletas y cogían el tranvía, camino de San Sebastián, donde se alojaban en casa de Bernardo Aracama. Desde allí se avisaba a diplomáticos belgas o británicos para que recogieran a los aviadores. Pasados los momentos de tensión para cruzar la frontera, a partir de ese momento el viaje se convertía en más seguro. Después de trasladarse a Madrid, la mayoría de las veces emprendían el camino hacia Gibraltar, con la intención de unirse allí de nuevo a las fuerzas aliadas. Otra de las tareas de la red Comète consistía en la conexión entre los gobiernos aliados y los diferentes grupos de resistencia europeos, ayudando a las personas a cruzar la frontera y a pasar la documentación, los informes o el material necesario.

         En noviembre de 1943, sin embargo, varias detenciones llevadas a cabo por la policía franquista en Bizkaia provocaron una cadena de detenciones. Como consecuencia, fueron detenidos en Oiartzun todos los miembros que trabajaban para la red Comète. Así, María Garayar Recalde, su marido Pedro Arbide y su cuñada Carmen Escudero fueron detenidos por la policía franquista junto a Bernardo Aracama, contacto de San Sebastián, llevando a todos ellos presos a Ondarreta. Federico Armendáriz fue quien les relevó, de hecho, trabajaba desde 1942 para los miembros de la red Comète. A partir de entonces la casa del Antiguo de Federico y su esposa María Dolores Irazustabarrena se convirtió en destino final de los fugitivos.

         La red Comète confió la etapa del País Vasco a esas pocas personas a cargo de Florentino Goicoechea. Gracias a su amplia experiencia como pasadores y contrabandistas, estos viajes conseguían realizarse hasta el final evitando las patrullas policiales. A veces tenían que retrasar los viajes: ya fuera por la presencia de policías o militares o por el mal ambiente. En un caso, el hernaniarra Florentino Goicoechea fue detenido herido por una patrulla alemana cuando realizaba un viaje en el verano de 1944. Entonces, los miembros de la red Comète contactaron con miembros de la resistencia de Anglet y prepararon una acción para rescatar a Florentino del hospital y fue todo un éxito. Por tanto, hasta que el Estado francés quedó en manos de los ejércitos aliados Florentino tuvo que vivir escondido en la clandestinidad.

         Cuando los soldados alemanes tuvieron que retroceder desde el País Vasco del Norte, la actividad de los pasadores también se vio interrumpida, cerrando la red Comète. En total, cerca de 1700 personas trabajaron como miembros de esta red durante toda la guerra[1327]. Todos, estuvieron en el punto de mira constante tanto de la policía y el ejército alemán como español. Por consiguiente, cientos de personas fueron detenidas y se calcula que 290 perdieron la vida, ya sea por accidentes y siniestros provocados por el duro recorrido, o en choques con fuerzas policiales, así como en prisiones y campos de concentración nazis alemanes. En cuanto a la población vasca, fueron varios los detenidos y no pocos sufrieron campos de concentración nazis. Varias personas dieron su vida por ayudar a escapar a estos aviadores, Frantxia Usandizaga y Juan Manuel Larburu murieron en los campos de concentración nazis durante la guerra, mientras que Alejandro Elizalde, aunque logró sobrevivir a los campos de concentración, salió enfermo y murió de tuberculosis en 1946[1328].

         Estas resistencias dieron resultado, ya que casi 800 aviadores lograron cruzar la frontera gracias a los miembros de la red Comète. Además, no podemos olvidar la información que los aliados obtuvieron a través de la red. Por todo ello, durante la posguerra y las décadas siguientes, les hicieron numerosas medallas y homenajes a los miembros de la red que ensalzaban la imprescindible actuación de todas estas personas.

Anabitarte Zapiain, Tomás

         Ver la sección de Tribunales Militares.

Armendariz Ugalde, Federico “Alfonso”

         Nacido el 16 de junio de 1897 en Hernani[1329]. En 1923 se casó con María Dolores Irazustabarrena Arregi y, antes de la Guerra Civil, vivían juntos en Tolosa. Allí, Federico tenía un taller de carrocería. Cuando Tolosa fue tomada por los golpistas decidió buscar refugio en San Sebastián, instalándose en la calle San Bartolomé y creando otro taller de carrocería. Más tarde, la pareja se estabilizó en el barrio del Antiguo, donde pusieron en marcha un negocio hornero. Sin embargo, ambos fueron agentes permanentes de la red Comète a partir de agosto de 1942. Su papel fue dar alojamiento a los fugitivos tras cruzar la frontera y hacerse cargo de los contactos hasta enero de 1944. Además, cuando se produjo la detención de Jean Frangois Nothomb “Franco”, responsable del sur de Sara, Federico tuvo que ser sustituido por Alberto Quintana. Federico murió el 23 de febrero de 1963 a los 66 años[1330].

Errazquin Iraola, Juan Martín “Manuel”

         Nació el 15 de febrero de 1908 en el caserío Otsuene según el padrón de habitantes de Hernani[1331]. Sin embargo, otras fuentes ubican su nacimiento en el 10 de febrero de 1909[1332]. Precisamente, nació en el mismo caserío que el pasador Tomás Anabitarte, ya que estaba repartido en varias viviendas.

         En el contexto de la Guerra Civil, huyó del pueblo y en un primer momento buscó refugio en Francia. Al poco, sin embargo, pasó a Cataluña y allí vivió hasta los últimos momentos de la guerra. En febrero de 1939, en cambio, tuvo que volver a cruzar los Pirineos. Al igual que miles de refugiados republicanos, fue internado en un campo de concentración: Juan Martín estuvo en el de Gurs en 1939[1333]. Al salir de allí se instaló en el País Vasco del Norte y durante los años que duró la Segunda Guerra Mundial ejerció como pasador en la red Comète, como ayudante de Florentino Goicoechea. También se encargó de realizar contactos entre diferentes puntos de la red en la misma época[1334].

Garayar Recalde, Francisco “Paco”

         Como su hermana María, nació en el caserío Lizarraga de Hernani. Ambos se casaron con oiartzuarras, en el caso de Francisco, con Carmen Escudero Aramburu, del caserío Arizluzietagoikoa. Vivía junto con su mujer y sus cinco hijos en la casa Basterotxiki, de la que era vecina su hermana María. Así, ambos se dedicaron a la red Comète, se encargaban de llevar los aviadores que llegaban a Oiartzun a Errenteria. El 13 de noviembre de 1943, sin embargo, la policía franquista se personó en casa de María Garayar y, junto a su marido, fue trasladada a la cárcel de Ondarreta. Al día siguiente fueron a la casa Basterotxiki, deteniendo a su mujer Carmen. En el caso de Francisco, que ese día se encontraba en San Sebastián, consiguió esconderse en la ciudad tras el aviso del cónsul británico. Carmen Escudero estuvo presa en Ondarreta hasta abril de 1944 y, al quedar en libertad, se mudaron a Behobia por motivos de seguridad. No obstante, debido a la persecución que sufrían, la familia decidió cruzar la frontera en 1947, viviendo al otro lado del Bidasoa a partir de este momento[1335].

Garayar Recalde, María

         Nació el 22 de octubre de 1893 en el caserío Lizarraga, situado en el barrio de Lastaola de Hernani, pero tras casarse con el contratista oiartzuarra Pedro Arbide Martiarena se trasladó a vivir a su pueblo, el caserío Basteroberri, donde tenían una pensión sidrería en la propia casa.

         Aunque no tuvieron ninguna participación en la Guerra Civil, la casa de los Arbide-Garayarte fue una de las dos casas que se encargaban de los aviadores que llegaban a Oiartzun tras cruzar la frontera cuando se constituyó la red Comète. María se encargaba de los contactos y viajes, aunque sus hijos mayores también la acompañaron en estas diligencias, hasta que el 13 de noviembre de 1943 la policía francesa la detuvo junto a su marido Pedro. Entonces, ambos fueron trasladados a la cárcel de Ondarreta y permanecieron en esta prisión hasta mayo de 1944[1336].

Goicoechea Beobide, Florentino “Anade”

         Nacido el 14 de marzo de 1898 en el caserío Altzueta del barrio de Osinaga de Hernani. Antes de la guerra solía trabajar como cazador por el monte junto a los hernaniarras Tomás Anabitarte y Martín Errazkin, que después serían pasadores con él. Sabedor del entorno, también era hábil en el contrabando para estos tiempos.

         En el contexto de la guerra, poco después de que Hernani quedara en manos franquistas, la Guardia Civil se personó en el caserío preguntando por Florentino. Él en cambio, ya había cruzado el Bidasoa y estaba establecido en Ziburu. Allí, precisamente, conoció a las personas que formarían parte de la red Comète. Así, a partir de agosto de 1941 se convirtió en el principal pasador de esta red, aunque también colaboró con otras redes. En la costa labortana recogía a los aviadores y cruzaba de montaña en montaña el Bidasoa, trasladándolos a Oiartzun, a casa de la familia Garayar-Recalde. También transportaba documentación para la resistencia francesa en sus desplazamientos a la frontera e incluso pasaba paquetes de contrabando cuando podía.

         En un primer momento se libró de las redadas contra la Comète a las que hemos hecho referencia anteriormente, aunque casi fue capturado en la detención de Manuel Larburu. En julio de 1944, sin embargo, en un intento de atravesar el Bidasoa se le enturbió el camino. De hecho, con la invasión francesa en marcha, los Aliados fortificaron la frontera. De esta forma, tras trasladar información relacionada con la resistencia al consulado británico de San Sebastián Florentino se encontró con una patrulla alemana que le disparó.

         A pesar de estar herido de cuatro balas, logró ocultar la documentación que llevaba. Fue trasladado al hospital de Bayona, y la familia Greef de la red aprovechó la situación para organizar su rescate junto a otros miembros de la resistencia de Anglet. Consiguieron salir de prisión tras ponerse unos uniformes alemanes y conseguir unos papeles falsos. Fue mantenido oculto en Biarritz hasta agosto de 1944. Florentino Goicoechea falleció el 27 de julio de 1980 en Ziburu a los 82 años[1337].

Iturrioz Malcorra, Manuel

         Nacido en Orexa el 23 de diciembre de 1902. Antes de la guerra fue trasladado a Hernani por ser mikelete[1338]. Al enterarse del intento de golpe de Estado de los sublevados se unió a las milicias de Hernani y luchó en la fortaleza del monte Onddi[1339]. En septiembre de 1936, cuando Gipuzkoa estaba a punto de caer en manos de los sublevados, fue en retirada hasta Bizkaia. A pesar de haber resultado herido durante ese tiempo, volvió a cruzar la línea del frente y consiguió unirse a los milicianos. Se enroló entonces en el batallón socialista Dragones, llegando a obtener el rango de teniente. Actuó junto a sus compañeros de milicianos hernaniarras en distintos frentes, como en el monte Onddi, Kanpazar, Arrate, Karraskain, Aramaio, Murumendi, Intxorta. Tras la caída de Gipuzkoa en manos de los sublevados continuó su lucha en Bizkaia: tanto en Durango como en Lemoa, entre otros. Fue herido en estos enfrentamientos y trasladado a Santander junto al resto de milicianos[1340].

         Entonces, los que quedaban en los batallones Dragones y Larrañaga se prepararon para ir a Asturias. Concretamente Manuel fue capitán del batallón de la Brigada Mixta n.° 164 a partir de mayo de 1937[1341]. Ante el desarrollo de la guerra intentó huir por mar, pero fue capturado por la Marina Franquista y encarcelado en Ribadesella. De allí fue trasladado a la cárcel de Santoña. Un día que estaban haciendo labores de carga en esta prisión consiguió escapar y llegó a San Sebastián en tren. Consiguió cruzar los Pirineos a pie y llegó al País Vasco del Norte. No estuvo allí mucho tiempo, ya que se unió de nuevo al combate. En este caso, luchó con la Brigada Mixta n.° 153 en las Brigadas Internacionales.

         El 26 de febrero tuvo que volver a cruzar la frontera. Esta vez, sin embargo, fue capturado por la policía francesa en Portbou y trasladado al campo de concentración de Argelés-sur-Mer. Manuel Iturrioz, una vez más, logró escapar y partió hacia el País Vasco del Norte, donde pasó una temporada en el hospital La Roseraie de Bidart recuperándose de sus heridas de guerra. Tras recorrer diferentes localidades obtuvo el certificado de nacionalidad para Ziburu y se estableció en esas zonas[1342].

         A partir de entonces, Manuel Iturrioz se convirtió en el pionero de la Red Comète. De hecho, en el contexto de la II Guerra Mundial, ayudó a los aliados a cruzar la frontera en los campos de control de la Alemania nazi hasta 1942[1343]. De hecho, el 18 de abril fue capturado cuando iba de camino a Errenteria y trasladado a Irun. Allí tuvo que sufrir las torturas de Melitón Manzanas. Por tercera vez, Miguel logró escapar del cautiverio, llegando hasta Oiartzun.

 

Manuel Iturrioz Malcorra,
retrato.
(airmn).

 

Ficha de refugiado de

Manuel Iturrioz Malcorra. (airmn).

 

         Mientras tanto, las autoridades franquistas iniciaron una causa contra él por su lucha contra los sublevados en su situación de rebeldía. Sin embargo, ni el régimen franquista ni los nazis conocieron la labor de Manuel como pasador. Por ello, no fue detenido y se sobreseyó la causa[1344]. En 1945, a punto de terminar la Segunda Guerra Mundial, la esposa de Manuel Iturrioz —Asunción Escudero— y sus hijos lograron cruzar la frontera y la familia se instaló junta en San Juan de Luz. Manuel trabajó allí haciendo alpargatas. La familia no pudo cruzar la frontera durante toda la dictadura franquista hasta que en 1981 se mudaron a San Sebastián[1345].

 

 

4.7.2. Maquis y luchas clandestinas

 

         La palabra maqui, de origen corso, se utilizó en Francia para designar a los que se escondían entre montañas y bosques para evitar la llamada de reclutamiento. De hecho, etimológicamente indica “un territorio cubierto de maleza y matorral”. Fue precisamente en el contexto de la Segunda Guerra Mundial cuando se empezó a utilizar para referirse a quienes huían de los trabajos obligatorios del reclutamiento. Poco a poco fueron incorporando elementos politizados entre los maquis, comenzando a organizarse como grupos de combate. Así, también comenzaron a establecer relaciones con la Resistencia francesa, llegando a ser combatientes militares que vivían en grupos organizados. Finalmente, la palabra maqui se utiliza para designar a los guerrilleros tanto de la resistencia francesa como de la antifranquista[1346].

         Como hemos visto en el apartado de campos de concentración de Francia, tras la ocupación de Cataluña una ola numerosa de refugiados se lanzó a las fronteras francesas. Muchos de estos individuos fueron introducidos en los campos organizados por el gobierno francés. Al estallar la Segunda Guerra Mundial, los refugiados también sufrieron las consecuencias de la ocupación nazi, y muchos de ellos comenzaron a organizarse en el seno de la resistencia francesa. En este contexto, en las Compañías de Trabajadores, situadas en zonas montañosas, tanto franceses como refugiados republicanos crearon los primeros cuadros de resistencia. De aquí surgió la llamada Agrupación de Guerrilleros Españoles[1347].

         Numerosos republicanos vieron las cercanías de la frontera pirenaica como un espacio adecuado para oponerse a la dictadura franquista. Así, en 1944, varios líderes maquis españoles que participaron en la resistencia francesa se instalaron en localidades del País Vasco del Norte, donde organizaron grupos guerrilleros. En palabras de Chueca Intxusta (1990), 700 de cada 1000 guerrilleros asentados en los Pirineos se situaban entre Olorón, Mauleón y Ustariz, bajo la comisión de la “Unión Nacional” del PCE. De los dos ejes que llevaron a cabo la invasión en octubre de 1944, uno de ellos penetró por el bosque de Irati hacia el sur y el otro por Garazi y Larrau a la orilla de Aragón. Hubo combates con la Guardia Civil y soldados, incluso muertos[1348].

         La dirección del PCE reconoció la derrota y organizó la guerrilla de otra manera: llevarían a cabo acciones en pequeños grupos. Así, entre el otoño de 1944 y el verano de 1945, numerosos maquis con experiencia en Francia se instalaron en Gipuzkoa, Bizkaia y Álava. Otros vascos, sin embargo, lideraron guerrillas en distintas zonas de España[1349].

         Lo que también hay que tener en cuenta en el movimiento de los maquis es que varias provincias del Estado español se quedaron desde el primer momento en las zonas de control de los golpistas y, escapándose de la violenta represión del régimen, numerosos republicanos, anarquistas y comunistas locales optaron por huir a la montaña —como Andalucía, Cantabria o España—, donde formaron grupos guerrilleros que en un principio se limitaron a sobrevivir pero que con el tiempo fueron organizándose. Por otro lado, cuando el ejército franquista se apoderaba de una región, las personas y/o milicianos que no tenían la oportunidad de huir tomaban el mismo camino, formando grupos guerrilleros en montañas y zonas aisladas, utilizando las armas que emplearon contra los franquistas (cerca del País Vasco en los montes de Cantabria, Asturias, León y Galicia, así como en Aragón, Teruel o Castellón). Por último, hay que añadir que, en diferentes ciudades y pueblos, los izquierdistas y republicanos que regresaron del exilio o de la cárcel comenzaron a formar estructuras de clandestinidad desde los primeros años a pesar de que la represión fuese violenta.

         Hay que entender, que una de las motivaciones que había detrás de la lucha de los maquis fue la esperanza. Tras el colapso del régimen nazi y la Segunda Guerra Mundial se pensaba, sobre todo, que también podía caer el régimen de Franco y esta esperanza se extendió entre los guerrilleros. Esperaban que la presión internacional y la solidaridad aliada pudieran ser claves para debilitar al régimen franquista. Esa emoción de esperanza actuó de motor y empujó a muchos maquis a sumarse al combate y persistir en condiciones muy difíciles.

         En los alrededores del pueblo de Hernani también hay personas y sucesos relacionados con los maquis. Por ejemplo, un grupo de guerrilleros que entró en el País Vasco del Sur guardó su armamento en Hernani y en 1945, seis guerrilleros cruzaron la frontera y alcanzaron la zona de Urnieta-Hernani. El hecho más destacado, sin embargo, podría ser el ocurrido en Lasarte en 1948. Un agente de policía registró el 15 de noviembre la documentación a una pareja de maquis en la plaza Easo de San Sebastián, pero lograron escapar, según la prensa, tiroteando al policía. Al día siguiente uno de los maquis fue localizado en la estación de tren de Lasarte, pero logró escapar de nuevo. Sin embargo, el día 17 fue localizado cuando cruzaba el puente entre Lasarte y Oria y, aunque logró llegar al monte Zubieta, fue localizado y abatido a tiros por la tarde en el mismo monte[1350].

Beguiristain Matesanz, Jesús

         Nacido en Tolosa el 29 de diciembre de 1908. Antes de la guerra vivía en la calle Mayor de Lasarte junto a su esposa Bernarda Zubizarreta y la madre de esta última —Dolores Solaverrieta—, su hermano —José Zubizarreta—, y el hijo de ambos, Eduardo[1351]. Grabador de oficio, estaba casado con Bernarda Zubizarreta. Su padre Eduardo Beguiristain Múgica y su hermano Julián también vivían en la calle Mayor. Al igual que su familia, Jesús Beguiristain fue miembro destacado del movimiento obrero antes de la guerra: fue militante del PCE, del sindicato UGT y de la organización JSU.

         Con el comienzo de la guerra se unió a las milicias constituidas para combatir a los golpistas, ejerciendo como capitán de la compañía de milicianos Bala Roja en defensa de los altos de Buruntza en Urnieta[1352]. Al caer Gipuzkoa en manos de los sublevados, se refugió en Bizkaia junto a su mujer y su hijo Eduardo. No obstante, poco después volvió a unirse al combate, llegando en este caso a ser capitán en el batallón UHP. Luchó en el frente del cantábrico hasta el rango de mayor y logró evacuar por mar cuando se dio el declive del frente. Entonces, los republicanos llegaron a las zonas y formó parte de la Brigada Mixta n.° 103, llegando a ser comandante en noviembre de 1937.

         En los últimos meses de la guerra, sin embargo, tuvo que huir como refugiado al Estado francés, donde fue recluido en campos de concentración, estuvo entre otros, en el de Argeles-sur-Mer y en el de Gurs[1353]. Al hilo de la Segunda Guerra Mundial, antes de la capitulación de Francia ya había salido de los campos y vivía en París. Trabajaba allí para el PCE, encargado de falsificar documentación franquista valiéndose de su oficio de grabador. Cuando terminó la Guerra Mundial siguió falsificando documentación para el PCE en la clandestinidad. Tanto las vivencias como las condiciones de vida dañaron su salud, por lo que falleció en 1964 a causa de un cáncer de pulmón[1354].

         Vicorio Vicuña explica bien la represión en torno a la familia Beguiristain Matesanz en el libro de Mikel Rodríguez (2009):

         “Sus padres fueron fundadores de la Izquierda Republicana en Lasarte. El padre fue fusilado en Burgos, y la madre pasó no sé cuántos años en la cárcel. Su hermano Julián murió calcinado en un tanque americano. En fin, no tengo más que decir de esta familia. Tenía tales manos que dibujaba un sello en la carta y llegaba sin problemas a su destino. El problema de Jesús era que él y Domingo eran el principal objetivo de la policía secreta española y francesa. Por eso vivían encerrados, sin ver la luz del sol, falsificando documentos para el Partido, fumaban mucho y tomaba mucho coñac para aguantar el encierro. Finalmente, sufrió un cáncer de pulmón y falleció. A su entierro asistieron más de tres mil españoles"[1355]

Usabiaga Jauregui, Marcelo

         Nacido en Ordizia el 16 de octubre de 1916. Debido al trabajo de su padre Miguel, tras pasar por varios pueblos se instalaron en Irun cuando era un niño. Se establecieron allí su padre, su madre Dominica y los tres. Durante la República se afilió a la organización juvenil del PCE. En el contexto de la Revolución de Octubre de 1934, ayudó al paso transfronterizo de los revolucionarios, por lo que fue detenido por primera vez[1356].

         Con el inicio de la Guerra Civil se unió a las milicias para luchar contra los golpistas, combatiendo en diferentes ubicaciones. Con Irun a punto de caer, sin embargo, pasó el Bidasoa y cruzó la frontera. En una declaración ante los Tribunales Militares tras unos años explicó que una herida en el tobillo le obligó a ser trasladado desde Hondarribia a Hendaya para ser ingresado. Unos días después emprendió el camino desde el País Vasco del Norte a Cataluña y desde allí volvió a unirse a la defensa de la República como miliciano; estuvo, por ejemplo, en la columna Ramón Casanella en el frente de Madrid.

         Tras pasar por varios frentes y cuarteles decidió volver al País Vasco, con la intención de unirse al Euskadiko Gudarostea. Después de hacer de regreso el camino de los meses anteriores logró llegar por mar a Bilbao, donde luchó en el batallón comunista Rosa Luxemburgo. Poco después, convocado por la autoridad de la organización JSU, se puso a sus órdenes retrocediendo hasta Asturias, de donde logró escapar por mar en octubre de 1937.

         Huyó de nuevo a Francia y a su llegada decidió regresar a Cataluña, donde tras ponerse a las órdenes de las JSU se unió de nuevo al Ejército Republicano. Desde entonces combatió en la organización militar DECA (Defensa Españoles Contra Aeronaves), dedicada a la defensa antiaérea. Al caer Valencia en manos franquistas fue presentado en la Plaza de Toros y capturado en abril de 1939[1357].

         Entonces, los tribunales militares lo encarcelaron e iniciaron el proceso en su contra. El Consejo de Guerra se celebró en abril de 1940 y fue condenado a 30 años de prisión, siendo trasladado a la cárcel de San Miguel de los Reyes. Desde allí fue trasladado a Ondarreta en julio de 1943 y a los pocos días fue trasladado al Destacamento Penal de Arroa, desde donde logró escapar en septiembre de 1944[1358].

         Cruzó de nuevo la frontera y fue detenido por la policía francesa. Poco después, sin embargo, un grupo de maquis llegó al lugar donde estaba preso y Marcelo Usabiaga decidió unirse a ellos. Así, en octubre de 1944 participó en la ofensiva que estos denominaron “Reconquista de España”, sumándose al grupo de milicianos cuyo objetivo era recuperar Navarra. Esto fracasó en pocos días y, de nuevo, tuvieron que pasar al norte de los Pirineos. Entonces, el PCE, en el que militaba Marcelo, decidió cambiar de estrategia y lanzar una campaña de infiltración de comandos o pequeños grupos en el Estado español. Como miembro de uno de estos grupos, liderado por Pedro Barroso, recibió en noviembre de 1944 la orden de cruzar el Bidasoa con el objetivo de colaborar en la reconstrucción del PCE en el País Vasco y construir estructuras para crear grupos guerrilleros. Para ello, el grupo cruzó la frontera tras recoger documentación falsa, medios económicos y armas, pero uno de sus miembros perdió el cargador de una metralleta y, al llegar este a manos de la policía, iniciaron una operación contra sus miembros; por consiguiente, en los días siguientes detuvieron a decenas de personas, entre ellas a Marcelo Usabiaga.

         Como consecuencia, fue encarcelado de nuevo y se abrió un segundo proceso en su contra. Los detenidos fueron brutalmente torturados por el grupo que mandaba el conocido policía Melitón Manzanas, y además de la documentación incautada y las armas, en julio de 1945 los militares celebraron en el Cuartel de Loyola de San Sebastián el Consejo de Guerra contra ellos en base a las declaraciones recibidas bajo tortura[1359]. Allí, cinco miembros del grupo fueron condenados a la pena de muerte por ser milicianos durante la Guerra Civil y luchar como maquis contra el régimen franquista, aunque Pedro Barroso fue el único fusilado. En el caso de Marcelo fue condenado a 20 años y un día de prisión y como se aprecia en su expediente penitenciario fue clasificado como “fuguista”. En consecuencia, estuvo preso en un régimen especial y en prisiones para presos que habían sido huidos.

         Aunque en las décadas de 1940 y 1950 muchos presos recibieron conmutaciones de condenas, la mayoría de los maquis permanecieron en las cárceles, como Marcelo. De hecho, tras pasar por Puerto de Santa María y la Cárcel Central de Burgos en julio de 1960 salió en libertad condicional[1360]. Al quedar libre se mudó a Hernani junto a su pareja Bittori Bárcena, y empezó a trabajar en la fábrica Orbegozo. Bittori Bárcena también fue militante izquierdista y comunista del PCE y de diversas organizaciones, conoció a Marcelo cuando estaba en la cárcel y le apoyó en todos los ámbitos durante los años de cautiverio.

 

 

 

 

[1324] Jimenez de Aberasturi, J. C., 1997, pp. 121-131.; Juan Carlos Jiménez de Aberasturi Corta (1945) ha sido el investigador destacado que más profundamente ha indagado sobre los vascos de esta red..

[1325] Jimenez de Aberasturi, J. C., 2006

[1326] Jimenez de Aberasturi, J. C., 1992.

[1327] Sanchez Agusti, F., 2010.

[1328] Jimenez de Aberasturi, J. C., 1992.

[1329] Según los datos del Archivo Histórico de la Diócesis de San Sebastián, nació el 18 de junio de 1897 y se llamaba Florencio.

[1330] Jimenez de Aberasturi, J. C., 2006.

[1331] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[1332] Jimenez de Aberasturi, J. C., 2006.

[1333] EAH / AHE // Gurseko fitxak; Fichas de Gurs.

[1334] Jimenez de Aberasturi, J. C., 2006.

[1335] ibídem.

[1336] ibídem.

[1337] Jimenez de Aberasturi, J. C., 1992, 1997 eta 2006.

[1338] Cabanellas, J., 2018.

[1339] Egaña, I., 1998.

[1340] Iturrioz, J. M., 2011.

[1341] CDMH, sig. PS_SANTANDER_D_7.

[1342] Iturrioz, J. M., 2011.

[1343] Ibídem.

[1344] AIRMN, 2452/42 Sumarísimo Ordinario.

[1345] Jimenez de Aberasturi, J. C., 2006.

[1346] Vilanova, A., 1969.

[1347] Apaolaza Avila, U., 2001, pp. 105-118.

[1348] Chueca, J., 1990.

[1349] Rodriguez, M., 2000.

[1350] El Diario Vasco, 18 de noviembre de 1948.

[1351] HUA / AMH // B-4-II-13 (H250). Padrón municipal de habitantes, 1936.

[1352] CDMH, sig. PS_BILBAO_64.

[1353] EAH / AHE // Gurseko fitxak; Fichas de Gurs.

[1354] Rodriguez, M., 2009.

[1355] Ibídem.

[1356] Apaolaza Avila, U., 2015, pp. 25-27.

[1357] AIRMN, 707/44 Sumarísimoa.

[1358] Archivo Provincial de Burgos, expediente penitenciario.

[1359] Apaolaza Avila, U., 2015.

[1360] Archivo Provincial de Burgos, expediente penitenciario.